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miércoles, 7 de julio de 2021

POLAVISION: UN FALLO INSTANTÁNEO, DOCUMENTAL DE ÁLEX LÓPEZ

La película de cine de revelado instantáneo fue uno de los logros tecnológicos mas importantes del siglo XX. El documental "Polavision: un fallo instantáneo" describe el proceso con entrevistas a responsables de su desarrollo y ciertas secuencias rodadas en este raro sistema de color aditivo por primera vez en el siglo XXI. Filmado totalmente en Polavision y Súper-8, los positivos de exhibición son en 16 mm.

Ficha: 

Paso: 16 mm sonido óptico y magnético

Formato: 1,66 : 1 

Metraje: 20 minutos

Dirigido y escrito por Álex López

Narrado por: Santiago Fernández

Locución adicional: Víctor Marque

Actriz: Andrea Domínguez

Entrevistas técnicas: Dieter Luetze, Ignacio Benedeti, Paul Giambarba

Fotografía y montaje: Álex López

Otra información técnica: Doctora Erika Balsom, del King´s College.

Revelado: Riccardo Pascucci

Sonido magnético: Alberto Vangelisti

Asistencia técnica: Marcos J. Fernández Eimil, Víctor A. Labarthe, F3Video

Grabación de sonido: Casa Hamlet

Telecinado: Pablo Gómez

Adminsitración: Nena Pulido

Productora: Ignacio Benedeti Cinema (IB Cinema)

Trailer: 

 

POLAVISION, UN FALLO INSTANTÁNEO (TRAILER) - POLAVISION, AN INSTANT FAILURE from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.


 

En el documental de 22 minutos "Polavision: un fallo instantáneo", escrito y rodado por Álex López, no sólo se describe la historia de este sorprendente procedimiento cinematográfico, con entrevistas a responsables de su desarrollo en Estados Unidos, Austria e Inglaterra, sino que, inauditamente, ciertas secuencias están filmadas con el propio sistema de cine de Polaroid ¡por primera vez en el siglo XXI!  ¿Y desde dónde se ha conseguido este logro? ¿Tal vez, en Cambridge, Massachussetts, sede de la Polaroid? ¿Tal vez en Viena, sede de Eumig? ¡¡¡No!!!: Álex realizó su documental en este final del Imperio Romano en que se encuentra IB Cinema, en La Coruña, un santuario de imaginación entre una refinería, una fábrica de gas y un basurero.

Uno de los puntales del documental es su locución, del gran Santiago Fernández, "la voz": nada sería igual sin su admirado timbre.



¡El documental en portada de SilverGrain Classics!

ATENCIÓN INTERNACIONAL ANTES DE SU ESTRENO: ¡¡¡PORTADA EN SILVERGRAIN CLASSICS!!!

El documental "Polavision: un fallo instantáneo" no ha pasado desapercibido en medios internacionales ya antes de su estreno. La revista Silvergrain Classics, que se imprime en Alemania en ese esperanto moderno que es el idioma inglés, se ha convertido en la Biblia internacional de la tecnología fotoquímica, aplicada a la fotografía, el cine y las artes argénticas. Kodak siempre se reserva la contraportada para un anuncio que, en cada número, llama la atención. La impresión de Silvergrain Classics es de altísima calidad, en papel de lujuriosa textura. Cada número se encuentra encuadernado como un tomo, debidamente cosido y pegado. Como los artículos son de interés permanente, y la revista está concebida para coleccionar, los lectores de Silvergrain Classics la disfrutarán en los años que vendrán.

¡Cuatro páginas en el principal medio internacional del fotoquímico!

El artículo "Polavision, an Instant Faliure", dedicado al cortometraje de Álex López, ¡¡¡ocupa nada menos que cuatro páginas!!! Su interés es tal que el editor en jefe, Marwan Mozayen, lo eligió para ser uno de los cuatro que sirven de reclamo en portada, tras decir en la presentación a medios alemanes: "Nuestro colega Ignacio Benedeti escribió un artículo muy interesante sobre el documental del cineasta Alex López del encuentro de Polaroid con el Súper-8. El artículo completo es muy emocionante, creativo y curioso también. Informativo y entretenido, no solo para cineastas".

