jueves, 21 de junio de 2018

SPITZBERGEN: EL GUARDIÁN DEL ÁRTICO. En Súper-8 4K de Kodak. Cuaderno de bitácora número 6

BORRADOR A VUELA PLUMA. TEXTO DEFINITIVO CON FOTOS SE PUBLICARÁ MAÑANA VIERNES. SE ANUNCIARÁ.

¿A DÓNDE IREMOS SI DESTRUIMOS LA TIERRA?
Si la cultura humana puede salvarse del “apagón digital”, gracias al Archivo Mundial del Ártico, inaugurado el año pasado en Spitzbergen (descrito en la entrega tercera de esta bitácora), es, por desgracia, mas difícil que ciertas especies puedan subsistir a esta degradación de un planeta, el nuestro, cuya mala salud se evidencia mas en este recóndito desierto helado que en otros sitios: el clima cambiante, el retroceso de la banquisa ártica, la contaminación de los océanos, la escasez de alimento…  Realmente la situación es grave cuando los microplásticos, de no más de 5 mm, llegan hasta estas lejanas aguas heladas. 

La degradación del planeta se encuentra reflejada en la mirada preocupada de esta mamá-oso, muy delgada, intentando olisquear alimento para su cría de un año, ajena a la gravedad de la situación. La diferencia psicológica de ambas miradas es captada magistralmente en esta diapositiva Kodak, disparada por mi compañero de expedición Per Andersson; poco después, mamá oso se tumbaría exhausta sobre el hielo, dejándonos a todos al borde del llanto.

¿De qué sirve que los países de la Unión Europea, Canadá, Noruega y unos pocos mas se preocupen de contaminar menos si las inmensas Rusia, China, o el continente negro, prosiguen deshaciéndose sin control de todo tipo de residuos? Mientras no conquistemos el espacio, la Tierra es nuestra única casa. Como se pregunta el Dalai Lama (sic): “¿a dónde podríamos ir si la destruimos?”.

Ya llegará el momento de relatar la vivencia del aquella jornada en la que, para acercarnos a esta madre y su cría,  ¡nos quedamos peligrosamente atascados en la zodiac entre placas de hielo!, a un par de millas del rompehielos Malmö.  Respecto a la osa, el otro día he recibo una diapositiva, tomada por el líder de le expedición, el gran fotógrafo Sven Weik, y me he llevado una gran alegría: mamá-oso ha engordado y se encuentra muy recuperada. Los osas son identificables, por expertos como Sven,  pues casi todas ellas llevan un emisor de control, del que los machos, sin embargo, se logran zafar.

LA PARADOJA DE SPITZBERGEN.
Es una especie de contrasentido que en uno de los lugares de nuestro planeta mas sensibles al agujero de ozono, por culpa de las emisiones de dióxido de carbono,  la energía eléctrica, en su “capital” de unos 2.000 habitantes, Longyearbyen, se produzca por el método mas contaminante: ¡quemando carbón en una central térmica! 

La explicación de esta paradoja es que, en una latitud como esta, en la que es noche perpetua casi la mitad del año, los paneles fotovoltaicos no son efectivos. En cuanto a los aerogeneradores no están diseñados para resistir temperaturas tan extremadamente bajas, con fuertes invernales de -40 grados Celsius. Por otra parte, respecto a la generación de energía mareomotriz, este fiordo se congela una buena parte del año. 
El carbón que se quema en Longyearbyen no resulta necesario traerlo de lejanos territorios, como en Galicia, lo cual conlleva una importante contaminación adicional a su quema, pues la bocana de la mina se encuentra prácticamente a pie de la central

Como en Spitzbergen no existen carreteras, mas allá de la que la que lleva del aeropuerto a la “capital”, con su ramal a la Bóveda Global de Semillas y el cercano Archivo Mundial del Artico, la motonieve es el vehículo mas común aquí; desde el punto de vista medioambiental, este tipo de vehículos tienen presentan un problema: funcionan con gasolina, alguna de ellas con el contaminante motor de dos tiempos.
En Ny Alesund, un asentamiento científico con una cincuenta personas, que ya tuve ocasión de visitar hace unos diez años y en donde, entre otras curiosidades, se encuentra el buzón de correos mas septentrional del mundo, si bien, durante el invierno, el grueso de la electricidad se obtiene quemando gasoil, en el verano ártico sí que se sirven de medios mas ecológicos, como pequeñas instalaciones de paneles solares.

LONGYEARBYEN: UNOS HABITANTES BIEN CONCIENCIADOS.
Aunque es inevitable que en este lugar tan inhóspito, lejos de cualquier sitio, se contamine un poco para generar electricidad, los habitantes de la “capital”, Lonyearbyen,  están muy concienciados, como todos los escandinavos en general, o lo suecos en particular,  con la separación de residuos para su recuperación o correcta destrucción.
Un dato curioso, tanto aquí, como en Noruega,  es que las latas de bebida hay que estrujarlas antes de meterlas en el contenedor. En los supermercados, y restaurantes de autoservicio, hay unas máquinas especiales para estrujar las latas: cada envase devuelto estrujado se recompensa con una corona noruega, unos nada desdeñables 11 céntimos. Aquí, en Spitzbergen, casi no hay niños, pero en Noruega este tipo de reciclaje es muy popular con la chavalería.
 
CURIOSIDADES SOBRE LAS AGUAS FECALES.
En Longyearbyen, paralelamente a la carretera principal, discurren a cielo abierto unas tuberías: llevan las aguas fecales;  no se entierran por culpa del permafrost (que no solo las congelaría sino que las dañaría en su permanente empuje hacia la superficie). Las aguas, debidamente tratadas, y filtradas (los tamices no dejan pasar ni los microplásticos), se vierten al fiordo.

LONGYEARBYEN, UN POBLADO COMO EL DE LOS WESTERNS, EN PLENO DESIERTO… ARTICO.
Cruzarte con una persona armada en plena calle, con los restaurantes y hoteles con sus propias armerías, pistolas y rifles en venta en las tiendas... parece que estemos escribiendo sobre una población en un desierto fronterizo del salvaje oeste. Efectivamente, Longyearbyen se encuentra enclavada en un desierto, pero no en Nuevo Méjico o Tejas, sino en la superficie helada de Spitzberge, el territorio mas salvaje de Europa, a sólo mil kilómetros del Polo Norte. Además de ser la capital, es el asentamiento habitado mas antiguo de todo el archipiélago.

