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jueves, 10 de agosto de 2023

NIKON R10 (PART 1)

One of the most interesting cameras, for filming in Super-8 with a supreme picture quality, is the Nikon R10, although it is not among my favorites, due to the lack of a support element for the filmmaker´s forehead and the fact that its grip does not even can disassemble or fold (so, no good for tripod shooting).

But this is a camera that should be in the arsenal of all filmmakers for whom Super-8 is their medium of creation. Therefore, I am going to analyze it throughout several entries.

Nikon R10 is a camera hard to find because not many were made, only ten thousand in six years. Quality of manufacturing was very high because the Nikon R10 were hand-assambled

I was told than one of the more interesting features of the Nikon R10 is its two claws of film, one to pull down the film, the other one, double, to pull up the film, as happen with ZC1000.  This system could be the only one in a Super 8mm camera because the beloved ZC1000 is for Single-8  cartridges (although using Super8 film in fact), and is a technical achievement able to secure the same frameline position whether you film forward o reverse. Of course, due to the coaxial mechanism of the super-8 cartridge, you can film in reverse only a few seconds --just 100 frames (about 5 seconds). But during those seconds the frameline is always in the same position, filming forward or reverse (with the ZC1000 you can film in reverse the whole lenght of the cartridge). 

ZC1000 effectively has a double claw system. But does the Nikon R10 have it too? Or this feature is an urban legend?

Soon, the answer, with the most extensive test report ever published.

  • IMPORTANT NOTICE FOR THOSE FILMMAKERS WHO WISH TO INCORPORATE SUPER-8 INTO THEIR PROFESSIONAL OFFER:

For those readers in the professional field who believe it is convenient to offer Super-8 in their service portfolio, I always recommend Pro 8mm, the same provider used by Steven Spielberg, Spike Lee or J.J. Abrams.

My recommendation is proven: it certainly makes me proud to work with Phil and Rhonda Vigeant, whose efforts on Super-8 have been recognized by the ASC.

At Pro 8 mm they serve in Spanish and English, in the following link, and shipping to Europe takes only 3 days!

The complete catalog of products and services can be seen at the following link:

PRO 8MM

lunes, 24 de septiembre de 2018

NIKON R10: PUESTA A PUNTO

Una de las cámaras mas aclamadas en Súper-8 es la Nikon R10. Poseo dos unidades,  que hará unos veinte años que no uso,  pero, con la llegada de la nueva Kodak Ektachrome 100D 7294, se las mandé a Mateu, de http://www.microdeltabalears.com/, las "manos mágicas", en España, para reparaciones y puesta a punto de toda clase de equipamiento cinematográfico (amén de hacer realidad pequeños inventos). 
Pese a la  gran calidad de su óptica y lo versátil de su sistema de macroenfoque, que se puede activar en casi cualquier focal, había dejado de usar la Nikon R10 principalmente por su peso, pero también por su rumorosidad. Tampoco me gusta que el mango de sujeción no se pliegue, de forma que, sobre trípode o deslizadora (slider), la cámara queda excesivamente alta. La Nikon R10 activa automáticamente el filtro 85 cuando se usa película de tunsgteno pero es un error de diseño que, para rodar en interiores, haya que desactivarlo con una llave externa (que, en rodajes, tienden a perderse).
Ayer domingo, por la tarde, estuve buscando en casa y, además de las instrucciones, encontré el mando a distancia (fue una de las primaras cámaras con disparador electromagnético) y dos cables del sincronismo de sonido. 
Probé todas las funciones y, aparentemente, todo funciona, de forma que filmé un par de metros de prueba, con Tri X, que ya va camino de http://retrolab.eu/. 
Entre las virtudes de la cámara se encuentran: obturador variable, la facilidad para bloquear el fotómetro o escoger otro diafragma, la precisión de su visor, ASA entre 16 y 640, su garfio exclusivo para filmar marcha atrás sin variación en la línea de encuadre (como en mi querida Fujica ZC1000, pero limitado aquí a sólo unos 90 fotogramas), el gran tamaño de la ventanilla, el diseño general y sus acabados metálicos. 
No puedo menos que sonreír con el libro de instrucciones, cuando advierte que antes de un trabajo importante se revise la cámara con película pues, entre el revelado y la reparación, podrían transcurrir ¡¡¡3 semanas!!! Firmaba uno con esos plazos...

