lunes, 29 de septiembre de 2025

ESTRENO EN LA CORUÑA DE LOS BEATLES EN EL SHEA STADIUM, EN EL LX ANIVERSARIO DEL MÍTICO CONCIERTO

El Sellier Film Festival, en su IX edición de 2025, se viste de gala para conmemorar los 60 años del concierto más célebre de la historia del rock: el de los Beatles en el Shea Stadium de Nueva York, celebrado en agosto de 1965 ante 56.000 fans enfervorecidos.


La proyección cinematográfica en La Coruña es un auténtico acontecimiento, pues se trata del único positivo fílmico que queda en España. Este original en 16 mm pertenece a la distribuidora coruñesa IB Cinema, que lo adquirió hace cuatro lustros a Credit Films de Barcelona, cuando la histórica distribuidora catalana cerró sus puertas. Ignacio Benedeti, entonces estudiante de Ciencias de la Información en Barcelona, había colaborado activamente con Credit Films, y en el momento de la liquidación consiguió incorporar a los fondos de IB Cinema dos positivos de alquiler, en muy mal estado (tras su paso por universidades y cine-clubs de media España),  y dos de archivo.

Proyección en Ourense

El destino de aquellas bobinas fue singular: uno de los dos positivos de archivo fue subastado en Ebay, alcanzando una cifra estratosférica pagada por un coleccionista chino. De esta forma, la que proyectaremos en el Sellier es la última copia fílmica que se conserva en nuestra patria.

Esta película ya tuvo dos proyecciones memorables en Galicia: hace justo quince años en el CGAC de Santiago de Compostela, y más recientemente, en el Centro Cultural Marcos Valcárcel,  de Ourense, con la presencia del senador Manuel Baltar, gran conocedor de la historia de la banda de Liverpool.

Álex, preparado para proyectar la película en Ourense, con el Fumeo

Este 2025, en el marco del IX Sellier Film Festival, el público coruñés tendrá por fin la ocasión de vibrar con la emoción intacta de aquel concierto irrepetible. Porque nada se compara a ver y escuchar a los Beatles en película, con el rugido de la multitud grabado en celuloide, tal como lo vivió una generación que cambió para siempre la música y la cultura popular.

Marcos presenta la película ante el senador Manuel Baltar


domingo, 28 de septiembre de 2025

CRYSTAL TAPES FOR SPLICING 16 MM AND 35 MM FILM: FROM CIR TO TESA

Those of us who have spent a lifetime working with film know that splicing is both an art and a headache. For many years, my absolute standard for 16 mm and 35 mm film was the Crystal tape from CIR in Italy. Designed specifically for their superb splicers, designed by Leo Catozzo,  it was transparent, strong, and carried an adhesive that could last for decades. They were, without question, the gold standard.

But around 2014 — with the collapse of 35 mm — CIR Crystal tapes disappeared from the Spanish market. And so began the search for alternatives.

The most practical and affordable option I found was 3M’s Scotch Crystal tape from the U.S. Like CIR, it was perfectly transparent, worked well in splicers, and had one great advantage: it left no adhesive residue, even after years. But there was a clear drawback: its mechanical strength simply wasn’t the same. Compare a Scotch splice to a CIR splice under tension — a tight loop, a sudden projector start — and the Scotch would almost always show its weakness.

Tesa polyester PET tape for a CIR splicer

THE SURPRISE: TESA CRYSTAL

I recently discovered that Tesa Crystal tape is manufactured from polyester (PET),  a material far stronger and more stable than the polypropylene used in Scotch. This is the very same base once used by Fujifilm’s legendary splicing tapes for Fuji splicers in Super-8: flexible, transparent, with outstanding strength, and an adhesive that holds perfectly without bleeding, even after more than half a century. (Back in 2014, when Fujifilm discontinued it, I stocked up in Japan with enough rolls to last me the rest of this lifetime… and perhaps the next.)

With Tesa, the only question that remains is how its adhesive will perform over the very long term. But knowing Tesa’s impeccable reputation — and the fact that they maintain ties with Fujifilm — I have little doubt it will prove worthy.