Igualmente, en otra presentación, la directora de desarrollo editorial, Charys Schuler, comentó:  "Para los directores de fotografía, este número publica un artículo muy divertido e interesante de Ignacio Benedeti. ¿Cómo encajan en un sólo artículo Polaroid, el Súper-8, un mercado negro en España y un manicomio?  ¡Tienes que leer el artículo de Ignacio Benedeti para creerlo!".

 

"POLAVISION: UN FALLO INSTANTÁNEO": FILMADO ÍNTEGRAMENTE EN SÚPER-8

Álex López filmó su documental totalmente con película Super-8 utilizando Kodak Vision 500, Kodak Tri X y, lo más sorprendente, película Polacolor genuina (Phototape 618) del último lote, fabricado en 1989. 

Álex en la sala HAL 9000 de IB Cinema (diapositiva Ektachrome)

Para la redacción del guión, Álex pudo consultar, en la hemeroteca de IB Cinema,  viejas revistas españolas como "Cinema 2002", "Arte fotógrafico", "Eikonos", "Popular Mechanics" (edición española), así como las británicas "Movie Maker" y "Film making". 

Asimismo, le resultó muy importante la ayuda de Uschi Seemann, del Museo Eumig de Austria, y muy especialmente la amable colaboración de Dieter Luetze, uno de los científicos implicados en el desarrollo del sistema. 

Es también de agradecer la colaboración de la investigadora estadounidense afincada en Londres doctora Erika Balsom, especializada en técnica cinematográfica y ponente habitual en congresos sobre cinematografía en Nueva York, Londres y otras capitales del mundo anglosajón.

CUANDO EL POLAVISION LLEGÓ AL MERCADO.

El Polavision, cuyo desarrollo costó 600 millones de dólares de la época, fue un fracaso comercial, ya que el vídeo se encontraba a la vuelta de la esquina, y marcó el inicio del fin de la mítica marca austriaca Eumig, que es la que fabricaba las cámaras y retroproyectores para Polaroid.

La película en color Polavision, a diferencia de cualquier sistema de cine en color moderno, que es sustractivo, era un sistema aditivo y, pudiéramos decir también "adictivo", como demostró Andy Warhol: quien lo usaba una vez, ¡no podía dejar de filmar en Polacolor!

Andy Warhol con su cámara Polavision y sus alucinantes focos ¡llegados del espacio exterior!

La tecnología de color aditiva había sido utilizada por última vez en la década de 1940 por Dufay, y su Dufaycolor, con cuyo sistema se rodó el primer largometraje de dibujos animados del cine español "Garbancito de la Mancha", en lo que fue un esfuerzo épico: a mediados de la II Guerra Mundial, ¡se tuvieron que enviar 35 mm expuestos desde España a Inglaterra! para procesar (¡nada como el cine para unir países cada uno en un lado diferente de la trinchera!).

Fotograma en Kodak Tri X

En la película Súper-8 de Polaroid si se analiza la emulsión de color al microscopio, se puede observar un mosaico de filtros rojos, verdes y azules. Atravesar la luz a través de estos tres filtros es un problema que el Dr. Land resolvió haciendo que su película fuese visionada con un sistema de retroproyección.

El Dr. Edwin Land, con su invención, en un fotograma del documental

Para el documental "Polavision, un fallo instantáneo", Alex filmó algunas tomas de sonido directo con película Kodak Tri X, con bandas magnéticas aplicadas en la oscuridad por Angel Caro, y cargadas en cartuchos Single-8, para poder utilizar la Fujica Z850 Sound. 

