miércoles, 13 de diciembre de 2017

III SUPER8 FILM FESTIVAL: DEVOLUCIÓN DE LAS PELÍCULAS

Cuando en un festival, que pese a cosechar llenazos completos y obtener buena repercusión mediática, incluso internacional, no se recibe el menor apoyo (si exceptuamos el valiosísimo gesto de la amiga Laura al cedernos la sala del Cine Goya, de la Fundación Rodriguez Iglesias / Hércules de Ediciones, y el de amigos, como Marcos y Javier que me ayudaron a trasladar, montar y desmontar  desde los proyectores hasta la pantalla para CinemaScope), no queda otra que ejercer todas las funciones: 
director, programador, proyeccionista, restaurador cinematográfico, relaciones públicas, prensa, redes sociales, montador de las películas, acomodador y, este año, hasta auxiliar de enfermería del bueno de Ricardo Fernández Castro.
Estos días, poco a poco, he desmontado cada uno de los trabajos cinematográficos que componían las distintas programaciones, para devolver a sus propietarios, todo ello, con el máximo cuidado y cariño pues, en muchos casos, son obras inversibles únicas, en las que la propia película proyectada estuvo físicamente en el lugar de la filmación, y en la que están, en los empalmes, hasta las huellas digitales de cada cineísta, en lo que son una especie de incunables cinematográficos
Hoy, por fin, he terminado con las últimas. Las acabo de empaquetar y, después, iré a enviarlas por Correo Express certificado. La remesa final va para: Inglaterra, Sajonia (Alemania), Italia y México. 
ESTEREOTIPOS ÉTNICOS.
Ayer, me he reído mucho con mi fiel colaboradora desde la primera edición, Nena Pulido, viendo como se cumplen los distintos estereotipos: el previsor alemán envió sus obras con dos meses de antelación; el inglés lo hizo cuando prometió: con tres semanas de anticipación, ni un día antes, ni un día después; el italiano del norte, ya mas cerca de la fecha de proyección. Los argentinos y un andaluz, sin embargo,  esperaron a mandar sus obras en el ultimísimo minuto.
Un resumen de lo que fue la III edición puede leerse en el siguiente enlace: 
https://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2017/12/apoteosico-llenazo-en-el-cine-goya-en.html
UN FESTIVAL QUE CRECE
En esta III edición nos han llegado varias entradas de películas en 16 mm originalmente filmadas en Súper-8: pero tuvimos que decir que no a otros opus filmados en 16 mm y 35 mm, con una sola excepción, "The colours of Outer Space", por la novedad mundial que suponía una película filmada con el exclusivo tiraje limitado que se hizo de la LOMO Purple Chrome.
Por estas y otras razones que ya desgranaremos, el Súper-8 Film Festival se hace adolescente, se transforma y modifica su nombre. 

IV SELLIER FILM FESTIVAL: ABIERTO A TODOS LOS PASOS FOTOQUÍMICOS.
La cuarta edición crecerá y, aunque el Súper-8 siempre seguirá contando con especial atención, especialmente ahora que, de nuevo, se ha convertido en el paso cinematográfico de moda (y, también, para aprovechar que la organización es la única de España, y una de las pocas del mundo, que puede disponer de los proyectores mas potentes jamás diseñados para el Súper-8), se abrirá a trabajos exclusivamente originados en fotoquímico (o sea, con película de cine), y que puedan ser exhibidos con película de cine: los distintos tipos de 8 mm, 9.5 mm, 16 mm, Súper-16, 35 mm y ¿por qué no? ¡¡¡70 mm!!!, también. 
¿Alguien se imagina disfrutar de "Dunkerque" en La Coruña en 70 mm, tal y como la concibió Nolan? ¡Pues será posible, amigos!
El nuevo nombre, a partir de las IV edición de 2017 es, a la vez, 
1) una declaración de principios (Film Festival, o sea, con film, con película, no en mísero digital), y
2) un acto de amor a una ciudad, La Coruñaen la que José Sellier llevó cabo las primeras tomas cinematográficas filmadas en España. 

SELLIER FILM FESTIVAL, con tres palabras, resume lo que pretende ser: un festival de cine, con película, en una ciudad, La Coruña, donde Sellier filmó por primera vez con película de cine de 35 mm

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