martes, 30 de mayo de 2017

FUJICASCOPE SH 30: CON UNA PELÍCULA NO APTA PARA MARIQUITAS

Sorprende, en este resumen en Súper-8 de "Blancanieves", comercializado por la compañía Disney desde Francia para el mercado español a principios de los setenta, que Gruñón proteste, o "rosme", que diríamos en gallego, contra los otros enanos cuando se asean diciendo "Bah, grupo de mariquitas"
En aquella época, durante mi infancia, la compañía del ratón vendía para su uso no comercial resúmenes de unos ocho minutos de sus clásicos, tanto en versión sonora, como muda con subtítulos. ¿Alguien se imagina ese texto proyectado hoy en día? ¡Les caería una denuncia por homofobia!, probablemente
ADMIRABLE DISEÑO.
Valoro mucho el cuidadoso trabajo artístico de estas cajitas de Súper-8 de la Disney, aunque mis favoritas, en cuanto a diseño, eran las de Castle Films antes de que la compañía fuese adquirida por Universal. La impresión no es en offsett, sino litografiada en cartón. 
Este digesto de "Blancanieves", uno de los pocos resúmenes que compró mi padre, lleva en mi familia desde 1971: lo habré visto miles de veces, durante los años setenta.  Son estas pequeñas obritas las que sembraron en mí el espíritu coleccionista y quien me diría, cuando tenía once años, que con el tiempo ¡¡¡iba a disponer del largometraje completo en varias versiones cinematográficas!!! (dos de Súper-8, una de Derann y otra, italiana, "pirata";  en 16 mm -en inglés-,   y en 35 mm -con el doblaje de Edmundo Santos-, estas dos últimas, directamente de los archivos Buena Vista para mi colección,  al cerrar la compañía del ratón su división non theatrical).
Lo de "Bah. Grupo de mariquitas" no es la única "incorrección política" de este resumen setentero. En la propia caja, para advertir que los subtítulos se encuentran en español, en el colmo de estereotipo, ¡¡¡emplean un sombrero mexicano!!! Supongo que a alguien, en la multinacional, le habrá parecido, en su día, una ocurrencia graciosa. Lo curioso es que el español que se usa en los textos es el castellano, y no el latinoamericano.
Revisando la copia de este resumen, en triacetato de AGFA, estoy asombrado de lo sorprendentemente bien que se conserva. Como puede verse en el vídeo grabado con el móvil enlazado al término de esta entrada, pese al casi medio siglo transcurrido desde que el metraje saliese del laboratorio francés, los colores se conservan intactos.
FUJICASCOPE SH30.
La proyección de prueba la llevo a cabo con el Fujicascope SH30 que fuera, durante mi adolescencia y juventud, un inalcanzable objeto del deseo; fue diseñado por Fujifilm como el compañero ideal para la Fujica ZC1000. ¡Todavía la recuerdo, cada nueva edición de Sonimag, en el espacio de Mampel Asens!, antes de que la firma fuese comprada por Fujifilm.
El Fujicascope SH30, cuyo diseño se mostró al mundo en 1975, cuando yo tenía quince años, fue puesto a la venta en España a partir de 1976. 
En ese momento, fue el mejor proyector del mundo:
1) con capacidad para reproducir tres sistemas de sonido (magnético, óptico y de sincronismo por impulsos); 
2) objetivo Fujinon f 1.0 de 14-28 mm (opcionales, un f 1.2 20-40 mm y un económico f 1.3)
3) paro con imagen en proyección (virtud novedosa en un proyector sonoro y muy importante a la hora de sonorizar)
4) portaobjetivos de abertura total; 
5) posibilidad de desenhebrar la película en pocos segundos; 
6) extremadamente cuidadoso con la misma (en lugar de patín de entrada, por ejemplo, como se puede ver en el vídeo mas abajo, hay dos rodillos giratorios)
7) capacidad para bobinas de 360 metros de triacetato (o 540 metros de poliéster Fujifilm Single-8)
9) transmisión con cadena metálica; 
10) lámpara DNF de 150 W; 
11) diseño y construcción sin tener en cuenta la obsolescencia programada.
EL SONIDO DE FUJICASCOPE SH30.
El sonido, aunque monofónico, es asombrosamente maravilloso. Si se conecta al amplificador de un cine, el Fujicascope SH30 es, junto con el Fumeo, el único proyector en que el oído avezado no puede advertir la diferencia entre el movimiento intermitente de la ventanilla y el continuo en el cabezal de lectura magnética, debido, en este caso, a un ingenioso dispositivo que amortigua la vibración de la película justo antes de que entre en el cabezal.
¡QUÉ PENA!
Resulta descorazonador que, cuando Fujfilm, pocos años más tarde, desarrolló sus Fujicascope SD20 y SD25, ambos capaces de leer las dos pistas sonoras y con tecnología de cuarzo, no lo hiciera tomando como base el SH30. Un SD25 en el cuerpo de un SH30 habría dado lugar al mejor proyector del mundo.
FRAGMENTO DE PROYECCIÓN.
En el siguiente vídeo, grabado con el móvil, se puede ver al Fujicascope SH30 en acción, con detención de la imagen proyectada en la secuencia políticamente incorrecta anteriormente descrita.

No hay comentarios:

Publicar un comentario