viernes, 27 de enero de 2017

ANTONIO DOCAMPO (1929-2017): UN CORUÑÉS A 24 FOTOGRAMAS POR SEGUNDO


Todos los coruñeses de una cierta edad recordarán a Antonio Docampo, fallecido ayer,  tras los mostradores de su céntrico establecimiento de Rúa Nueva, fundado por su padre en 1921 y que se mantuvo abierto hasta 1996.


En el escaparate frontal, televisores, giradiscos o amplificadores de marcas exquisitas. En el pequeño escaparate lateral, cámaras y proyectores de cine. En el interior, al fondo a la derecha, la siempre bien surtida sección de vinilos. Tras las bambalinas, un impresionante taller de reparación. A Antonio lo mismo se le podía ver reparando la megafonía en la Compañía de María, proyectando cine a los pescadores de Caión, rodando una película de 16 mm por encargo o poniendo a punto el repetidor de TVE en Peñamoa.


Antonio Docampo, como camarógrafo y productor, está detrás (con la ayuda de sus hermanos José y Carlos), de una de las joyas del neorrealismo español, el mediometraje “El andamio” (1958), dirigido por Rogelio Amigo, y protagonizado por un joven licenciado en derecho, José María Pujalte, que con el tiempo llegaría a ser el gerente de la Universidad da Coruña (además de padre de la rutilante actriz María Pujalte). La crítica social de esta película le acarreó no pocos problemas con la censura, hasta que finalmente fue premiada en San Sebastián y otros festivales.

Antonio Docampo filmó otras películas, tanto dramáticas como documentales, bien producidas por él, bien por encargo de instituciones, como el Ejército, ASTANO o incluso acaudalados personajes, como es el caso del largometraje “Esto es Galicia” (1956), rodado para Justo Díaz, un próspero emigrante en Cuba, y que fue proyectada ante el mismísimo todopoderoso Fidel Castro. De esta película sólo existían dos positivos. Uno de ellos, el exhibido en Cuba, se encuentra en paradero desconocido. El otro, estrenado en el añorado cine Goya, fue decomisado por una autoridad gubernativa pues, en su opinión, proporcionaba una imagen poco apropiada de Galicia; también se ignora su destino.


Antonio Docampo fue, además, una de los primeros cineístas a escala mundial capaces de obtener provecho comercial de un formato que nació como amateur, el Súper-8. Todavía se recuerda su documental sobre A Coruña en Súper-8 que se vendía en su tienda de Rúa Nova a turistas de toda España y que tenía imágenes aéreas filmadas en una época en que los drones ni siquiera se podían imaginar: Antonio filmó estos planos desde la avioneta familiar con la que transportaban marisco fresco a Madrid.  


La obra de Antonio fue objeto de reconocimiento, el pasado tres de diciembre, en el marco de la II Edición del SELLIER FILM FESTIVAL, donde fue muy emotivo, para todos los espectadores que abarrotaban la sala de Portas Ártabras, algunos llegados del País Valenciano o Murcia, contar con la presencia de un Antonio Docampo ya muy desmejorado, en silla de ruedas.

A Antonio Docampo le sobrevive su viuda, Neni Arias, y sus hijas Patricia y Marta, esta última heredera de las inquietudes artísticas de su padre y  responsable del primer cortometraje de dibujos animados tradicional filmado en Galicia.  Descansa en paz, querido Antonio: tus fotogramas permanecerán siempre vivos en nuestras retinas.

