lunes, 26 de diciembre de 2016

TROTSKY Y LA NUEVA PELÍCULA FUJIFILM INSTAX EN BLANCO Y NEGRO

El pasado sábado, víspera de Navidad, como ahora es misión casi imposible acercarse en coche al centro tradicional de mi ciudad, donde se encuentra Foto Artús, no me quedó otra que comprar un carrete de fotografías de 35 mm en un establecimiento, la FNAC, que, en principio, tendría todos las ases para gustarme, sino fuera porque paga unos salarios de merde a sus trabajadores (no hay nada peor que trabajar para un comunista, y la FNAC fue fundada por varios, entre ellos, el chófer de Trotsky).


SÓLO QUEDABAN TRES CARRETES.
Mi sorpresa fue comprobar que los lineales de fotografía en 35 mm. de la FNAC se encontraban vacíos a excepción de tres carretes ¡que acaparé! (pues suelo gastar uno por mes). Por alguna razón, la FNAC no trabaja con Kodak, sólo con Fujifilm e Ilford.
Resulta penoso que en una temporada  como la navideña, muy apropiada para la fotografía, no hayan sido, en la FNAC, lo suficientemente  previsores a la hora de acopiar carretes: con estos comportamientos no sólo se frustra a los clientes, sino que se impide que lleguen nuevos usuarios al mundo argéntico y que otros piensen que las películas, como no las ven en los expositores, se han dejado de fabricar.


ABUNDANCIA DE PELÍCULA INSTAX.
Nada que objetar, en la FNAC, en cuanto a las existencias de película de revelado instantáneo Instax, tipo Polaroid, en la actualidad prácticamente un monopolio de Fujifilm: no sólo disponían de todos los formatos, en varias combinaciones, sino que además tenían la nueva Instax de blanco y negro.¡Muy bien, pues, por esta multinacional fundada por el chófer de Trotsky! De los cien cargadores que les mandaron, ¡sólo quedaban ocho!, de forma que hice una petición de uno a Papá Nöel a través de mi hermana.


PAPÁ NÖEL SE PORTA BIEN CON UNO, pues, aparte de unos zapatos, me trajo un paquete doble de película Fujifilm Instax tipo Wide, uno sencillo tipo Mini y uno de los recién introducidos Monochrome.


FUJIFILM INSTAX MONOCHROME.
Película "monocromática": curiosa manera de designar al blanco y negro de toda la vida. Por paradójico que parezca, es un diez por ciento mas cara que su equivalente para color, pese a lo mas sencillo de su fabricación (tal vez por la mayor cantidad de plata, por la novedad o por su fabricación más limitada).


La Instax de blanco y negro, presentada este otoño por el presidente de la compañía, Kenji Sukeno,  es una emulsión absolutamente desconocida incluso para fotógrafos avezados (con los cerebros adormecidos por la tecnología digimerde), de forma que resulta toda una sorpresa poder encontrarla en existencia en una ciudad no demasiado grande como La Coruña: ¡es que somos la "leche", los coruñeses!; no en vano tenemos tres periódicos de pago, uno de ellos el cuarto de mayor venta a escala nacional.


Como siempre hago con cualquier tipo de emulsión fotoquímica, al desprecintarla, la huelo. La Fujifilm Monochrome desprende un aroma totalmente diferente a la de color. Ciertamente, huele a sales de plata.


Ya llegará el momento de escribir con mayor extensión mi veredicto pero, de momento, con sólo dos fotografías Instax Moncrome tomadas, quedé absolutamente prendado:  el blanco y negro es rico, la definición cristalina (¡con 800 ASA!), y las imágenes creo que tienen más contraste que sus "primas" en colores. Auguro un gran porvenir a este sistema fotoquímico: ¡y pensar que Fujifillm había estado a punto de tirar la toalla hace unos años, cuando las ventas habían caido a 400.000 unidades anuales! Ahora  venden ¡más de diez millones! Y otros fabricantes europeos, desde LOMO a la mismísima Leica, ya se han subido al carro Instax.


LAS DAÑAN LOS RAYOS X
Debido a su elevada sensibilidad, estas películas instantáneas, en estado virgen, no pueden ser pasadas por los detectores de Rayos X de los aeropuertos, de forma que no nos quedará otra que acordarnos de Mahoma cada vez que, viajando a las colonias, debamos dejar en tierra nuestras cámaras Instax.


USO ECOLÓGICO DEL CARTUCHO VACÍO.
Los cargadores Fujifilm Instax, ya sean de color o de blanco y negro, siguiendo la costumbre impuesta por Polaroid hace décadas, traen material sensible suficiente para diez fotografías instantáneas.

El cartucho vacío, en lugar de tirarlo, lo reutilizo a modo de portamarcos, volviendo a introducir en el interior del compartimento una de las fotografías ya reveladas (normalmente alguna que le regalo a alguien).
Esta idea fue recompensada por Fujifilm hace tres o cuatro años, cuando la subí a mi Facebook, con la entonces novedosa cámara Fujifilm NeoClassic 90, que me fue obsequiada casi un año antes de que se vendiese en las tiendas europeas.
Una gran cámara, la NeoClassic, con capacidad para doble exposición, un visor óptico milimétricamente ajustado, posibilidad de exposición lenta, pose B y varias velocidades de obturación: nada que ver, pues, con la mayoría de las demás cámaras Instax que, a excepción de la Leica, son poco más que juguetes.

LA BOBINA ESPECTRAL
Curiosa fotografía instantánea, tomada gracias a la doble exposición de la NeoClassic, "La bobina Espectral", donde, sin mover mas que la bobina de cine, ésta aparece sobreimpresionada dos veces de forma fantasmagórica, con la nueva película en blanco y negro. Tuve que ajustar la exposición para que no saliese sobre-expuesta la imagen por culpa de la doble exposición. Grandes posibilidades artísticas abre la NeoClassic al mundo de la fotografía instantánea que no admite retoques por ordenador: lo que ves, es lo que hay.

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