viernes, 20 de enero de 2017

BOSCH SIRVE UNA PIEZA MÁS DE TREINTA AÑOS DESPUÉS DE FABRICADA LA CÁMARA

El mundo de la fotografía y la cinematografía mecano química no tiene nada que ver con la obsolescencia programada del inframundo digital. Conocido es el caso, en el sector fotoquímico, de que cuando Disney quiso editar la primera edición de Toy Story en DVD, descubrió que el treinta por ciento de los archivos digitales originales estaban corruptos e irreproducibles, así que escanearon el negativo de 35 mm. Desde entonces, Disney archiva en 35 mm todas sus producciones, incluso aquellas grabadas en digital, que kinescopia (esto es, las pasa de digital a negativo fotoquímico).
En general, cualquier producto digital viene con una fecha de caducidad programada. Y los que no, tienen un talón de Aquiles: la inmensa mayoría de las marcas no conservan piezas de recambios más allá de los tres a cinco años que les exigen las legislaciones de los distintos países.


BOSCH NO CREE EN LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA.
El gigante alemán Bosch fue fundado a finales del siglo XIX por un personaje muy curioso, Robert Bosch, que tras trabajar para Edison en Estados Unidos, retornó a Alemania para fundar su propia empresa, todavía puntera hoy en día,  primera, además,  en introducir en su país la jornada laboral de ocho horas.
A principios de los años treinta, Robert Bosch compró
Bauer, una fábrica de cámaras y proyectores de cine, que con el devenir de los años fabricaría aparatos para todos los formatos: 8, súper-8, 9.5 mm, 16 mm, 35 mm y 70 mm. 
Al comenzar la década de los ochenta, Robert Bosch era el principal fabricante europeo de Súper-8 pues, aparte de su buque insignia Bauer, adquirió la mítica marca Nizo a Braun, así como la firma transalpina Silma (muchos proyectores Bauer, de la última hornada, están fabricados en realidad en Turín).


Como curiosidad, reseñar que Robert Bosch, aunque patriota declarado, fue un enemigo del régimen del III Reich, apoyando los movimientos de resistencia contra Adolfo Hitler. Ello, sin embargo, no le importaba mucho a Franco, entusiasta usuario de la marca Bauer.


Una de mis cámaras favoritas de Bauer, un modelo que compré a su representante francés, André Egido (y de la cual ya hablé en otras entradas), tuvo un problema treinta años después de salir de la fábrica: se le rompió una pieza intermedia que comunica el botón del regulador del intervalómetro con la placa de control electrónico.


Escribí al representante, André Egido, y no sólo me respondió, sino que me mandó la pieza gratis. Aprovechando la fría noche del viernes, desmonté la cámara (siempre me llama la atención, en este modelo,  su placa electrónica, soldada a mano) y, con paciencia y una lupa, conseguí colocar la minúscula pieza en su lugar. ¡El intervalómetro vuelve a funcionar! ¡Qué maravilla, Bauer: servicio de piezas más de treinta años después de fabricada la cámara, gracias a Monsieur André Egido!
Pese a lo artesanal de su electrónica, este modelo es puntero con 22 transistores y un circuito integrado con control de la cadencia con tacogenerador o un exposímetro que no sólo TTL sino TTA (mide la luz tras las hojas del diafragma), entre otras golosinas técnicas: todo ello, en alrededor de sólo un kilo de peso. Y no olvidemos su principal virtud: la extraordinaria calidad de su óptica (diseñada en Suiza) , con acceso a macro desde cualquier focal
En una de las fotografías se puede ver un envase plástico de carrete de 35 mm: nunca los tiro, pues son muy útiles, a la hora de desmontar cámaras o proyectores,  para guardar clasificados los distintos tipos de tornillos.



