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jueves, 7 de septiembre de 2017

LA FELICIDAD VIENE DEL JAPÓN: ¡FUJIFILM PROVIA Y VELVIA EN SINGLE-8!

Entre mis propósitos, para finales de septiembre o principios de octubre, se encuentra hacer el Camino de Santiago desde esa ventana abierta con el Más Allá que es la Cruz de Hierro, en el Reino de León, hasta esa capital de la Cristiandad que es Santiago. Todo dependerá del tiempo (si viene un otoño lluvioso, habrá que posponerlo) y de la salud de mi madre. 
UNAS EMULSIONES DIVINAS. 
Aprovecharé la caminata (a ver como la resiste uno, persona sedentaria), para filmar el trayecto simulando ser un templario resucitado en busca de una reliquia esotérica de inmenso valor para nuestra civilización.
En la Cruz de Hierro, dispararé con la AGFA Scala de blanco y negro, que me fue proporcionada por Marc Martí, y quien la revelará en su laboratorio Filmina. La parte final, en el interior de la Catedral de Santiago, la filmaré con la AGFA Aviphot de color, que será procesada por el laboratorio comercial RetroLab, de Málaga. 
FUJIFILM PROVIA Y VELVIA.
El grueso del metraje, sin embargo,  se encontrará filmado con las dos emulsiones que son el culmen de la tecnología inversible en color: la Fujifilm Provia y la Fujifilm Velvia, ambas en sus versiones de 100 ASA.
La nueva Fujifilm Provia en Single-8 tiene que ser revelada en exclusiva por Retro Enterprises, en su laboratorio de Tokyo, pero se encuentra disponible en Súper-8 también sin el revelado incluido, presentación que tuve ocasión de probar el año pasado, antes de la producción en serie, como se puede leer en el siguiente enlace: 
http://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2016/09/mis-primeras-impresiones-con-la-nueva.html
Estas preciadas películas (84 metros de Provia y 36 de Velvia), me han sido suministradas por mi amigo el intrépido aventurero Tak Kohyama, con cuya amistad me honro desde hace unos veinte años, en el transcurso de los cuales vino a visitarme varias veces a Galicia; a su vez, le correspondí con mi visita a Tokyo cuando fuí al Japón invitado por el festival de Hiroshima, una ocasión que aproveché no sólo para conocer las instalaciones de su empresa, Retro Enterprises, sino a su bonita familia ¡que vive en un barrio como el de Doraemon! 
Pocos saben que Tak conoció a su esposa en Sevilla, cuando ella era azafata internacional de JAL, la compañía aérea de bandera del Japón. Sus hijas, que son políglotas como el padre (¡Tak habla alemán, francés, chino mandarín, inglés y español!), han heredado la belleza de la madre, y la mayor, Reina, que estudió economía en una prestigiosa universidad Católica de los Estados Unidos, ¡¡¡es nada menos que la actual Miss Japón!!!
TAK Y FUJIFILM
La única productora en el mundo al que la todopoderosa Fujifilm suministra película inversible en color para su uso en cine es Retro Enterprises, la firma de Tak. 
El gobierno japonés también apostó fuerte en prol de los pasos estrechos y colaboró con mas un millón de euros en una máquina de alta precisión para cortar y reperforar la película inversible Fujifilm de 35 mm a S8 y 16 mm. ¡Adiós a los bordes con filos irregulares!, frecuente causa de atascos, en las reperforaciones hechas en la antigua Alemania oriental, con máquinas tan endiablas que debieron ser diseñadas por el propio Hitler con el fin de fastidiarnos la vida a los cineístas. 
El cortado y reperforación de la máquina de Tak es absolutamente perfecto, como lo era el de Fujifilm, cuando ella misma comercializaba la película para su uso en cine, o lo es el de Kodak: calidad profesional. 
FUJIFILM PROVIA 100
Actualmente, Tak comercializa la emulsión Fujifilm Provia 100 tanto en Súper-8 (para cualquier cliente) como en Single-8 (sólo a personas en las que confía); créanme, amigos, la Provia 100 es la mejor inversible de color, para uso general (proyección directa o telecine), que jamás ha estado disponible en pasos estrechos: colores brillantes pero sin sobresaturación, tonos de piel naturales, algo menos contrastada que la Velvia; además, admite forzados de 1 y 2 diafragmas sin desvirtuar su colorimetría.
De vez en cuando, para cineístas muy sibaritas, como uno, Tak hace tirajes muy limitados de otras emulsiones: junto a 7 cartuchos en Single-8 de Provia 100, Tak me proporcionó 3 de esa maravilla que es la Fujifilm Velvia 100. 
Una cosa buena es que ahora Retro Enterprises envía la mercancía por DHL, como Kodak, la única transportista que sabe que el material sensible no se puede pasar por Rayos X: en 2 o 3 días el paquete está entregado en cualquier lugar del mundo.
Naturalmente, para que estas películas inversibles luzcan con todo su esplendor se precisa que el sol brille: a ver si tengo suerte en mi periplo. 
¿QUÉ CÁMARAS LLEVAR?
Una persona sedentaria no está para cargar mucho peso: por ello, descarto la Fujica ZC1000. Mi duda estriba si rodar con la diminuta Fujica PX300 acoplada a un anamórfico Iscorama 36, para, de este modo, obtener el formato tan de moda de 2:1, o bien filmar en el académico 1.37 llevando tanto la Fujica ZX500 como la diminuta P2 con el conversor granangular Voigtlander. 
Mientras lo decido, soy feliz aspirando el fresco olor de todo este material sensible, que ya se encuentra en la nevera de la Cinemateca de Galicia/IB Cinema. 
EXCELENCIAS DE LA FUJIFILM VELVIA PARA USO CINE.
En su presentación de 50 ASA, mas saturada, tuve ocasión de usarla profusamente mientras estuvo disponible, tanto en opus profesionales como particulares, como en este caso, "En el corazón del Gran Glaciar": 

