Aunque te las regalen, la mayor parte de las cámaras Súper-8 "de consumo" no merecen la pena, pues sus objetivos no están a la altura, 5K, que pueden proporcionar películas cinematográficas actuales, como la asombrosa gama Kodak Vision.
Una de las excepciones, en este tipo de cámaras, es la Minolta XL601: no sólo su objetivo es muy nítido incluso a plena abertura, sino que, sin necesidad de usar la función de enfoque macro, puede enfocar a sólo un metro respecto al plano de la película, lo cual es muy interesante para ciertos usos.
Otro punto a tener en cuenta de esta pequeña maravilla es que dispone de un autodisparador que, tras una demora de 10 segundos, puede filmar entre 9 y 18 segundos a 18 fotogramas por segundo.
Y no menos interesante es el intervalómetro incorporado, graduable entre dos fotogramas por segundo y uno por minuto, con un consumo de energía mínimo: sólo por ésto, la Minolta XL601 merece la pena ¡muy especialmente cuando es un obsequio!, como es mi caso.