NOTAS ADICIONALES:
CARBALLAL FILMS. Todas las películas de Antonio, desde sus primeras filmaciones en los años cincuenta hasta la última producción "Lalín, capital do Deza", de finales de los ochenta, iban precedidas con la estampa de nuestra querida bimilenaria Torre de Hércules pues Antonio era coruñesista hasta la médula. En sobreimpresión, el rótulo Carballal Films, en homenaje a su padre, pues Carballal era el nombre de su finca familiar en Las Jubias.
OBITUARIOS EN PRENSA.
En "La Voz de Galicia", el cuarto periódico más vendido de España, magnífico artículo de la pluma del escritor y erudito del cine Miguel Anxo Fernández, el crítico cinematográfico de referencia en el periódico:
En esa cabecera de la población coruñesa de Compostela que se reparte gratuitamente conjuntamente con un periódico de Madrid "El correo gallego": http://www.elcorreogallego.es/tendencias/ecg/fallece-87-anos-antonio-docampo-pioneros-cine-gallego/idEdicion-2017-01-26/idNoticia-1038332/
EL ÚLTIMO HOMENAJE A ANTONIO DOCAMPO.
Los tres periódicos mencionan el último homenaje que se le rindió a Antonio, en el marco de la segunda edición de LC SÚPER8 GLOBAL DAY, dentro del SELLIER FILM FESTIVAL, el pasado 3 de diciembre, al que, ya muy desmejorado, asistió en silla de ruedas, recibiendo el cariño y la admiración hasta de cineístas llegados de otras partes de España. El homenaje se hizo en Portas Ártabras, la sede de la Asociación de Museos, pues la sala de la mal llamada "filmoteca" gallega, CGAI, nos fue denegada pese a ser solicitada (como nos había sido indicado por Escrigas, su director, el año precedente) con ¡tres meses de antelación!, exigencia que cumplimentamos rigurosamente (ni un día antes ni un día después, tres meses justos): en su lugar, prefirieron ceder la sala para la proyección de un ignoto documental sobre el Prestige, en gallego lusista, para una audiencia ¡¡¡de cinco personas!!!
El reportaje completo de la II Edición de LC SÚPER8 GLOBAL DAY (como parte del SELLIER FILM FESTIVAL) con el homenaje a Antonio Docampo, puede ser leído en el siguiente enlace: http://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2016/12/super8-global-day-lleno-vs-cgai-vacio.HTML


jueves, 26 de enero de 2017

EL CINE GALLEGO DE LUTO: FALLECE ANTONIO DOCAMPO

Aunque sabía que estaba mal, me quedé de piedra, a primera hora,  cuando me enteré del fallecimiento de Antonio Docampo, al comunicarme la noticia Loreto Silvoso. Después, a media mañana, tuve que intervenir en Radio Voz para, de la mano del gran Pablo Portabales, glosar la figura de Antonio Docampo en su programa Voces de A Coruña que creo que debe ser, en su franja horaria, el más escuchado en La Coruña, pues cuando me llaman, con relación a alguna consulta relacionada con el cine o la fotografía, después recibo multitud de mensajes de WhatsApp.
Con Antonio, ya lo relataré mañana, se fue el último de los pioneros del cine gallego. El pasado mes de diciembre, con ocasión de la segunda edición de LC Súper-8 Global Day, en Portas Ártabras, tuvimos ocasión de rendir tributo a su persona y, lo mas emocionante, contar con su presencia.
¡Qué emotivo, para todos los asistentes, resultó disfrutar de su compañía!, viendo como valoraba el cariño del público que disfrutó hasta el último fotograma de las obras suyas que se proyectaron y con las anécdotas que relató de los rodajes.
Con Antonio Docampo, el mes pasado, en el homenaje que le hicimos en la II Edición de LC Súper-8 Global Day.


Una figura como la de Antonio habría merecido su homenaje en la mal llamada "filmoteca de Galicia" CGAI: pero, pese a ser solicitada la sala con tres meses de antelación -ni un día antes, ni un día después-, como nos fue indicado por su director, Escrigas, el año precedente, ¡nos la negaron!, para, en su lugar proyectar un documental sobre el Prestige en gallego lusista en una sesión ¡a la que asistieron 5 espectadores, incluyendo en ellos a su director y al agente secreto que envié a tomar fotografías! En manos de que gente mas miserable se encuentra el audiovisual de la región.
Descansa en paz, admirado Antonio, en la luz de Dios: tus fotogramas vivirán en la memoria de todos para siempre.

miércoles, 25 de enero de 2017

"EL SILENCIO" DE SCORSESE: HABRÍA PAGADO EL DOBLE POR DISFRUTARLA


 “El silencio”, de Martin Scorsese, es el tipo de películas de las que uno sale con la sensación de que el dinero invertido en la entrada ha merecido la pena: ¡habría pagado con gusto la tarifa completa! Me sorprendió, en esta su tercera semana,  ver la sala llena de público joven (si bien, tenían aspecto de alumnos de Fomento y, aunque ayer martes el precio era irrisorio, podrían haber elegido cualquier otra película: o sea, el boca/oreja funciona). Disfruté con cada uno de los encuadres del maestro, gloriosamente filmados con película de cine Kodak Vision, no mediante camaruchas digitales como la mayor parte del audiovisual, que no cine, español.