EN EL CORAZÓN DEL GRAN GLACIAR (In the heart of the Great Glacier) from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

jueves, 5 de enero de 2017

CASTRO ROIG Y PUJALTE EN EL OPUS

"No hay futuro", como ya saben muchos lectores de esta bitácora, es una serie de trabajos, u opus, sobre la crisis española. El Opus 1, que lleva mas de 30.000 espectadores en Vimeo,  rinde homenaje, además, a las cabinas telefónicas, antes de su desaparición (de hecho, alguna de las que aparece en el cortometraje ya ha sido retirada hace unos días).
Cada opus de la serie "No hay futuro" se filma con una película distinta pues el diferente rendimiento de las diferentes emulsiones forma parte del metalenguaje narrativo.  
La primera entrega contiene el famoso plano subjetivo del suicidio del protagonista en que se arroja, filmando, una cámara de cine desde un sexto piso.  En cada episodio de "No hay futuro" su intérprete secundario es el protagonista de la siguiente entrega.
El Opus 1 fue filmado usando la emulsión Agfa Scala con su deprimente blanco y negro. Para el Opus 2 se emplearon dos emulsiones: la Kodak Tri X en blanco y negro y la Fujifilm Velvia de color (ligeramente sobre-expuesta).


Si el Opus 1 se encuentra interpretado por herr kommandant Javier Suárez, el Opus 2 lo está por el gran Fernando Pujalte con la participación estelar del no menos grande Xosé Castro Roig y la participación de ese gran secundario del audiovisual gallego que es Marcos Fernández Eimil (que protogoniza otro de los Opus, ya filmado, y pendiente de montaje).
Como Castro Roig se encuentra estos días en la ciudad visitando a la familia, esta mañana a las 9 aprovechamos para registrar el doblaje de su escena, como se ve en la fotografía, con una mezcla de tecnología digital y mecano-química: a la derecha de la pantalla, el proyector telecine, con el original inversible, conectado con la velocidad controlada por cuarzo con el monitor  Mac.
El Opus 1 se estrenó en proyección directa del original inversible el pasado mes de diciembre en el Global Super-8 Day. La versión digitalizada puede ser vista aquí: 




NO HAY FUTURO (OPUS 1) from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

domingo, 31 de julio de 2016

NO HAY FUTURO (OPUS 2: YAGO LOSINA)

"NO HAY FUTURO" es una serie de cortometrajes sobre esta crisis económica que nos ahoga a los españoles y que se encuentra a punto de entrar  en su VIII año triunfal.

El primer trabajo de la serie se encuentra revelado y montado, a falta de la sonorización: es el "Opus 1", con la historia de Onésimo, filmada con la deprimente película AGFA Scala (revelada por el maestro Marc Martí). La elección de la emulsión o emulsiones de cada cortometraje que componen la serie "No hay futuro" ha sido cuidadosamente sopesada, pues las diferentes texturas forman parte del metalenguaje de la historia, circunstancia que la gente formada en el digital no podrá valorar.