¡OH, NO! LO QUE ME SUCEDIÓ EN LA NOCHE MÁS FRÍA EN DÉCADAS

El pasado año me regalaron varios carretes negativos de 35 mm Fujicolor H Professional 400 ¡caducados en 2011!, que voy disparando mas o menos al ritmo de uno por mes.  Ayer, al anochecer, tras el trabajo, salí a tomar algunas fotografías para terminar un carrete.
Cuando los finalizo, en mi cámara, la Fujica AX5, es preciso rebobinarlos a mano mediante una palanquita que, si se levanta, abre el compartimento de la película. Es una labor sencilla que hago sin la menor incidencia desde que, a principios de los ochenta, compré la cámara. Ayer, como hacía tanto frío, en lugar de sentarme, o al menos, permanecer quieto para rebobinar, lo hice andando con tal mala fortuna que tiré mas de la cuenta de la manivela ¡y se abrió la tapa de la película!, con el rollo a medio rebobinar.
LA FOTOGRAFÍA MAS VALIOSA, MILAGROSAMENTE SALVADA.
Aunque se velaron todas las tomas del principio del carrete, una de ellas, para mí muy valiosa, en la oficina, acompañado por Nena y Javier, sólo se veló en menos de un diez por ciento de su superficie: ¡qué suerte! El efecto ha quedado, además, muy curioso.


REVELADO EN UNA HORA.
Fui a Foto Artús y, en menos de una hora, revelaron el carrete (perdí unas diez fotos), hicieron la copias en papel químico calidad archivo con margen blanco, escanearon los negativos en un CD con copia índice, ¡¡¡todo ello por 14 euros!!!


NOCHE MÁS FRÍA.
Desgraciadamente no nevó, como sería mi deseo, pero sí que la temperatura llegó a bajar a cuatro grados, en lo que vaticinaban que iba a ser la noche más fría en décadas y que al final no fue para tanto. 


Lo siento por el mendigo francés, que vive en el abandonado escaparate de Dandi, en San Andrés.
También, inmortalicé, en negativo, un Loren todavía abierto pero que va a cerrar sus puertas este mes, tras, creo, mas de 75 años en su misma ubicación.
NOTA: fotografías argénticas tomadas con el objetivo Fujinon EBC de 50 mm f 1.2 abriendo el diafragma a este valor máximo. Reproducciones del negativo no retocadas, con mero escaneo comercial.








jueves, 19 de enero de 2017

EL BOMBAZO DE LA FOTOGRAFÍA INSTANTÁNEA: ¿QUÉ CÁMARA COMPRAR?

Fujifilm vendió durante 2016 algo mas de seis millones de cámaras para fotografía instantánea así como mas de diez millones de cartuchos en cada formato, Wide y Mini. Además, Fujifilm dispone también de un interesante aparato que ofrece copias instantáneas, en película Fujifilm Instax Mini, a partir de fotografías tomadas con un móvil. Otros fabricantes se han subido al carro de la fotografía instantánea: LOMO cuenta ya con varios modelos y nada menos que la mítica Leica prepara una cámara de altas prestaciones (y precio) para cargas Fujifilm Instax Mini.
La fotografía instantánea con tecnología fotoquímica se ha convertido en algo más que una moda: los números demuestran que ha llegado para quedarse. Para 2017, Fujifilm tiene firmados pedidos para la friolera ¡¡¡de ocho millones de cámaras!!! Quien habría vaticinado todo esto en 2002, en plena vorágine digital, cuando las ventas de cámaras instantáneas Instax se redujo a 100.000 unidades y 400.000 cartuchos.