An added bonus: Tesa Crystal is made from recycled polyester. Who knows — perhaps even from recycled 35 mm prints! For years, after their commercial life ended, film copies were shipped to Germany (where Tesa’s factory is located) for repurposing.

Fujifilm polyester tape for Fuji splicers

BACK TO RELIABLE SPLICES

From now on, my CIR splicers will once again deliver splices of the quality and reliability they deserve for 16 mm and 35 mm, thanks to this new Tesa Crystal tape. For Super-8, I’ll continue to rely on my beloved Fujifilm rolls.

It may seem like a small discovery, but for archivists and filmmakers alike, this new polyester Tesa tape restores confidence in something as essential as joining two fragments of film. After all, in that humble gesture of splicing lies the continuity of our cinematic passion.

3M Scotch tape (left) Vs Tesa PET tape


viernes, 26 de septiembre de 2025

CINTAS CRYSTAL PARA EMPALMAR PELÍCULAS 16 MM Y 35MM: DE CIR A TESA

Quienes llevamos toda una vida trabajando con película sabemos que el empalme es, al mismo tiempo, un arte y un quebradero de cabeza. Durante muchos años, mi estándar absoluto, para películas de 16 mm y 35mm,  fueron las cintas tipo Crystal italianas de CIR, diseñadas específicamente para sus magníficas empalmadoras: transparentes, resistentes y con un adhesivo capaz de resistir décadas, eran la referencia indiscutible.

Pero como en España dejaron de venderse alrededor de 2014, cuando la debacle del 35 mm, tocó buscar alternativas.

La que encontré más práctica y asequible fue la Scotch Crystal de 3M americana. Tan transparente como la de CIR, se adaptaba bien a las empalmadoras y tenía una gran virtud: no dejaba residuos de adhesivo con el paso de los años. Sin embargo, había una diferencia clara: su resistencia mecánica no estaba a la altura. Bastaba con comparar un empalme de Scotch con uno de CIR para notar que el primero era algo más frágil y menos fiable en condiciones de tensión (por ejemplo, una cola empalmada y un arranque brusco).

Cinta Tesa Crystal con ¡¡¡soporte de poliéster!!!

LA SORPRESA: CINTA  TESA DE CRYSTAL.

Acabo de descubrir que la Tesa Crystal está fabricada en poliéster (PET), un material mucho más fuerte y estable que el polipropileno de la Scotch. Es el mismo soporte de las antiguas cintas de empalmar Fujifilm, utilizada en las empalmadoras Fuji para Súper-8: flexible, transparente, con una resistencia sobresaliente, con un adhesivo que mantiene su poder, y no se derrama, incluso después de mas de medio siglo (por ello, cuando en 2014 Fujifilm dejó de venderla compré en Japón suficientes unidades para abastecerme el resto de mi vida... y parte de la siguiente).

¡Abundantes existencias de cintas Fujifilm de poliéster!

¡En cuanto a la Tesa, el único interrogante que queda por despejar es el comportamiento de su adhesivo a largo plazo. Aunque, conociendo a Tesa (marca alemana con reputación impecable) y sabiendo que además mantiene vínculos con Fujifilm, no me cabe duda de que estará a la altura.

Una ventaja adicional de la cinta Tesa Crystal, para una persona a la que le preocupa el medio ambiente,  es que su poliéster es reciclado (¡hasta tal vez de películas de 35 mm!, que tras su vida comercial, durante años, se estuvieron mandando a Alemania, donde se encuentra la fábrica de Tesa, para su reutilización).

Así que, a partir de ahora, mis empalmadoras CIR volverán a lucir empalmes con la calidad y la fiabilidad que merecen, en 16 mm y 35mm, gracias a estas nuevas Tesa Crystal. En Súper-8, seguiré usando la Fujifilm.

Un pequeño hallazgo, el de esta cinta de poliéster Tesa,  que me gusta compartir con otros archivistas cinematográficos y cineístas, y que devuelve confianza en algo tan esencial como la unión de dos fragmentos de película: después de todo, en ese gesto humilde del empalme se juega la continuidad de nuestra pasión fílmica.

