miércoles, 20 de julio de 2016

SUPER 8 CON GRANANGULARES EXTREMOS, INCLUSO EN FILMACIÓN SCOPE.


SÚPER-8 CON GRANGULARES EXTREMOS, INCLUSO EN FILMACIÓN SCOPE.

Una de las características más versátiles de la Fujica ZC1000 es su montura tipo C que permite emplear, bien de forma directa, bien con los adaptadores adecuados,  cualquier tipo de óptica foto o cinematográfica. Desde niño, aun en vida del Caudillo, fuí un seguidor incondicional de los objetivos Fujinon con revestimiento EBC. No debía andar muy  desencaminado en mis apreciaciones pues, con los años, los Fujinon EBC se han convertido en el non plus ultra de la industria cinematográfica, a la par con los Zeiss (con razón con quince años publiqué mi primer artículo técnico en una revista profesional: Cinema 2002). Otro día me extenderé sobre las excelencias del revestimiento EBC, con un repaso a la colección de objetivos con este tratamiento que he forjado desde que empecé a trabajar a los 23. Hoy voy a dar mi parecer sobre las distintas combinaciones de granangular extremo que he probado con la Fujica ZC1000 a lo largo de los años.


Aparte de su objetivo estándar, el Fujinon EBC de 10 aumentos con posibilidad de macro en cualquier longitud focal (y no sólo en los extremos), Fujifilm dotó a esta cámara de cine (como accesorio opcional, hoy dificil de encontrar), con un objetivo de focal fija granangular de 5.5 mm que no sólo carece de la menor distorsión sino que es muy nítido abriendo incluso a f 1.8, amén de poseer macro y un auténtico diafragma de iris.


Este objetivo incrementa su poder granangular con los conversores Canon C8 43 y C8 67: usándolos,  aunque se observa alguna distorsión, se mantiene la definición y el contraste gracias a las excelencias del Spectral Coating (sólo ligeramente inferior al EBC). Con el C43, el conjunto es muy compacto y no se aprecia "viñetaje" en los ángulos ni en el visor ni en proyección pero sí al telecinar con la ventanilla agrandada. Con el C67 no se produce viñetaje al digitalizar con ventanilla grande pero a costa de mayor peso y la imposibilidad de pasar desapercibido debido al gran tamaño de la lente frontal. Ambos conversores de Canon deben emplearse con el objetivo primario Fujinon 5.5 en ligera posición macro, algo que se precisa hacer también con el conversor Schneider UW; el Schneider, combinado con el Fujinon, consigue un asombroso ultragranagular de 3.8 mm;  aunque el peso total es inferior que con el Canon C67, esconde un secreto diabólico: el Schneider no es de cristal, ¡sino acrílico!, con un ínfimo tratamiento de las lentes, lo cual se traduce en reflejos blancos en situaciones como cuando aparecen focos en escena.  ¡Vaya forma de prostituir un prestigio como el de Schneider con lentes acrílicas, o sea, de plástico!


Uno de los objetivos ultragranangulares mas dificil de conseguir es el Century Precission de ¡3.5 mm!, dado que sólo se fabricaron 200 unidades para todo el mundo. La calidad de construcción es muy alta: cristal óptico tratado, diafragma iris, barrilete metálico, poca distorsión... desafortunadamente la definición decrece de forma evidente abriendo a más de f 5.6 


Clase aparte es el mítico Angenieux de 5.9 mm: calidad soberbia incluso a plena abertura: desafortunadamente su tamaño es grande y no permite la colocación de un conversor como los Canon.


En la dificil tarea de filmar en ultragranangular y formato anamórfico la única combinación posible, para un filmmaker independiente,  es el Leitz Cinegon (enfocado a 0.4m para infinito) con el Iscorama-36 y un Century Precission fin de diámetro tan descomunal que parece el ojo de HAL 9000.


Con sus virtudes y defectos, estos objetivos y accesorios son, todos, un prodigio, y, tanto en el caso del Leitz como en el del Fujinon 5.5, lo mejor jamás diseñado con cálculos no cibernéticos: con el presor en cámara de la ZC1000, gracias al cargador single-8 de Fujifilm, la definición que se puede conseguir,  si se filma con la Kodak Vision 3 de 50 ASA,  roza lo sobrenatural.

ESA JOYA OLVIDADA: "PHASE IV", DE SAUL BASS.

ESA JOYA OLVIDADA: "PHASE IV", DE SAUL BASS.