Algunos espectadores se sorprenderán cuando, en el documental,  Alex explica los entresijos técnicos del Polavision ataviado con gabardina en una especie de construcción industrial postapocalíptica. La elección del blanco y negro tiene, en esta secuencia, una explicación:  ¡se trata de un homenaje al Dr. Land!, que sólo podrán apreciar un puñado de profesionales: ¡esta era la forma con la que el Dr. Land acostumbraba a presentar sus geniales invenciones, con gabardina, en blanco y negro, y en instalaciones industriales con aspecto abandonado!

Álex emulando al Dr. Land 

UN EQUIPO COMPLETO POLAVISIÓN QUE FUE ADQUIRIDO DE CONTRABANDO EN UN TUGURIO PORTUARIO Y PELÍCULA DE UN HOSPITAL PSIQUIÁTRICO.

El interés de Alex por el sistema Polavision tiene su origen en un equipo completo (cámara, luces halógenas, proyector de pantalla incorporado), que su abuelo compró en 1979, cuando todavía era un joven ingeniero, tras leer el artículo técnico que, como un estudiante de periodismo, Ignacio Benedeti escribió para la revista profesional "Cinema 2002".

Como el equipo de Polavision, en aquella España de 1979, era muy caro en las tiendas de fotografía, el abuelo de Álex, con escasos ingresos en aquel entonces, lo compró en el mercado negro, en cierto tugurio portuario de Ferrol,  con una trastienda discreta especializada en artículos de contrabando, en unos tiempos en que los contrabandistas no traficaban con drogas, sino con artículos fotográficos, radios y otros dispositivos electrónicos.

Así presentó el Dr. Land el Polavision

Debido al elevado coste de la película Polavision y, sobre todo, al hecho de que el vídeo se apoderó rápidamente del mercado español, este equipo completo de Polavision acabó, tras usarse para filmar solo diez cartuchos, en el trastero familiar,  de donde Álex lo recuperó en 2013.

Hace tres o cuatro años, el abuelo de Álex fue contratado para supervisar el desmantelamiento de ciertas instalaciones de un sanatorio psiquiátrico antes de su demolición: allí se topó con dispositivos para tratamientos por "electroshocks", varios tipos de máquinas de Rayos Röntgen (alguna de ellas fabricadas durante la década de 1950) y una siniestra "cámara frigorífica", del tamaño de un salón de actos pequeño, en la que, entre cerebros y otros desechos orgánicos conservados en formaldehído, encontró cientos, sino miles, de todo tipo de material de rayos X sin utilizar de la marca Negra (un fabricante de películas español, en su día distribuidor Polaroid), así como varios paquetes con cartuchos Phototape para película de color Polavision (tipo 618), con fecha de caducidad de 1990, y para blanco y negro (tipo 617), con fecha de caducidad de 1989.

Álex explicado el sistema aditivo

¿Para qué querrían la película Polaroid en un hospital psiquiátrico? Aunque el sistema Polavision desapareció del mercado de uso doméstico en 1980 en España, se siguió utilizando durante años en el ámbito industrial y profesional. Una enfermera jubilada le desveló al abuelo de Álex que uno de los psiquiatras, fallecido en circunstancias extrañas (se corrió un tupido velo sobre su muerte pero, según los rumores, ¡su cadáver apareció desmembrado, sin cabeza!), usó regularmente película de Polavision con los internos a su cargo en el sanatorio, hasta que se cerró la unidad psiquiátrica en 1995.

Este material sensible abandonado, un regalo para su abuelo por parte de los nuevos propietarios de las instalaciones, le permitió a Alex realizar varias pruebas de rodaje y procesado, sin éxito, hasta que decidió contactar con Riccardo Pascucci, de Italia, fotógrafo romano (especializado en bodas) con una gran reputación en la  obtención de resultados con emulsiones muy caducadas, no solo porque conoce fórmulas arcanas, ahora casi olvidadas, que le fueron transmitidas por el jefe del laboratorio Technicolor en Roma antes de su muerte, sino, se dice, porque usa como ingrediente de sus preparados químicos no cualquier agua, sino una de una fuente en el Jardín Secreto del Vaticano, no accesible al público, que, no es que sea agua bendita, sino que es rica en una sustancia vital para ciertos procesos.