Fujifilm estuvo entonces a punto de tirar la toalla pero dos empleados convencieron al presidente de la compañía para seguir adelante con el sistema: su perseverancia se ha convertido, con los años, en la división fotográfica que mas beneficio proporciona a la empresa, que, pese a denominarse Fujifilm, actualmente la mayor parte de sus ingresos vienen de sectores como el farmacéutico (la vacuna del Ébola, por ejemplo), el cosmético (Astalift), las ópticas profesionales para uso de la industria cinematográfica y militar y, entre otros sectores, las copiadoras y escáneres profesionales Fuji Xerox.
Fujifilm ha sido la única empresa del sector de la manufactura de película en color que ha sabido hacer el tránsito del fotoquímico a otros tipos de negocio, manteniendo su plantilla de mas de 80.000 empleados y sin cerrar ningún año con números rojos. Todas las demás, o bien han desaparecido o bien entrado en una bancarrota de la que consiguieron salir reducidas a la mínima expresión.


POLAROID Y LA FOTOGRAFÍA INSTANTÁNEA.
Polaroid y fotografía instantánea son, aun hoy, sinónimos: ¡mucha gente denomina Polaroids a las fotografías Instax! Y es que el Dr. Edwin Land, fundador de Polaroid, inventó la fotografía instantánea en los años cuarenta, con una especie de monopolio que se mantuvo hasta 1976, cuando Kodak decidió sacar su efímero sistema instantáneo que tuvo que abandonar por encontrar los jueces que había infringido patentes de Polaroid.
Durante los años noventa, Fujifilm introdujo su sistema Instax, llegando a un acuerdo con Polaroid para no venderlo en mercados como el norteamericano hasta que expirasen las patentes. Pero Polaroid dejó de fabricar su película instantánea en 2008, con motivo de su bancarrota. 
La tecnología fotoquímica de Polaroid ha sido "recuperada" , con una calidad que tiene que mejorar mucho, por antiguos empleados, que la venden bajo la marca Impossible Project, mientras que los nuevos propietarios de la marca Polaroid venden unas cámaras e impresoras de fotografía instantánea no química: forman la imagen por sublimación (aplicación de calor en un papel especial), en un sistema que no produce ni la calidad ni tiene la longevidad de la tecnología fotoquímica.


¿QUÉ CAMARA FUJIFILM INSTAX COMPRAR?
La mayor parte de los modelos de Fujifilm son cámaras baratas, poco más que juguetes, que producen resultados que no están a la altura de los entusiastas de la fotografía, a excepción de un modelo, el único que merece la pena (mientras Leica no venda su cámara): es la Fujifilm Neoclassic 90: tuve la suerte de poseer una unidad casi un año antes de su comercialización en Europa pues fui una de las personas elegidas desde Tokio para probarla en el Viejo Continente.


Aunque es un poco más cara que otras (si bien, buscando, se puede conseguir por unos 130 euros), esta cámara presenta diversas prestaciones fundamentales: varias velocidades de obturación sincronizadas con el flash, posición B (para exposiciones largas), exposición lenta combinada con flash (para que los fondos nocturnos no salgan oscuros), un visor bien ajustado (excepto para macrofotografía) y una novedad sorprendente: la capacidad para ¡¡¡exposiciones dobles en instantáneo!!!, como la que aparece en las siguientes fotografías Instax en blanco y negro (¡por que sí!, a partir del pasado otoño, el sistema Instax dispone también de fotografía en blanco y negro). 


Algunos vendedores de película instantánea, a la vista del éxito del sistema Instax, durante las Navidades de 2016 , en su codicia, han subido el precio de las cargas con diez fotos a 13 euros: ¡por ese importe se pueden comprar dos cargas en Amazon, con entrega a domicilio al día siguiente incluida en el precio!





miércoles, 18 de enero de 2017

CUANDO BLANCANIEVES SE HIZO ANCIANA

Por razones de tipo personal, entre el lunes y el viernes de esta semana no dispongo de tiempo para preparar una entrada cada día con destino a esta bitácora. Sin embargo, como ya expliqué ayer, no quiero interrumpir la tradición de una publicación diaria, por respeto a los que la siguen y considerando que algunas entradas han alcanzado ¡¡¡más de 20.000 lectores!!! Por ello, "tiro" de archivo de alguno de mis artículos publicados en periódicos generalistas. La tercera entrega es un texto escrito cuando el 75 aniversario de la película "Blancanieves y los siete enanitos", que redacté para conmemorar la efeméride por encargo de LA VOZ DE GALICIA.