¿SVALBARD O SPITZBERGEN?
Estos confines de tierra firme se conocieron durante siglos como Spitzbergen, nombre con el que archipiélago fue bautizado por su descubridor, el holandés Willem Barentsz, en 1596, y que en su idioma significa “picos puntiagudos”, en referencia acertada a uno de sus rasgos geográficos mas distintivos: las elevadas cúspides que emergen de la superficie gélida del Océano Glacial Ártico. 

El topónimo se prostituyo como Spitsbergen, Spetsbergen o Spitsberg, dependiendo del país. Los alemanes, poseedores del territorio durante la segunda guerra mundial hasta mas de seis meses después del suicido de Hitler, siguen denominando Spitzbergen aun hoy al archipiélago, como también los holandeses y franceses.

Desde aquella época, marinos de varias países (incluyendo España, de la mano de intrépidos balleneros vascos con ciertos tripulante gallegos), tuvieron algún tipo de asentamiento en estas latitudes de tierras sin bandera hasta 1920 cuando, en virtud del Tratado de Spitzbergen, firmado por cuarenta naciones, Noruega tomó la posesión de las islas, aunque reconociendo ciertos derechos sobre todo por parte de Rusia, pero también de otros países, entre ellos España.

Noruega rebautizó el archipiélago como Svalbard, un arcaico vocablo vikingo que se podría traducir como “borde helado”, manteniendo el topónimo de Spitzbergen sólo para designar a la isla principal, según un planteamiento que, bajo mi punto de vista, no me parece correcto:  en los territorios descubiertos, en nuestro planeta o fuera de él, lo propio es que mantener el nombre designado por el descubridor, como bien hacen en América, incluso en los criticados (par algún casposo) los Estados Unidos, donde estados, condados, ciudades, ríos y accidentes geográficos, etc., mantienen el nombre en español pese a no ser en Estados Unidos el idioma mayoritario.

En esta bitácora, aunque también uso el "nuevo" topónimo de Svalbard, en honor a su descubridor, emplearé indistintamente el tradicional de Spitzbergen.

Según me explicó un compañero sueco, la razón del cambio de nombres tiene su origen en el hipernacionalismo vivido en Noruega tras su independencia de Suecia en una fecha tan cercana como 1905. En 1924 llegaron a cambiar por Oslo el nombre de la capital, conocida como Kristiania desde 1624.

Este nacionalismo, en su despropósito, pues llega a incluir como parte del archipiélago Svalbard a territorios tan alejados como, entre otros, la Isla Oso, que nada tiene que ver geológicamente. Pero, como sabemos bien en España, (y demostró Walt Disney en su magistral cortometraje de animación “Reason and emotion”, basado en el opúsculo homónimo), el nacionalismo y la razón rara vez van de la mano.

BARENTSZ NO FUE EL PRIMERO EN DESENMBARCAR.
Menos conocido es el hecho de que no fue su descubridor, Barentsz, el primero en desembarcar en esta terra nullius, honor que retiene desde 1604 el anónimo capitán de un pesquero inglés. En cualquier caso, fueron los holandeses quienes fundaron la primera aldea, Smeerenburg, un  pequeño asentamiento ballenero  abandonado en 1660.

La pesca indiscriminada de ballenas en aguas de Spitzbergen se sostuvo hasta principios del siglo XIX, principalmente por parte de ingleses y daneses, pero también por vascos franceses y españoles. A partir del siglo XVII, los rusos (sirviéndose de cazadores esquimales), llegaron a la zona  para abatir osos y morsas.

LONGYEARBYEN: SUS ORÍGENES VASCO-ESPAÑOLES.
La "capital" del archipiélago, Longyearbyen,  se encuentra en la zona mas templada de Spitzbergen, su costa sudoccidental, a donde llegan los último ramalazos de la corriente del golfo, sin la cual, incluso en esta época del año, la primera semana de mayo, estaríamos a 40 grados bajo cero. 

Lonyearbyen se encuentra en las orillas del pequeño fiordo de Adventfjorden, un ramal del fiordo Isfjorden. El topónimo es la corrupción de Adventure Bay, nombre del ballenero "Adventure" que descubrió esta bahía en 1656. Este ramal forma parte del segundo fiordo mas grande de Spitzbergen, Isfjorden, descubierto por el ballenero español bajo el mando de Juan de Erauso, de San Sebastián, en 1612. Juan de Erauso, posteriormente, sería un héroe de la marina española, arrebatando 18 buques a los franceses, y llegando a almirante en la Flota del Tesoro Español.  Muy probablemente en su ballenero iría alguna marinería gallega. 

Héroe militar, descubridor y aventurero: si Juan de Erauso fuese inglés en lugar de español, hoy seguro que en su Patria alguien se habría preocupado de erigir algún recuerdo conmemorativo en Longyearbyen, amén de no dejar olvidados sus legítimos derechos históricos. Este estado elefantiásico que asfixia España pierde, sin embargo,  el tiempo en tonterías y no se ocupa de lo que debe: en defender los derechos de la nación. ¡Qué diferencia con Gran Bretaña! Allí, ya gobiernen los laboristas o los conservadores, el país es lo primero.

FUNDACIÓN DE LONGYEARBYEN.
Aunque durante cientos de años, los balleneros estuvieron fondeando en el fiordo Adventfjorden, no fue hasta 1895 que una compañía naviera, Vesteralens Dampskibselskab,  estableció un servicio con barco de vapor, en temporada estival, para dar servicio a un hotel en el promontorio donde actualmente se encuentra el aeropuerto de Longyearbyen (zona todavía conocida como Hotellneset), para dar servicio principalmente a cazadores.