Cámara y cartucho Polavision, con el color corporativo
SUPER-8 POLAROID: ASÍ FUNCIONA EL SISTEMA.

Las películas instantáneas en color habían sido durante mucho tiempo uno de los sueños del Dr. Edwin Land, el inventor de la fotografía Polaroid. Ya en 1970, el Dr. Land mostró a una audiencia de más de 2.000 accionistas la película cinematográfica en color que podía auto-revelarse y estar lista para su proyección justo después de la filmación.

La película Polacolor tipo 618 a base de poliéster para Polavision es básicamente un sistema de color aditivo: la película lleva un mosaico de color muy fino que está recubierto con una capa de emulsión de transferencia de plata en blanco y negro. La esencia de todo el sistema quedará clara si consideramos el sistema como una versión instantánea del viejo Dufaycolor. Al igual que Dufay, la película Polacolor se expone a través de la base y, por lo tanto, a través de la “mosaico” de color.

Una de las características de este "mosaico" es que es increíblemente fino: 3.000 líneas de color por pulgada lineal, una roja, verde y azul en una milésima de pulgada. Se recubren cuatro capas:

1) Una capa de protección de álcali, directamente encima de la pantalla

2) La capa receptora de imágenes positivas

3) La capa de emulsión  pancromática.

4) Una capa antihalo teñida. La capa anti-halo es la más externa, ya que la película se expone a través de la parte posterior de la base de poliéster muy clara y delgada.

 

La película Polavision Super-8 (40 ASA) viene en un cartucho especial de 130 x 70 x 10 mm, con aproximadamente 11 metros para 2 minutos y 40 segundos de rodaje, y la película dentro del cassette va de un “carrete” a otro, a través de la ventanilla de exposición (y luego de proyección),  gracias a un prisma que transmite el haz de luz a 90 grados al proyectar. 

Después de la exposición, el cartucho se inserta en el retroproyector para su revelado: la película pasa lenta y suavemente por el aplicador, contra el cual se sostiene el lado recubierto de la película mientras pasa. El químico está en una cápsula dentro del cartucho. Solo se aplica una pequeña capa de reactivo de revelado a la película, en un proceso que dura un minuto. 

La formación de la imagen es un proceso en blanco y negro. El color proviene íntegramente del "mosaico” de colores aditivos. Los diminutos puntos de rojo, verde y azul actúan como filtro de separación de colores al tomar y como filtros de proyección aditivos al proyectar.

Muy orgulloso de la ópera prima de Álex, Ignacio sostiene amorosamente el positivo hinchado a 16 mm: nada como el cine, que permite tocar, y hasta abrazar, un opus terminado (diapo Ektachome)

LA PARADOJA.

Salvo las secuencias en Polacolor, Álex rodó el documental sobre el Súper-8 Polaroid con película Kodak; de Kodak son también los positivos de exhibición en 16 mm.   Toda una paradoja ver el logotipo de Kodak al final de una película consagrada a Polaroid, pues la millonaria indemnización que tuvo que pagar Kodak a Polaroid por infringir ciertas patentes, hace unos pocos años, ¡pusieron a la compañía de Rochester contra las cuerdas!

ESTRENO MUNDIAL

El cortometraje de Álex López “Polavisión, un fallo instantáneo” se estrenará, ¡proyectado en 16 mm!, en el Festival Internacional de Cine de Ourense (OUFF26), el gran festival de cine de Galicia, que inicia su segundo cuarto de siglo con una nueva y necesaria ventana, para los cortometrajes gallegos.  

 


 

jueves, 19 de enero de 2017

EL BOMBAZO DE LA FOTOGRAFÍA INSTANTÁNEA: ¿QUÉ CÁMARA COMPRAR?