"Phase IV" es, en mi opinión, una obra maestra de la ciencia-ficción. Se trata del único largometraje dirigido por el oscarizado Saul Bass (en 1974), responsable de los créditos de "Psicosis" y otras películas míticas. Los entusiastas del cine de ciencia-ficción conderamos a "PhaseIV" una película de culto. Hace tres lustros, cuando la Rank cerró en Gran Bretaña su distribuidora en formato 16 mm, tuve la suerte de conseguir un positivo de esta joya, que aunque recorrió prácticamente todas las universidades del vecino país, su estado es impecable más allá de pequeñas rayitas negras aquí y allá (que incrementan la sensación de proyección auténticamente cinematográfica). 
En la última producción para cines de IB Cinema, "LINKO",  la película de ciencia-ficción post apocalíptica y retro tecnológica (que se estrenó tanto en el Festival Internacional de Málaga como en el Festival de Betanzos), tuvimos ocasión de rendir tributo a Saul Bass y "Phase IV" en los créditos del final, algo que, desgraciadamente, pasa desapercibido excepto para un puñado de personas que saben de que estamos hablando, fruto de la lectura y miles de horas de visionado de películas.
Puedo proyectar "Phase IV" en su formato original de 1.85 pues mi Fumeo de Xenón es la versión mejorada del que se encuentra en funcionamiento en la Filmoteca de Galicia-CGAI, con ventanilla de altura y presión variable, amén del raro objetivo de 25-45 mm (único en España).
 
 

martes, 19 de julio de 2016

NOCHE DE CINE JUNTO A LA PLAYA

NOCHE DE CINE JUNTO A LA PLAYA
En aquellas noches que las sesiones de cine al aire libre, que IB Cinema organiza para la Diputación y muchos ayuntamientos de la provincia coruñesa, coinciden junto a una playa, sin viento y con una agradable temperatura de 21ºC, proyeccionistas como el Dr. Carlos Blanco disfrutan tanto de la película como del entorno de esta Galicia maravillosa.

FUJIFILM AL AUXILIO DE LEITZ

FUJIFILM AL AUXILIO DE LEITZ.

Medio mundo superochístico sabe, gracias a mis artículos técnicos en Schmalfilm, Ciné 816 o International Movie Making,  que mi cámara de cine favorita es la Fujica ZC1000: ¡me acompaña desde hace casi cuarenta años!

Su diseñador, Shigheo Mizukawa -a quien conocí personalmente cuando estuve "Lost in translation" en Tokio-, me confesó que cuando comenzó a diseñar la CZ (así se denominaba al principio), se inspiró en ciertos aspectos de la Leicina Special, de forma que, por este mérito,  el modelo cumbre de la mítica marca teutona tiene un lugar reservado en mi corazón.

Si bien, tengo que aclarar que no es mi cámara favorita para película en cargador de Kodak: antes prefiero la última evolución del modelo con el que filmaba el general Franco, de Bauer, eso sí, convenientemente "customizado" para aceptar varias sensibilidades. Pero esto es una historia para otro día (también, cuando tenga tiempo, escribiré -desafortunadamente con un veredicto negativo- sobre las Beaulieu o las Canon XLS).

La Leitz, pese a su renombre, y a que en su día, cuando uno era un niño, costaba más que un buen coche, adolece de varias carencias incomprensibles, que detallaré otro día (no obstante, adelanto que una de ellas es el obturador variable, fundamental para mi).

Otro fallo es su empuñadura, sumamente incómoda para los que solemos filmar cámara en mano, con un agarre, casi doloroso,  que sólo podía haber surgido de la mente perversa de un diseñador alemán tal vez procedente de I.G.Farben.

¿Cómo solucioné este problema de la Leitz? Shigeo Mizukawa vino en mi ayuda, de la mano de Fujifilm, con la empuñadura superior desmontable en la Fujica ZC1000. Este accesorio opcional, en la ZC1000, tiene varios usos: soporte del micrófono, palito tipo selfie, empuñadura inferior en lugar de la estándar y, entre otros, unípode telescópico. Pues bien, manteniendo replegada la empuñadura de la Leitz, la accesoria de Fujifilm, gracias a su diseño ergonómico, permite un agarre muy cómodo de la cámara (conservando su uso como unípode, como se ve en una de las fotos). Eso sí, con esta solución,  la Leitz hay que dispararla con el botón superior.