Cinta 3M Crystal (izquierda) Vs cinta Tesa Crystal (en la empalmadora CIR)




jueves, 25 de septiembre de 2025

NIGHTMARE… AT THE FILM DISTRIBUTOR

The phone call had been clear: the programmer of a film distributor told me that several 16 mm prints were available, and that I might be interested. Among them—nothing less than The Nightmare Before Christmas. My heart raced. After so many years chasing that elusive 16 mm print—my favorite archival format—it was finally within reach.

The distributor’s warehouse, long past its glory days, was narrow, almost claustrophobic. Dark aisles stacked with heavy 16 mm shipping cases stretched into the shadows. With only the dim glow of my phone’s flashlight, I scanned the dusty shelves one by one, setting aside film after film: one, two, three… up to five feature-length treasures. They were there, waiting for me. I hardly noticed the other archivists slipping in, so focused was I on my haul.

At the very back, something caught my eye: a 35 mm cartoon, Señor Droopy. I picked it up casually, like a child rescuing a forgotten toy, then turned back toward the entrance, content.

And then—friends—the nightmare.
The features I had carefully set aside… were gone. Simply vanished.

“They were taken by someone else—not an archivist, just a bulk collector,” the programmer at the door explained, as if delivering a trivial piece of news.

I froze there, stunned, left with nothing but Señor Droopy in my hand.
After years of searching for The Nightmare Before Christmas in 16 mm, dreaming of it—me, a devotee of Tim Burton, an admirer of Henry Selick, a fanatic of stop-motion cinematography—when I had finally brushed against it, when the print was a heartbeat away from being mine… it disappeared.

The shock hit me like lightning. I felt as if I were dying inside. And then—I awoke. It was 5:10 in the morning. My heart still pounding, the disappointment intact. Sleep was impossible after that.

It had been only a dream. But a dream with the intensity of a real nightmare—one of those reminders that in the memory of cinema, as in life itself, what we most desire sometimes slips through our fingers… into the hands of merchants and hoarders without film criteria.



miércoles, 24 de septiembre de 2025

PESADILLA… EN LA DISTRIBUIDORA

La llamada había sido clara: la programadora de una distribuidora me avisaba de que había varios positivos de 16 mm que podían interesarme. Entre ellos, nada menos que "Pesadilla antes de Navidad". Mi corazón se aceleró. Tantos años persiguiendo esa copia en 16 mm, mi paso de archivo favorito, y al fin estaba al alcance de mis manos.

El almacén de la distribuidora, que vió mejores días,  era angosto, casi claustrofóbico, con pasillos oscuros repletos de maletines para el envío de películas de 16 mm. Una a una escruté, con luz mortecina, ayudado por la linterna de mi teléfono móvil, las polvorientas estanterías, apartando uno, dos, tres, hasta cinco largometrajes que me interesaban. Estaban allí, esperándome. Apenas presté atención a otros archivistas que iban entrando, concentrado en mi botín.

En una sala al fondo, un detalle me llamó la atención: un cartoon en 35 mm, "Señor Droopy". Lo tomé con la mano, con la misma naturalidad con que un niño rescata un juguete olvidado. Luego emprendí el regreso hacia la entrada, satisfecho.

Pero entonces, amigos, ¡la pesadilla! Los largometrajes que había apartado habían desaparecido. Sencillamente, no estaban.
Se los había llevado otra persona “no un archivista, sino un coleccionista al por mayor”, me dijo la programadora de la entrada, como quien da una noticia irrelevante.

Me quedé allí, helado, sólo con "Señor Droopy" en la mano.
Tantos años buscando "Pesadilla antes de Navidad" en 16mm, soñando con ella, como forofo del cine de Tim Burton, admirador de Henry Selick y fanático de la cinematografía en stop motion, cuando al fin la había rozado, cuando ya tenía el positivo a un paso de ser mío, ¡desapareció!

El disgusto me atravesó como un rayo. Sentí que me moría. Y entonces desperté. Eran las cinco y diez de la mañana. El corazón desbocado, la desazón intacta. No pude volver a dormir.  Era sólo un sueño, amigos. Pero un sueño con la intensidad de una pesadilla real, de esas que nos recuerdan que en la memoria del cine, como en la vida, a veces lo que más ansiamos se escapa entre los dedos a manos de mercachifles y acumuladores sin criterio. 



martes, 23 de septiembre de 2025

3M TAPE FOR MARKING FILMS, CARTRIDGES, REELS AND FILM CAMERA MAGAZINES

There was a time, not so long ago, when those of us working with motion picture film in Spain had a small but mighty ally provided by Kodak: a special adhesive tape designed to number cartridges, mark film cans, or indicate the type of emulsion loaded into a magazine.

