sábado, 11 de febrero de 2017

BRAUN VISACUSTIC: EL PROYECTOR SÚPER-8 DE STEVE JOBS


En la edad de oro del Súper-8 fueron muchas las marcas especializadas que fabricaron proyectores de tipo medio. Esos aparatos no revisten, en pleno siglo XXI, interés alguno desde el punto de vista de uso superochístico cotidiano, más allá de su papel  como elemento de colección.  Sin embargo, no nos debemos olvidar de unos cuantos proyectores, en su momento de altísima gama, cuyo rendimiento sorprende todavía en la actualidad; de hecho, se pagan más caros que cuando se vendían nuevos. 
De todos ellos nos ocuparemos en su momento. Hoy sólo narrar que, en la cúspide de la pirámide, se encontraban las locuras italianas de Fumeo (con descomunales proyectores de xenón) o la delicia francesa de Beaulieu y sus HTI Studio Stereo.  De Japón, maravillas como el Fujicascope SD25 Quartz Stereo (y su clon, el Yelco 3600), así como el Elmo GS1200, en todas sus versiones (halógeno, Xenón, Marc 300, HTI y PCom).
Respecto a Alemania, para muchos cineístas de prestigio, como Anselm Vidal, la joya de la corona, fue el Bauer T610 Studio (parcialmente hecho en Italia).  Sin embargo, en mi opinión, que comparto con Marc Martí, la obra cumbre de los teutones fue el Visacustic 2000 Digital, con la marca de su fábrica, Braun, orgullosamente estampada en su cuerpo, en lo que lo convierte en un caso único a nivel mundial, de una firma no especializada en el sector foto-cinematográfico amparando con su nombre un producto de uso tan específico (los Bauer, aunque producidos por otro gigante de la electrónica, Bosch, sólo lo indican en el libro de instrucciones).
La gama Visacustic, de Braun, primero apareció con la versión 1000, en 1977 (en dos versiones: doble pista y estereofónica), que fue superada en 1980 por el 2000 Digital, con ciertos detalles mejorados, como un contador de fotogramas con tecnología LED y el famoso objetivo Schneider Xenovaron f 1.1 11-30 mm individualmente probado en cada unidad producidad, en sustitución del Will Travenon 1.1 de 14.5-26 mm.
Tiempo habrá de hablar del Visacustic con mayor extensión. Casi 40 años después de su comercialización, el Braun Visacustic todavía llama la atención por su diseño exterior (que sedujo al mismísimo Steve Jobs.  quien encargó en Lee´s Cameras dos unidades del 2000 Digital, en 1983, que le fueron entregadas personalmente en su casa de Belgravia por el propio Martin Lee).
Sin embargo, lo mejor de los Visacustic se encuentra en su interior:
1) presor del lado de la lámpara, como en el Beaulieu (lo que permite proyectar películas con soportes de diferente grosor en una misma bobina sin necesidad de andar corrigiendo en enfoque); 2) velocidades de 16 2/3 y 25 f.p.s., además de las normales, así como ajuste fino de cadencia; 3) fácil desenhebrado a mitad de proyección; 4) movimiento de arrastre rápido (para una mayor luminosidad); 5) marco de proyección de borde redondeado; y 6) portaobjetivos totalmente abatible.
Las fotografías de esta entrada corresponden al Visacustic 2000 Digital, mientras que el siguiente bonito comercial en Súper-8 es de la versión 1000:
BRAUN VISACUSTIC SUPER-8 from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

3 comentarios:

  1. Friends lent it to me, for a period. Great machine!

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  2. Lo único que me disgusta de estos buenísimos proyectores es el hecho de tener una sola garra. Para un proyector que presuma de poder proyectar a 24 ips con buena estabilidad y seguridad absoluta le encuentro a faltar este pequeño gran detalle.
    Ya sabes que para mi después de muchas proyecciones , grabaciones con arranques y paradas, reversas y muchoooooos empalmes los Bauer tanto el T60 como el T610 son de largo mis absolutos preferidos en cuanto a seguridad ,calidad de sonido y silencio. Es el proyector mas silencioso de la manada, ninguno se le iguala proyectando en pequeñas salas familiares.
    Particularmente yo el 80 % de proyecciones las he hecho en mi sala de estar de 6x3 m. En la época dorada en que los espectadores venían a ver la película sonora y en colores y no a ver el proyector, durante la proyección mas de dos se referian al silencio de la maquina, detalle inusitado para ellos que relacionaban una proyección de cine con el clásico traqueteo , precioso ruidillo cuando es un siseo suave pero no cuando lo es mecánicamente notoriamente audible .
    Un detalle a añadir para los que disfrutamos con la grabación sonora muy exigente es el de disponer de la tercera cabeza monitoring como en los magnetofones de carrete abierto profesionales para poder escuchar lo que queda grabado y no lo que entra, con la ventaja de poder añadir rever espacial a elección.

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    1. Hola Anselm: los Bauer son muy silenciosos y son, tal vez, los mejores, para proyectar en el interior de una sala no muy grande, pero para sonorizaciones complejas no valen pues: 1) no tienen pause; 2) en las constantes marcha atrás que se requieren, al pasar por stop, se desengrana de las perforaciones el rodillo dentado inferior, y luego no siempre engrana; 3) con películas con cientos de empalmes, como las que yo sonorizo, no todos perfectos, una uña de arrastre sola se comporta mejor. Por otra parte, me desagrada su presor de plástico made in Silma

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