Martin Scorsese, Católico y que, durante su infancia, consideró hacerse sacerdote, narra la historia de la persecución religiosa que sufrió la Iglesia japonesa durante el siglo XVII. Hasta entonces, el Catolicismo,  se trataba  de una comunidad creciente, dado que, desde la llegada de San Francisco Javier hasta el momento que plasma la película, el país del sol naciente llegó a contar con trescientos mil Cristianos entre sus nativos. Sin embargo, los inquisidores locales, llegaron a la conclusión de que la Fe Verdadera y Universal era una creencia propia de otras naciones (¡citan a España!), no útil para su sociedad feudal, de forma que martirizaron  y asesinaron a los japoneses conversos, amén de torturar a los sacerdotes europeos. Entre ellos, se encontraba el Padre Ferreira, quien, según se desprende del relato, apostató y se convirtió al budismo para que no mataran a más japoneses Cristianos. Esta noticia sorprendió tanto a sus hermanos Jesuitas, que varios se ofrecieron voluntarios para viajar a Japón, encontrar al sacerdote renegado  y devolverlo a la Fe.
Con “El silencio” Scorsese  defiende, una vez más,  una vivencia privada de la Fe. Así, a medida que avanza el metraje, el sacerdote protagonista comprende las razones que han conducido al padre Ferreira a apostatar (evitar una matanza mayor), y, por ello, decide imitarlo. Por tanto, según la película, la mejor manera de sobrellevar un peligro es la rendición, el doblegamiento a las tiránicas imposiciones del perseguidor, que anhela precisamente el ostracismo de la Fe Cristiana, a favor del budismo.

Es la misma tesis que el cineísta mantuvo en “La última tentación de Cristo”, donde el mismísimo Hijo de Dios se cuestionaba el sentido del sufrimiento. Por esta razón, cuando este alcanzaba su paroxismo en la Cruz, imaginaba una existencia tranquila junto a una esposa y una familia tradicional, es decir, lejos de cualquier dolor causado por su convencimiento religioso. Tanto es así, que, cuando era asaltado por San Pablo, quien le proponía un compromiso mayor con el Padre, Jesús lo rechazaba y se refugiaba de nuevo en su vida reposada y normal, como el protagonista de “El silencio”. No obstante, y al margen de la blasfemia, el protagonista de aquella película, terminaba comprendiendo el sentido del dolor y de la redención, y, por ello, volvía a la Cruz, algo que ocurre en "El silencio".
Una película para reflexionar, de las que dejan huella, además de una delicia visual y narrativa. Mi recomendación más encarecida.

martes, 24 de enero de 2017

LA CIUDAD DE LAS RÍAS VUELVE AL CINE, HOY EN "LA OPINIÓN"

Hoy martes, en el periódico LA OPINIÓN, Gemma Malvido dedica un magnífico reportaje a cuatro columnas, publicado en página impar, y vistosamente maquetado (con fotogramas del documental en sepia), sobre la recuperación que estamos haciendo, en la Cinemateca de Galicia IB CINEMA, de un documental cinematográfico en 16 mm ¡¡¡filmado hace medio siglo!!! para promocionar aquel revolucionario proyecto denominado "La ciudad de las rías", ideado por el visionario arquitecto Andrés Fernández-Albalat, que pretendía unir las ciudades de Ferrol y La Coruña creando una gran urbe. El título del artículo, periodístico a rabiar: "LA CIUDAD DE LAS RÍAS VUELVE AL CINE", con la siguiente entradilla:  "IB Cinema recupera una película promocional del proyecto de 1968 del arquitecto Andrés Fernández-Albalat, que quería crear una gran urbe entre A Coruña y Ferrol"
La versión en digital del artículo está disponible en el enlace del periódico:
http://www.laopinioncoruna.es/coruna/2017/01/24/ciudad-rias-vuelve-cine/1145909.HTML
En "La Opinión" tuvieron noticia de este trabajo de restauración pues uno de los pilares de esa cabecera, la periodista Ana Rodríguez, estaba entre los cinco mil lectores de la entrada que sobre el particular publiqué durante el fin de semana en mi bitácora:
http://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2017/01/la-ciudad-de-las-rias-de-albalat.html
Hoy nos han llamado tanto de la Diputación como del Colegio de Arquitectos para interesarse por este documental. Sin embargo, por increíble que parezca, no hemos recibido ni la menor solicitud de información por parte de los organismos regionales o nacionales cuya razón de ser es la salvaguarda de material audiovisual de interés relevante: se ve que cuando toman el café, van directos a la sección de deportes. O que todo les trae al pairo (menos sus nóminas y la tarjeta "black").