BLANCANIEVES CUMPLE 75 AÑOS.
En la historia del cine existen unas cuantas películas inmortales, cuyo recuerdo perdura indeleble en la mayoría de los espectadores a través de los años. Una de ellas es el clásico de Walt Disney Blancanieves y los siete enanitos, estrenada el 21 de diciembre de 1937 en el Carthay Circle Theater de Hollywood. En estos 75 años, la película se ha reestrenado en cines ocho veces y sigue recaudando millones de dólares por sus ventas en soportes digitales. ¿Qué otra película de la historia sigue siendo una máquina de hacer dinero tantas décadas después de su estreno?

Walt Disney rodó Blancanieves, su primer largometraje de animación, pese a la oposición de toda la industria e, incluso, de las salas de exhibición, que inicialmente boicotearon su pase hasta que, a la postre, se tuvieron que rendir a la evidencia de un éxito que se ha demostrado imperecedero. Esta intemporalidad es una característica de todo el cine de Disney. Afortunadamente para la actual Walt Disney Company, su fundador hizo caso del consejo de su admirador (y admirado) Charles Chaplin, que le recomendó comprar de nuevo los derechos de aquellos cortos de dibujos animados que hubiese vendido en el pasado por falta de liquidez.

En su búsqueda de financiación para concluir el rodaje de Blancanieves, Walt Disney no dudó en arriesgar todo su patrimonio personal para poder concluir una obra de arte que el «todo Hollywood» calificaba de locura. Los mandamases de la Meca del cine auguraban que era imposible que la gente aguantase hora y medio viendo dibujos animados.

Disney sabía que era factible pues, en un viaje a Europa, en 1935, se había quedado sorprendido al comprobar que en París algunos cines programaban sesiones exclusivas de sus creaciones, empalmando varios cortometrajes.

Multitud de incertidumbres se cernían sobre Blancanieves durante su rodaje: ¿Cómo reaccionaría el público en los momentos dramáticos? ¿Se reirían por no ser reales los personajes? Y estas dudas se solapaban con una financiación cada vez más difícil: lo que estaba previsto que costase 600.000 dólares de la época, acabó incrementándose a 1.700.000 dólares. Pero el dinero, para Disney, nunca había sido una preocupación, sino únicamente una herramienta necesaria que le permitía hacer cosas.

La prueba es que, cuando se estrenó Blancanieves, y recaudó ocho millones de dólares en todo el mundo, un año después Walt Disney debía nuevamente dinero al banco, esta vez, la ingente cifra de cuatro millones de dólares: había comprado los terrenos para construir el nuevo estudio, su mobiliario y acometido el esfuerzo de rodar Pinocho, Bambi y Fantasía, sin olvidar los clásicos cartoons.

Blancanieves y los siete enanitos, a los 75 años de su estreno, sigue cautivando a millones de personas, adultos y niños, de distintas culturas. Y se ha convertido en la prueba de que los sueños, incluso los más inalcanzables, como a Disney le gustaba repetir, «pueden volverse realidad».
El enlace a  la versión digital en LA VOZ DE GALICIA se encuentra aquí:
Esta película se encuentra en la Filmoteca de IB Cinema en tres formatos cinematográficos: 35 mm (versión restaurada por la propia Disney), 16 mm (con el Technicolor original) y dos de Súper-8 (una, en su edición legal de Derann Films; la otra, en su tiraje pirata que hizo un laboratorio transalpino).
Seguidamente, el lector podrá deleitarse con una avance distribuido en 1937 meses antes del estreno en Technicolor de la producción de Walt Disney "Blancanieves y los siete enanitos", diigitalizado de la colección de IB Cinema,  a partir del original en un positivo 16 mm archivado en la Filmoteca de IB Cinema.





