Un siglo de vida, haciendo reír a varias generaciones ¡¡¡y todavía con una nueva película por estrenar!!! Normalmente, los homenajes miran hacia atrás. Sin embargo, por fortuna cinéfila, este tributo también puede mirar hacia el futuro, pues Mel Brooks, que cumplió cien años el 28 de junio de este 2026, llega a su centenario convertido no sólo en una de las grandes leyendas vivas de la comedia cinematográfica sino, insólitamente, en un creador que continúa trabajando.
Ganador de Emmy, Grammy, Óscar y Tony (uno de los pocos artistas que han alcanzado el célebre cuarteto EGOT), Brooks ha atravesado más de seis décadas de cine riéndose prácticamente de todo: del terror clásico, del western, de "Star Wars", de Hollywood y, cuando ha sido necesario, hasta del propio Mel Brooks. Lo mejor de todo es que ¡sigue rodando!, de forma que en 2027 regresará a las pantallas como Yogurt en "Spaceballs: The New One", continuación de su disparatada "Spaceballs" de 1987.
Por ello, en el IX Sellier Film Festival no queremos celebrar únicamente los cien años de Mel Brooks, sino rendir tributo a un siglo de vida, de humor y de una creatividad que, en lo que es un ejemplo para todos, se niega a jubilarse. Lo haremos como corresponde en el Sellier Film Festival: con película de verdad, exhibdia en positivos de época que pasan por los proyectores de cine.
Este pequeño viaje coruñés comieza con el rarísimo cortometraje de animación que le proporcionó su primer Óscar y termina, casi sesenta y cinco años después, mirando hacia esa nueva película que llegará a los cines en 2027: un recorrido en Súper-8, 16 mm y 35 mm para celebrar a Mel Brooks. Cien años de risas... ¡y rodando!
SÁBADO 5 DE DICIEMBRE.
17:00 · The Critic (1963) · 35 mm. Licencia: Columbia
"The Critic" obtuvo el Óscar al mejor cortometraje de animación en 1964, por la que la entrada de Mel Brooks en el cine no pudo producirse de manera mucho más espectacular: su primer trabajo cinematográfico regresó a casa con una estatuilla de la Academia. En el Sellier Film Festival exhibiremos esta pequeña joya en 35 mm, como se merece.
17:10 · El jovencito Frankenstein (Young Frankenstein, 1974) · 16 mm. Licencia 16 mm: In-Cine.
Rodada deliberadamente en blanco y negro cuando Hollywood llevaba muchos años abrazada al color, "El jovencito Frankenstein" es una divertidísima parodia pero, al mismo tiempo, algo bastante más difícil de conseguir, una auténtica declaración de amor al Frankenstein clásico.
Mel Brooks se ríe de sus decorados, de sus personajes, de sus tormentas, de sus laboratorios y hasta de sus monstruos, pero puede hacerlo precisamente porque conoce y ama profundamente el cine que está parodiando. Gene Wilder, Marty Feldman, Peter Boyle, Teri Garr, Cloris Leachman y Madeline Kahn forman una de las reuniones de talento cómico más memorables de los años setenta, un clásico entre clásicos. ¿Y que mejor que disfrutar de esta obra maestra que en el Sellier Film Festival, como no se puede ver en ningún sitio del mundo, esto es, con la película atravesando físicamente el proyector tras los espectadores, en la misma sala?
19:30 · Runaway Brain (Chris Bailey, 1995) · 35 mm. Nominado al Óscar. Una sorprendentemente oscura aventura moderna de Mickey Mouse sirve de pequeño puente cinematográfico hacia nuestra siguiente cita con Mel Brooks. Porque después de jugar con los monstruos clásicos llegará el momento de jugar con algo todavía más sagrado: el propio espectáculo cinematográfico.
DOMINGO 6 DE DICIEMBRE.
19:40 · Silent Movie (Mel Brooks, 1976) · 16 mm. Licencia de 16 mm: In-Cine.
En plena década de los setenta, cuando el cine llevaba casi medio siglo hablando, Mel Brooks tuvo la osadía de realizar una película muda, ¡o casi muda, porque uno de los mayores gags de "Silent Movie" consiste precisamente en descubrir quién pronuncia la única palabra audible de toda la película. Brooks convierte en esta obra al propio Hollywood, sus estrellas, sus productores y sus mecanismos industriales en materia prima para la comedia, recuperando al mismo tiempo el lenguaje visual de los grandes cómicos del período silente.
Pero en el Sellier Film Festival "Silent Movie" adquiere una dimensión adicional que difícilmente puede reproducirse en ninguna pantalla doméstica. Durante sus silencios, en el Sellier se puede escuchar aquello que las cabinas de las salas de cine siempre intentaron mantener lo más alejado posible del espectador y que hoy, con la digitalización, ni el ronroneo se recuerda: el sonido mecánico de un auténtico proyector cinematográfico funcionando en medio de la sala. Silencio en la pantalla, pero el ruido del celuloide corriendo por el proyector en la sala mientras Mel Brooks hace reír sin necesidad de hablar, en una experiencia casi mística que sólo se puede vivir en el Sellier Film Festival.
MEL BROOKS: CIEN AÑOS DE RISAS... ¡Y RODANDO!
LUNES 7 DE DICIEMBRE.
17:00 · "La loca historia de las galaxias" (Spaceballs, 1987). Súper-8 con sonido óptico. Licencia In Flight.
Ciencia ficción, cultura popular, merchandising, princesas, héroes, villanos y una sucesión casi ininterrumpida de disparates confluyen en una de las parodias más populares de su carrera: la parodia de "La guerra de las galaxias".
Pero la proyección del Sellier Film Festival tiene un doble interés muy especial. El primero tiene que ver con el propio Brooks. A sus cien años, lejos de limitarse a contemplar su extraordinaria carrera desde la tranquilidad de los homenajes, Mel Brooks continúa trabajando. En 2027 regresará como uno de los intérpretes y coproductor en "Spaceballs: The New One", nueva incursión en aquel universo que comenzó a parodiar cuarenta años antes.
Una magnífica demostración, a una edad en la que la sociedad parece empeñada en recordarnos todo aquello que ya no podemos hacer, de que la creatividad, el entusiasmo y las ganas de seguir trabajando no tienen fecha de jubilación.
Pero existe una segunda razón para que esta sesión sea especialmente Sellier. El positivo fílmico que atravesará el proyector es una verdadera rareza: una copia de Súper-8 con sonido óptico utilizado en 1987 por In Flight para proyecciones cinematográficas a bordo de aviones. El paso de casi cuarenta años, sin embargo, hizo lo que tantas veces ha hecho con determinadas emulsiones de positivo cinematográfico: sus colores fueron desapareciendo progresivamente hasta dejar una imagen dominada casi por completo por el rojo. La copia había llegado prácticamente al límite de lo proyectable (desde el punto de vista cromático pues físicamente, al ser de poliéster, está perfecta), hasta que recibió el tratamiento químico sustractivo ORS. ¿Funciona este sistema? No lo explicaremos mediante dos fotografías colocadas una al lado de la otra en una pantalla digital. Esto es el Sellier Film Festival, amigos, así que el resultado podrá juzgarlo cada espectador directamente sobre la película restaurada, mientras el Súper-8 de 1987 vuelve a atravesar el proyector casi cuarenta años después. Quizá sea difícil imaginar una manera mejor de cerrar el homenaje fílmoco coruñés que con un positivo fílmico de Mel Brooks que parecía condenado a desaparecer y que vuelve a proyectarse mientras su creador, a los cien años, prepara su regreso a ese mismo universo. La película continúa rodando. Mel Brooks también.








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