Fujifilm vendió durante 2016 algo mas de seis millones de cámaras para fotografía instantánea así como mas de diez millones de cartuchos en cada formato, Wide y Mini. Además, Fujifilm dispone también de un interesante aparato que ofrece copias instantáneas, en película Fujifilm Instax Mini, a partir de fotografías tomadas con un móvil. Otros fabricantes se han subido al carro de la fotografía instantánea: LOMO cuenta ya con varios modelos y nada menos que la mítica Leica prepara una cámara de altas prestaciones (y precio) para cargas Fujifilm Instax Mini.
La fotografía instantánea con tecnología fotoquímica se ha convertido en algo más que una moda: los números demuestran que ha llegado para quedarse. Para 2017, Fujifilm tiene firmados pedidos para la friolera ¡¡¡de ocho millones de cámaras!!! Quien habría vaticinado todo esto en 2002, en plena vorágine digital, cuando las ventas de cámaras instantáneas Instax se redujo a 100.000 unidades y 400.000 cartuchos.


Fujifilm estuvo entonces a punto de tirar la toalla pero dos empleados convencieron al presidente de la compañía para seguir adelante con el sistema: su perseverancia se ha convertido, con los años, en la división fotográfica que mas beneficio proporciona a la empresa, que, pese a denominarse Fujifilm, actualmente la mayor parte de sus ingresos vienen de sectores como el farmacéutico (la vacuna del Ébola, por ejemplo), el cosmético (Astalift), las ópticas profesionales para uso de la industria cinematográfica y militar y, entre otros sectores, las copiadoras y escáneres profesionales Fuji Xerox.
Fujifilm ha sido la única empresa del sector de la manufactura de película en color que ha sabido hacer el tránsito del fotoquímico a otros tipos de negocio, manteniendo su plantilla de mas de 80.000 empleados y sin cerrar ningún año con números rojos. Todas las demás, o bien han desaparecido o bien entrado en una bancarrota de la que consiguieron salir reducidas a la mínima expresión.


POLAROID Y LA FOTOGRAFÍA INSTANTÁNEA.
Polaroid y fotografía instantánea son, aun hoy, sinónimos: ¡mucha gente denomina Polaroids a las fotografías Instax! Y es que el Dr. Edwin Land, fundador de Polaroid, inventó la fotografía instantánea en los años cuarenta, con una especie de monopolio que se mantuvo hasta 1976, cuando Kodak decidió sacar su efímero sistema instantáneo que tuvo que abandonar por encontrar los jueces que había infringido patentes de Polaroid.
Durante los años noventa, Fujifilm introdujo su sistema Instax, llegando a un acuerdo con Polaroid para no venderlo en mercados como el norteamericano hasta que expirasen las patentes. Pero Polaroid dejó de fabricar su película instantánea en 2008, con motivo de su bancarrota. 
La tecnología fotoquímica de Polaroid ha sido "recuperada" , con una calidad que tiene que mejorar mucho, por antiguos empleados, que la venden bajo la marca Impossible Project, mientras que los nuevos propietarios de la marca Polaroid venden unas cámaras e impresoras de fotografía instantánea no química: forman la imagen por sublimación (aplicación de calor en un papel especial), en un sistema que no produce ni la calidad ni tiene la longevidad de la tecnología fotoquímica.


¿QUÉ CAMARA FUJIFILM INSTAX COMPRAR?
La mayor parte de los modelos de Fujifilm son cámaras baratas, poco más que juguetes, que producen resultados que no están a la altura de los entusiastas de la fotografía, a excepción de un modelo, el único que merece la pena (mientras Leica no venda su cámara): es la Fujifilm Neoclassic 90: tuve la suerte de poseer una unidad casi un año antes de su comercialización en Europa pues fui una de las personas elegidas desde Tokio para probarla en el Viejo Continente.