En 1900, llegaron a la zona cinco emprendedores noruegos, de Trondheim,  para hacer las primeras prospecciones mineras. Al año siguiente, dos millonarios de Boston, Frederick Ayer y John Munro Longyear, navegando en un crucero con sus familias por Adventfjorden, aprovecharon para inspeccionar las instalaciones mineras de los cinco noruegos, modestas por la falta de financiación. Ayer y Longyear vieron perspectivas de negocio y en 1905 compraron las propiedades mineras por sólo 18.000 coronas. En 1906, Ayer, Longyear y 40 asalariados estaban explotando la que se conoce como Mina Número 1 con su nueva aventura empresarial: Arctic Coal Company (ACC)
Trabajar en un ambiente tan inhóspito para la vida humana limitó la extracción, en un principio, a sólo un par miles de toneladas al año pero Longyear City estaba determinada a crecer y en el invierno de 1911-12 73 hombres y mujeres se quedaron incluso en invierno. El personal de administración era norteamericano, mientras que los mineros eran noruegos atraídos por unos salarios mas altos que en su Noruega natal, entonces pobre.
Durante el curso siguiente, 1912-1913, se abrió la Mina Número 2 y la producción se incrementó a 30.000 toneladas de carbón, con un total de 385 empleados (245 en invierno).
Tras la independencia de Noruega de Suecia, en 1905, las injerencias gubernamentales fueron cada vez mayores de forma que Longyear y Ayer, en 1916, vendieron la ACC a una empresa del joven estado noruego, la SNSK (Store Norske Spitsbergen Kulkompani) ¡¡¡en millón y medio de coronas!!!
La primera gran desgracia ocurrió en 1920: una explosión en la Mina Número 1 mató a 26 trabajadores. En 1921, se construyó la primera iglesia.
En esos tiempos, los mineros vivían en barracones, con habitaciones para seis personas. En 1925 ya pasaron el invierno en Longyearbyen 500 personas.
En 1929, llegaron las primeras mujeres a la cantina. El alcohol, que había estado prohibido por Longyear, fue autorizado pr la SNSK aunque racionado.
Justo antes de la invasión alemana, en los albores de la II Guerra Mundial, la producción de carbón había llegado a las 240.000 toneladas, que sólo podían ser exportadas durante el verano, con el deshielo del fiordo.
Las Minas 1 y 2 se agotaron en 1958 y 1967, respectivamente pero fueron reemplazadas por la Mina 5 en 1958 y la Mina 4 en 1966. Las últimas minas se abrieron en 1966 (la 6) y 1972 (la 7 y la 3).

Longyearbyen, hasta la década de los sesenta, era un pueblo propiedad de la empresa SNSK: sólo la oficina del gobernador (Sysselmann, en noruego), de la inspección de minas (Bergmester), Correos y la Iglesia estaban fuera del control de la Store Norske Spitsbergen Kulkompani.

Las cosas empezaron a cambiar en los años setenta, al tiempo que el mercado del carbón decaía. Las calles de Longyearbyen pasaron a ser de acceso libre y se permitió el establecimiento de otros negocios, como cierto turismo, los asentamientos científicos,  la Bóveda Mundial de Semillas, ya con dos lustros de vida, o el Archivo Mundial del Ártico, creado el año pasado. Actualmente, de los 2.080 habitantes de Longyearbyen, solo 220 trabajan directamente para SNSK. En las tres veces que visité Lonyeargyen desde 1994 he sido testigo de estos cambios para mejor.

LA ÚLTIMA DICTADURA DE EUROPA.
Una de los atractivos de un lugar tan difícil como Longyearbyen es que no existe delincuencia: de hecho, mucha gente deja sus casas abiertas. Otra virtud es que los residentes no pagan impuestos. El contrapunto: muy poco se puede esperar del Sysselmann, una especie de pretor, que pese al género masculino del cargo lo ocupa una mujer con mano de hierro: la implacable Kjerstin Askholt, que antes de ser la Sysselmann de Svalbard fue la alcaidesa de la prisión Bredtveit, el espeluznante campo de concentración nazi en la afueras de Oslo. La gobernadora tiene potestad absoluta y nada, ni siquiera el atraque de un barco, se puede llevar a cabo sin su gracioso permiso.

El salario de la Sysselmann, y el de sus funcionarios, no son a costa de los habitantes del archipiélago, sino que son sufragados en su integridad por el gobierno noruego. Aún así, “por lo bajinis”, se la critica por el hecho de que se desplace en helicóptero, no en trineo de perros, como su antecesor.  El cargo de Sysselmann no es electivo: a dedo,  por el gobierno de Oslo, por lo que el archipiélago de Svalbard es, pudiera decirse, la última dictadura de Europa. Únicamente se consulta a la población para una especie de descafeinado consejo municipal que se instauró por insistencia del gobierno noruego con la condición, exigida por los residentes,  de que no le costase ni una corona a la ciudadanía de tan peculiar "capital".

AIRE ACONDICIONADO A SÓLO MIL KILÓMETROS DEL POLO NORTE.
Desde la era romana, y aun antes, los pretores, y sus antecesores, gozaron siempre de exquisiteces a menudo innecesarias. Estos confines no podían ser la excepción y, pese a estar helados la mayor parte del año, hay dependencias oficiales ¡¡¡con aparatos de aire acondicionado!!! Esto demuestra que a los políticos, aunque sean nórdicos, el disfrute de privilegios, por peregrinos que puedan parecer, como en este caso, es algo que les debe colmar su ego.

LA UNIVERSIDAD.
Si bien se encuentra prohibido nacer en la isla, como ahora hay decenas de familias tradicionales (y alguna valerosa madre soltera), se abrieron dos guarderías, existe una escuela y, amén de la Iglesia ya descrita en la entrega anterior, se inauguró no hace mucho una especie de gran casa de cultura con cine. La "capital" cuenta también con un pequeño hospital de ocho camas y hasta un dentista. Se editan dos publicaciones periódicas, una de ellas, Ice People, de gran difusión (ver la entrada anterior.
No sólo no se puede nacer o morir aquí, sino que, para el tratamiento de cualquier enfermedad o una convalecencia larga, envían a la persona al continente, a cargo del particular o de su seguro privado, dado que en Longyearbyen no existe la Seguridad Social: el requisito para poder establecerse aquí es que uno tenga los suficientes recursos para manejar su propia vida. Por eso, tampoco hay residencias de ancianos. No importa cuántas décadas se hayan residido en Longyearbyen o los servicios prestados a la comunidad: aquí, si uno se hace lo suficientemente mayor como para necesitar asistencia, y no se la puede pagar, se le obliga a marcharse.
En 1995 el rey de Noruega inauguró en Longyearbyen el Centro Universitario de Svalbard, UNIS, una joint venture entre las cuatro universidades noruegas que, en el campus de Longyearbyen, imparte estudios árticos y medioambientales. En esta universidad, con 350 estudiantes, el idioma oficial es no el noruego, sino el inglés.
Sorprende el buen nivel de inglés no sólo de los noruegos, sino de todos los escandinavos. Influye no sólo la enseñanza plenamente bilingüe sino, sobre todo, que en los cines los grandes éxitos norteamericanos, con la excepción de las películas infantiles de Disney, son exhibidos exclusivamente en versión original subtitulada.