lunes, 18 de julio de 2016

EN EL CORAZÓN DEL GRAN GLACIAR: SÚPER-8 EN GLORIOSO ISCORAMA

EN EL CORAZÓN DEL GRAN GLACIAR: SÚPER-8 EN GLORIOSO ISCORAMA.
Este cortometraje es otro de los cuatro documentales que componen la tetralogía ártica. Aunque las filmaciones las hice en el 2011, la sonorización, por unas causas y otras, no la llevé a cabo hasta el año pasado. Antes de su visionado, en estos tiempos de digimerde, tal vez sea menester aclarar ciertos puntos de su realización.
El súper-8 presenta de origen un formato académico (de ratio 1:1.37, el "cuadrado" de los viejos televisores). ¿Por qué esta película se encuentra, sin embargo, en 16.9, si es en súper-8? La explicación es que la filmé con un anamórfico ante el objetivo primario (que comprime la imagen durante la filmación y la descomprime durante la proyección, a fin de conseguir pantalla panorámica). El formato que se consigue es glorioso: nadie diría que es súper-8, pero me supuso un esfuerzo extra pues a los dos kilos de la cámara y su lente primaria (Fujinon EBC) tenía que añadirle los dos kilos del anamórfico. La cámara empleada es mi vieja y fiel Fujica ZC1000 (que me ha acompañado durante casi 40 años de mi vida), con el objetivo Fujinon EBC de 10 aumentos y anamórfico Iscorama 54.
¿Qué emulsión utilicé? Una de mis favoritas: la espectacular película Fujichrome Velvia, en su versión de 50 ASA. Aunque este stock no es el mejor  para reproducir tonos de la piel, el resto de los colores, sobresaturados, son más bonitos que en la realidad, con una ausencia de grano absolutamente increíble. De hecho, en el sector, a esta película se la conoce como "Disneycolor".
La Velvia 50, la película cuya comercialización supuso el principio del fin de la ahora difunta Kodachrome, aunque para diapositiva tiene una sensibilidad de 50 ASA, para su uso cine es mejor exponerla a 25 ASA y, además, no equivocarse con el diafragma: su latitud es de sólo ¡1/3 de diafragma! Un mínimo error es letal. Por eso, la odian los directores de fotografía acostumbrados a la facilidad del digital.
El paso de "En el corazón del gran glaciar" es Súper-8 pero, debo aclarar, que se encuentra filmado en cartuchos single-8 de Fujifilm. Los cartuchos de single-8 fueron pensados por Fujifilm para emplear con película de poliéster extrafino pero, como ahora, en inversible de color,  tenemos que recurrir a material sensible originalmente fabricado para diapositivas en triacetato de celulosa, mas grueso, como ocurre con la Velvia 50, en lugar de 15.25 metros (para tres minutos y veinte segundos), en cada cartucho sólo entran, en el caso de Velvia 50, 10.50 metros de película.
Tras su revelado, al tratarse de un material inversible, la Velvia proporciona un positivo listo para su proyección directa o digitalización -para su distribución en Internet-.
Mucha gente cree que en el Súper-8 no es posible el sonido directo labialmente sincronizado. Como está película demuestra, no sólo es factible, sino que, además, lo es nada menos que con sonido estereofónico con Dolby. Para ello, la cámara va sincronizada a un walkman Sony profesional WMD6C, especialmente modificado por mí; en este walkman empleo cintas de cassette Fujifilm de óxido de beridio (que permite grabar en posición cromo);  el óxido de beridio presenta una ventaja sobre otros revestimientos magnéticos: no se desmagnetiza con el tiempo.
 El montaje lo hice a mano, con moviola, cortando y pegando película físicamente. Posteriormente, le añadí las pistas magnéticas, en los bordes de la película. La sonorización fue llevada íntegramente con el proyector Fujicascope SD25 con velocidad contralada a cuarzo.
¿Cómo se sonoriza con película de súper-8?  Primero, sincronizamos los sonidos directos. En las siguientes fases, en sobreimpresión y por este orden: sincronización de la música, sincronización de efectos sonoros y, por último, locución. Cualquier error en una de estas últimas partes del trabajo significa empezar la sonorización desde el principio de la secuencia pues, en sonido magnético estereofónico de súper-8, el sonido va sobreimpuesto con borrado parcial de lo precedente.
Estamos, pues, ante pura artesanía italiana con precisión nipona, persistencia británica y entusiasmo español.
¿Por qué me complico la vida filmando con cartuchos de single-8 en lugar de súper-8? Es una historia para otro día, que los del inframundo digital no alcanzarán a comprender.
El cortometraje, aquí:
https://vimeo.com/172158390

domingo, 17 de julio de 2016

INAUDITA Y EXITOSA PROMOCIÓN DE CINE EN GALICIA



INAUDITA Y EXITOSA PROMOCIÓN DEL CINE EN GALICIA, pero no debida a cierto chiringuito y sus programitas en digimerde que apenas congregan un puñado de personas en
 