lunes, 23 de enero de 2017

ESE CLARO OBJETO DEL DESEO: LA NIKON R10

1974, cuando uno contaba con 14 años: ¡qué glorioso fue aquel año!, pues salieron al mercado mis dos objetos de deseo, dos cámaras de Súper-8 nunca superadas: la Fujica ZC1000 (para cartuchos de Single-8), que se mantuvo en producción hasta el año 1983, y la Nikon R10.
A aquella temprana edad, e incluso antes, desde los once años, uno ya estaba "vendido" al sistema Single-8, de Fujifilm, al cual me mantengo fiel, con el que filma la ZC1000. Pero, no obstante, por razones prácticas, no me queda otra que puntuales escarceos con cámaras para el cartucho de Súper-8 propiamente dicho (y de las que, como explicaré en otra entrada, a lo largo de los años fui obteniendo ejemplares de esa élite capaz de rivalizar, en cuanto a definición fotográfica, con buena parte de las ópticas de 16 mm). Una Súper-8, la Nikon R10, es una cámara muy difícil de encontrar, pues, aparte de que no se hicieron muchas, la buscan tanto los creadores como esos peligrosos depredadores que son los coleccionistas.


NIKON R10: NADIE SE DESPRENDE DE UNA.
El diseño de esta cámara fue, en su momento, tan innovador, que aun hoy en día subyuga: mientras mis compañeros del Colegio Academia Galicia, o de mi pandilla, se deleitaban viendo las sugerentes chicas en bikini de la revista "Personas", uno no paraba de manosear, hasta casi gastarlo, el folleto descriptivo de la Nikon R10.


Además de su impresionante diseño, la cámara se encuentra muy bien construida, con un acabado totalmente metálico. Si a su extraordinario rendimiento óptico, añadimos su elaborada mecánica y el estar amparada por un nombre mítico de la industria fotográfica, todo ello, desgraciadamente,  la vuelve en un objeto de deseo también para muchos, con el terrible resultado que nadie se desprende de ellas, aunque no las use, salvo por fallecimiento. A su escasez contribuye el hecho de que Nikon fue el primer gran productor en abandonar el Súper-8: la cámara se dejó de fabricar en 1979 (aunque distintos distribuidores europeos, entre ellos el español FOCICA,  la tenían en existencia todavía en 1980).


DOBLE GARFIO DE ARRASTRE.
Como la Fujica ZC1000, la Nikon R10 arrastra la película con dos garfios según el sentido de marcha (adelante o atrás), con el objeto de que no varíe la línea de encuadre. Si bien hay que aclarar que, mientras con la ZC1000 es posible filmar marcha atrás los 15.25 metros de película de cada cartucho (unos 3.600 fotogramas), con la Nikon R10 la filmación invertida se limita a 100 fotogramas.
Excepcional objetivo: 1.4 de diez aumentos.