VIDA Y VIVIENDA.
Los salarios son elevados pero la vida es también muy cara. Si ya Noruega es un país poco asequible para un español, la ciudad de Longyearbyen lo es todavía menos. La competencia, no existe y, por otra parte, traer las mercancías hasta aquí es bastante caro: con un fiordo cerrado a la navegación buena parte del año, la única conexión exterior es el aeropuerto, el mas septentrional del mundo, como ya se ha dicho, pero también uno de los mas peligrosos por lo variable de la climatología. 
De hecho, cuando se suceden diversas jornadas seguidas de climatología adversa, el vuelo diario tiene que regresar a Noruega y, en tales circunstancias, se producen desabastecimientos de productos cotidianos. 
Un zumo de naranja natural, al que no damos valor en España, en estos confines es un lujo asiático, del mismo modo que los vegetales frescos. Una dieta poco equilibrada, con abundancia de productos procesados,  sea posiblemente la causa de que las mujeres, tras varios años viviendo aquí, engorden año tras año para después abocarse al abandono de cualquier clase de coquetería femenina.
La vivienda es, también, un bien muy caro ya que hay que importar todos los materiales incluso los fundamentales en las estructuras locales, que aquí, como en Noruega, es la madera: lo malo, ¡es que los árboles no pueden crecer en estas latitudes!
Los empleados estatales (incluyendo al pastor), o de la corporación minera, y los estudiantes universitarios, viven en residencias propiedad del estado norurego. 
El resto de la población, o bien alquilan un apartamento, a precios desorbitados (casi de Manhattan) o lo compran sin hipoteca, como hizo Mark Sabbatini, el director del periódico Ice People: es muy raro que el único banco de Longyearbyen conceda hipotecas, tanto por el hecho de que nadie puede acabar aquí su vida, como por el riesgo que el permafrost y las avalanchas pueden causar en las viviendas, como ocurrió en el caso de Sabbatini, que se vió en la ruina al fisurarse el edificio de reciente construcción, que albergaba su piso,  en cuya compra había invertido todo el efectivo traído de los Estados Unidos.

OTROS ASENTAMIENTOS DE SPITZBERGEN.
Durante el siglo XX, rusos y escandinavos establecieron explotaciones mineras, entre la que destaca la ciudad fantasma de Pyramiden, en su día habitada por mineros soviéticos con sus familias.  El ocaso de Pyramiden se inició con el colapso de la Unión Soviética y se precipitó en 1996 con aquel recordado accidente del Tupolev en Longyearbyen, en el que fallecieron 141 personas. La desgracia se cebó en, prácticamente, todas las familias de Pyramiden, de forma que dos años la ciudad fue completamente abandonada y, en la actualidad, parece un escenario de una película postapocalíptica. Los rusos mantienen dos o tres personas todo el largo invierno ártico entre unas instalaciones conservadas como si el tiempo se hubiese detenido (a excepción de un hotel que abre unos pocos meses al año),  con el fin de no perder derechos sobre un subsuelo que auguran rico en gas,  petróleo, oro y tierras raras.  
Tras la "capital" Longyearbyen, con su alrededor de 2.000 habitantes, le sigue Barentsburg, con unos 300 mineros, principalmente rusos y ucranianos, "hermanos" en la era soviética, pero hoy acérrimos enemigos. En Barentsburgo vive el hombre mas rico de Spitzbergen, el director de la mina que en el caos que siguió al  desmantelamiento de la Unión Soviética pasó de director ¡a dueño de las instalaciones!
En Sveagruva hay también unos 300 mineros suecos y noruegos, mientras que Ny Alesund es un asentamiento científico con unas cincuenta personas en donde, entre otras curiosidades, se encuentra el buzón de correos mas septentrional del mundo en toda su redondez y que fue el lugar que sirvió como base al italiano Umberto Nobile para conquistar el Polo Norte dos veces, una en avión y otra en dirigible.

CAMINO DEL EMBARCADERO.
Tras comer en mi hotel, The Vault, como sabemos propiedad de la Bóveda Mundial de Semillas, varios miembros de la expedición Kodak nos calzamos y, en un maxi-taxi, nos desplazamos al puerto para embarcar en el rompehielos Malmö, ¡botado en 1943!, en plena Segunda Guerra Mundial.
El Malmö, actualmente considerado patrimonio histórico naval, se conserva en condiciones originales ¡incluso tanto motor como el generador eléctrico!  Décadas y décadas de navegación, bajo los nazis, los aliados, durante la guerra fría llevando acetileno a aislados faros, y ahora como barco de exploración científica. Ay, si su casco hablara… Alguno de los secretos que pude averiguar, en boca de su capitán, el próximo viernes, en la séptima entrega de esta bitácora. ¡No se la pierda, el amigo lector!

