El pináculo de la ingeniería cinematográfica suiza, en cámaras cinematográficas de 8 y 16 mm, la representan las cámaras Bolex, firma que pocos saben que sigue existiendo hoy en día y que, no solo proporciona servicio a cualquier cámara o proyector salido de sus factoría en Suiza, sino también de Eumig, y que, por si fuera poco para la dicha suprema, ¡¡¡mantienen en producción las legendarias Bolex de 16 mm!!!, desde la misma creación del formato, en 1923. Otro día, llegará el momento de explayarse sobre esta legendaria firma.
BOLEX DOBLE SÚPER-8.
Tengo varios modelos Bolex entre mis favoritos, dos de ellos para 16 mm (uno en Ultrapan, para formato 3.1 sin anamórfico), y , en Doble Súper-8, la BOLEX H8 RX 4 DS8.
Para quien no conozca el Doble Súper-8, tal vez sea menester explicar aquí que se trata de una película de 16 mm de anchura pero con perforaciones tipo S en ambos bordes: cuando un rollo de película de Doble Súper-8 pasa a través de la cámara, sólo se espone la mitad del ancho. Al finalizar un lado, la bobina es invertida, exponiéndose la otra mitad. Después del revelado, la película se corta por la mitad en dos tiras de súper-8.
Fue un formato muy popular tras el telón de acero, aunque en el mundo occidental muy pocos fabricantes se interesaron por él: Elmo, Pathé y Canon (mi entrada sobre la Canon de doble súper-8, publicada hace unos meses, puede leerse aquí: http://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2017/04/canon-ds8-una-camara-muy-especial.html )
UNA DELICIA VERLA FUNCIONAR PERO...
Como todo, incluso el accionamiento del obturador variable, funciona con sistemas de relojería, mecánicos, sin necesidad de pilas o baterías, al igual que el propio motor de la cámara, ver funcionar este modelo es un golosina para las retinas. Sin embargo, tiene un pequeño problema para los que tenemos ya una cierta edad y acometemos filmaciones en solitario, sin ayuda: ¡se trata de una cámara muy pesada!
Mi unidad es de 1971, una de las últimas hechas de este tipo. Su maravilloso motor de resorte (o sea, a cuerda), es capaz de proporcionar, a diferencia de en otras cámaras, una velocidad constante.
La cámara tiene una torreta para tres objetivos de montura C tipo RX, si bien poseo el accesorio para poder filmar con objetivos C corrientes.
Las cadencias de filmación son: 1, 12, 16, 18, 24, 32, 48, 64 F.P.S.
El obturador, variable, es de 133 grados.
LA BOLEX DS8 MAS PESADA.
Mi amigo el ingeniero barcelonés Anselm Vidal, entusiasta de Bolex, por si no fuera poco el peso de la propia cámara, ¡le añade dos kilos adicionales!, al filmar con el Iscorama 54. Esta maravillosa unidad es la suya:
FAMOSOS CON BOLEX.
¿Qué tenían en común gente tan dispar como Thor Heyerdhal, Marlene Dietrich, Francisco Franco, Aga Khan y Gandhi? Todos filmaban con Bolex (en el caso de Franco, hasta que se cambió a la Bauer Royal que compró en el verano de 1971 en Foto Blanco de mi ciudad).
Blog dedicated to Super-8, a film gauge of more than half a century's old, which has a lot to say, both artistically and technically, in the midst of the digital age. OPINIONS ARE STRICTLY PERSONAL.
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miércoles, 23 de agosto de 2017
martes, 14 de febrero de 2017
DOBLE SÚPER-8: BOLEX H8 RX4 DS8
Es público y notorio que siempre filmo Súper-8 en los cartuchos japoneses Fujifilm de Single-8 pues, para mí, es muy importante el presor en cámara y la posibilidad de marcha atrás. Si no existiese la Fujica ZC1000, entonces, filmaría casi siempre en Doble Súper-8, formato que suele venir en rollos de hasta 30 metros: cuando un rollo de película de Doble Súper-8 pasa a través de la cámara, sólo se expone la mitad del ancho. Al finalizar un lado, la bobina es invertida, exponiéndose la otra mitad. Después del revelado, la película se corta por la mitad en dos tiras de súper-8.
El Doble Súper-8 fue el formato mas popular en la desaparecida Unión Soviética y sus satélites. A este lado del telón de acero, fueron muy pocas los modelos de cámaras que se fabricaron para este peculiar formato. Para el aficionado avanzado, la Elmo C300 (de la cual ya escribiremos otro día pues es el único modelo que permite filmar en todos las variantes de 8 mm: 8 normal, DS8, Single-8 y Súper-8, gracias a su parte trasera intercambiable, en lo que es una auténtica maravilla de la ingeniería). Para uso profesional, Canon comercializó una versión DS8 de su conocida Scoopic de 16 mm y lo mismo hizo Pathé.
Pero mi cámara favorita, para filmar en Doble Súper-8, es la BOLEX H8 RX 4 DS8.
Mi unidad es de 1971, una de las últimas manufacturadas . (Bolex sigue fabricando cámaras actualmente, en Suiza, pero sólo en 16 mm. ; es de agradecer, sin embargo, que proporcione servicio y piezas para todos los modelos que fabricó en el pasado).
Mi unidad es de 1971, una de las últimas manufacturadas . (Bolex sigue fabricando cámaras actualmente, en Suiza, pero sólo en 16 mm. ; es de agradecer, sin embargo, que proporcione servicio y piezas para todos los modelos que fabricó en el pasado).
Funciona, en la mas pura tradición Bolex, a cuerda, sin batería, como un reloj suizo: la verdad es que es una delicia ver activarse todos sus dispositivos de forma mecánica. Tiene una torreta de tres objetivos con montura C tipo RX; permite filmar a 1, 12, 16, 18, 24, 32, 48, 64 F.P.S.; rodillos dentados de admisión y salida del presor, amén de obturador variable de 133 grados.
Además, es muy bonita. Su mayor problema es el volumen y el peso. La cámara es tan contundente, con sus relucientes acabados en acero, que hoy en día genera problemas en muchos aeropuertos para pasarla como equipaje de mano ¡salvo que uno sea de esos afortunados que no tenga que atravesar los controles, como presumiblemente ocurría con el personaje histórico de la fotografía inferior!
Uno de los mayores entusiastas mundiales de Bolex es el ingeniero barcelonés Anselm Vidal. Tiene una buena colección de Bolex de Doble Súper-8, modificadas para distintos propósitos. Esta primera fotografía se corresponde a una unidad a la que adaptó el famoso Optivaron 6-66 mm conjuntamente con el Iscorama 54, modificando para ello la montura C de la cámara. Como sólo el anamórfico Iscorama 54 ¡pesa 2 kilos!, todo el conjunto sobrepasará los seis, con lo cual el querido Anselm, antes de filmar, tendrá que hacer, suponemos, algo de musculación.
Este otro ejemplo, es de otra de sus Bolex de DS8 ¡adaptada para bayoneta Leica!, en este caso, también con el Optivaron 6-66 mm de la Leicina. Los inventos de Anselm son auténtica locuras que muchos creían imposibles: por ello, sus profesores en Pedralbes ¡acabaron todos en el manicomio tras su paso por la facultad!
Este otro ejemplo, es de otra de sus Bolex de DS8 ¡adaptada para bayoneta Leica!, en este caso, también con el Optivaron 6-66 mm de la Leicina. Los inventos de Anselm son auténtica locuras que muchos creían imposibles: por ello, sus profesores en Pedralbes ¡acabaron todos en el manicomio tras su paso por la facultad!
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