Buena parte de las películas que componen el archivo de la Cinemateca de Galicia /IB Cinema no se encuentra (como ninguno en el mundo) en soporte de poliéster ni en celuloide sino en triacetato de celulosa (poseo algunos títulos en diacetato y, también, en el Ozaphan del III Reich), incluyendo uno de los títulos que mas quiero: el clásico en Vista Vision "Navidades blancas", un rarísimo positivo en 35 mm e IB Technicolor, en versión original, con subtítulos en español.
Lo verdaderamente sorprendente de este positivo es que permaneció olvidado en el almacén de Technicolor en Los Ángeles hasta que me hice con él, gracias a mi amigo Jeff Joseph (amigo a su vez de Tarantino, otro entusiasta del fotoquímico).
El positivo, "nuevo" de laboratorio, con todos los rollos con sus colas sin cortar, está tirado en un sistema de color que ya no existe desde hace muchos años, el Technicolor de imbibición, capaz de proporcionar unos colores lujuriosos, con gran contraste y un negro profundo, con una garantía de permanencia cifrada en centenares de años.
A todo ello, "Navidades Blancas" añade una nitidez fuera de este mundo, pues fue la primera película rodada en Vista Visión, un sistema en el cual la película se desplazaba, a la hora de la filmación, horizontalmente, para la obtención de un negativo de mayor tamaño que. al reducirlo, durante el tiraje de positivos de 35 mm, proporcionaba una definición cristalina.
Mi positivo de "Navidades Blancas", aunque impecable de laboratorio (sólo lo proyecté 5 veces) está infectado con el "síndrome del vinagre", el temido "SIDA" de las películas, un mal que afecta a ciertos rollos tirados en triacetato de celulosa.
Esta desgracia es el cáncer de un archivo pues, si no se aísla, se transmite a las bobinas adyacentes con el mismo soporte (las de poliéster son inmunes).
Tras mantener los rollos de "Navidades Blancas" sumergidos durante un mes en una solución química especial, y esperar a su secado, hoy por la mañana los he tratado con un producto especializado. El olor a vinagre, felizmente, ha desaparecido por una temporada.
Desgraciadamente, el síndrome del vinagre, como el SIDA, no tiene cura: los archivistas deben someter a las películas infectadas a un tratamiento periódico, manteniéndolas separadas del material sena, en un ambiente ventilado, obscuro y fresco.
Conseguir estos productos es una odisea, en Europa, pues las nuevas reglamentaciones antiterroristas impiden su envío por ningún sistema de transporte comercial fuera de los Estados Unidos. ¡Menos mal que un amigo, capitán de un mercante, me lo trae en su barco desde los Estados Unidos!
VITAFILM: QUIEN QUIERA SABER MAS, POR FAVOR, SE RUEGA LEA ESTA PUBLICACIÓN DE HACE UNOS MESES EN ESTA BITÁCORA: https://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2017/06/vitafilm-el-cancerigero-fluido-milagroso.html
http://vimeo.com/112713964
Blog dedicated to Super-8, a film gauge of more than half a century's old, which has a lot to say, both artistically and technically, in the midst of the digital age. OPINIONS ARE STRICTLY PERSONAL.
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sábado, 11 de noviembre de 2017
lunes, 5 de junio de 2017
VITAFILM: UN CÁNCER
Las primeras películas de cine, y hasta principios de los cincuenta, en 35 mm, se solían suministrar en inestable soporte de nitrato de celulosa, muy peligroso, pues es inflamable y hasta explosivo. Sin embargo, tiene sus ventajas, de las que otro día hablaré. En Estados Unidos, la Eastman House, celebra cada año una muestra cinematográfica exclusivamente de películas en nitrato.
SOPORTES DE SEGURIDAD.
Primero se hicieron en diacetato de celulosa y, en seguida, de triacetato de celulosa. Bien revelado y conservado, el triacetato es un soporte que puede durar entre 300 y 500 años. El problema es que, cuando los positivos se guardan herméticos, en condiciones de calor y humedad, o han sido mal lavados tras el revelado (de forma que se daña el plastificante de la base), desarrollan lo que algunos denominan el SIDA de las películas (pues se contagia a películas sanas y es irreversible): el temible síndrome del vinagre.
Las películas Fujifilm de Single-8, desde 1965 en adelante, y las del resto de la industria y formatos, casi en su totalidad, a partir de principios de los noventa, suelen venir, en positivos de exhibición, en soporte de poliéster, inmune al Síndrome del Vinagre y con capacidad para pervivir mil años o más.
POSITIVO DE UN SÚPER-CLÁSICO DE LA HAMMER CON SÍNDROME DE VINAGRE.
Se trata de "The Gorgon", de Terence Fisher, con Christopher Lee, Peter Cushing, Bárbara Shelley, Richard Pasco, que, aunque de 1964, no se llegó a estrenar en España hasta finales de los ochenta y en versión subtitulada.
El positivo que llegó a la Cinemateca de Galicia-IB Cinema, es el único que se conserva en el mundo con un raro doblaje mexicano de altísima calidad interpretativa y literaria: los doctores, por ejemplo, dicen "plenilunio", mientras que el ayudante se refiere a "luna llena".
El color, extraordinariamente conservado, como recién salido de laboratorio, pero, desafortunadamente, con el soporte aquejado de las primera fases del síndrome de vinagre y con hongos infectando parte de la emulsión.
COLOCÓN DE VITAFILM
Tras años probando toda clase de composiciones para curar el Síndrome, desde finales de los años ochenta uso uno que promete curar el Síndrome del Vinagre, empleándolo incluso de forma preventiva.
