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viernes, 9 de noviembre de 2018

BLANCANIEVES: LA SECUENCIA DESCARTADA

Cuando, en 1935, Walt Disney reunió a sus colaboradores para comentarles que iba a embarcar al estudio en la aventura de rodar un largometraje de dibujos animados, en contra de la opinión de toda la industria, los animadores quedaron conmocionados: ¡con lo difícil que era filmar 7 u 8 minutos de animación!, ¿cómo iban a hacer para completar un largo? 
Walt Disney dividió el trabajo en personajes y secuencias, varias de las cuales fueron asignadas a Ward Kimball (1914-2002), con el tiempo uno de los venerados "9 sabios" de la compañía. A Kimball se debe la primera secuencia que recuerdo haber visto en un cine, con menos de seis años, acompañado de mi padre y que aun hoy, cuando la proyecto, consigue revivir del fondo de mis neuronas el pavor que sentí: cuando Blancanieves huye por el bosque. 
Kimball es también el responsable de los buitres que se arrastran detrás de la bruja y de la simpatiquísima escena, en el imaginario de todos, cuando la nariz de cada enano aparece en el borde de las camas en las que Blancanieves se encuentra durmiendo. 
Con la banda de sonido totalmente terminada, ¡registrada fotográficamente! (el sonido magnético todavía no existía fuera del III Reich),  y las secuencias muy avanzadas, Walt decidió dejar fuera dos secuencias de Kimball
Una de ellas, la de la sopa, le gustaba mucho a Walt. Pero consideró que no era esencial para el desarrollo de la trama y, pese al dinero invertido (¡para poder finalizar la película tuvo que hipotecar hasta su seguro de vida!), decidió eliminarla. 
A Kimball le sentó tan mal la decisión de su jefe que decidió abandonar el estudio. Pidió una cita con Walt para comentarle su decepción y despedirse. 
En la reunión, Walt le ilusionó esbozando en su imaginación las excelencias del proyecto del próximo largometraje, "Pinocho", en el que quería que Kimball fuese el responsable de uno de los personajes fundamentales, Pepito Grillo
"Dios, Walt fue tan convincente que salí de la reunión muy contento, diciéndome "¡qué lugar mas maravilloso es éste!", recordaría Kimball años después. 
Publicamos, para los estudiosos, está secuencia eliminada, pero no así su sonido, dado que contiene una canción con los derechos reservados por The Walt Disney Company
La bobina de esta secuencia la archivo en La Coruña en 35 mm, pero hice una reducción en Súper-8 para poder disfrutar de ella de forma más fácil de cuando en cuando. 
Hace años, con ocasión del Centenario de Walt Disney, en el majestuoso Teatro Colón, a mi positivo en 35 mm de "Blancanieves y los siente enanos" le añadí para la ocasión esta secuencia finalmente omitida, empalmada en el lugar en el que estaba previsto, para regocijo de la cinefilia coruñesa y sorpresa de los espectadores más jóvenes: ¡qué día, aquel! Llenamos el aforo con mas de 1.200 personas.

SECUENCIA DE LA SOPA, ELIMINADA DE BLANCANIEVES from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

martes, 6 de febrero de 2018

UNOS SUBTÍTULOS POLÍTICAMENTE INCORRECTOS

La Filmoteca de Galicia / IB Cinema tiene la inmensa fortuna divina de disponer de los positivos de "Blancanieves y los siete enanitos" en todos los pasos cinematográficos en que se distribuyó esta obra maestra: 35 mm, 16 mm y Súper-8, con sus tres doblajes al español y, también,  en versión original subtitulada. 
Revisando uno de los positivos en versión original subtitulada podemos comprobar como la exabrupto de Gruñón hacia los otros enanos que se lavan la cara (con el fin de sentirse guapos para Blancanieves) podría ser considerado políticamente incorrecta por los "vopos" de la dictadura de lo políticamente correcto. 
Me gustaría saber como reza la traducción en soportes domésticos como el Blu Ray, pero tengo que aclarar que este subtitulaje cinematográfico, de la propia Disney (de la época) no se corresponde exactamente con el insulto de Gruñón en la versión original. Es, en cualquier caso, una curiosidad histórica, y como tal, debe conservarse, nunca destruirse.