SUPER-8 A 4K: MAS DE 3 TERABYTES DE INFORMACIÓN

España es un país de sorpresas. ¿Dónde se esperaría un creador argéntico que estuviese uno de los mejores, sino el mejor, laboratorios mundiales de digitalización en Súper-8 y Súper-16 mm a 4K? ¿En Estados Unidos, en Alemania, en Inglaterra? 
¡¡¡Pues está en una nave de Madrid!!! Se llama Ocho y Pico (su página web es: http://ochoypico.com/ )  y es uno de los pocos laboratorios mundiales que puede digitalizar el Súper-8 a 4K. Como, además del dominio técnico, son muy perfeccionistas y disfrutan con lo que hacen, el resultado final es absolutamente espectacular.
El primer opus en Súper-8 que Ocho y Pico me digitalizó a 4K fue el clip musical para Pleasant Dreams "Camino de Vuelta" que llamó la atención de Kodak, firma que lo difundió en Estados Unidos, de forma que se consiguieron unos 60.000 espectadores en nada de tiempo. 
CAMINO DE VUELTA (Pleasant Dreams). KODAK SUPER-8 4K from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.
La calidad de la digitalización del Súper-8 a 4K fue tan inaudita que, a partir del máster digital, un laboratorio italiano, Onda Radio,  pudo hacer positivos en 16 mm ¡capaces de proyectarse en pantallas de mas de 8 metros, con definición asombrosa! De hecho, estos días se está proyectando uno de estos positivos de 16 mm  en la Universidad Politécnica de Valencia, de la mano de su editor, y docente,  Marc Martí.
Con la prueba del Súper-8 a 4K superada con el beneplácito de Kodak en Estados Unidos, encomendé a Ocho y Pico la tarea de digitalizar un trabajo muy especial: "Spitzbergen: el guardián del Ártico", rodado con absolutamente todo el portafolio cinematográfico de Kodak en Súper-8: Kodak Vision 50, Kodak Vision 200, Kodak Vision 500, Kodak Tri X y unos metros de la versión beta del totalmente nuevo Ektachrome 100.
¡¡¡Acabo de recibir los dos discos duros, con casi 4 terabytes de digitalización a 4K!!!, junto con los originales cinematográficos, tanto negativos como inversibles (y todavía quedarían unos pocos metros mas para digitalizar, si aparece la maleta que por error enviaron a Rusia, en la que, además de mi ropa y mi diario manuscrito, había cuatro o cinco cartuchos de película adicionales).
Una digitalización de Súper-8 a 4K UHD 3840 X 2160 píxeles a 10 bit 4:2:2 admite unas cotas de postproducción nunca antes soñadas, conservando el aspecto orgánico del cine, tan lejos de la frialdad aséptica de la imagen digital.
Un punto no menos importante del laboratorio Ocho y Pico es el extremo cuidado con el que manipulan esta especie de incunables que son los negativos originales: se devuelven sin polvo ni arañazos, listos para cualquier digitalización que pueda ser necesaria con técnicas que surjan en el futuro. 
Ardo en deseos de visionar este material en 4K: ¡pero no puedo hacerlo aún!, por una grave e inoportuna avería en el ordenador de montaje de IB Cinema. Claro que estos contratiempos y retrasos forman  parte de la magia del fotoquímico: ¡la espera por los resultados!  ¿Estará bien expuesto todo lo filmado? ¿Se verán pelos en ventanilla? ¿Los rayos X habrán generado algún daño? ¿Alguna raya o suciedad de revelado, tal vez? ¡Dios, qué congoja! A ver si durante el fin de semana alguna alma caritativa me permite usar un ordenador potente, capaz de manejar esta enorme cantidad de información del Súper-8 a 4K.

miércoles, 20 de junio de 2018

FUJIFILM INSTAX: MARAVILLOSO OLOR A EMULSIÓN FOTOQUÍMICA

Uno de los mayores placeres, para los que filmamos con película, es abrir los envases sellados y, antes de introducir la emulsión en la cámara, aspirar el característico olor que difiere de una marca a otra. Es una costumbre que mantengo desde niño, primeramente entrenada con los carretes fotográficos.
En cualquiera de los cuatro formatos de fotografía instantáneo que comercializa Fujifilm en la actualidad, con notorio éxito, la película envasada, como se trata de material fotoquímico, nos regala con ese maravilloso efluvio cuando se abre el paquete, lo que no ocurre con otros sistemas como el de sublimación o el de simple impresión, ajenos a la magia alquímica de las reacciones químicas. 
Soy un defensor de la compra en tiendas tradiciones excepto en este caso: ciertos vendedores de Ebay ofrecen cartuchos con película Fujifilm Instax, totalmente frescos,  a la mitad de precio que en la FNAC, por ejemplo. Es mucha la diferencia, especialmente comprando en paquetes, aunque ¡las instrucciones vengan en japonés!

martes, 19 de junio de 2018

AÑEJA FELICIDAD: FUJICHROME RT50

La emulsión favorita de mi querido y recordado amigo, ya fallecido, el cineísta e ingeniero catalán Ramón Agulló Sola, era la Fujichrome RT50, que se dejó de fabricar en 1973 cuando Fujifilm (entonces Fuji Film) presentó la película en color inversible mas sensible del mundo: la Fujichrome RT200. 
El problema, con la 200, era su grano muy grueso, comparado con el extrafino de la RT50. La RT50, a diferencia de la R25, sensibilizada para 3.400 grados Kelvin, lo cual la volvía la película idónea para rodar, como era el caso de Agulló, animación con luz artificial. 
Pues bien, otro querido amigo amigo coruñés encontró por casa cuatro cartuchos vírgenes:  3 de la Fujichrome R25 con pista magnética en cartucho mudo, con fecha de caducidad de 1987 (emulsión de sobra conocida por mí pues filmé con ella desde 1978 hasta el 2012, cuando se dejó de fabricar), y uno de la Fujichrome RT50 que, por razones de edad, nunca llegué a probar. Su fecha de caducidad es de julio de 1975: por tanto, se corresponde a la última partida fabricada en 1973.
Tras todos estos años, conservada en un armario, y no en una nevera, tengo que calcular a que sensibilidad exponerla. Después, a ver como hago para revelarla. ¡Qué felicidad! ¡Por fin voy a probar la Fujichrome RT50!, aunque haya caducado antes de la muerte del general Franco.
Respecto a mi amigo Ramón Agulló Sola, entusiasta de la Fujichrome RT50,  tuvo un bien merecido reconocimiento, antes de fallecer, en Hospitalet del Infante (Tarragona), cuyo ayuntamiento es el depositario de su obra, como puede verse en este breve reportaje digital en el cual, sobre la mesa, el ojo avezado logra distinguir la inconfundible figura de una Fujica ZC1000:

lunes, 18 de junio de 2018

MONTAJE DE "SPITZBERGEN" CON TÉCNICAS CLÁSICAS Y MODERNAS

Como ya saben los lectores habituales de esta bitácora, "Spitzbergen: el guardián del Ártico", se rodó empleando todo el portafolio cinematográfico en Súper-8 de Kodak, ahora que este paso cinematográfico puede ser digitalizado en 4K por el laboratorio madrileño Ocho y Pico, la calidad de cuyo trabajo es tan asombrosa e inaudita que buena parte de su facturación es para instituciones incluso extrajeras. El resultado final será hinchado a 16 mm e, incluso, tal vez a 35 mm.
El montaje del material inversible se está llevando a cabo con técnicas clásicas (es el caso de las escenas rodadas con película Kodak Tri X y con la nueva Kodak Ektachrome versión "beta" de preproducción, en rigurosa exclusiva mundial).
El montaje de las filmaciones en negativo, escaneadas a 4K, se realiza,  de forma fácil y cómoda, en el ordenador.  Sin embargo, para uno, nada mejor que el montaje tradicional, tocando la película, con los fotogramas deslizándose entre los dedos, usando moviola y empalmadora. ¡Hasta se disfruta con el propio olor que desprenden las emulsiones! Qué diferencia con la asepsia de la edición digital que, podrá ser mas rápida y sencilla, pero que no aporta, al montador y el director, la sensación "cinemática" con la que sí nos deleita el manipular la película "digitalmente", esto es, ¡con los dedos!
Este material original se conserva en bobinas AP, con su correspondientes cajas, que todavía hoy se fabrican en España, en la región catalana, desde donde se exporta a puntos tan lejanos como el Japón.

