lunes, 11 de julio de 2022

MIS CÁMARAS FAVORITAS DE 16 MM (introducción)

Aunque está bitácora está concebida para el paso cinematográfico con el que crecí, el Súper-8, se ocupa también de los demás, desde el estándar 8 hasta el 70 mm, e, incluso, también de fotografía: el nexo en común de todos estos pasos y formatos es su diferencia con la basura digital: la película fotoquímica, el film

La productora ejecutiva Nena Pulido... ¡a veces es camarógrafa!

DULCES 16.

Cuando a los dieciséis años, incluso antes, filmaba en Súper-8, en realidad, el oscuro deseo de mis sueños era el 16 mm. Pero, en aquella época, las cámaras de 16 mm, usadas sobre todo en televisión, para filmación de noticiarios (hasta 1989), de documentales y, también, para ciertas producciones independientes, estaban fuera del alcance de los mortales corrientes. Las cosas han cambiado en la actualidad, por fortuna, y se pueden conseguir buenas cámaras a precios razonables.

Actualmente, empleo el 16 mm sobre todo a la hora de la proyección, pues, con proyectores modernos con iluminación a xenón, se consigue una calidad que el común de los espectadores no distingue del 35 mm (mantengo, por supuesto, mi colección de 35 mm, si bien, proyectar en 35 mm lo hago en contadas ocasiones pues  montar una película en el paso de los pasos, el paso con el comenzó todo, requiere de un tiempo del que carezco). De vez en cuando, filmo también en 16 mm, un paso que me encanta, pero como mis rodajes suelen ser sin ayuda (que es como, creativamente, mas disfruto),  me veo obligado a usar Súper-8.

Siempre que, en mi muro de Facebook, publico algo sobre filmación en 16 mm, recibo multitud de preguntas por Messenger, incluso de gente que no conozco. Como no soy la señorita Pepis y no puedo contestar consultas individuales, con esta serie de artículos pretendo resolver una serie de dudas básicas sobre el 16 mm, al tiempo que hablo de mis cámaras favoritas. 

Bolex Ultrapan 16

16 MM: VENTAJAS Y DESVENTAJAS.

Entre las virtudes del 16 mm destacaría tres:

1) CALIDAD DE IMAGEN. La principal ventaja del 16 mm sobre el Súper-8 es el tamaño de la imagen (10.26 mm por 7.49 mm), mucho mas grande  que el Súper-8 (5,63 mm por 4.22 mm), que todavía se incrementa mas con formatos como el Súper-16,  el Ultra 16 o el superpanóramico Ultrapan 16 que produce un asombroso formato de 3.1:1 pese a reducir a la mitad el consumo de película. No obstante,  esta serie de artículos, se ceñirá al 16 mm de formato académico.  

¿Para que es importante el tamaño de la imagen? Permite una calidad asombrosamente alta, a la hora de la distribución digital, que apenas se puede distinguir del 35 mm.  Es por ello que hoy en día ciertas series de televisión de calidad, e incluso largometrajes, se siguen rodando en 16 mm aunque la post-producción y distribución sea en digital. Por otra parte, la imagen es mucho más estable que en Súper-8. 

2) CÁMARAS RESISTENTES. Las cámaras objeto de este artículo han sido concebidas para filmaciones profesionales para su uso intensivo por la industria del cine. Por ello, a la hora de rodar documentales en lugares extremos, son mucho mas fiables que las mejores cámaras de Súper-8.

3) LABORATORIOS PROFESIONALES. El 16 mm permite emplear los laboratorios profesionales de cine de 35 mm, con la misma maquinaria. Ello proporciona una garantía adicional de resultados consistentemente buenos y, sobre todo, rápidos. 

Beaulieu 2016: lo último de Francia

DESVENTAJAS. El 16 mm tiene, sin embargo, ciertas desventajas respecto al Súper-8: 

1) PESO DE LAS CÁMARAS, y su volumen, hace que sean prácticamente imposible usarlas en los rodajes en plan francotirador. La propia película ocupa mas del doble y enhebrarla en una zodiac delante de un oso polar hambriento no es tarea sencilla. Definitivamente, filmar en 16 mm es una tarea para un equipo de al menos dos personas.

