sábado, 19 de noviembre de 2016

SÚPER 8 EN LA ERA DIGITAL (LECCIÓN 2)

 
UNA FECHA PARA LA HISTORIA: 1 DE MAYO DE 1965.
Los rumores, publicados en 1963 por el columnista inglés Ivan Watson,  revelando que Kodak podría tener en fase avanzada el desarrollo de un nuevo paso cinematográfico de 8 mm., se vieron confirmados por un informe publicado por la Society of Motion Picture & Televisión Engineers en su boletín bimestral correspondiente a septiembre y octubre de 1964.


 
En este estudio se detallaba pormenorizadamente como los experimentos realizados por el ese entonces denominado gigante amarillo  (color corporativo de Kodak: aunque, actualmente, de un gigante amarillo se haya transformado en una enana blanca, por seguir con analogías astronómicas),  habían sido superados con éxito en la tarea de conseguir, en 8 mm, un tamaño de fotograma de mayor superficie para imágenes de definición superior  con mejor luminosidad que posibilitasen la utilización de pantallas más grandes.


 
El 8 mm emplea perforaciones del mismo tamaño que las de 16 mm, desproporcionadamente grandes en relación a las dimensiones del fotograma (esto tiene su explicación histórica: el 8 mm se suministra en película de 16 mm de anchura que pasa dos veces por la cámara y luego se corta). Kodak, para el nuevo paso de 8 mm,  disminuyó el tamaño de las perforaciones y las colocó más cerca del borde de la película, al tiempo que redujo al mínimo el tamaño de la línea de separación entre fotogramas e incrementó tanto la anchura como la altura del fotograma: de este modo la superficie destinada a la imagen ganaba  un cincuenta por ciento con respecto al antiguo 8 mm. (que, desde ese momento,  pasó a denominarse como 8 normal, regular 8 o estándar 8).  Kodak decidió denominar Súper-8 al nuevo paso cinematográfico. Su presentación oficial fue en la International Photographic Exposition (IPEX), el 1 de mayo de 1965.
 
La revista norteamericana bimensual Better Home Movie Making le dedicó el número correspondiente a mayo y junio prácticamente en su integridad, en tanto que la británica Amateur Cine World, de periodicidad semanal (¡aparecía todo los jueves!), lo anunció en su portada del número distribuido el 13 de mayo.


 
Otra de las mejoras del Súper-8 es que la película se introduce en la cámara no en bobinas sueltas, sino en cartuchos de carga instantánea, que Kodak denominó (sin mucho éxito) como Kodapacks,  con el presor en el propio cartucho: el enhebrado de la película, que tantos problemas causaba al usuario poco experimentado, era por fin una cosa del pasado, lo mismo que la necesidad de darle “la vuelta “ a la película. Como ya se explicó anteriormente, pero se reitera en aras de una mejor comprensión por parte de las nuevas generaciones de cineístas, en el 8 mm normal lo usual es que la película venga en un rollo con una anchura de 16 mm que es menester enhebrar (a la sombra) en la cámara, filmar primero una mitad, para, después, tras darle la vuelta, continuar con el otro lado, cortando el laboratorio en dos tiras todo el metraje antes de su devolución.


Además, los cartuchos de Súper-8, de eje coaxial, se diseñaron para contener 15.25 metros de película de triacetato, suficientemente para tres minutos con veinte segundos de filmación a la nueva velocidad de 18 fotogramas por segundo (en lugar de las 16 del 8 normal).


 
Hasta la aparición del Súper-8, la mayor parte de las cámaras de 8 mm (en ese entonces, y aun mucho después,  denominadas tomavistas), solían avanzar la película gracias a un mecanismo de resorte, como el de un reloj tradicional, sistema al que había que dar cuerda cada x segundos (dependiendo del modelo). Con el Súper-8, por primera vez, el motor eléctrico, a pilas, se generaliza para la inmensa mayoría de cámaras (y, desde luego, para todas las presentadas en esa edición de la IPEX).


 
Otra novedad del Súper-8 es que se normalizó el uso de la película en color, con el recientemente mejorado Kodachrome II pero en tipo A, esto es, equilibrado para luz de tungsteno, de 40 ASA.  Para filmar en exteriores, había que adaptar la temperatura de color con un filtro número 85, incorporado internamente a la cámara, filtro que, en los primeros modelos,  se desconectaba automáticamente al colocar en la cámara una antorcha de iluminación (operación que era posible hacer también de forma manual, mediante una llave o interruptor). Una serie de muescas en el cartucho permitían que la cámara detectase la sensibilidad de la película y su tipo (para luz de día o de tungsteno. Sólo una cámara de Súper-8 de las presentadas en el IPEX, la Beaulieu 2008,  para uso profesional, permitía el ajuste manual de la sensibilidad. La descripción detallada del cartucho de Súper-8 se cubre en un capitulo posterior.Otra mejora del Súper-8 es que la nueva perforación de tamaño diminuto variaba su posición con respecto al 8 mm normal: en el Súper-8 se encuentra junto a la línea de separación de fotogramas, con lo cual se consigue una mayor duración e invisibilidad de los necesarios empalmes durante el montaje.


 
Pensado en un futuro con sonido, Kodak tomó para el Súper-8 cruciales soluciones técnicas. Por un lado, la pista de grabación pasó al lado contrario de las perforaciones, lo que se consideró que mejoraría el sonido. Por otro lado, estandarizó el uso de una pista magnética de compensación, en el lado de las perforaciones, la cual, aunque concebida en un principio simplemente para que la película pasase sin inclinación por la ventanilla del proyector, y quedase correctamente bobinada en su rollo,  años más tarde permitiría su uso para grabaciones estereofónicas o con ediciones en dos idiomas.
 
Fundamental, para el desarrollo posterior del cine Súper-8 con sonido directo, fue reducir el decalage, o separación entre la imagen y el cabezal sonoro, a sólo 18 fotogramas, esto es, un segundo a la velocidad de proyección concebida para el formato (22 fotogramas en caso del sonido óptico).
Este texto y sus fotografías forman parte del libro de Ignacio Benedeti “Super-8 en la era digital”, que se publica de forma resumida en esta bitácora.  Prohibida su reproducción. Derechos reservados por IB Cinema.

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