proyecciones de calidad miserable con aparatos domésticos, sino gracias al esfuerzo desde hace más de un cuarto de siglo de IB Cinema recorriendo villas y ciudades de toda la provincia coruñesa: sólo este fin de semana hemos añadido más de tres mil espectadores, incluyéndose en la terna ofrecida a los ayuntamientos películas como "Somos gente honrada" (con el bonus añadido que su proyeccionista fue nada menos que Marcos Fernández Eimil ¡actor secundario en este largometraje!: cine dentro del cine).
Este fin de semana, como el resto de las noches, la inmensa mayoría de los espectadores recibieron como obsequio DVDs originales de películas gallegas y en gallego, restos de stock de las colecciones  "Galicia de Cine" y "Gallaecia Cinema", que IB Cinema distribuyó con el magno periódico LA VOZ DE GALICIA.
Ambas colecciones movieron, en su momento, CIENTOS DE MILES de DVDs (germen de muchas filmotecas caseras), en lo que ha sido la mayor campaña de difusión del cine gallego y en gallego jamás realizada, en una iniciativa que fue todo un éxito y que, vergonzosamente, es ocultada por trepas de la administración, pretendidos expertos (sin duda mareados) y desconocida para advenedizos.
En el pasado, desde IB Cinema, también organicé programas como el llorado Cinema de Noite, creado en la época de D. Manuel con una eficacísima Rosanna López Salgueiro al frente de Cultura, programa que durante años (también durante el bipartito), recorrió al aire libre TODAS LAS COMARCAS de la región, con más de 50.000 espectadores cada temporada.
Desde mi blog, quiero darle las gracias a la Diputación coruñesa por confiar un año más en la estructura y capacidad organizativa de IB Cinema: es toda una responsabilidad proyectar cine ante tan ingente número de espectadores.
Independientemente de la promoción del cine, campañas como ésta son bienvenidas para pasar una noche diferente por una ciudadanía familiar (a menudo juntamos tres generaciones entre los asistentes), que puede disfrutar de una velada inolvidable sin gastar un penique de unas depauperadas economías tras una crisis a punto de cumplir su VIII año triunfal. Por otra parte, los turistas se llevan de Galicia una experiencia cinematográfica que permanecerá para siempre en sus almas.
Lo mejor de cada sesión cinematográfica viene al final,  cuando los centenares de espectadores aplauden el trabajo de los operadores que consiste no sólo en proyectar película, sino en montar un cine al aire libre, con su colosal pantalla panorámica, su equipo de sonido, sus sillas y repartir los obsequios.

FUJIFILM VELVIA Y KODAK TRI X: EXTRAÑO CÓCTEL EN UN MISMO CORTO.

 
FUJIFILM VELVIA Y KODAK TRI X: EXTRAÑO CÓCTEL EN UN MISMO CORTO.
La primera es la película inversible de color famosa por haber desbancado, gracias a su riqueza cromática, al desaparecido -y llorado- Kodachrome; la segunda, una inversible con un blanco y negro que tiene entusiastas adeptos desde hace décadas.

Para los no versados lo suficientemente en el mundo del cine tal vez debería aclarar aquí que "inversible" (término muchas veces mal traducido, en español,  como "reversible"), es el tipo de película que, tras su revelado, produce no un negativo, sino un positivo listo para su montaje tradicional y proyección directa (que es el que, también, se digitaliza para su difusión en Internet).

La Fujifilm Velvia y la Kodak Tri X son las emulsiones que elegí para el Opus 2 de la serie sobre la crisis española "No hay futuro". En cada una de las piezas de esta obra, con la que se formará un largometraje –aunque podrán ser vistas individualmente como cortometrajes--,  las distintas texturas de las emulsiones forman parte del lenguaje, como los planos o la banda sonora, circunstancia fuera de la capacidad de valoración de los adeptos a la grabaciones en digimerde.

Para la filmación de este Opus 2, protagonizado por Fernando Pujalte, elegí, como expliqué ayer, sobreexponer la Velvia un diafragma, para acentuar el tono místico del guión, emulando a Tarantino en las secuencias en Ektachrome de "Django desencadenado".

También decidí emplear una cámara de ¡1 euro! (sí, no es un error: 1 euro), la Fujifilm P2, a la que modifiqué el obturador -reduciéndoselo de 220 grados a 150-, adapté un objetivo Voigtlander de 800 euros y le ajusté a mis especificaciones el fotómetro tras desmontarla y dar con el potenciómetro adecuado siguiendo las indicaciones del amigo Mateu de Palma de Mallorca (el éxito de esta “customización” ha sido tal que ha causado sensación en Alemania y Japón: me van a mandar 5 cámaras para su modificación). Cuando desmonté la cámara, en lugar de dejar los liliputienses tornillos sobre la mesa, para evitar su pérdida, los guardé en un envase de carrete fotográfico de 35 mm)

Este Opus 2 lo comenzamos a rodar por el final: ahora sólo resta filmar las escenas del principio que, como el resto, su revelado será encomendado a los magos alquimistas de Retro Lab Cinema, en Málaga.