2) CÁMARAS MENOS EVOLUCIONADAS TÉCNICAMENTE. Sólo una, la Beaulieu 2016, viene con intervalómetro incorporado. En todas las demás, es un equipamiento con el que hay que cargar aparte. Alguno de los modelos mas usados, como las Beaulieu o las Canon Scoopic, carecen de ciertos refinamientos que sí se encuentran por ejemplo en la cámara de S8 Fujica ZC1000, como es el obturador variable. 

Canon Scoopic MS con regulación a cuarzo

¿POR QUÉ NO HABLO DEL PRECIO?   

En su día, filmar en Súper-8 era mucho mas barato que hacerlo en 16 mm. Hoy en día, sin embargo, la diferencia es mínima. Por ejemplo, un cartucho de Súper-8 con quince metros de película inversible Kodak Ektachrome, para dos y minutos y medio de filmación a 24 f.p.s., cuesta, sin el revelado, 54.90 euros.  Un rollo de 30 metros de película de 16 mm, también Ektachrome, para algo mas de dos minutos y medio, cuesta 89.95. ¡¡¡Por menos del doble del precio recibimos el doble de película a lo largo y a lo ancho!!!

¿QUÉ CÁMARAS SERÁN OBJETO DE ESTE ANÁLISIS?

Podría considerar mas modelos pero me limitaré a aquellos que se pueden conseguir a precios razonables en el mercado de ocasión: un par de la gama Bolex, dos de Beaulieu, dos variantes de la Canon Scoopic, la Pathé Electronic y el único modelo de Arri asequible.

No me ocuparé de cámaras muy caras, como la Eclair Cameflex, las Aaton o de la rara Panavision, entre otras, ni de aquellas con mecanismo de cuerda (aunque pueden tener su utilidad para ciertas aplicaciones), como tampoco de modelos que se carguen con película en chasis. 

¡¡¡No se pierda la siguiente entrega!!! 

(Seguirá)

viernes, 8 de julio de 2022

ELMO 1010 R: THE JEWEL IN THE CROWN OF ELMO I WILL NEVER USE.

If there is a Japanese firm accredited with the Super-8, that is Elmo, loved by many supereighters for his Elmo GS1200 projector, an object of desire for many (and with whom I have a toxic love-hate relationship). Elmo went down in history for also manufacturing a camera that, exchanging the back, could shoot in Super-8, Single-8, Standard 8 and Double Super-8: the Elmo C300.

Elmo's pinnacle model for Super-8 was the glorious Elmo Super 1018R. I used it from time to time and, honestly, I was always very satisfied with the results. A Catalan friend, found in the warehouse of a photography shop in Sabadell, a unit that had remained unsold for all these years, with its original box, briefcase, instructions and even the guarantee card, which he bought for me for a little more than peanuts, and with which I will never film: camera goes directly to the showcase, in IB Cinema.

VARIABLE SHUTTER.

A special technical feature of this camera is that it has a variable shutter that can be adjusted between 0 and 220 degrees. Of course, there are other cameras with a variable shutter, but not with such a wide margin, except for the two Canon XLSs: but on Canons the shutter can only be locked in two positions, 150 and 220 degrees, while on the Elmo 1018R, we can film, if we wish, with the shutter in any position, as example at only 55 degrees, having the camera a useful fractional control of the exposure for the exposure meter to compensate the exposure automatically. A variable shutter between 0 and 220 degrees, adjustable to any position with such a wide range, is a unique and historic feature.

LAP DISSOLVES

The 1018R can do lap dissolves not with the iris but with the variable shutter (the rewind is for 70 f.p.s.)

LENS WITH MACRO IN ALL FOCAL LENGHTS.

The lens, developed by Elmo in collaboration with Kowa, is of very high quality, an f 1.8 from 7 to 70mm. A distinctive feature of this zoom is that, while in most Super-8 cameras macro is only available at one or both ends of the focal length, in the Elmo 1018 R,  macro focusing is available at any  focal lenght, virtue is very useful for filmmakers.