DISNEY´ SNOW WHITE AND THE SEVEN DWARFS TEASER 1937 from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

martes, 17 de enero de 2017

BARREIROS, EL ÚLTIMO FOTÓGRAFO MINUTERO CORUÑÉS.

Por razones de tipo personal, entre el lunes y el viernes de esta semana no tengo tiempo para preparar una entrada cada día para esta bitácora. Sin embargo, no quiero interrumpir la tradición de una publicación diaria, por respeto a los que la siguen y considerando que algunas entradas han alcanzado ¡¡¡más de 20.000 lectores!!! Por ello, "tiro" de archivo de alguno de mis artículos publicados en periódicos generalistas. La segunda entrega es un homenaje a Toñito Barreiros, uno de los últimos fotógrafos minuteros de España, recordado por la inmensa mayoría de los coruñeses, que redacté a modo de obituario por encargo de LA VOZ DE GALICIA.

BARREIROS, EL FOTÓGRAFO DEL RELLENO
Miles de familias coruñesas atesoran en sus viejos álbumes una instantánea original de Toñito Barreiros, artesano de la fotografía que durante décadas estuvo instalado con su caballo de cartón, Lindo, su gorro mexicano y sus pistolas de juguete, en los jardines de Méndez Núñez, a la sombra de la estatua erigida por el Círculo de Artesanos a Daniel Carballo, el político y periodista liberal. Mi madre conserva tres de los retratos que Toñito nos hizo a mi hermana y a mí a finales de los sesenta: revisarlas nos devuelve a la feliz inocencia de aquellos años.

Antonio fue el último fotógrafo «minutero» coruñés, oficio que había aprendido de su padre y que debe su nombre al tiempo que había que esperar para recibir la fotografía según una tecnología que no había cambiado desde el siglo XIX: el fotógrafo revelaba in situ un negativo al que sacaba otra foto, que fijaba como positivo. Por ello, los trabajos de Toñito Barreiros, además de hacer perdurar la felicidad, son artesanales obras únicas. Toñito se inició en el oficio de la mano de su padre, a los 14 años.

Fotografió, de adolescente, al rey de Jordania, Abdullah I, cuando en verano de 1949 atracó en su barco en el puerto coruñés para visitar al general Franco, así como al capitán general Mohammed Ben Mizzian, bajo cuyas órdenes sirvió en el norte de África.
Con el tiempo, simultaneó su clásica fotografía «de vaqueros» para los niños, con otras para carnés, bodas y otros eventos. Actualmente, su hija Loly y su nieto Germán llevan las riendas de un negocio que se trasladó, como el de su competidor Foto Paco, a enfrente de la Comisaría de Policía.
Barreiros falleció el pasado domingo en Mallorca, donde se encontraba disfrutando de un viaje del Imserso hasta que un malestar repentino obligó a su internamiento durante una semana, con fatal desenlace.
Como no podía ser de otra manera, su fiel cámara de carrete le acompañó hasta el final.

Enlace a mi artículo publicado en LA VOZ DE GALICIA:



lunes, 16 de enero de 2017

EQUITATIVA, EL CINE DE NUESTRA INFANCIA

Por razones de tipo personal, entre hoy y el viernes no tengo tiempo para preparar una entrada cada día para esta bitácora. Sin embargo, no quiero interrumpir la tradición de una publicación diaria, por respeto a los lectores y considerando que algunas entradas han alcanzado ¡¡¡más de 20.000 lectores!!! Por ello, "tiro" de archivo de alguno de mis artículos publicados en periódicos generalistas. La primera entrega, es un homenaje al cine en el que gran parte de los coruñeses pasamos, durante nuestra infancia y juventud, tardes que recordaremos siempre: el Equitativa.