MACRO EN DISTINTAS LONGITUDES FOCALES.
El objetivo Fujinon original de la ZC1000, al igual que algún Neovaron y Optivaron, permite activar la macrofilmación con cualquier longitud focal, en contra de lo que es habitual en otras ópticas para Súper-8, en las que el macro se encuentra en los dos extremos de las focales (o en uno de ellos, normalmente el granangular). La Nikon R10 ofrece un sistema muy parecido, sino idéntico,  al Neovaron 1.2 6-51 mm, que pese a que no permite usar el macro en absolutamente todas las longitudes focales, es muy versátil y lo posibilita en un buen número de posiciones intermedias. El objetivo de focal variable de la Nikon R10, un f 1.4 de 7-70 mm y diafragma de iris, se encuentra entre los diez mejores jamás fabricados.
Conexión para sincronización sonora FTS


OBTURADOR VARIABLE Y FUNDIDO ENCADENADO AUTOMÁTICO.
Una de las características fundamentales exigibles a cualquier cámara de cine por parte de cualquier creador serio (que conozca los rudimentos de la técnica cinematográfica) es el obturador variable bloqueable en cualquier grado de obturación: la Nikon R10, al igual que buena parte de las cámaras de Fujifilm, lo permite.
En la Nikon R10 se encuentra una golosina técnica muy valorable: el fundido encadenado --hecho de manera fetén, esto es, merced al obturador variable (¡no con el diafragma!, como en otras camaruchas niponas)-- es totalmente automático, pues Nikon pagó una licencia a Robert Bosch con el fin de emplear el mismo sistema que los teutones desarrollaron para los modelos Bauer altos de gama.
La Nikon R10 filma a 18, 24 y 54 fotogramas por segundo, amén de fotograma a fotograma. Si que echo en menos una velocidad más lenta, de 9 o 12 fotogramas por segundo, para filmar objetos estáticos poco iluminados, por ejemplo, en el interior de una iglesia. En cambio, valoro que disponga de un sistema de sincronización de sonido muy similar a uno de los dos de la ZC1000, el FTS (sincronización cinta/película) y que su consumo de pilas sea, como en las Fuji,  muy bajo (nada que ver con las insaciables Bauer).
SU TALÓN DE AQUILES.
Presenta, la Nikon R10, un pequeño problema: su fotómetro es propenso a desarrollar fallos y resulta muy difícil de reparar. Por fortuna, en España, tenemos a un técnico, el amigo Mateu, de Microdelta Balears, reconocido por Nikon como el primer experto mundial que logró, con su ingenio, desentrañar los secretos del fotómetro de esta cámara.
Tampoco me gusta, de la Nikon R10, la excesiva rumorosidad de su marcha. Ello tal vez no fuera un problema en 1974, pero sí en la actualidad, especialmente rodando con sonido sincronizado.
UNA NIKON PARA EL LUMPEN.
La Nikon R10 se puede encontrar en una versión mucho más barata, la Nikon R8, con menos prestaciones (su objetivo es un 1.8 y de ocho aumentos, aunque de altísima calidad óptica); como esta cámara requiere la alimentación por separado para el exposímetro con pilas de mercurio, que hoy no se fabrican, se no resulta imposible encontrar unidades a muy buen precio (y existen sistemas para hacer funcionar su fotómetro sin esas nocivas baterías).

Nikon para el hombre pobre: la R8

domingo, 22 de enero de 2017

RICARDO FERNÁNDEZ CASTRO: ALMA MÁTER DEL CINE CLUB ALDEBARÁN

Se encuentra delicado de salud toda una institución del cine en Galicia, pese a que su nombre se silencia y su principal obra, el Cine Club Aldebarán, se oculta. Se trata de Ricardo Fernández Castro. Tiempo habrá de explayarnos en el trabajo de difusión del cine, durante décadas, de este entusiasta. 
Ahora sólo mencionar que uno, con ocho años, tuvo ocasión de disfrutar, en una sesión del Aldebarán, de "El globo rojo", de Albert Lamorisse (Palma de Oro en Cannes y ganador de un Oscar), mediometraje que me impresionó tanto que, ya mayor, fui feliz cuando logré conseguirlo primero en Súper-8, en copia de Derann Films, y después en un positivo de 16 mm absolutamente inmaculado. 