martes, 30 de mayo de 2017

FUJICASCOPE SH 30: CON UNA PELÍCULA NO APTA PARA MARIQUITAS

Sorprende, en este resumen en Súper-8 de "Blancanieves", comercializado por la compañía Disney desde Francia para el mercado español a principios de los setenta, que Gruñón proteste, o "rosme", que diríamos en gallego, contra los otros enanos cuando se asean diciendo "Bah, grupo de mariquitas"
En aquella época, durante mi infancia, la compañía del ratón vendía para su uso no comercial resúmenes de unos ocho minutos de sus clásicos, tanto en versión sonora, como muda con subtítulos. ¿Alguien se imagina ese texto proyectado hoy en día? ¡Les caería una denuncia por homofobia!, probablemente
ADMIRABLE DISEÑO.
Valoro mucho el cuidadoso trabajo artístico de estas cajitas de Súper-8 de la Disney, aunque mis favoritas, en cuanto a diseño, eran las de Castle Films antes de que la compañía fuese adquirida por Universal. La impresión no es en offsett, sino litografiada en cartón. 
Este digesto de "Blancanieves", uno de los pocos resúmenes que compró mi padre, lleva en mi familia desde 1971: lo habré visto miles de veces, durante los años setenta.  Son estas pequeñas obritas las que sembraron en mí el espíritu coleccionista y quien me diría, cuando tenía once años, que con el tiempo ¡¡¡iba a disponer del largometraje completo en varias versiones cinematográficas!!! (dos de Súper-8, una de Derann y otra, italiana, "pirata";  en 16 mm -en inglés-,   y en 35 mm -con el doblaje de Edmundo Santos-, estas dos últimas, directamente de los archivos Buena Vista para mi colección,  al cerrar la compañía del ratón su división non theatrical).
Lo de "Bah. Grupo de mariquitas" no es la única "incorrección política" de este resumen setentero. En la propia caja, para advertir que los subtítulos se encuentran en español, en el colmo de estereotipo, ¡¡¡emplean un sombrero mexicano!!! Supongo que a alguien, en la multinacional, le habrá parecido, en su día, una ocurrencia graciosa. Lo curioso es que el español que se usa en los textos es el castellano, y no el latinoamericano.
Revisando la copia de este resumen, en triacetato de AGFA, estoy asombrado de lo sorprendentemente bien que se conserva. Como puede verse en el vídeo grabado con el móvil enlazado al término de esta entrada, pese al casi medio siglo transcurrido desde que el metraje saliese del laboratorio francés, los colores se conservan intactos.
FUJICASCOPE SH30.
La proyección de prueba la llevo a cabo con el Fujicascope SH30 que fuera, durante mi adolescencia y juventud, un inalcanzable objeto del deseo; fue diseñado por Fujifilm como el compañero ideal para la Fujica ZC1000. ¡Todavía la recuerdo, cada nueva edición de Sonimag, en el espacio de Mampel Asens!, antes de que la firma fuese comprada por Fujifilm.
El Fujicascope SH30, cuyo diseño se mostró al mundo en 1975, cuando yo tenía quince años, fue puesto a la venta en España a partir de 1976. 
En ese momento, fue el mejor proyector del mundo:
1) con capacidad para reproducir tres sistemas de sonido (magnético, óptico y de sincronismo por impulsos); 
2) objetivo Fujinon f 1.0 de 14-28 mm (opcionales, un f 1.2 20-40 mm y un económico f 1.3)
3) paro con imagen en proyección (virtud novedosa en un proyector sonoro y muy importante a la hora de sonorizar)
4) portaobjetivos de abertura total; 
5) posibilidad de desenhebrar la película en pocos segundos; 
6) extremadamente cuidadoso con la misma (en lugar de patín de entrada, por ejemplo, como se puede ver en el vídeo mas abajo, hay dos rodillos giratorios)
7) capacidad para bobinas de 360 metros de triacetato (o 540 metros de poliéster Fujifilm Single-8)
9) transmisión con cadena metálica; 
10) lámpara DNF de 150 W; 
11) diseño y construcción sin tener en cuenta la obsolescencia programada.
EL SONIDO DE FUJICASCOPE SH30.
El sonido, aunque monofónico, es asombrosamente maravilloso. Si se conecta al amplificador de un cine, el Fujicascope SH30 es, junto con el Fumeo, el único proyector en que el oído avezado no puede advertir la diferencia entre el movimiento intermitente de la ventanilla y el continuo en el cabezal de lectura magnética, debido, en este caso, a un ingenioso dispositivo que amortigua la vibración de la película justo antes de que entre en el cabezal.
¡QUÉ PENA!
Resulta descorazonador que, cuando Fujfilm, pocos años más tarde, desarrolló sus Fujicascope SD20 y SD25, ambos capaces de leer las dos pistas sonoras y con tecnología de cuarzo, no lo hiciera tomando como base el SH30. Un SD25 en el cuerpo de un SH30 habría dado lugar al mejor proyector del mundo.
FRAGMENTO DE PROYECCIÓN.
En el siguiente vídeo, grabado con el móvil, se puede ver al Fujicascope SH30 en acción, con detención de la imagen proyectada en la secuencia políticamente incorrecta anteriormente descrita.

