Mi afición por el cine se remonta a la infancia, cuando, ya desde primaria, dibujaba cámaras y proyectores, y en aquella Coruña de principios de los setenta visitaba con regularidad, desde los nueve o diez años, los escaparates de las distintas tiendas especializadas.
Uno de los más deseados aparatos de mi infancia fue el proyector de cine sonoro Fujicascope SH1, de enhebrado manual, transmisión por cadenas, enchufe para luz de sala y potente iluminación. Lo tuvieron expuesto casi dos lustros en el escaparate de Foto Miguel, en la coruñesa calle de Riego de Agua, a unas completamente inalcanzables 34.900 pesetas de la época.
¡La de fines de semana que pasé mirándolo en su vitrina!, durante años. El proyector no se movió de su lugar durante mi adolescencia hasta que un día, con 16 o 17 años, lo dejé de ver: ¡adiós para el sueño de mi niñez! Imaginé que, por fin, habrían conseguido venderlo.
Con el tiempo, Miguel se jubilaría y su tienda pasó a propiedad de Foto Artús.
Pues bien, hace dos años, buscando mi esposa algún regalo con motivo de nuestro aniversario de bodas, estuvo viendo la sección de objetos en liquidación de Foto Artús: ¡allí estaba el Fujicascope SH1, procedente del stock invendido de Miguel Foto! ¡El proyector estuvo esperando por mí desde hace más de cuarenta años! Lo mejor de todo es que María Jesús lo consiguíó por nada más que ¡¡¡60 euros!!!, en perfecto estado de funcionamiento ¡casi medio siglo después de haber sido fabricado! .
Hoy lo he puesto en marcha de nuevo, con el resumen de la película "Girls, girls, girls", de Elvis, para conmemorar el aniversario de la muerte del rey del rock (aquel día, cuando se supo la triste noticia, recuerdo que, siendo uno un niño, me cogió con mi familia en el ferry de traslado de Valencia a Ibiza).
Nunca 60 euros hicieron a nadie más feliz. El azar quiso que mi esposa, hace un par de años, me hiciese el mejor regalo de aniversario que habría sido capaz de imaginar (para colmo de dicha, recuerdo que se lo suministraron ¡con varias lámparas especiales para esta máquina!, ahora descatalogadas).