Aunque es un poco más cara que otras (si bien, buscando, se puede conseguir por unos 130 euros), esta cámara presenta diversas prestaciones fundamentales: varias velocidades de obturación sincronizadas con el flash, posición B (para exposiciones largas), exposición lenta combinada con flash (para que los fondos nocturnos no salgan oscuros), un visor bien ajustado (excepto para macrofotografía) y una novedad sorprendente: la capacidad para ¡¡¡exposiciones dobles en instantáneo!!!, como la que aparece en las siguientes fotografías Instax en blanco y negro (¡por que sí!, a partir del pasado otoño, el sistema Instax dispone también de fotografía en blanco y negro). 


Algunos vendedores de película instantánea, a la vista del éxito del sistema Instax, durante las Navidades de 2016 , en su codicia, han subido el precio de las cargas con diez fotos a 13 euros: ¡por ese importe se pueden comprar dos cargas en Amazon, con entrega a domicilio al día siguiente incluida en el precio!





sábado, 8 de octubre de 2016

POLAVISION: POLAROID EN SÚPER-8

Este  sábado estuvo en IB Cinema mi amigo ferrolano el stop motioner Alex para llevar a cabo experimentos con unos "nuevos" cartuchos de Polavision en blanco y negro.
El Polavision fue un sistema de cine Polaroid, de revelado instantáneo que, aunque desarrollado a principios de los años setenta por el Dr. Edwind H. Land, no alcanzó las tiendas hasta 1978. Desgraciadamente, fue un fracaso comercial, pues el vídeo estaba ya a la vuelta de la esquina, y supuso el principio del fin de la mítica marca austriaca Eumig, que es la que manufacturaba para Polaroid las cámaras y los retroproyectores.

 Pese a su fiasco, este sistema de cine era adictivo para los que lo habían comprado: aunque las cámaras se dejaron de fabricar en 1979, la emulsión en color Polavision 618 estuvo disponible hasta marzo de 1990: tuve la suerte de conseguir, hace un lustro, unas pocas unidades de esta última tanda y, pese a los años transcurridos, ¡la química funcionó a la perfección!: el cartucho con la película de súper-8 Polachrome se reveló en menos de un minuto, tras extraerlo de la cámara e introducirlo en el retroproyector. Sólo llegué a filmar tres cartuchos, pues el resto los conservo para mi "museo".


 Una de las características técnicas más interesantes del Polachrome es que se trataba de un sistema de color aditivo.
Polaroid vendió, también, película Polavisión en blanco y negro que, en los Estados Unidos, fue empleada principalmente en los equipos universitarios de fútbol americano para el análisis de jugadas durante los entrenamientos. Mi amigo Alex tuvo la fortuna de conseguir hace algún tiempo varios de estos cartuchos, caducados en 1983 (me regaló unos cuantos para mi museo: ¡muchas gracias, Alex!).


 Como el primer cartucho que filmamos, e introducimos para su revelado instantáneo en el retroproyector, no produjo resultados visibles, lo abrimos y descubrimos que los químicos dentro de las bolsitas del cartucho se habían solidificado en una especie de sustancia gomosa: normal, ¡ tras más de treinta años!


 El segundo experimento, consistió en extraer, en cuarto obscuro, la película de un cartucho Polavisión, introducirla en un cartucho single-8 de Fuji (en cuarto obscuro) y filmarla con la ZC1000. Restituimos con un químico a su condición líquida la sustancia gomosa del revelador y la aplicamos a la película (en cuarto obscuro) tras su filmación: ¡ya obtuvimos algún resultado!, aunque muy malo.


 La siguiente parte de experimento, que haremos otro día, será procesar lo filmado con un revelador normal de blanco y negro, siguiendo el consejo del llorado maese Ferrán.
¿Por qué hacemos todo esto, dedicándole tantos esfuerzos y horas? Mera experimentación técnica (en una experiencia inédita en España y poco frecuente en el mundo), que nos permite aplicar teorías y desempolvar viejas fórmulas, todo ello, sin gastar prácticamente nada (lo cual no viene mal en tiempos de crisis perpetua).