INTERVALTIMER

The intervaltimer is built-in, with 7 steps (0.6, 1, 2, 4, 8, 15 and 30 seconds). The viewfinder is adjustable between -5 to + 2.5 diopt.). 




jueves, 7 de julio de 2022

DESCARBONIZACIÓN Y ENERGÍA NUCLEAR: WALT DISNEY TENÍA RAZÓN EN 1957

En la cinemateca de IB Cinema tenemos la suerte de atesorar la película de casi una hora "Nuestro amigo el átomo", que estrenó en 1957 Walt Disney y que tuvo mucha repercusión,  durante los años sesenta y setenta, en los Estados Unidos, en el mundo del 16 mm para universidades y centros educativos. 


En este documental, Walt Disney en persona nos explica las excelencias de la energía nuclear, ayudado por el científico de procedencia alemana Dr. Heinz Haber. Esta película se puede ver, en distintos sitios de Internet, en inglés con subtítulos en español, pero la hazaña cinéfila, de IB CINEMA, es tener los contactos necesarios para conseguir un positivo fílmico con su maravilloso doblaje en español neutro de la época, supervisado por el propio Walt Disney, (doblaje que se considera perdido), y en el que los distintos científicos hablan con el acento de sus países de origen.

"Nuestro amigo el átomo" está dirigido por el ganador del Óscar Hamilton Luske (director de "Peter Pan" y "Cenicienta", entre otras obras maestras), bajo la producción del legendario Ward Kimball y con la ayuda técnica de nada menos que Ub Iwerks, padre de Mickey Mouse.

En una hora de metraje, se muestra de forma muy didáctica como las centrales térmicas, de carbón y petróleo, son ineficaces y contaminantes, destacando el papel de la tecnología nuclear no sólo en el campo energético, sino en otros sectores, como el de la medicina. Este positivo cinematográfico en película de 16 mm, con mas de 60 años a sus espaldas, se encuentra en un estado fabuloso pese a que durante los años sesenta recorrió distintas televisiones americanas.

¡Qué maravilla de guión, de puesta en escena, de música, de doblaje y de efectos especiales!, en una época en que no se consideraba a las audiencias infantiles y juveniles como oligofrénicas.

Lo mejor de esta historia es que Greenpeace, tras décadas en contra de la energía nuclear, ha acabado por darle la razón a Walt Disney: como se narra en alguno de los documentales de la serie STOP CALENTAMIENTO GLOBAL, para descarbonizar la producción de energía no hay alternativa mas limpia que la energía nuclear, una fuente constante y muy limpia, que debe servir como apoyo de las renovables (las cuales dependen de factores meteorológicos y que, por tanto, por sí solas, no valen para una sociedad como la nuestra, que necesita energía eléctrica en todos los enchufes, se usen o no, las 24 horas del día).

Para volver la producción de energía mas ecológica, con menos emisiones, el objetivo es suprimir el uso del carbón, ir eliminando el gas (¡quemar gas no se puede considerar verde ni limpio!) y el petróleo, mientras se incrementan las renovables con el apoyo de la nuclear. La energía nuclear incluso se podría usar en mayor medida si, en lugar de la fisión, la fusión pasase a ser viable.





miércoles, 6 de julio de 2022

FUMEO 9145: MEJORA DEL SISTEMA DE ENGRASE

La lubricación en los antiguos Fumeo VI es muy fácil: cada 50 horas hay que verter dos o tres gotitas del aceite recomendado (para máquinas de coser) en un orificio de la parte superior,  bajo el cual se encuentran varios tubos que lo depositan en los puntos necesarios del proyector. Los Fumeo mas modernos, de 16 mm, sólo tienen dos orificios de engrase, en el caso de los xenón, y uno, en la propia cabeza mecánica, en el caso de los modelos halógenos. 