Producido por una empresa de Hollywood (desde hace casi un siglo), existe un problema: como es explosivo a partir de los 20 grados Celsius, hoy en día, por culpa de las medidas de seguridad que tenemos que padecer los occidentales por culpa de los terroristas musulmanes, no se puede enviar fuera del territorio continental de los Estados Unidos (ni siquiera a Hawái). Como tengo un amigo capitán de mercante, el laboratorio lo entrega por Fedex en su domicilio en Newark y, cuando arriba a La Coruña, cojo las latas en mano. Según el fabricante, ¡¡¡soy su único cliente en Europa!!!
El Vitafilm tiene otros peligros. Respirarlo en un local cerrado (es muy volátil), desvanece a las personas en cuestión de minutos. Además, es cancerígero y ataca el hígado pues, cualquier contacto, se absorbe a través de la piel. Hay que usarlo con marcarilla, en un laboratorio con ventilación forzada ¡y los guantes no pueden ser de latex!, pues se volatilizan en tus manos como la piel en una película de terror.
Su ingrediente principal es tetracloruro de carbono (cuya fabricación se encuentra prohibida en Europa), aderezado con cera de carnauba y parafina, entre otros ingredientes, en proporciones que ningún competidor ha conseguido descifrar a fin de conseguir una efectividad similar.
INMERSIÓN DE "LA GORGONA"
Tras permanecer los 1.400 metros de "The gorgon" sumergidos en Vitafilm durante una noche, a la tarde siguiente los proyecté en el Fumeo 9135 Xenón 500: no solo había desaparecido el olor a vinagre, sino también el moho y las manchas.
Vídeo grabado con el móvil de "The Gorgon" tras su tratamiento con Vitafilm (pero todavía con los créditos sin reparar):
SOPORTES DE SEGURIDAD.
Primero se hicieron en diacetato de celulosa y, en seguida, de triacetato de celulosa. Bien revelado y conservado, el triacetato es un soporte que puede durar entre 300 y 500 años. El problema es que, cuando los positivos se guardan herméticos, en condiciones de calor y humedad, o han sido mal lavados tras el revelado (de forma que se daña el plastificante de la base), desarrollan lo que algunos denominan el SIDA de las películas (pues se contagia a películas sanas y es irreversible): el temible síndrome del vinagre.
Las películas Fujifilm de Single-8, desde 1965 en adelante, y las del resto de la industria y formatos, casi en su totalidad, a partir de principios de los noventa, suelen venir, en positivos de exhibición, en soporte de poliéster, inmune al Síndrome del Vinagre y con capacidad para pervivir mil años o más.
POSITIVO DE UN SÚPER-CLÁSICO DE LA HAMMER CON SÍNDROME DE VINAGRE.
Se trata de "The Gorgon", de Terence Fisher, con Christopher Lee, Peter Cushing, Bárbara Shelley, Richard Pasco, que, aunque de 1964, no se llegó a estrenar en España hasta finales de los ochenta y en versión subtitulada.
El positivo que llegó a la Cinemateca de Galicia-IB Cinema, es el único que se conserva en el mundo con un raro doblaje mexicano de altísima calidad interpretativa y literaria: los doctores, por ejemplo, dicen "plenilunio", mientras que el ayudante se refiere a "luna llena".
El color, extraordinariamente conservado, como recién salido de laboratorio, pero, desafortunadamente, con el soporte aquejado de las primera fases del síndrome de vinagre y con hongos infectando parte de la emulsión.
COLOCÓN DE VITAFILM
Tras años probando toda clase de composiciones para curar el Síndrome, desde finales de los años ochenta uso uno que promete curar el Síndrome del Vinagre, empleándolo incluso de forma preventiva.
Producido por una empresa de Hollywood (desde hace casi un siglo), existe un problema: como es explosivo a partir de los 20 grados Celsius, hoy en día, por culpa de las medidas de seguridad que tenemos que padecer los occidentales por culpa de los terroristas musulmanes, no se puede enviar fuera del territorio continental de los Estados Unidos (ni siquiera a Hawái). Como tengo un amigo capitán de mercante, el laboratorio lo entrega por Fedex en su domicilio en Newark y, cuando arriba a La Coruña, cojo las latas en mano. Según el fabricante, ¡¡¡soy su único cliente en Europa!!!
El Vitafilm tiene otros peligros. Respirarlo en un local cerrado (es muy volátil), desvanece a las personas en cuestión de minutos. Además, es cancerígero y ataca el hígado pues, cualquier contacto, se absorbe a través de la piel. Hay que usarlo con marcarilla, en un laboratorio con ventilación forzada ¡y los guantes no pueden ser de latex!, pues se volatilizan en tus manos como la piel en una película de terror.
Su ingrediente principal es tetracloruro de carbono (cuya fabricación se encuentra prohibida en Europa), aderezado con cera de carnauba y parafina, entre otros ingredientes, en proporciones que ningún competidor ha conseguido descifrar a fin de conseguir una efectividad similar.
INMERSIÓN DE "LA GORGONA"
Tras permanecer los 1.400 metros de "The gorgon" sumergidos en Vitafilm durante una noche, a la tarde siguiente los proyecté en el Fumeo 9135 Xenón 500: no solo había desaparecido el olor a vinagre, sino también el moho y las manchas.
Estoy tratando, de forma preventiva, mis películas con Vitafilm: con los años se verá si es un líquido tan eficaz para el Síndrome del Vinagre como para limpiar y lubrificar. De momento, eso sí, el olor ha desaparecido. ¿Reacción química o disfraz del olor sustituido por otro? Seguiremos esperando unos años mas.
Vídeo grabado con el móvil de "The Gorgon" tras su tratamiento con Vitafilm (pero todavía con los créditos sin reparar):
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