viernes, 15 de junio de 2018

SPITZBERGEN: EL GUARDIÁN DEL ÁRTICO. En Súper-8 4K de Kodak. Cuaderno de bitácora número 5

FILMANDO CON UN DRON EN SÚPER-8
En esta expedición al Ártico, en la que por primera vez se probaron en condiciones extremas absolutamente todas las emulsiones de Kodak para Súper-8 4K, incluyendo la versión “beta” de la experimental Ektachrome, llevé a cabo otra prueba en  rigurosa primicia mundial: ¡filmé mediante dron con una cámara de Súper-8 sobre la superficie congelada del Océano Glacial Ártico!, con el aparato manejado por otro expedicionario, el Dr. Gunnar Aus.  
Me encuentro ahora montando esta parte de la película: cuando el rompehielos Malmö se quedó atascado en el océano congelado, secuencia que filmé en maravilloso blanco y negro inversible Kodak Tri X --incluso el plano en dron--(ya se que no es comercial, pero esta emulsión me encanta). Nota: se precisa estar registrado en Facebook para ver el siguiente vídeo:

Filmar con un dron usando película es toda una odisea: no se ve lo que se filma y la carga, una vez que se pone en marcha la cámara, no llega a tres minutos.  Es este caso, además, estaba el añadido de una temperatura inferior a -20 grados Celsius.
Ya llegará el momento de extendernos en ese día alucinante y el reto que supuso. Pero antes sigamos con el relato que, de forma cronológica, relata en esta bitácora la expedición Kodak a Spitzbergen.
IMPOSIBLE DORMIR CON EL SOL DE MEDIANOCHE
El jueves 6 de mayo me levanté a las cinco de la mañana, tras dormir, por tercer día consecutivo, menos de cinco horas: aun no sabía que, durante la expedición, ninguna jornada podría superar la barrera de las cinco horas de sueño (con ajetreos constantes: fue como vivir en un barco de combate). De hecho, a la vuelta, necesité una semana para recuperarme del cansancio y la falta de sueño (aunque, como autónomo, tuve que ponerme a trabajar al día siguiente).
El día anterior, tras cenar, como relaté en la tercera entrada, bajo la protección de Lenin, el tiempo, tan imprevisible en estas latitudes, volvió a despejarse poco antes de la media noche, de forma que, desde mi habitación en el hotel The Vault (La Bóveda), convenientemente ubicada en una esquina, pude filmar un par de tomas intervalométricas (timelapse), una de ellas orientada hacia el fiordo, la otra hacia la villa. Después, hojeé página a página el interesantísimo libro que la tarde anterior me habían obsequiado en la Bóveda  Mundial de Semillas: ¡lástima que iba en el maletón que me extraviaron en el viaje de regreso! (dicen que acabó en Rusia).
EL PERIÓDICO MÁS SEPTENTRIONAL DEL MUNDO
También leí, hasta la última línea, del ameno “periodiquito” semanal “Icepeople”, poco mas que un fanzine, que redacta e imprime en inglés un norteamericano, Mark Sabbatini, que lleva ocho años viviendo en Longyearbyen.
 