El engrase de las versiones de Súper-8 es mas complicado. En los halógenos, como el 9119, hay que abrir el compartimento de la lámpara para depositar 2 o 3 gotitas en el fieltro del mecanismo que acciona el garfio, algo que se puede hacer sin herramientas, pero en el 9145 de xenón 500 es necesario desmontar, con dos tornillos, la tapa que cubre el "cortafuegos", o douser, lo cual conlleva emplear una llave de allen que no siempre se tiene a mano. 

Mi amigo José Manuel solventó este problema de diseño y ahora el Fumeo 9145, el proyector de Súper-8 mas potente del mundo (con lámpara de xenon de 500 W y brazos para ¡¡¡mas de dos mil metros de película!!!),  se engrasa en dos segundos, sin herramientas ni necesidad de desmontar nada. Como se ve en el vídeo explicativo, José Manuel perforó un orificio en la parte superior del cuerpo, al que adosó un tubo metálico (¡reutilizado de un bolígrafo!) que vierte el vital aceite directamente sobre el fieltro. ¡¡¡Otro trabajo genial!!!, ideado y resuelto por  José Manuel.





martes, 5 de julio de 2022

"LOS MOCOSOS" DE TRUFFAUT, EN 16 MM

Desde niño, que la ví por primera vez, con once o doce años, en el Cine Club Aldebarán, allá por 1972 o así, en el cine secreto ubicado en las catacumbas de lo que ahora es Hacienda de la Xunta de Galicia, en la coruñesa Plaza de Pontevedra, nunca olvidé "Los mocosos", filmada por Francois Truffaut en 1957, con la historia de un grupo de púberes que, con la ansiedad e ilusión propia de esas jóvenes edades, siguen a una bellísima ciclista interpretada por Bernadette Lafont. 

Leí que el argumento proviene de las propias vivencias de Truffaut, cuando se enamoró de una joven inalcanzable a la que seguiría sin descanso, algo muy común en aquellos días pero hoy incomprensible con una educación mixta que desposee a las chicas ante sus compañeros de cualquier halo de misterio. 

¡Por fin, tras décadas de búsqueda, pude encontrar un positivo en 16 mm de este cortometraje en Escocia!, que acaba de llegar ahora mismo a la Cinemateca IB CINEMA.


NUMERO 4 DE "SUPEROCHEROS"

Me acaba de llegar el último número de  "Superocheros", la revista impresa a todo color en papel couché, editada en España por Aser Queipo, y que se distribuye como "Supereighters" en inglés y, también, en alemán. Y vaya número, amigos: ¡¡¡nada menos que 176 páginas!!!, encuadernadas como un tomo coleccionable, en un formato ligeramente mayor que el "Reader´s Digest", y que, como "Selecciones", contiene artículos de interés imperecedero e ilustraciones fabulosas para los entusiastas del coleccionismo de películas en Súper-8.

Este número se encuentra consagrado a la edición en Súper-8 en Alemania y, tras un primer vistazo, descubrí que "La historia interminable" se llegó a vender en versión completa. Las últimas páginas están dedicadas a entrevistas a importantes coleccionistas teutenes que le deja a uno perplejo con los proyectores que utilizan (menos uno, que emplea un Beaulieu).

"Superocheros",  una publicación imprescindible para todo SUPEROCHISTA entusiasta y, también, para estudiosos del cine, puede ser ordenada en el siguiente correo, escribiendo en español, inglés o alemán: s8films@hotmail.com  





lunes, 4 de julio de 2022

Ignacio Benedeti: “El Súper-8 es mi vida"

TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL DE LA ENTREVISTA PUBLICADA EN JUNIO DE 2022 POR LA ACADEMIA GALEGA DO AUDIOVISUAL

En 2016 Ignacio Benedeti inició su blog Mi mundo en Súper-8siguiendo el consejo de mi hermana Susana”,  una herramienta útil para conocer mejor a este productor, distribuidor, restaurador, coleccionista… pero, ante todo, cineísta, como le gusta definirse. Funciona como una especie de diario en el que también podemos encontrar artículos informativos y curiosidades siempre alrededor del cine analógico. “Estoy muy contento con los resultados obtenidos pues cada publicación suele llegar a una media de 200 lectores, más cuando lo publico directamente en inglés. En total, sus entradas han superado la cifra de 600.000 lecturas desde 2016”. Conversamos con él sobre su pasión por el Súper-8 y repasamos una trayectoria profesional y vital ligada al cine. 



