Fujifilm vendió durante 2016 algo mas de seis millones de cámaras para fotografía instantánea así como mas de diez millones de cartuchos en cada formato, Wide y Mini. Además, Fujifilm dispone también de un interesante aparato que ofrece copias instantáneas, en película Fujifilm Instax Mini, a partir de fotografías tomadas con un móvil. Otros fabricantes se han subido al carro de la fotografía instantánea: LOMO cuenta ya con varios modelos y nada menos que la mítica Leica prepara una cámara de altas prestaciones (y precio) para cargas Fujifilm Instax Mini.
La fotografía instantánea con tecnología fotoquímica se ha convertido en algo más que una moda: los números demuestran que ha llegado para quedarse. Para 2017, Fujifilm tiene firmados pedidos para la friolera ¡¡¡de ocho millones de cámaras!!! Quien habría vaticinado todo esto en 2002, en plena vorágine digital, cuando las ventas de cámaras instantáneas Instax se redujo a 100.000 unidades y 400.000 cartuchos.
Fujifilm estuvo entonces a punto de tirar la toalla pero dos empleados convencieron al presidente de la compañía para seguir adelante con el sistema: su perseverancia se ha convertido, con los años, en la división fotográfica que mas beneficio proporciona a la empresa, que, pese a denominarse Fujifilm, actualmente la mayor parte de sus ingresos vienen de sectores como el farmacéutico (la vacuna del Ébola, por ejemplo), el cosmético (Astalift), las ópticas profesionales para uso de la industria cinematográfica y militar y, entre otros sectores, las copiadoras y escáneres profesionales Fuji Xerox.
Fujifilm ha sido la única empresa del sector de la manufactura de película en color que ha sabido hacer el tránsito del fotoquímico a otros tipos de negocio, manteniendo su plantilla de mas de 80.000 empleados y sin cerrar ningún año con números rojos. Todas las demás, o bien han desaparecido o bien entrado en una bancarrota de la que consiguieron salir reducidas a la mínima expresión.
POLAROID Y LA FOTOGRAFÍA INSTANTÁNEA.
Polaroid y fotografía instantánea son, aun hoy, sinónimos: ¡mucha gente denomina Polaroids a las fotografías Instax! Y es que el Dr. Edwin Land, fundador de Polaroid, inventó la fotografía instantánea en los años cuarenta, con una especie de monopolio que se mantuvo hasta 1976, cuando Kodak decidió sacar su efímero sistema instantáneo que tuvo que abandonar por encontrar los jueces que había infringido patentes de Polaroid.
Durante los años noventa, Fujifilm introdujo su sistema Instax, llegando a un acuerdo con Polaroid para no venderlo en mercados como el norteamericano hasta que expirasen las patentes. Pero Polaroid dejó de fabricar su película instantánea en 2008, con motivo de su bancarrota.
La tecnología fotoquímica de Polaroid ha sido "recuperada" , con una calidad que tiene que mejorar mucho, por antiguos empleados, que la venden bajo la marca Impossible Project, mientras que los nuevos propietarios de la marca Polaroid venden unas cámaras e impresoras de fotografía instantánea no química: forman la imagen por sublimación (aplicación de calor en un papel especial), en un sistema que no produce ni la calidad ni tiene la longevidad de la tecnología fotoquímica.
¿QUÉ CAMARA FUJIFILM INSTAX COMPRAR?
La mayor parte de los modelos de Fujifilm son cámaras baratas, poco más que juguetes, que producen resultados que no están a la altura de los entusiastas de la fotografía, a excepción de un modelo, el único que merece la pena (mientras Leica no venda su cámara): es la Fujifilm Neoclassic 90: tuve la suerte de poseer una unidad casi un año antes de su comercialización en Europa pues fui una de las personas elegidas desde Tokio para probarla en el Viejo Continente.