EQUITATIVA, EL CINE DE NUESTRA INFANCIA.
Algo tan anodino y burocrático como un Registro Civil fue, en otros tiempos, una fábrica de sueños en la que muchos niños coruñeses pasábamos maravillosas tardes todos los domingos: el cine Equitativa, que en su primera etapa fue inaugurado en 1949.
Pese a ser un sala pequeña, originalmente era muy elegante, con sus molduras de escayola, sus sistemas de iluminación indirecta y hasta con sus dos palcos laterales en el anfiteatro. El alma máter del Equitativa no era su propietario, Albino Francesch, ni los proyeccionistas, sino su acomodador, al que llamábamos Chousas, aunque su apellido era sin la ese, don Ramón Chousa Penas.
Cuando llegó al Equitativa, el señor Chousa venía curtido de un cine con un público todavía más salvaje, el del Hércules. Y antes que en el cine Hércules, Chousa sobrevivió en sitios peores, nada menos que en las estepas rusas, durante la II Guerra Mundial, donde coincidió en la misma división con un nombre emblemático del cine español, Luis García Berlanga.
El señor Chousa no sólo era un acomodador: limpiaba, acomodaba, fumigaba con fly a los espectadores, a los que mantenía a raya. Recuerdo una sesión, cuando latamos a pasantía un numeroso grupo de alumnos de la Academia Séneca el temido centro entonces conocido como La Checa, en Juan Flórez, dirigido con mano de hierro por los famosos don Manolón y don Miguelón.
Don Miguelón, gracias a un chivato, se enteró que habíamos ido al cine Equitativa, nos fue a buscar, y Chousa no dudó en encender las luces y echarnos a la calle. En la historia coruñesa debería registrarse el día que expulsó a toda la plantilla del Fabril, incluyendo al mismísimo Amancio.
Recuerdo con cariño los follones que se formaban, en aquel Equitativa, cada vez que se rompía la película, lo cual no era raro en las sesiones infantiles con cintas que ya habían visto días mejores en las salas de estreno, o cuando alguien de la chavalada arrojaba pepitas cheirentas. El señor Chousa, dotado de un fino olfato direccional y una gran psicología, siempre solía acertar con los culpables y expulsarlos de la sala.
El cine Equitativa volvió a abrir como Multicine entre 1992 y 2006. En esta última etapa se dividió el local primero en cuatro salas, y luego en seis. En esta época final ocurrió uno de los sucesos más sorprendentes habidos en los anales de los cines en España: que la pantalla cayese sobre el público; mi hermana Susana estaba allí, en ese pase, afortunadamente detrás, y me dijo que, tras el susto inicial, luego fue muy gracioso ver los bultitos de las personas sobresalir de la tela como fantasmas.
Otro día, estos Multicines Equitativa, sufrieron una inundación, también en plena película: unos espectadores quedaron empapados, mientras que a otros tuvieron que rescatarlos cargando con ellos los acomodadores y los proyeccionistas.
Recordando de nuevo la figura del señor Chousa, es menester mencionar que, poco antes del cierre de la primera etapa del Equitativa, en 1972 ganó una plaza de funcionario.
¡Qué maravillosos años sesenta y setenta pudimos disfrutar los niños coruñeses, en cines como el Equitativa, gracias a personajes como don Ramón Chousa! A pesar de que le organizábamos jocosas situaciones, a la hora de la verdad, el respeto que le dispensábamos era total. Es una pena que, en la actualidad, los adolescentes no puedan experimentar experiencias de cines como el Equitativa de aquellos años.
(Excepto la del señor Chousa, el resto de las fotografías fueron tomadas por Marcos Javier Fernández Eimil, el proyeccionista del Equitativa)
El enlace a mi artículo en La Opinión es:
http://www.laopinioncoruna.es/coruna/2016/05/08/equitativa-cine-infancia/1067679.html

domingo, 15 de enero de 2017

D. MANUEL EN SÚPER-8

Hoy domingo hace un lustro que nos dejó D. Manuel Fraga Iribarne, el gallego que más años estuvo al frente del gobierno autónomo, como destacaba ayer La Voz de Galicia. El paso del tiempo agranda su figura, al menos en Galicia. Una de sus últimas cartas fue para su pupilo y sucesor (electo por el Partido Popular, tras una pugna electoral con varios candidatos), Alberto Núñez Feijóo, rogándole que trabajase por devolver a Galicia a la senda de la prosperidad. Feijóo define a Fraga muy acertadamente: "un erudito que prefirió implicarse al servicio de sus compatriotas".  


