viernes, 4 de noviembre de 2016

ZEISS MOVIKON PARA CINEMASCOPE

Zeiss, una de las marcas cinematográficas mas antiguas y prestigiosas, a lo largo del siglo XX ha sabido convertirse en sinónimo de productos ópticos de calidad, insuperables técnicamente, con logros como la cámara usada por Leni Riefensthal para filmar determinadas escenas de las olimpiadas de 1936 a 100 fotogramas por segundo y objetivos de gran abertura, como el f 1.4 de 1934, que permitió filmar sin iluminación artifical las asombrosas imágenes nocturnas de "El triunfo de la voluntad".  La firma mantiene en pleno siglo XXI su prestigio intacto, pese a su azarosa existencia, cuando con la desaparición del III Reich, una fábrica quedó bajo control comunista y la otra en el mundo libre.

En el mundo del paso estrecho, el modelo mas popular de Zeiss Ikon fue una cámara encantadora de peculiar apariencia y que llegó a tener su versión para rodar en CinemaScope, modelo "de culto" actualmente y rarísimo de encontrar: todo en ella, incluso el fotómetro, ¡¡¡funciona sin pilas!!!

El 30 de septiembre de 1952, con el estreno de "Esto es Cinerama", el mundo del cine cambió para siempre. A partir de esa fecha, el formato académico sería paulatinamente arrinconado y, sobre todo, gracias a los más sencillas ópticas anamórficas, como el CinemaScope de Bausch & Lomb, introducido el 4 de diciembre de 1953 con "La túnica sagrada", quedó demostrado que la relación de aspecto panorámica había llegado para quedarse.


El cine en 8 mm tampoco pudo verse libre de la vorágine CinemaScope y, a mediados de los cincuenta,  Zeiss adaptó para filmar en anamórfico su fantástica cámara Zeiss Movikon 8, que había sido introducida en 1952 con un diseño que,  desde un principio, había capturado la retina de los aficionados por ser revolucionario: las bobinas se encontraban en paralelo, con la película haciendo un movimiento de torsión antes de pasar entre el presor y la ventanilla, de forma que la cámara se sujetaba con las dos manos, como si fuera unos binoculares (diseño imitado a principios de los años setenta por Kodak, cuando introdujo las cámaras ineXisting Light en Súper-8. 

Sin embargo, la versión en Scope de la popular Zeiss Movikon fue un fiasco comercial debido no a su calidad óptica, que era altísima (su anamórfico es de una resolución aun hoy no superada por la gama Iscorama), sino por la poca potencia luminosa de los proyectores de la época.  Se produjeron, pues, muy pocas unidades, una de las cuales, en estado inmaculado, tuve la fortuna que cayese en mi poder hace unos veinte años.
Los fotos que ilustran esta entrada de la bitácora se corresponden a esta rara versión en Scope de la Zeiss: puede apreciarse el formato panorámico en su visor.
En los últimos años de vida del modelo, Zeiss intentó introducir en el mundo del cine a las mujeres, sin mucho éxito. Kodak, también, a finales de los sesenta, al igual que Fujifilm tan tarde como a principios de los ochenta, con eslóganes que hoy serían tachado de misóginos: "Señora, con la Fuji P2 usted podrá emular a su marido y su costoso tomavistas" o "es de tan sencillo manejo que hasta las mujeres y los niños obtendrán buenos resultados".
En la campaña de Zeiss para introducir la película de 8 mm al bello género, la compañía teutona produjo un comercial que, en su país, se exhibió en los cines antes de las películas:


ZEISS MOVIKON 8 from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

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