Con Franco vivo, gracias al Aldebarán, pude descubrir joyas del cine de detrás del telón de acero, empezando nada menos que por "El acorazado Potemkin"; los mismos que silencian la enorme labor del Cine Club Aldebarán engañan a la gente diciendo que estas películas estaban prohibidas. Sólo un director, Xavier Villaverde, es lo suficientemente valiente para reconocer la importancia formativa del Cine Club Aldebarán, omitida hoy en día en los estudios oficiales de memoria desmemoriada, en la que no se menciona ni de refilón a Ricardo Fernández Castro. En otro país no sólo sería citado, sino que su labor tendría reconocimiento público. La mano derecha de Ricardo Fernández Castro fue otro entusiasta del cine con una labor, digna de estudio,  que abarca desde el mundo de la proyección, la creación y
la enseñanza: José Luís Moar, con el carnet número dos del Cine Club Aldebarán.
Esperemos que Ricardo se recupere pronto: oremos por él.

sábado, 21 de enero de 2017

LA CIUDAD DE LAS RÍAS, DE ALBALAT: ¡RESTAURADO EL DOCUMENTO CINEMATOGRÁFICO!

A lo largo de treinta años, desde IB Cinema se han localizado, restaurado y digitalizado documentos cinematográficos únicos, como, por ejemplo, la segunda película que se conserva rodada en Galicia, la fiesta de Os Caneiros de Betanzos, de 1918, que tras un siglo a sus espaldas, en unas condiciones de almacenamiento no óptimas, presentaba el soporte cinematográfico gravemente alterado dimensionalmente, así como serios problemas de desprendimiento de la gelatina, que fue preciso endurecer químicamente.

Lado oeste de la Filmoteca IB Cinema
Un breve extracto de este trabajo (en el que, además, aparece el recordado "tren botijo"), puede ser visto en el siguiente enlace:
https://vimeo.com/21069096
También, hemos restaurado y digitalizado la filmación completa, filmada en 9.5 mm, del famoso amerizaje en la rada coruñesa, en noviembre de 1930, de un hidroavión DO-X. En esta película, que en su versión íntegra obra exclusivamente en nuestro poder, causa sorpresa un Castillo de San Antón todavía no comunicado por vía terrestre a la ciudad. Unas cortas secuencias, disponibles pulsando a continuación:
https://vimeo.com/9524642

Revisando el material restaurado en una moviola Zeiss del III Reich.
Igualmente, en nuestras instalaciones de La Coruña (justo en la frontera con Arteixo), se han restaurado y digitalizado obras que han tenido repercusión internacional, como buena parte de la filmografía de Leni Riefensthal a partir de internegativos de nitrato que son los únicos del mundo sin censurar (depositados en nuestras instalaciones coruñesas: con la digitalización de la obra de Riefenthal, a través del sello Cameo, hicimos, desde La Coruña, lo que fue calificada como la mejor edición a nivel mundial --que todavía podemos superar, con la tecnología actual--).
En su día, cuando conseguimos los negativos, fuimos lo suficientemente afortunados también como para obtener también una de las cámaras Zeiss Kinamo con abertura 1.4, de 35 mm, con la que se rodaron ciertas escenas nocturnas de "El triunfo de la voluntad".
Cámara de cine de 35 mm Zeiss Kinamo, que fue propiedad de Leo Laforqué y se usó para rodar obras de Riefensthal.


En IB Cinema, conservamos y custodiamos varios miles de rollos de película, principalmente en 35 y 16 mm, pero también en 9.5 y  8 mm e, incluso, 17.5 mm., en lo que es la mayor filmoteca privada europea especializada en cartoons (cortometrajes de dibujos animados) de los años treinta y cuarenta.
Laboratorio de revelado y tratamiento químico en IB CINEMA.


RECUPERACIONES RECIENTES.
Resultó muy grato, estas Navidades, trabajar en la restauración y digitalización del primer cortometraje de dibujos animado gallego, "Y yo... ¡con estos pelos!", de Marta Docampo, que llevaba 30 años sin proyectarse en público. Tuvimos el honor de exhibirlo en su soporte cinematográfico original en la II Edición del Súper-8 Global Day, con un grandioso éxito -asistieron cineístas murcianos, ferrolanos y alicantinos-, junto con obras recientes de artistas ingleses, norteamericanos y estadounidenses, todo ello no sólo sin costarle un euro al erario público sino con la animadversión de AGADIC ¡que hasta nos negó la sala del CGAI! y de la Consellería de Cultura (que ni mencionó en acto en su "agendiña kultureta"): pero ¡no importó! pues los medios de comunicación se hicieron eco:
http://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2016/12/super8-global-day-lleno-vs-cgai-vacio.HTML
Pruebas finales con el Fumeo de 2000 W de xenon