HOMENAJE EN SÚPER-8
El día de su funeral, me trasladé a Santiago muy temprano. Desgraciadamente,  no pude filmar según la idea que había previsto. Copio y pego lo que escribí en su momento, publicado bajo el cortometraje en Vimeo, para que se vea cuan proféticas resultaron mis palabras sobre el nefasto Conde Roa:


(copio y pego): NOTA SOBRE LA FILMACIÓN. El proyecto inicial consistía en dejar una cámara rodando sola en timelapse desde uno de los balcones del ayuntamiento, mientras que con otra filmaría desde cerca de la fachada del Obradoiro. Dirigidas dos peticiones por escrito al ayuntamiento santiagués, así como varias llamadas de teléfono, no sólo no autorizaron el uso del balcón, sino que ni siquiera me dejaron ubicar la cámara de cine bajo el soportal de la casa consistorial: tuve que permanecer a la intemperie, con un paraguas, desde primera hora de la mañana (de forma que no pude filmar con la segunda unidad). Si uno fuese un peligroso terrorista seguro que habría recibido mejor trato: el gobierno municipal de Conde Roa y sus compinches son unos auténticos impresentables, que me atrevo a vaticinar que deshonrarán al Partido Popular (fin de la cita).


PROYECCIÓN-HOMENAJE.
Ayer por la noche, tuve una velada de "pizza y cine" con  tres conmilitones populares disconformes con la deriva política actual, muy especialmente a nivel local, donde, recientemente, se pretendió hurtar el derecho a voto del militante de a pie, en un comportamiento reprobado desde Génova y que convirtió al Partido Popular de La Coruña en el hazmerreir mediático a nivel nacional.
Tras la cena-política, tocó el turno a una velada cinematográfica ¡¡¡nada menos que en tres pasos!!!: Súper-8, 16 mm y 35 mm.
En Súper-8, proyectamos el cortometraje que es mi sencillo tributo a D. Manuel, y que se puede ver en el enlace de abajo: "D. Manuel que estás en el cielo", una especie de "neo-NoDo". Lo pude revelar yo mismo pero, para poner su gota de ayuda en este homenaje a D. Manuel, quiso hacerlo el caballero legionario y gran amigo Ángel Caro.


En 16 mm, proyectamos el cartoon anti nazi "Herr Meets Hare", de Freleng. Y finalizamos, en 35 mm, con el largometraje "La noche del terror ciego", del director de culto internacional Amando de Ossorio, admirado en todo el mundo, especialmente el anglosajón, pero olvidado en su ciudad, La Coruña: llevo mas de veinte años hablando con distintas corporaciones, de todos los colores políticos, para que le dediquen una calle, pero ni caso. Una pena. Poco futuro tiene una ciudad que no distingue y pone en valor a sus hijos más ilustres, en cualquier campo, desde la cultura, la medicina, la política o el ejército.


Respecto a Amando de Ossorio, a través de los años, he sido lo suficientemente perseverante y afortunado para conseguir distintas obras de sus filmografía en 35 mm, 16 mm y Súper-8. Ya se que todos los títulos se encuentran en Internet pero la sensación de verlos proyectados con película, en una sala obscura, es inigualable.
Seguidamente, el enlace al homenaje a Fraga, "D. Manuel que estás en el cielo":
http://libertadpp.blogspot.com.es/2012/04/don-manuel-que-estas-en-el-cielo.html