¿De dónde nace tu pasión por el cine, más concretamente por los formatos analógicos? (Súper-8, 16mm…)

El Súper-8 es mi vida: crecí con él. La película Super-8, de Abrams y Spielberg, resume mi infancia y adolescencia.  En primaria, en la Academia Galicia, dibujaba cámaras y proyectores, mientras mis compañeros pintaban coches.  Todavía conservo hoy los ejemplares de Super8 Filmmaker, que aparecen en la película de Abrams, comprados en el kiosko de La Marina [en A Coruña ]. No abandoné el Súper-8 ni en los tiempos de la travesía del desierto para este paso cinematográfico, en la década de los noventa y principios de este siglo, cuando en España lo consideraban difunto. Durante todos esos años oscuros usé el Súper-8 a nivel privado, pero alrededor de 2009, así que el Súper-8 se pudo telecinar en HD, publiqué en Vimeo La Coruña en Super-8 Kodachrome, un homenaje personal a ese sistema de color que desaparecía ese año. Mi sorpresa fue que en nada de tiempo obtuvo más de cien mil visualizaciones, grandes titulares en la prensa regional y nacional, así como en televisión. A partir de ahí, poco a poco, comencé a usar el Súper-8 a nivel profesional. Mi primer cliente en Súper-8 fue la Deputación de A Coruña, para la que hice el documental Donde vaga Leslie Howard, en 2011, que hasta revelé personalmente. De mi pasión por el Súper-8 vino todo lo demás.

Una puntualización que debo hacer respecto al enunciado de la pregunta es que los pasos cinematográficos, la película, no son, en mi opinión, “formatos analógicos”. Con película (cine y fotografía tradicional), cada fotograma, incluso aunque no sea inversible sino un positivo de un negativo original,  es distinto y único. En Francia, muy acertadamente, a la película no la denominan «analógica», sino «argéntica», pues su base es la plata. Con lo digital, cada copia es idéntica: simples números, unos y ceros; por ello, también en Francia, a la fotografía digital, muchos la llaman «numérica». La película de cine en sí misma no es digital ni analógica, es un soporte que registra de modo fotoquímico imágenes reales. Si uno filma o fotografía un código QR, pues entonces estará almacenando información digital, al igual que si lo dibujase en un cuaderno. Dibujar en un cuaderno información digital o un gráfico analógico no convierte al cuaderno en digital o analógico, un cuaderno es un cuaderno, es una cosa, y una fotografía o una película también es una cosa, existe por sí misma, como el cuaderno o una pintura.

“En primaria, en la Academia Galicia, dibujaba cámaras y proyectores, mientras mis compañeros pintaban coches.”  

Ignacio Benedeti


Estudiaste en la Universidad Autónoma de Barcelona y allí mantuviste una vida muy activa en el circuito estudiantil catalán. ¿No te tentó establecerte allí?

En Barcelona, mientras estudiaba Ciencias de la Información, pasé los mejores años de mi vida: Catalunya, donde tengo tan buenos amigos, siempre estará en mi corazón, pero Galicia es mi tierra.  Mis compañeros, durante varios años, me eligieron Jefe de Actividades del Colegio Mayor Sant Jordi. Mi sueldo era no pagar la estancia; a cambio, organizaba las conferencias, viajes y las proyecciones de cine, tanto en Súper-8 como 16 mm. Eran los tiempos, en Barcelona, de Acció Súper-8, de Enrique López Manzano, con quien todavía conservo relación: recuerdo haber ido con él a proyectar una película de Súper-8 un tanto irreverente a un colegio mayor de cierto grupo religioso, y tener que recoger a toda prisa pues ¡casi nos querían pegar!