Aunque es un poco más cara que otras (si bien, buscando, se puede conseguir por unos 130 euros), esta cámara presenta diversas prestaciones fundamentales: varias velocidades de obturación sincronizadas con el flash, posición B (para exposiciones largas), exposición lenta combinada con flash (para que los fondos nocturnos no salgan oscuros), un visor bien ajustado (excepto para macrofotografía) y una novedad sorprendente: la capacidad para ¡¡¡exposiciones dobles en instantáneo!!!, como la que aparece en las siguientes fotografías Instax en blanco y negro (¡por que sí!, a partir del pasado otoño, el sistema Instax dispone también de fotografía en blanco y negro).
Algunos vendedores de película instantánea, a la vista del éxito del sistema Instax, durante las Navidades de 2016 , en su codicia, han subido el precio de las cargas con diez fotos a 13 euros: ¡por ese importe se pueden comprar dos cargas en Amazon, con entrega a domicilio al día siguiente incluida en el precio!
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jueves, 19 de enero de 2017
lunes, 26 de diciembre de 2016
TROTSKY Y LA NUEVA PELÍCULA FUJIFILM INSTAX EN BLANCO Y NEGRO
El
pasado sábado, víspera de Navidad, como ahora es misión casi imposible acercarse en coche
al centro tradicional de mi ciudad, donde se encuentra Foto Artús, no me quedó
otra que comprar un carrete de fotografías de 35 mm en un establecimiento, la
FNAC, que, en principio, tendría todos las ases para gustarme, sino fuera
porque paga unos salarios de merde a sus trabajadores (no hay nada peor que
trabajar para un comunista, y la FNAC fue fundada por varios, entre ellos, el
chófer de Trotsky).
Resulta penoso que en una temporada como la navideña, muy apropiada para la fotografía, no hayan sido, en la FNAC, lo suficientemente previsores a la hora de acopiar carretes: con estos comportamientos no sólo se frustra a los clientes, sino que se impide que lleguen nuevos usuarios al mundo argéntico y que otros piensen que las películas, como no las ven en los expositores, se han dejado de fabricar.
El cartucho vacío, en lugar de tirarlo, lo reutilizo a modo de portamarcos, volviendo a introducir en el interior del compartimento una de las fotografías ya reveladas (normalmente alguna que le regalo a alguien).
Esta idea fue recompensada por Fujifilm hace tres o cuatro años, cuando la subí a mi Facebook, con la entonces novedosa cámara Fujifilm NeoClassic 90, que me fue obsequiada casi un año antes de que se vendiese en las tiendas europeas.
Una gran cámara, la NeoClassic, con capacidad para doble exposición, un visor óptico milimétricamente ajustado, posibilidad de exposición lenta, pose B y varias velocidades de obturación: nada que ver, pues, con la mayoría de las demás cámaras Instax que, a excepción de la Leica, son poco más que juguetes.
LA BOBINA ESPECTRAL
Curiosa fotografía instantánea, tomada gracias a la doble exposición de la NeoClassic, "La bobina Espectral", donde, sin mover mas que la bobina de cine, ésta aparece sobreimpresionada dos veces de forma fantasmagórica, con la nueva película en blanco y negro. Tuve que ajustar la exposición para que no saliese sobre-expuesta la imagen por culpa de la doble exposición. Grandes posibilidades artísticas abre la NeoClassic al mundo de la fotografía instantánea que no admite retoques por ordenador: lo que ves, es lo que hay.
SÓLO
QUEDABAN TRES CARRETES.
Mi
sorpresa fue comprobar que los lineales de fotografía en 35 mm. de la FNAC se encontraban
vacíos a excepción de tres carretes ¡que acaparé! (pues suelo gastar uno por
mes). Por alguna razón, la FNAC no trabaja con Kodak, sólo con Fujifilm e
Ilford. Resulta penoso que en una temporada como la navideña, muy apropiada para la fotografía, no hayan sido, en la FNAC, lo suficientemente previsores a la hora de acopiar carretes: con estos comportamientos no sólo se frustra a los clientes, sino que se impide que lleguen nuevos usuarios al mundo argéntico y que otros piensen que las películas, como no las ven en los expositores, se han dejado de fabricar.
ABUNDANCIA
DE PELÍCULA INSTAX.