miércoles, 5 de septiembre de 2018

NIKON R10: PREPARADA PARA RODAR

La cartera me trajo una sorpresa esta mañana, procedente de Mallorca: la Nikon R10 (unidad uno), convenientemente engrasada y puesta a punto por el amigo Mateu, de Microdelta Balears, pues tras casi 15 años sin usarla, va a ser tiempo de sacarla nuevamente al mundo tan pronto como la nueva Kodak Ektachrome esté disponible para todos. 
Mateu, entre otras cosas, tiene también mi Nikon R10, unidad 2, pues, a los rodajes, si es posible, me gusta llevar dos cámaras del mismo modelo dado que estamos hablando de aparatos muy veteranos, con casi medio siglo a sus espaldas. 
Mi cámara favorita es (y seguirá siendo, por los tiempos de los tiempos),  por supuesto, la Fujica ZC1000, pero, como filma S8 usando cartuchos Single-8, hay ocasiones en que uno lo único que tiene a mano son cargadores de Súper-8, circunstancia por la cual, ante la aparición de la nueva Kodak Ektachrome, este 2018 estoy poniendo a punto, poco a poco,  mis cámaras favoritas de Súper-8:
primero le tocó el turno a las dos Bauer A512 (versión "Egido", con ajuste manual de la sensibilidad). En breve, llegará el momento de las dos Nizo Professional y la segunda unidad de mi Leicina Special (aunque esta cámara me agrada menos por la carencia de una prestación para mí fundamental: el obturador variable).  Mis dos Beaulieu 4008 no saldrán de su vitrina pues, aunque muy sexys, son extremadamente poco fiables en las circunstancias rudas en las que muchas veces filmo, desde las arenas del desierto, a 40 grados Celsius, hasta los hielos del ártico (bajo inclementes ventiscas de nieve, a temperaturas inferiores a -20 grados Celsius).
Lo sorprendente de todas estos modelos citados es que su diseño sigue siendo bonito hoy en día. No ocurre como, por ejemplo, las Canon XLS (que asemejan desfasadas cámaras de vídeo "ochenteras"). 
La Nikon R10 ofrece una óptica magnífica, con un dispositivo de macroenfoque casi tan versátil como el de la Fujica ZC1000. La estabilidad de su imagen es proverbial. Echo en falta, sin embargo, la poca suavidad de su disparador, la disponibilidad de sólo una velocidad para el accionamiento eléctrico del objetivo de focal variable y le sobra ¡el peso!, algo que, con la edad, uno le da cada vez mayor importancia. Tampoco me gusta que su mango no se desmonte o pliegue de alguna forma, como sucede en los restos de los modelos citados, lo que origina cierta inestabilidad en trípode. Una ventaja adicional, de la Nikon R10, es que aprovecha mas que muchas otras el cuadro de Súper-8, lo cual, en esta época con telecines 4K que abarcan el ancho completo de la película, es algo muy a tener en cuenta a la hora de filmar con formato 1.66 .
Espero, algún día, poder mejorar la Nikon R10 con el dispositivo de radiocontrol y timelapse diseñado por el gran cineísta Friedemann Wachsmuth, una persona esencial en Adobe y quien, gracias a sus influencias, nos consiguió unos cuantos metros de Koreachrome a varios occidentales para un proyecto conjunto que pronto verá la luz.  
¡¡¡MUCHAS GRACIAS!!!, amigo Mateu, de   http://www.microdeltabalears.com/