miércoles, 18 de enero de 2017

CUANDO BLANCANIEVES SE HIZO ANCIANA

Por razones de tipo personal, entre el lunes y el viernes de esta semana no dispongo de tiempo para preparar una entrada cada día con destino a esta bitácora. Sin embargo, como ya expliqué ayer, no quiero interrumpir la tradición de una publicación diaria, por respeto a los que la siguen y considerando que algunas entradas han alcanzado ¡¡¡más de 20.000 lectores!!! Por ello, "tiro" de archivo de alguno de mis artículos publicados en periódicos generalistas. La tercera entrega es un texto escrito cuando el 75 aniversario de la película "Blancanieves y los siete enanitos", que redacté para conmemorar la efeméride por encargo de LA VOZ DE GALICIA.


BLANCANIEVES CUMPLE 75 AÑOS.
En la historia del cine existen unas cuantas películas inmortales, cuyo recuerdo perdura indeleble en la mayoría de los espectadores a través de los años. Una de ellas es el clásico de Walt Disney Blancanieves y los siete enanitos, estrenada el 21 de diciembre de 1937 en el Carthay Circle Theater de Hollywood. En estos 75 años, la película se ha reestrenado en cines ocho veces y sigue recaudando millones de dólares por sus ventas en soportes digitales. ¿Qué otra película de la historia sigue siendo una máquina de hacer dinero tantas décadas después de su estreno?

Walt Disney rodó Blancanieves, su primer largometraje de animación, pese a la oposición de toda la industria e, incluso, de las salas de exhibición, que inicialmente boicotearon su pase hasta que, a la postre, se tuvieron que rendir a la evidencia de un éxito que se ha demostrado imperecedero. Esta intemporalidad es una característica de todo el cine de Disney. Afortunadamente para la actual Walt Disney Company, su fundador hizo caso del consejo de su admirador (y admirado) Charles Chaplin, que le recomendó comprar de nuevo los derechos de aquellos cortos de dibujos animados que hubiese vendido en el pasado por falta de liquidez.

En su búsqueda de financiación para concluir el rodaje de Blancanieves, Walt Disney no dudó en arriesgar todo su patrimonio personal para poder concluir una obra de arte que el «todo Hollywood» calificaba de locura. Los mandamases de la Meca del cine auguraban que era imposible que la gente aguantase hora y medio viendo dibujos animados.

Disney sabía que era factible pues, en un viaje a Europa, en 1935, se había quedado sorprendido al comprobar que en París algunos cines programaban sesiones exclusivas de sus creaciones, empalmando varios cortometrajes.

Multitud de incertidumbres se cernían sobre Blancanieves durante su rodaje: ¿Cómo reaccionaría el público en los momentos dramáticos? ¿Se reirían por no ser reales los personajes? Y estas dudas se solapaban con una financiación cada vez más difícil: lo que estaba previsto que costase 600.000 dólares de la época, acabó incrementándose a 1.700.000 dólares. Pero el dinero, para Disney, nunca había sido una preocupación, sino únicamente una herramienta necesaria que le permitía hacer cosas.

La prueba es que, cuando se estrenó Blancanieves, y recaudó ocho millones de dólares en todo el mundo, un año después Walt Disney debía nuevamente dinero al banco, esta vez, la ingente cifra de cuatro millones de dólares: había comprado los terrenos para construir el nuevo estudio, su mobiliario y acometido el esfuerzo de rodar Pinocho, Bambi y Fantasía, sin olvidar los clásicos cartoons.

Blancanieves y los siete enanitos, a los 75 años de su estreno, sigue cautivando a millones de personas, adultos y niños, de distintas culturas. Y se ha convertido en la prueba de que los sueños, incluso los más inalcanzables, como a Disney le gustaba repetir, «pueden volverse realidad».
El enlace a  la versión digital en LA VOZ DE GALICIA se encuentra aquí:
Esta película se encuentra en la Filmoteca de IB Cinema en tres formatos cinematográficos: 35 mm (versión restaurada por la propia Disney), 16 mm (con el Technicolor original) y dos de Súper-8 (una, en su edición legal de Derann Films; la otra, en su tiraje pirata que hizo un laboratorio transalpino).
Seguidamente, el lector podrá deleitarse con una avance distribuido en 1937 meses antes del estreno en Technicolor de la producción de Walt Disney "Blancanieves y los siete enanitos", diigitalizado de la colección de IB Cinema,  a partir del original en un positivo 16 mm archivado en la Filmoteca de IB Cinema.





DISNEY´ SNOW WHITE AND THE SEVEN DWARFS TEASER 1937 from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.