miércoles, 10 de agosto de 2016

DR. JEKYLL EN SÚPER-8 KODAK EKTACHROME Y GLORIOSO ISCORAMA

Esta semana, D.m., quedarán listos los trabajos de locución del cortometraje "Dr. Jekyll en la ciudad de las playas", rodado en súper-8 con lo último de lo último de mi stock de película inversible Kodak Ektachrome, stock en el que, severamente caducado, sus colorantes se estaban deteriorando de forma irremediable (a diferencia del también difunto Kodachrome, en el cual los colorantes se añadían en su complejísimo revelado, la Ektachrome los lleva incorporados en la emulsión para facilitar su revelado por un simple procedimiento E6: por ello es tan sensible a la fecha de caducidad salvo que se congele).

Para aquellos desconocedores de lo que es una película inversible (mal traducida en español como "reversible") tal vez sea menester aclarar que se trata de aquella que, tras su revelado, proporciona una imagen positiva (no un negativo), listo para su proyección directa. 

Un original inversible es, pues, una especie de incunable, una obra única. Además, al trabajar con inversible  el montaje se puede hacer de forma menos engorrosa que en negativo por el sistema tradicional, cortando y pegando la película, con una empalmadora (en mi caso, para estos menesteres, suelo usar la Fujifilm 2-Tracks, pues, una vez aplicadas las bandas magnéticas para el sonido, el empalme no las cubre, así  que puedo sonorizar en estereofonía).

"Dr. Jekyll en la ciudad de las playas" da una vuelta de tuerca a la clasificación cinematográfica de géneros, con una nueva mirada: se trata de un documental de promoción turística y recuperación histórica narrado en clave fantástica, casi de ciencia-ficción. Para su guión, estuve un año investigando microtopónimos populares coruñeses que, no recogidos en la toponimia oficial, están en trance de desaparición (otro día, escribiré sobre mis fuentes).  

Gracias a este documental, los coruñeses podrán saber, por ejemplo, donde quedaba la playa del Caramanchón, entre otras todavía mas desconocidas que hoy no desvelo. Los espectadores de otras latitudes quedarán asombrados al ver que en La Coruña disponemos de nada menos que 16 magníficas playas urbanas: un auténtico paraíso de hermosura sin salir de la ciudad.

Rodé el cortometraje con lentes anamórficas Iscorama, para obtener un formato de proyección panorámico de 16:9, en lugar del tradicional "académico" (4:3) del súper-8. Como la inmensa mayoría de los espectadores lo verán no directamente sino por Internet, ha sido digitalizado a 2K, si bien, para su distribución a través de la plataforma Vimeo, se rebaja su calidad a HD (que, en cualquier caso, es el estándar de la televisión).

Desde el punto de vista técnico, "Dr. Jekyll en la ciudad de las playas" presenta una característica relevante que, una vez más en uno de mis trabajos, lleva el súper-8 al límite: es la primera vez en el mundo que se ruedan escenas submarinas en Súper-8 con lentes anamórficas para un glorioso formato Iscorama 16:9.

El documental, además, cuenta con el atractivo de varias tomas en time lapse rodadas con un slider

(de la marca CBD que su diseñador, César Ballesteros, construyó hace unos años según mis especificaciones concretas).

La mayor parte de la obra se filmó empleando la cámara Fujica ZC1000 con varias combinaciones ópticas (Fujinon EBC f 1.8  7.5-75 mm + Iscorama 54, Pentax f 1.0 8-48 mm + Icorama 42 y Leitz Cinegon f 1.9 10 mm + Iscorama 36 + conversor granangular Century Precission). Las tomas submarinas, sin embargo, se hicieron con la Fujica P2 con el obturador modificado a 150 grados, un ultra diminuto anamórfico Hypergonar Chrétien (¡¡¡fabricado por el inventor del CinemaScope, nada menos!!!) y su caja estanca especialmente modificada en IB Cinema para aceptar el Hypergonar.

La película Ektachrome tiene dos procedencias: parte de ella fue artesanalmente cortada, con un slitter de la era soviética, de su ancho de 16 mm con perforaciones tipo S al de Súper-8 e introducida en cartuchos Fujifilm Single-8; otra, extraída de cartuchos de Súper-8 e introducida, igualmente en cuarto oscuro, en cartuchos Fujifilm (hasta un máximo de diez metros de película, en lugar de los habituales 15.25, por culpa del mas grueso soporte de triacetato en lugar del de poliéster).
 Esto, podría decirse, que es "rizar el rizo" pero,  para mi, filmar el Súper-8 con este tipo de cartuchos es fundamental pues posibilita el uso del imprescindible presor metálico en cámara.
En la narración, si uno interpreta al Dr. Jekyll, como señor Hyde tenemos a una voz de auténtico lujo: la del inimitable Fernando Pujalte (quien, además, comparte pasión por el súper-8, un formato, ahora profesional, posible de digitalizar tanto a 2K como a 4K, en el que Kodak -que acaba de entrar en beneficios después de años de pérdidas- ha volcado sus esperanzas para el siglo XXI).
Durante el rodaje, acometido en solitario, acontecieron varias anécdotas, una de ellas incluso con la policía, pero esto es una historia para otro día.
El relevado de todo el metraje ha sido confiado al laboratorio que se está convirtiendo en referencia mundial para emulsiones difíciles: Retrolab Cinema, de Marbella.

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