Trabajé mucho con el Súper-8 aquellos años. Rodé mis dos primeros cortometrajes: Universi… ¿qué? y Víspera de examen. Y, para la Diputación barcelonesa, proyecté más de cien veces en Súper-8 2001: una odisea en el espacio por centros de enseñanza de Barcelona ¡a los que me desplazaba con el proyector en moto!. Todavía conservo aquella moto y aquel proyector. En 16 mm, mi principal proveedor era la distribuidora Profilmar, con la que seguí manteniendo relación comercial durante todas estas décadas hasta que cerró hace alrededor de un lustro. Posteriormente a mi formación en ciencias de la información, obtuve el título de experto universitario en guión cinematográfico y el diploma de dirección de cine, en la Universidad Camilo José Cela.

Posees una de las mayores colecciones de cortometrajes de animación de Europa. ¿Puedes contarnos algo más de esta colección? Los inicios, dónde encuentras las piezas, qué debe tener una para formar parte de tu colección…

Comencé mi colección en Súper-8, cuando niño, con dibujos animados de Universal que me vendía a plazos, en su tienda de la coruñesa Rua Nueva,  el recordado Antonio Docampo. Ya en Barcelona, entré en contacto con coleccionistas de largometrajes en 16 mm y 35 mm, y, gracias a ellos, en aquellos tiempos anteriores a Internet, conseguí ciertas direcciones de Inglaterra y Estados Unidos donde pude obtener mis primeros cartoons. Con la llegada de este siglo, me especialicé en positivos en imbibición Technicolor, que, a diferencia de los procedimientos normales, como el Eastmancolor y similares (derivados todos ellos del Agfacolor con las patentes robadas por los aliados a IG Farben) con los colorantes ya en la emulsión fílmica antes del revelado, con el sistema IB de Technicolor,  durante el copiado de una película, el positivo  se empapa con cada uno de los tres colores YCM (siglas en inglés de amarillo, cian y magenta), como si pasase por tres rodillos, «rellenando» en cada impresión, según un procedimiento casi litográfico, la cantidad necesaria de color para cada fotograma. Los positivos de imbibición garantizan una permanencia de los colores eterna, unos matices de los colores increíbles y unos negros profundos. Son, además, positivos originales de época, algunos en nitrato, y esto garantiza que se encuentren sin censurar por los talibanes de la dictadura de lo políticamente correcto.

De los objetos que atesoras (películas, cámaras, proyectores…), ¿podrías decirnos tres que tengan un especial valor para ti y por qué? 

Le tengo especial cariño a mi Kinora con la etiqueta original de Lumiere de 1899. La tengo con varias películas de los Lumiere, y verla funcionar, a manivela, oyendo el ruido, es una experiencia que produce una sensación tan cinemática que hasta mi banco la usó para un comercial. A lo largo de los años, esta Kinora ha estado en varias exposiciones internacionales, y en una local, por petición expresa de Carlos Negreira, cuando, muy acertadamente,  quiso poner en valor la figura de Sellier. 

También valoro muy especialmente, pues provino de la colección de quien aprendí casi todos los secretos del cine, Tony Rose, el director de Movie Maker y Making Better Movies, con quien tuve mucha relación hasta su fallecimiento, la cámara de cine de 35 mm Zeiss Kinamo. Totalmente operativa, casi 90 años después de fabricada, está grabada con el nombre de su propietario original, Leo de Laforgue, quien la usó para determinadas secuencias nocturnas de dos películas de Riefensthal, con su entonces asombroso objetivo F 1.4, en una época en que muchos directores de fotografía empleaban ópticas “customizadas” propias. Con esta Kinamo de Laforgue no sólo se filmaron imágenes icónicas del cine mundial, sino que estuvo físicamente ante personajes históricos, entonces admirados.

En cartoons, valoro mucho mi nitrato de imbibición en 35 mm Coal Black and de sebben dwarfs. Lo tengo también en 16 mm de poliéster y hasta en super-8, pero el positivo de nitrato es espectacular. Tuve que viajar en 2011 hasta Torshavn,  para recogerlo de manos de un coleccionista sueco afincado en las Feroe, para intercambiarlo por otro de mis nitratos. Llevó meses preparar la logística pues ninguna compañía de mensajería que operase en aquel entonces en las Feroe trasladaba nitratos (que son altamente inflamables). No son pocas las piezas de mi colección con una gran historia detrás. Hace tres años, intercambié con un marino ucraniano Érase una vez… en Hollywood, en 16 mm, en el puerto de Reikiavik, en una historia tan azarosa que fue publicada por la revista internacional SilverGrain Classics.