Uno de los personajes secundarios de cada cortometraje es el protagonista del siguiente trabajo, y, en cada uno de ellos, se lleva el súper-8 a sus límites. Si el Opus 1 de "No hay futuro" (Onésimo), finalizaba con el plano subjetivo del protagonista suicidándose desde un sexto piso en una espectacular secuencia en que, para nuestra sorpresa, ¡la cámara sobrevivió! (como fue recogido por "La opinión"), en  el Opus 2  ¡la misma cámara también sobrevive tras ser arrollada por un camión! (en principio, estaba pensado que fuera un tren pero RENFE/ADIF, en una estación secundaria y sin apenas tráfico, nos pidió la friolera de ¡¡¡mil pavos!!! por un permiso de una hora).
Hoy por la mañana, como esta noche no tenemos cine al aire libre, rodamos con la película de blanco y negro Kodak Tri X tanto la secuencia del camión, como otras del principio de la obra. Y es que este cortometraje lo hemos empezado a filmar por el final, con esa parte del metraje registrado con la película que vuelve la vida más bonita que la realidad: la inimitable Fujifilm Velvia, en una partida experimental para cine,  de la versión de 100 ASA, que me proporcionó el amigo Tak Kohyama --revelada en Retro Lab Cinema de Marbella--; y que sólo se seguirá comercializando para diapositiva de 35 mm y gran formato.

Esta mañana de domingo, nos juntamos para el rodaje el gran Fernando Pujalte, el no menos grande Xosé Castro (acompañado de su hija), el todoterreno Marcos Fernández Eimil (proyeccionista por la noche, actor por el día) y herr kommandant Javier Suárez (protagonista del Opus 1), una especie de Mc Guiver  para resolver lo imposible.
Todas las secuencias de hoy fueron filmadas con la excepcional película Kodak Tri X y empleamos tanto la Fujica ZC1000 como la cámara sobreviviente de la caída del sexto piso, la Fujica ZXM300, cada día más achacosa, pero que sigue viva, y cuando digo viva, no sólo quiero decir que sigue filmando pese al maltrato, sino que empleo el término en su sentido literal:  su interior sostiene un ecosistema de hongos y pequeños bichos (un "bosquecillo" que se puede apreciar en una de las fotos).

Las escenas de color de este cortometraje fueron rodadas con la diminuta Fujica P2 equipada con un ultragranangular Voigtlander, con el obturador reducido a 150 grados, y, para acrecentar el tono místico del final, con la Velvia sobre-expuesta casi un diafragma.
De "No hay futuro (Opus 2): Yago Losina" solo restan ahora cuatro tomas que filmaremos, Dios mediante, pasado mañana. Después, el revelado, ¡y a rezar para que todo haya salido como estaba previsto!, pues, en cine, los resultados no se ven hasta revelar la película y proyectarla: otra cosa que no entienden los del inframundo digital.

sábado, 30 de julio de 2016

FUJIFILM VELVIA PARA FUJI HDM SUMERGIBLE

PELÍCULA FUJIFILM VELVIA PARA LA FUJI HDM SUMERGIBLE, una pequeña cámara antichoque que me acompaña desde 1985. En su antigua versión de 50 ASA, la película de diapositivas Fujifilm Velvia 50 era mi emulsión inversible de color favorita, con sus colores sobresaturados, definición cristalina y una virtual ausencia de grano. La he empleado bastante en cine, exponiéndola a 25 ASA (a 50, en uso cine,  queda casi un diafragma subexpuesta). La nueva versión mejorada de  100 ASA roza los límites físicos de la tecnología argéntica y presenta una ausencia de grano auténticamente sorprendente.

En esta versión,  estuvo a punto de comercializarse también para cine, y yo fui lo suficientemente afortunado como  para probar la versión experimental beta, por encargo de Tak Kohyama (revelada por Retro Lab Cinema), que aproveché para el cortometraje "No hay futuro: Opus 2 (Yago Losina)", protagonizado por Fernando Pujalte y filmado hace un par de meses.
 
 
Finalmente, sin embargo, desde Japón se decidieron, para uso cine, a comercializar la Fujifilm Provia 100, no tan saturada y algo menos contrastada, lo cual la vuelve más idónea que la Velvia a la hora de digitalizar pensando en su difusión por la Red (hoy en día imprescindible).

 
Por cierto que, pese a su precio más oneroso,  Fujifilm ha prescindido en la cajita del carrete de diapositivas del lujoso color oro, que implicaba cinco pases por la rotativa (y no cuatro). Supongo que habrán pensado que el mercado profesional no valora este tipo de detalles.
 
 
Actualmente, Fujifilm es el único fabricante de película inversible de color en el mundo, producción que mantiene supongo que por mera cuestión de prestigio, pues las ventas de película (incluyendo la de Rayos X e instantánea) representa menos del dos por ciento de los ingresos de la compañía nipona, hoy convertida en un gigante de las industrias farmaceútica y óptica.
 