EN LISTA DE ESPERA.
Aguardando su turno de restauración, en nuestro laboratorio (no olvidemos que, como nadie nos apoya, debemos ir poco a poco, comprando los químicos necesarios, y dedicando tiempo, con las recursos que generamos con otras actividades), una maravillosa obra en stop motion rodada en La Coruña a mediados de los sesenta, y que en su día ganó importantes premios. ¡Estamos muy ilusionados con este proyecto! Desgraciadamente, estos hallazgos y recuperaciones les traen al pairo a la panda de burócratas trepas,  politicastros y quintacolumnistas radicales que copan los organismos del audiovisual de la región.
Andrés Fernández-Albalat, el célebre arquitecto.


RESTAURACIÓN EN CURSO: "LA CIUDAD DE LAS RÍAS", DE ALBALAT
Actualmente, en IB Cinema, estamos inmersos, tras el término de la jornada laboral, en la restauración de un documento cinematográfico interesantísimo para España, para Galicia pero sobre todo para la provincia de La Coruña: la presentación del proyecto "la Ciudad de las Rías", del aclamado arquitecto Andrés Fernández-Albalat, el padre de las hermosas gemelas Belén y Blanca de mi adolescencia.
La Ciudad de las Rías


Fernández-Albalat fue un visionario que, ya en los años sesenta, se dio cuenta que no tenía sentido alguno la existencia de la gran cantidad de ayuntamientos entre La Coruña y El Ferrol, con diminutos núcleos de población, de forma que propuso unir ambas ciudades en una gran urbe, La Ciudad de Las Rías, proyecto que fue entusiásticamente apoyado por la Diputación coruñesa.
Tras muchas pesquisas, aquí y allá, cayeron en nuestro poder varios rollos de 16 mm de unos 50 metros, en núcleos (sin bobinas), que, entre todos, forman un reportaje de algo más de media hora, con entrevistas, aparte de al propio Andrés Fernández-Albalat, a alcaldes y altos funcionarios de la época que apoyaron el proyecto, como el entonces presidente de la Diputación coruñesa. Cada uno de estos núcleos de película estaban en poder de distintas personas. En las pesquisas, nos topamos con una dificultad adicional: los propietarios originales, en algún caso, ¡habían fallecido! y sus herederos no sabían muy bien lo que buscar.
¿El presidente de la Diputación coruñesa?
Tras una labor de investigación que le llevó meses a mi buen amigo, y colaborador, Fernando Pujalte, al final se consiguieron encontrar las cinco piezas del rompecabezas: ¡encajaban! La película estaba completa.
Con varios segmentos con diferentes grados de deterioro, fue menester someter cada rollito a distintos tratamientos químicos, en el laboratorio de restauración de IB Cinema.


PELÍCULA MAFE CON SONIDO EN BANDA APARTE
Como curiosidad, "La ciudad de las rías" se encuentra filmada con emulsión MAFE, una rara película cinematográfica de fabricación española, hoy olvidada. Este tipo de emulsión la vuelve, de por sí, independientemente de su contenido, históricamente relevante (si esto fuera un país serio, que valorase su industria). 


DESDÉN PÚBLICO DESDE UNA MAL LLAMADA FILMOTECA QUE HA DEVENIDO EN VIDEOCLUB.
En otras naciones, detrás de este tipo de búsquedas y recuperaciones se encuentran filmotecas. Lo que ocurre es que, en el mundo civilizado, esas instituciones se encuentran dirigidas por personas preocupadas por la conservación del patrimonio histórico audiovisual, no por delegados de constructoras, vendevajillas cegatos o expertas en violencia de género a los que, por ejemplo, el síndrome del vinagre probablemente les suele mas bien a aliño de ensalada. Una pena.
Pero sin ayuda, contra viento y marea, desde IB Cinema, proseguiremos en la tarea de recuperar y restaurar todo tipo de material audiovisual, por el bien de nuestra memoria común. Tras la restauración química, queda únicamente la última fase, que dejaremos para más adelante, el escaneo digital de todos y cada uno de los miles de fotogramas que componen el metraje, su posterior etalonaje y un tratamiento para la banda sonora.
Prueba preliminar, con un Fumeo halógeno.