Recientemente has puesto en marcha un proyecto de concienciación sobre los peligros del cambio climático, Stop calentamiento global, viajando a algunos de los lugares más afectados. ¿Puedes contarnos cómo fue el proceso de producción y rodaje en condiciones, imaginamos, tan adversas?

La conservación de la naturaleza, como buen conservador, es un tema que siempre me ha preocupado, y ya estaba presente en mis desaparecidos programas Noite de Cine para la Deputación coruñesa con las campañas ecológicas Entre tod@s, un pouco é moito. Si por ejemplo, se lee el texto del opúsculo de la XIX edición, del año 2009, se comprueba que ya entonces estaba diciendo lo mismo que ahora. Pero es que incluso mucho antes, siempre pedí al señor Suárez, responsable de la Imprenta de la Diputación, que toda nuestra papelería, en folletos y cartelería, se obtuviese de madera de bosques controlados.

La primera vez que estuve en Spitsbergen fue en 1995. En las veces que volví, tuve ocasión de comprobar la magnitud de los daños del calentamiento global: la superficie blanca es cada primavera menor, lo cual hace que la tierra no refleje el calor al espacio, sino que lo absorba, en una espiral diabólica que pone el permafrost en peligro, libera gases y genera más calor. A principios de 2018, cuando Kodak me contrató para probar en condiciones extremas la nueva película Kodak Ektachrome, antes de que entrase en producción, decidí aprovechar la ocasión y poner en marcha el proyecto Stop calentamiento global, una serie de largometrajes que estoy rodando, siempre con película, en distintos puntos del globo sensibles al calentamiento global.

Cuando estrené, el pasado septiembre, Spitsbergen, o Gardián do Ártico, en la Filmoteca de Catalunya en Barcelona, con todas las entradas vendidas y presentado por el mismísimo Dr. Esteve Riambau, en el coloquio posterior una espectadora me preguntó por qué filmaba con película de Súper-8. El Súper-8 es el más orgánico de todos los pasos cinematográficos, una sensación que se logra transmitir al espectador y que es imposible de emular en digital, salvo de forma grosera. Además, las distintas emulsiones permiten elegir una gama de texturas que posibilitan seleccionar la más adecuada para lo que se desea narrar.

Por ejemplo, empleé la monocromía granulada de la Kodak Tri X para transmitir mi vivencia de desolación, de desamparo, cuando el rompehielos quedó atrapado en la banquisa, en medio de aquel viento inmisericorde. Me serví de la vivificante Kodak Ektachrome 7294 para infundir en el espectador la inolvidable sensación vivida cuando, tras una jornada de tinieblas aceradas, se abre paso el esplendor del sol de medianoche. O la Kodak Ektachrome 7280, con su grano y paleta cromática tan especial, para recrear la época soviética en las decadentes Pyramiden y Barentsburgo.

Podría decirse que las características de cada emulsión cinematográfica de Súper-8 forman parte del relato, una especie de metalenguaje, que contribuye decisivamente a la narración.

El cine es un medio físico, que se puede tocar con las manos y ver al trasluz. Si es en Súper-8, permite vivir la experiencia de rodar en película con equipamientos reducidos, tanto técnicos como humanos.

La sensación orgánica comienza en el mismo momento en que se abre el envase de la película, y aspiro el olor de la emulsión virgen, continua durante la filmación diríamos que a ciegas, pues es imposible ver el resultado de inmediato; se mantiene durante el revelado a veces con ingredientes domésticos, ¡como la cerveza con vitaminas!; y se consuma en la proyección, viendo el resultado. El festín artístico prosigue durante el montaje, que en mi caso es físico, con moviola, cortando y pegando los planos. Filmar con película de Súper-8 es una artesanía, lo mismo que escribir un libro, pintar un cuadro o componer una partitura. Y disfruto con cada una de las fases.