Nada
que objetar, en la FNAC, en cuanto a las existencias de película de revelado instantáneo Instax,
tipo Polaroid, en la actualidad prácticamente un monopolio de Fujifilm: no sólo
disponían de todos los formatos, en varias combinaciones, sino que además
tenían la nueva Instax de blanco y negro.¡Muy bien, pues, por esta multinacional fundada por el chófer de Trotsky! De los cien cargadores que les mandaron, ¡sólo
quedaban ocho!, de forma que hice una petición de uno a Papá Nöel a
través de mi hermana.
PAPÁ
NÖEL SE PORTA BIEN CON UNO, pues, aparte de unos zapatos, me trajo un paquete
doble de película Fujifilm Instax tipo Wide, uno sencillo tipo Mini y uno de
los recién introducidos Monochrome.
FUJIFILM
INSTAX MONOCHROME.
Película
"monocromática": curiosa manera de designar al blanco y negro de toda
la vida. Por paradójico que parezca, es un diez por ciento mas cara que su
equivalente para color, pese a lo mas sencillo de su fabricación (tal vez por la
mayor cantidad de plata, por la novedad o por su fabricación más limitada).
La
Instax de blanco y negro, presentada este otoño por el presidente de la
compañía, Kenji Sukeno, es una emulsión
absolutamente desconocida incluso para fotógrafos avezados (con los cerebros
adormecidos por la tecnología digimerde), de forma que resulta toda una
sorpresa poder encontrarla en existencia en una ciudad no demasiado grande como
La Coruña: ¡es que somos la "leche", los coruñeses!; no en vano tenemos tres
periódicos de pago, uno de ellos el cuarto de mayor venta a escala nacional.
Como
siempre hago con cualquier tipo de emulsión fotoquímica, al desprecintarla, la huelo. La Fujifilm Monochrome desprende un aroma totalmente diferente a la de
color. Ciertamente, huele a sales de plata.
Ya
llegará el momento de escribir con mayor extensión mi veredicto pero, de
momento, con sólo dos fotografías Instax Moncrome tomadas, quedé absolutamente
prendado: el blanco y negro es rico, la
definición cristalina (¡con 800 ASA!), y las imágenes creo que tienen más
contraste que sus "primas" en colores. Auguro un gran porvenir a este
sistema fotoquímico: ¡y pensar que Fujifillm había estado a punto de tirar la
toalla hace unos años, cuando las ventas habían caido a 400.000 unidades anuales!
Ahora venden ¡más de diez millones! Y
otros fabricantes europeos, desde LOMO a la mismísima Leica, ya se han subido
al carro Instax.
LAS
DAÑAN LOS RAYOS X
Debido
a su elevada sensibilidad, estas películas instantáneas, en estado virgen, no
pueden ser pasadas por los detectores de Rayos X de los aeropuertos, de forma
que no nos quedará otra que acordarnos de Mahoma cada vez que, viajando a las colonias, debamos dejar en tierra nuestras cámaras Instax.
USO
ECOLÓGICO DEL CARTUCHO VACÍO.
Los cargadores Fujifilm Instax, ya sean de color o de blanco y negro, siguiendo la
costumbre impuesta por Polaroid hace décadas, traen material sensible suficiente
para diez fotografías instantáneas. El cartucho vacío, en lugar de tirarlo, lo reutilizo a modo de portamarcos, volviendo a introducir en el interior del compartimento una de las fotografías ya reveladas (normalmente alguna que le regalo a alguien).
Esta idea fue recompensada por Fujifilm hace tres o cuatro años, cuando la subí a mi Facebook, con la entonces novedosa cámara Fujifilm NeoClassic 90, que me fue obsequiada casi un año antes de que se vendiese en las tiendas europeas.
Una gran cámara, la NeoClassic, con capacidad para doble exposición, un visor óptico milimétricamente ajustado, posibilidad de exposición lenta, pose B y varias velocidades de obturación: nada que ver, pues, con la mayoría de las demás cámaras Instax que, a excepción de la Leica, son poco más que juguetes.
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