sábado, 29 de marzo de 2025

BITÁCORA: ASÍ ES LA SALA NELSON EN DONDE LA ESCRIBO

Tanto esta bitácora como mis guiones, la novela "Súper Sor" y otros textos,  los redacto en un reducto de paz en medio de un polígono industrial con las vistas, aparentemente, mas horribles jamás producidas por la civilización occidental (aunque tras décadas viniendo aquí he aprendido a apreciar la belleza de lo industrial). Si me asomo por la ventana, a la izquierda veo la Refinería Repsol, enfrente la ejemplar multinacional Resonac, a la derecha la fábrica de gas y, a mi espalda, la inmensidad del Atlántico.

En mi escritorio de la sala Nelson, frente a mi Mac, a mi izquierda, un Fumeo 9143 de Súper-8, un Dominator de 16 mm (con su sorprendente ventanilla curva que le permite prescindir de presor) y un televisor en colores, como se decía hace medio siglo -y el tiempo no está escrito al azar-: es un Zenith Chromacolor II fabricado en 1975 ¡y que todavía funciona hoy, medio siglo después! 

Este es el televisor con el que soñaba de niño, aunque mi padre, germanófilo, se decidió por el Telefunken PAL. El Zenith fue fabricado en Barcelona, con licencia norteamericana, por Telerasa, en una época en la que en España se producía de todo, en lugar de vernos reducidos a ser meros importadores. Este receptor de televisión fue un regalo de cumpleaños, hace unos ocho años, de mi amigo y colaborador Álex.  

A mi espalda y a mi derecha, una biblioteca especializada en temas climáticos y superochísticos, con volúmenes en rotación, pues, una vez dejo de consultarlos, los sustituyo por otros y estos los llevo para casa. Sobre la estantería, un proyector de 35 mm decimonónico: ¡me encanta estar trabajando con elementos del siglo XXI y otros de los siglos XIX y XX!








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