La recepcionista del hotel me comentó que Sabbatini, hace dos o tres años, estuvo a punto de ser expulsado de Spitzbergen. Había invertido todo lo que tenía en comprar un piso en Longyearbyen, donde la propiedad es un bien muy caro. Una cimentación mal calculada para el permafrost causó la ruina del edificio: Sabbatini no solo perdió su vivienda, sino también su redacción y su lugar de impresión, o sea, se quedó sin ingresos.  En esta especie de “dictadura” (voluntaria) que es Svalbard, no existe la seguridad social: si un habitante se queda sin trabajo, y no posee recursos para mantenerse, lo deportan sin miramientos a su lugar de origen ¡con los billetes a su costa!
En el caso del director de “Icepeople”, dada la utilidad social del periódico para la comunidad, una residente le dejó un par de habitaciones  y le permitieron colocar su impresora en la biblioteca pública. De esta forma, Longyearbean sigue disponiendo del “periódico alternativo mas septentrional del mundo”, según reza su eslogan, cualidad, esta la de la latitud,  que comparte con el aeropuerto, la guardería, el servicio de taxi, la piscina, el cine y, entre otros sitios, la iglesia.
Pese a lo avanzado de la noche a pleno sol, uno no podía menos que esbozar una sonrisa al leer la mancheta del periódico: bajo la sentencia: “¿Quién es el que tiene la culpa y cómo puedes expresarle tu ira?”,  los cargos del comité editorial son muy irónicos, como, por ejemplo, “la señora del bolso” (la subdirectora), “principio de los principios”, “psiquiatra”, “su cómplice”, etc.
El periódico se distribuye gratuitamente, y subsiste gracias a la publicidad, que el editor-director procura nutrir con curiosos llamamientos (sic): “Te estoy pagando 15 coronas por leer este periódico (mi ego es grande pero no tanto”.
Todo un personaje local, Mark Sabbatini, que compatibiliza su labor de periodista y editor con la de traductor y ¡técnico especializado en ordenadores MacIntosh! (en informática, Mac es, por increíble que parezca, la marca mas popular aquí)
LAS LEYENDAS NEGRAS SOBRE LA BÓVEDA MUNDIAL DE SEMILLAS
Como ya expliqué en un capítulo anterior, mi hotel, The Vault (La Bóveda), pertenece a la Bóveda Mundial de Semillas. Compartí desayuno con un científico noruego con el que me reí un buen rato al contarme las teorías “conspiratorias” que la prensa sensacionalista anglosajona ha publicado, a lo largo de los años,  sobre las instalaciones:
1) que la Bóveda es la pieza fundamental de un plan nazi para mejorar la raza aria;
2) que es la tapadera de una instalación secreta de la OTAN; o
3)que el complejo forma parte de una elaborada conspiración para proporcionar las semillas a Monsanto (desde este mes de junio propiedad de Bayer), de forma que sólo queden en la Tierra cultivos transgénicos. Los “conspiranoitos”, por lo que se ve, no son exclusivos de España.
EL SECRETO DE LA IGLESIA MÁS CERCANA AL POLO NORTE
Recordará el lector que la llegada tardía de mi vuelo, el miércoles 2,  impidió el previsto encuentro matinal con el pastor Helgesen, quien encomendó al taxista-psiquiatra Finn Tangen la misión de dejar abierta la iglesia y sus archivos para mí (el pastor debía partir para el asentamiento científico de Ny Alesund, poco después de comer).
Si en Longyearbyen nada queda lejos, la iglesia no podía ubicarse mas cerca: a la vista de mi hotel, en la ladera de la colina. Llegar, sin embargo, no fue tan fácil como preveía: caminando sobre la nieve o sobre pavimento helado, varias veces estuve a punto de perder el equilibrio.
Ya había visitado en otras dos ocasiones esta iglesia, la mas septentrional del mundo (si bien, hay una capilla ortodoxa un poco mas al norte, la de San Nicolás, en el asentamiento militar ruso de Nagurskoye, en las Tierras de Francisco José,  pero que no cuenta con servicio religioso regular).
Un alivio, comprobar que no se habían olvidado de mí, y que no solo estaba la puerta abierta, sino que el ambiente se encontraba agradablemente caldeado.
En esta iglesia, como ocurría en el hotel, hay que descalzarse al entrar. El templo, con abundancia de madera (un elemento que no existe en Spitzbergen), es muy acogedor: para empezar, nada más entrar, huele a café. Antes de acceder al recinto de culto, propiamente dicho, el visitante se encuentra con una especie de sala de reuniones, que se emplea para conferencias y conciertos, con una pequeña biblioteca, en una de cuyas meses el pastor Helgesen tuvo la amabilidad de dejarme la información en cuya búsqueda iba.
Durante la Segunda Guerra Mundial, la iglesia original, que había sido consagrada en 1921, fue bombardeada y destruida por la aviación aliada. Hay que recordar que Spitzbergen no solo fue parte del III Reich desde 1940, sino que siguió siendo su último reducto: los alemanes, aquí, no se rindieron hasta varios meses después del suicidio de Hitler. ¡Incluso Japón lo hizo antes!
¡UN “CHOLLO” PARA LOS CATÓLICOS!
La iglesia de Longyearbyen, tal y como se encuentra ahora, fue consagrada el 24 de agosto de 1958. Su pastor, Leif Magne Helgesen, es una especie de funcionario, dependiente del estado noruego, como todos los pastores luteranos de este país (de hecho, hasta el 2012, el máximo responsable de la iglesia noruega era el Rey). En medio del salvaje norte, éste es un templo acogedor de verdad: los Católicos, los ortodoxos, los budistas e incluso los agnósticos somos bienvenidos en la Iglesia de Longyearbyen, cuyo pastor tiene a su cargo también otros asentamientos, como el poblado científico de Ny Alesund (lugar al que se había desplazado ¡en trineo de perros!), o, incluso, la pequeña estación meteorológica de la lejana Isla Oso, a la que, al no ser Católico ni budista, y no dominar, por tanto, la técnica de la bilocación, no le queda otra que ir y venir en helicóptero. Como la "parroquia" de Longyearbyen es la mas grande de Europa, al pastor Helgesen, no le queda otra que servirse en ocasiones del helicóptero gubernamental para ejercer su ministerio. 
Pudiera decirse que la iglesia de Longyearbyen es un “chollo” para los Católicos pues podemos comulgar ¡sin necesidad de confesarnos!
¿DISEÑADA POR UN INTELECTUAL EX-NAZI, ACTUALMENTE PROGRESISTA, VINCULADO A ESPAÑA?
Como sabe el lector, mi principal misión,  en este desierto helado, era probar en condiciones extremas, para Kodak, la totalmente nueva emulsión Kodak Ektachrome que se está produciendo en Rochester desde diciembre de 2017,  para su estudio antes de su comercialización mundial durante otoño de 2018.
 Paralelamente, aprovecho para rodar el documental en Súper-8 4K “Spitzbergen: el guardián del Artico”, con todas las emulsiones disponibles de Kodak (además de la Ektachrome, otra inversible, la Tri X, amén de las negativas Vision 50, Vision 200 y Vision 500), además de visitar la Bóveda Mundial de Semillas, el Archivo Mundial del Ártico y otros experimentos menores (desde técnicos hasta culinarios, que ya describiré). 
Todo el material filmado será digitalizado en 4K por el laboratorio madrileño Ocho y Pico: ¡da gusto tener en España al mayor especialista mundial en este campo! (no en vano, la Filmoteca de la Generalitat usa sus servicios).
Debía cumplir, además, un encargo erudito, de mi amigo el arquitecto Antonio Deus, que está preparando una investigación sobre la arquitectura luterana: comprobar si esta iglesia fue diseñada por el intelectual teutón Hans Magnus Enzensberger, durante su etapa noruega.
Hans Magnus, literato y matemático, fue el vecino de la casa de al lado de Julius Streicher, uno de los jerarcas del III Reich. De niño, Hans Magnus fue miembro de las Hitlerjugend, las juventudes hitlerianas (de las que fue expulsado) y, cerca del final de la guerra, de la milicia popular alemana (Volkssturm).
Con muchísima obra publicada, es un hispanófilo desde su primer viaje a nuestro país en 1955. Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades en 2002, en 2009 el gobierno de Zapatero le otorgó la Orden de las Artes y las Letras.
Pues bien, en la documentación puesta a mi disposición por el pastor Helgesen sí que consta que el firmante del proyecto es Hans Magnus. ¿Aparte de matemático y poeta ejerció de arquitecto también? Un auténtico enigma. Como todavía vive, tal vez lo mejor sea ponerse en contacto con él. Pero esta historia, en sí misma, tiene suficiente recorrido e interés para realizar otro documental, aunque sea en digital.
UNA IGLESIA MUY PARTICULAR.
La nave principal, con unos 150 asientos, en su lado izquierdo, en dirección al Altar, ofrece a los fieles la espectacular visión de un descomunal oso polar disecado.  El oso, en Spitzbergen, es un animal a la vez temido y reverenciado.
La pila bautismal, la jarra de agua bendita ¡¡¡de oro!!!! y los candelabros en plata, regalo del rey Haakon VII, son los que estaban en la antigua iglesia bombardeada por las fuerzas aliadas. Me sentí un poco preocupado al abandonar el templo, dejando la puerta sin cerrar, con semejantes tesoros históricos pero, también de gran valor material. Afortunadamente, en Spitzbergen, tanto en Longyearbyen como en los otros dos o tres pequeños asentamientos, no existe el robo. De hecho, muchos residentes dejan las puertas de sus viviendas sin cerrar con llave. 
SVALBARD: EL LUGAR DONDE ESTÁ PROHIBIDO MORIR.
No lejos de la iglesia se encuentra el antiguo cementerio, en desuso desde hace años. Svalbard es un territorio escalofriante no sólo por la temperatura y sus inclementes parajes helados,  sino porque aquí los cadáveres permanecen incorruptos. Esto es la razón de que, por ley, hace muchos años ya que, si alguien fallece, su cuerpo se traslada al continente europeo. Todo se descubrió, al parecer, durante el siglo XIX cuando enterraron a algún minero muerto por accidente o enfermedad. Aun a riesgo de ser pesado, recuerdo al lector que el suelo, en estos territorios árticos, es lo que se denomina permafrost:  aunque haya zonas en que, durante el verano, no esté cubierto de nieve o el hielo, permanece congelado en sus entrañas. Todo lo que se entierra en el permafrost es devuelto a la superficie a los pocos años. El permafrost, como los océanos, escupe lo que no le pertenece. 
Imagínense el pavor de los descendientes de aquellos primeros mineros enterrados cuando veían surgir de las profundidades de la tierra los cadáveres incorruptos de sus padres o abuelos ¡perfectamente conservados! y, en algún caso, más jóvenes que ellos mismos. Por ello, se prohibió morir en Svalbard.
Tampoco se puede nacer: si alguna de las pobladoras queda encinta, se la envía al continente, para que de allí a luz. E, incluso, también es mejor no estar enfermo, pues desde el pequeño hospital local te suelen derivar a Tromso, en el continente. De hecho, el editor del periódico local, durante unos días que estuvo internado en Tromso, redactó y maquetó el número de esa semana de “Icepeople” ¡desde la cama del hospital! 
Como aquí, en Svalbard, todo se conserva, filmé, los vestigios del antiguo cementerio, con destino al documental "Svalbard: el guardián del Ártico".
El próximo viernes, escribiré sobre las peculiaridades de una capital, Longyearbyen, fundada por una empresa privada (de cuyo dueño lleva el nombre) y donde, pese a estar a tiro de piedra del polo norte, ¡hay un edificio que cuenta con aire acondicionado! 
Si es nuevo en esta bitácora, no se olvide de leer las inauditas informaciones publicadas en las entradas anteriores; 
Capítulo 1:  https://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2018/05/spitzbergen-el-guardian-del-artico-en.html
Capítulo 3 https://mimundoensuper-8.blogspot.com/2018/06/spitzbergen-el-guardian-del-artico-en.html  
Capitulo 4: https://mimundoensuper-8.blogspot.com/2018/06/spitzbergen-el-guardian-del-artico-en_8.html   
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jueves, 14 de junio de 2018

