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jueves, 13 de septiembre de 2018

TELECINE FUMEO 9131: DE REGRESO A SU PATRIA ITALIANA

Tengo tres telecines Fumeo, para 16 mm y 8 mm. De entre ellos, mi favorito es el Fumeo 9131, originalmente pensado tanto para Súper-8 como para 8 mm. Ante esta máquina, concebida para la televisiones locales italianas, uno no puede sino quedarse embelado no solo por su atractivo, sino también por sus características técnicas: enhebrado manual, sonido estereofónico y por impulsos, velocidades fijas a 18, 24 y 25 f.p.s. para escaneo a tiempo real, así como velocidad variable desde 30 fotogramas por segundo hasta 0.5 de segundo, con obturador de una pala (si no recuerdo mal, pues la última vez que usé fue en el 2007, cuando las digitalizaciones se hacían todavía en calidad PAL). Pese a los dos lustros que lleva parado, lo puse en marcha y ¡todas las funciones parecen trabajar! (mi única duda es el garfio de arrastre que,  a primera vista,  parece funcionar a velocidad fija).
El 9131 es tan sofisticado que incorpora hasta un detector de perforaciones rotas, capaz de retirar electrónicamente el garfio de arrastre. Igualmente, el presor de la cabeza sonora se activa con un servomotor sólo si se elige una de las velocidades fijas, permaneciendo retraído a esas velocidades u otras (controladas por un contador LED) en la modalidad variable. 
Al verme, el amigo Matteo Richetti, con un Wolverine Pro (que sólo usaré para compartir rápidas filmaciones familares en una calidad mejor que la vieja PAL), sin necesidad de recurrir al laboratorio Ocho y Pico con su fantástico telecine de 4K, me dijo que él podría convertirme el telecine Fumeo 9131 para 2K.
Matteo Richetti, cuya opinión tengo muy en cuenta, pues es una especie de Leonardo da Vinci de la tecnología de la digitalización cinematográfica, siempre defiende que, para Súper-8, el 2K es mas que suficiente. 
Lo bueno del Fumeo 9131 es que, según Matteo, con sus modificaciones ¡podría telecinar a 2K a tiempo real! Si así fuese, sería fantástico,  pues si hay una cosa que no le sobra a uno, esa es precisamente el tiempo.  
Estoy muy esperanzado en este desarrollo de Matteo pues, en mi opinión, el genio de la Liguria es, en todo el mundo, en su inmensa redondez, el mayor experto en la digitalización de filmaciones inversibles.  Según Matteo, para la construcción del Fumeo 9131, la acreditada firma milanesa se inspiró en un telecine de Sony, que mejoró. El Fumeo 9131 tiene una entrada de sincronización de vídeo, por lo que el avance de cada fotograma se encuentra sincronizada con la cámara: hoy es una tecnología corriente pero, a finales de los ochenta, ¡esto era el colmo de la sofisticación!, evitando las "imagenes entrelazadas o fantasma" de otros telecines, pecado gravísimo pues, en aquella era, las películas no se sometían a postproducción digital. 
Hay que decir que Matteo se adelantó a la propia Fumeo pues ¡el primer telecine que construyó, en su casa, tenía el motor sincronizado con la cámara! 
De forma que esta tarde, he empaquetado al Fumeo 9131 (¡el único que Fumeo mandó para España!, previo paso por Alemania para incorporarle un antiguo sistema de sincronismo por impulsos), y regresa a Italia, la patria que lo vió nacer, y país madre de nuestra cultura, al que tanto debe el resto del mundo civilizado. Como pesa mucho, he optado en lugar de usar los eficacísimos Correos, emplear la mensajería SEUR, dado que vinieron a recoger el bulto a IB Cinema.