 

 

lunes, 18 de julio de 2016

EN EL CORAZÓN DEL GRAN GLACIAR: SÚPER-8 EN GLORIOSO ISCORAMA

EN EL CORAZÓN DEL GRAN GLACIAR: SÚPER-8 EN GLORIOSO ISCORAMA.
Este cortometraje es otro de los cuatro documentales que componen la tetralogía ártica. Aunque las filmaciones las hice en el 2011, la sonorización, por unas causas y otras, no la llevé a cabo hasta el año pasado. Antes de su visionado, en estos tiempos de digimerde, tal vez sea menester aclarar ciertos puntos de su realización.
El súper-8 presenta de origen un formato académico (de ratio 1:1.37, el "cuadrado" de los viejos televisores). ¿Por qué esta película se encuentra, sin embargo, en 16.9, si es en súper-8? La explicación es que la filmé con un anamórfico ante el objetivo primario (que comprime la imagen durante la filmación y la descomprime durante la proyección, a fin de conseguir pantalla panorámica). El formato que se consigue es glorioso: nadie diría que es súper-8, pero me supuso un esfuerzo extra pues a los dos kilos de la cámara y su lente primaria (Fujinon EBC) tenía que añadirle los dos kilos del anamórfico. La cámara empleada es mi vieja y fiel Fujica ZC1000 (que me ha acompañado durante casi 40 años de mi vida), con el objetivo Fujinon EBC de 10 aumentos y anamórfico Iscorama 54.
¿Qué emulsión utilicé? Una de mis favoritas: la espectacular película Fujichrome Velvia, en su versión de 50 ASA. Aunque este stock no es el mejor  para reproducir tonos de la piel, el resto de los colores, sobresaturados, son más bonitos que en la realidad, con una ausencia de grano absolutamente increíble. De hecho, en el sector, a esta película se la conoce como "Disneycolor".
La Velvia 50, la película cuya comercialización supuso el principio del fin de la ahora difunta Kodachrome, aunque para diapositiva tiene una sensibilidad de 50 ASA, para su uso cine es mejor exponerla a 25 ASA y, además, no equivocarse con el diafragma: su latitud es de sólo ¡1/3 de diafragma! Un mínimo error es letal. Por eso, la odian los directores de fotografía acostumbrados a la facilidad del digital.
El paso de "En el corazón del gran glaciar" es Súper-8 pero, debo aclarar, que se encuentra filmado en cartuchos single-8 de Fujifilm. Los cartuchos de single-8 fueron pensados por Fujifilm para emplear con película de poliéster extrafino pero, como ahora, en inversible de color,  tenemos que recurrir a material sensible originalmente fabricado para diapositivas en triacetato de celulosa, mas grueso, como ocurre con la Velvia 50, en lugar de 15.25 metros (para tres minutos y veinte segundos), en cada cartucho sólo entran, en el caso de Velvia 50, 10.50 metros de película.
Tras su revelado, al tratarse de un material inversible, la Velvia proporciona un positivo listo para su proyección directa o digitalización -para su distribución en Internet-.
Mucha gente cree que en el Súper-8 no es posible el sonido directo labialmente sincronizado. Como está película demuestra, no sólo es factible, sino que, además, lo es nada menos que con sonido estereofónico con Dolby. Para ello, la cámara va sincronizada a un walkman Sony profesional WMD6C, especialmente modificado por mí; en este walkman empleo cintas de cassette Fujifilm de óxido de beridio (que permite grabar en posición cromo);  el óxido de beridio presenta una ventaja sobre otros revestimientos magnéticos: no se desmagnetiza con el tiempo.
 El montaje lo hice a mano, con moviola, cortando y pegando película físicamente. Posteriormente, le añadí las pistas magnéticas, en los bordes de la película. La sonorización fue llevada íntegramente con el proyector Fujicascope SD25 con velocidad contralada a cuarzo.
¿Cómo se sonoriza con película de súper-8?  Primero, sincronizamos los sonidos directos. En las siguientes fases, en sobreimpresión y por este orden: sincronización de la música, sincronización de efectos sonoros y, por último, locución. Cualquier error en una de estas últimas partes del trabajo significa empezar la sonorización desde el principio de la secuencia pues, en sonido magnético estereofónico de súper-8, el sonido va sobreimpuesto con borrado parcial de lo precedente.
Estamos, pues, ante pura artesanía italiana con precisión nipona, persistencia británica y entusiasmo español.
¿Por qué me complico la vida filmando con cartuchos de single-8 en lugar de súper-8? Es una historia para otro día, que los del inframundo digital no alcanzarán a comprender.
El cortometraje, aquí:
https://vimeo.com/172158390