Its great advantage was decisive: it did its job perfectly and, after a while, could be removed without leaving the slightest residue.

But when Kodak closed its Spanish office in the early 2010s, that tape vanished. Filmmakers were forced to improvise with substitutes — most commonly painter’s tape from the hardware store. The problem? Once removed after weeks or months (say, on the end of reels when, after exhibition, they went into archival storage), the tape left behind glue residue, unsightly marks, and sometimes even minor damage to the surface of a cartridge, magazine, or reel edge.

The good news is that there’s a solution — and it comes, fittingly, from another classic: 3M. Their tape, code 2071 Pro UU001544699 (Painter’s Tape, 18 mm × 50 m), has proven to be the perfect successor to Kodak’s original. It can remain in place for months, even years, and when removed leaves no trace whatsoever.

For those of us who reuse filming cartridges time and again, this isn’t a luxury — it’s an absolute necessity. And as an added bonus, this 3M tape allows you to write on it with a permanent marker without ink bleeding through to the cartridge, magazine, or reel beneath — a virtue that even Kodak’s own tape never quite matched.

Proudly made in the USA, this 3M product is readily available worldwide and easily ordered via Amazon. In Spain, it can be purchased for just 5 euros, shipping included, with 24-hour delivery.

Small discoveries like these help keep the machinery of our film passion alive and well. Because sometimes, the difference between chaos and order… fits in just 18 millimeters of tape.



lunes, 22 de septiembre de 2025

CINTA 3M PARA MARCAR PELÍCULAS, CARTUCHOS Y MAGAZINES DE CÁMARAS

Hubo un tiempo, no tan lejano,  en que quienes trabajamos con película de cine en España podíamos contar con un pequeño gran aliado que Kodak nos suministraba: una cinta adhesiva pensada para numerar cartuchos, marcar latas de película o indicar el tipo de emulsión cargada en un magazine. Su gran ventaja era crucial: cumplía su función y, pasado un tiempo, podía retirarse sin dejar el más mínimo residuo. 

Con el cierre de la delegación de Kodak en España, a principios de la década pasada, aquella cinta desapareció. Y los cineístas nos vimos obligados a recurrir a sucedáneos: la cinta de pintor o de carrocero, disponible en cualquier ferretería. ¿El problema? Que, al retirarla tras semanas o meses (por ejemplo, en el extremo de las películas en sus bobinas cuando, tras su exhibición, pasan al archivo cinematográfico), dejaba restos de pegamento, marcas antiestéticas e incluso algún que otro daño en la superficie del cartucho, magazine o en el canto de la bobina.

La buena noticia es que el problema tiene remedio, y además de la mano de un clásico: 3M. Su cinta código 2071 Pro UU001544699 (Cinta de Pintor de 18 mm x 50 m) ha demostrado ser la sustituta perfecta a la suministrada por Kodak. Puede permanecer adherida durante meses, o incluso años, y, al retirarla, no deja rastro alguno. Para quienes reutilizamos cartuchos de filmación una y otra vez, este detalle no es un capricho, sino una auténtica necesidad. Por añadidura, como muestra de su extraordinaria calidad, esta cinta 3M permite escribir con rotulador permanente sin que la tinta se traspase al cartucho, magazine o bobina, virtud nada desdeñable en la que supera a la que en su día ofrecía Kodak.

Proudly made in USA”, este producto de 3M está disponible en todo el mundo, fácilmente accesible a través de Amazon. En España se puede adquirir por apenas 5 euros, envío incluido y con entrega en 24 horas.

Estos pequeños descubrimientos contribuyen a mantener ilusionantemente vivo el engranaje de nuestra pasión fílmica. Porque, a veces, la diferencia entre el caos y el orden… cabe en una simple cinta de 18 milímetros.


Enlace en AMAZON España: PULSE AQUÍ (aunque con el código 3M 2071 puede encargar la cinta en su proveedor local).