EXHIBICIÓN EN 35 MM, VIVA EN ESPAÑA GRACIAS A IB CINEMA.

Parecía que el cine había muerto, cuando durante 2015 las multinacionales de Hollywood dejaron de distribuir las películas en 35 mm. De hecho, la última proyección en 35 mm de Walt Disney en España tuvimos el honor de hacerla en IB Cinema, en la villa coruñesa de Valdoviño, a finales de diciembre de 2014. Este hecho histórico mereció el interés del cuarto periódico nacional, LA VOZ DE GALICIA, que le dedicó una página en cuatricromía en su edición fetén, la de papel. 
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/cultura/2014/12/27/disney-pone-fin-era-dejar-proyectar-cine-35-milimetros/0003_201412G27P37991.htm
Desde entonces, las salas de proyección del mundo se han convertido en poco mas que los antiguos teleclubs que, en muchos casos, ni siquiera videoproyectan películas (que implicaría que la obra haya sido rodada en film), sino meramente audiovisuales, término acuñado por el recordado D. Manuel Fraga, un visionario, que así definiera, ya a finales de los sesenta,  a las producciones no registradas en película de cine. 
Gracias a los esfuerzos de creadores de la talla de Tarantino, Nolan, J.J. Abrams, Spielberg, Snyder y otros, no sólo sigue vive la producción cinematográfica en Hollywood, por mucho que se enfaden los contables de los estudios, sino que ciertas películas, amén de la miserable distribución en DCP (¡que este año cambia su estándar!; leer aquí: https://mimundoensuper-8.blogspot.com/2018/01/35mm-tres-siglos-dcp-3-anos-el-dcp.html), se siguen haciendo positivos de exhibición incluso en cuatro distintos pasos cinematográficos, como ocurrió por ejemplo con la obra maestra "Dunkerque" (en 35 mm, 16 mm, 70 mm de cinco perforaciones y 70 mm de 15 perforaciones). 
En el tradicional  programa de cine de verano, que desde hace unos treinta años ameniza las noches estivales de la provincia coruñesa, IB Cinema, siempre que puede, emplea 35 mm o 16 mm, en lugar del miserable DCP o el doméstico Blu Ray. 
Este verano, una de las películas que tenemos asegurada en 35 mm es la premiada, en medio mundo,  obra de animación gallega "Arrugas", título cuyo distribuidor, Emilio Oliete, nos ha facilitado en única y maravillosa película Kodak de 35 mm para su exhibición el 26 de julio en Valdoviño (¡siempre se puede contar con este ayuntamiento: ¡muchas gracias!),  y el 29 de septiembre en Moeche. Gracias, también, a la Diputación da Coruña por permitir, en su pliego de condiciones, la proyección con película.
Lo mejor de todo es que, tras su uso, el positivo en 35 mm pasará a engrosar mi filmoteca personal, por cortesía de su productor, Manuel Cristóbal, que ganó el Goya a la Mejor película de animación con este trabajo, el cual, además se llevó otro Goya al Mejor Guión Adaptado para Ángel de la Cruz.