Los problemas a solucionar en Súper-8 son múltiples: desde no saber que lo que estás filmando está saliendo bien o no hasta que lo ves después del revelado, semanas después, hasta llegar a los aeropuertos antes que nadie para hablar con el jefe de seguridad y conseguir que las películas no sean inspeccionadas con escáneres del tipo CT que las velan. Por otra parte, rodar a temperaturas extremadamente bajas es más fácil en cine que con digital pues hay cámaras que funcionan sin energía eléctrica, con un mecanismo de cuerda, al que no afecta el frío.  

“Podría decirse que las características de cada emulsión cinematográfica de Súper-8 forman parte del relato, una especie de metalenguaje, que contribuye decisivamente a la narración.”

Ignacio Benedeti

Productor, cineasta, distribuidor… si tuvieras que elegir solo uno de estos ámbitos ¿con cuál te quedarías y por qué?

En distribución conseguí logros muy importantes, como, por ejemplo, las colecciones Galicia de Cine y Gallaecia Cinema que, con cientos de miles de DVDs repartidos con La Voz de Galicia, es la mayor labor de difusión del cine gallego, absolutamente histórica, pues, en un soporte físico, no se podrá repetir jamás con esa magnitud. Pero no me considero distribuidor, como tampoco productor, pese a que produje títulos emblemáticos de la cinematografía gallega como Minotauromaquia: Pablo no labirinto, sino un cineísta, con í: se entiende como cineasta a un autor y a un cinéfilo como un amante del cine, pero un término más antiguo, hoy casi olvidado fuera de Catalunya, es el de cineísta, que engloba a ambos. Un cineísta es un autor amante del cine; del cine, cine, el de verdad, con película, y capaz de desempeñar con destreza varios de los oficios que lo hacen posible.

“Un cineísta es un autor amante del cine; del cine, cine, el de verdad, con película, y capaz de desempeñar con destreza varios de los oficios que lo hacen posible.”

Ignacio Benedeti

Otra de tus facetas destacadas es la de investigador y divulgador, con numerosas publicaciones…

Las más influyentes, leídas desde por Tarantino hasta por el Presidente de Kodak, son mis artículos en Silvegrain Classics (antiguamente Photoklassik International), la biblia internacional de la tecnología fotoquímica que se publica en Alemania en este esperanto moderno que es, nos guste o no, el idioma inglés.

¿Puedes contarnos algo de los proyectos en los que estés trabajando en estos momentos?

Como cuando empecé profesionalmente en esto, hace 32 años, sigo con la exhibición, aunque sin la ilusión de antaño desde que la industria cambió la película por lo digital. A ratos libres, voy preparando la VII edición del Sellier Film Festival que, centrado sobre todo en la recuperación de clásicos del cine, proyecta exclusivamente en pasos cinematográficos. 

Tengo un par de cortometrajes en postproducción, otro en preproducción, y estoy con el montaje y el guión del largometraje Odisea en Groenlandia, que, al igual que ocurriera con Spitsbergen, O Gardián do Ártico, se estrenará en 16 mm, con la primicia ya comprometida con  la Filmoteca de Catalunya en Barcelona. Voy más lento de lo previsto pues, desgraciadamente, fui incapaz de materializar ningún apoyo, más que el de Kodak, Silvegrain Cassics y Poseidón para el rodaje.  Estoy también con la preproducción del largometraje fílmico Alén dos 66 º Latitude Sur. He pedido subvención a AGADIC, pero, si me la niegan, el proyecto seguirá adelante en cualquier caso, vendiendo lo que sea menester de mi colección: mi misión hasta el 2030, en la serie fílmica Stop: Quecemento Global,  no se puede detener. Preparo, también, el guión de una serie televisiva sobre una monja que se encuentra con Heinrich Harrer en el Tíbet y, gracias a sus poderes de bilocación y el viaje astral, interviene en ayuda de los dos bandos de la guerra civil para evitar muertos y destrucción de patrimonio. Pretendo rodarla en Súper-16.

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