viernes, 3 de marzo de 2017

¡ANTES QUE KODAK! VIDEOASISTENCIA TERMINADA PARA LA FUJICA ZC1000

Uno de los hándicaps de las cámaras de Súper-8 es que el operador debe filmar con el ocular pegado a su ojo. Esto, para algunas tomas, conlleva ciertas limitaciones: por ejemplo, cuando se filma a ras de suelo o con la cámara sobre elevada, amén de impedir rodar con un dispositivo de steadycam. Esta restricción, la hemos resuelto desde IB Cinema.
CADA PROBLEMA TIENE UNA SOLUCIÓN.
Por cuatro pavos, trabajando con mi amigo Javier Suárez, y ayudado por Marcos Fernández Eimil y André Egido (así como el vecino de la nave de al lado), hemos, por fin, solucionado el capital inconveniente superochístico, culminando con éxito un dispositivo de videoasistencia compatible con las dos mejores cámaras de cine en paso estrecho: la Fujica ZC1000, de Fujifilm, y el modelo que le sirvió de inspiración, la Leicina Special de Leitz. ¡¡¡Lo hemos conseguido antes que Kodak!!!, pues la multinacional no comercializará su cámara de Súper-8 con video asistencia hasta dentro de unos meses.
CUATRO PAVOS.
Literalmente, es lo que costó el desarrollo (sin incluir el tiempo, claro está); cuatro pavos.  El monitor LCD en color, originalmente concebido para coches, lo suministró Amazon ¡por 20 euros!, incluyendo el porte; la caja para la batería (para proveer a la camarita del vídeo del visor y al monitor) se trataba de un excedente informático ya sin uso mientras que su pulsador ¡con luz LED! fue reciclado de un portátil antediluviano; la correa, de cuero genuino con hebilla ajustable, la fabricó y remachó mi zapatero por 7 euritos. De la tornillería salí avergonzado por el gran tiempo que dedicaron y lo poco que cobraron: ¡30 céntimos!
MONITOR SOBRE CÁMARA O EN BRAZO MÁGICO.
El conjunto de videoasistencia para Súper-8 ya está terminado y probado: funciona a la perfección. Y eso que nos topamos con varias dificultades, entre las que destacaría:
a) en la ZC1000, a diferencia de las demás cámaras con excepción de las Beaulieu, la abertura del diafragma altera el brillo del visor;
b) como tiene, la ZC1000, obturador de espejo oscilante, el centelleo resulta visible en el monitor, especialmente a 18 y 12 fotogramas por segundo.
Para filmaciones a distinta altura que el operador (¡que siempre, en fotoquímico, es uno!), el monitor se coloca en un denominado, en el sector, brazo mágico, que se sujeta en la rosca superior de la cámara.
Para rodajes con steady, es el propio monitor el que puede ir sujeto a esa rosca; naturalmente, su soporte permite inclinarlo o ladearlo ¡y hasta voltearlo 160 grados! para casos en los que el propio operador sea el  objeto de la filmación.
MUY PRONTO: LA COMERCIALIZACIÓN.
A la vista del éxito, ya estoy buscando con Javier Suárez componentes nuevos de alta calidad (con un monitor mejor que incluya su batería en la parte posterior) y un cargador ultra rápido. El conjunto se entregará a los cineístas en un paquete listo para su uso con montaje y desmontaje en menos de cinco minutos, en versiones para la Fujica ZC1000, la Leicina Special, prácticamente toda la gama Braun Nizo y Bauer, las Canon 1014 XLS y 814 XLS, así como las dos Nikon.
SÚPER-8 EN LA ERA DIGITAL
Una auténtica gozada, este logro, que nos ha permitido el disfrute de poder mezclar  la tecnología del siglo XXI con la del siglo XIX, ¡y ver como todo funciona según ha sido diseñado!

lunes, 23 de enero de 2017

ESE CLARO OBJETO DEL DESEO: LA NIKON R10

1974, cuando uno contaba con 14 años: ¡qué glorioso fue aquel año!, pues salieron al mercado mis dos objetos de deseo, dos cámaras de Súper-8 nunca superadas: la Fujica ZC1000 (para cartuchos de Single-8), que se mantuvo en producción hasta el año 1983, y la Nikon R10.
A aquella temprana edad, e incluso antes, desde los once años, uno ya estaba "vendido" al sistema Single-8, de Fujifilm, al cual me mantengo fiel, con el que filma la ZC1000. Pero, no obstante, por razones prácticas, no me queda otra que puntuales escarceos con cámaras para el cartucho de Súper-8 propiamente dicho (y de las que, como explicaré en otra entrada, a lo largo de los años fui obteniendo ejemplares de esa élite capaz de rivalizar, en cuanto a definición fotográfica, con buena parte de las ópticas de 16 mm). Una Súper-8, la Nikon R10, es una cámara muy difícil de encontrar, pues, aparte de que no se hicieron muchas, la buscan tanto los creadores como esos peligrosos depredadores que son los coleccionistas.


NIKON R10: NADIE SE DESPRENDE DE UNA.
El diseño de esta cámara fue, en su momento, tan innovador, que aun hoy en día subyuga: mientras mis compañeros del Colegio Academia Galicia, o de mi pandilla, se deleitaban viendo las sugerentes chicas en bikini de la revista "Personas", uno no paraba de manosear, hasta casi gastarlo, el folleto descriptivo de la Nikon R10.


Además de su impresionante diseño, la cámara se encuentra muy bien construida, con un acabado totalmente metálico. Si a su extraordinario rendimiento óptico, añadimos su elaborada mecánica y el estar amparada por un nombre mítico de la industria fotográfica, todo ello, desgraciadamente,  la vuelve en un objeto de deseo también para muchos, con el terrible resultado que nadie se desprende de ellas, aunque no las use, salvo por fallecimiento. A su escasez contribuye el hecho de que Nikon fue el primer gran productor en abandonar el Súper-8: la cámara se dejó de fabricar en 1979 (aunque distintos distribuidores europeos, entre ellos el español FOCICA,  la tenían en existencia todavía en 1980).


DOBLE GARFIO DE ARRASTRE.
Como la Fujica ZC1000, la Nikon R10 arrastra la película con dos garfios según el sentido de marcha (adelante o atrás), con el objeto de que no varíe la línea de encuadre. Si bien hay que aclarar que, mientras con la ZC1000 es posible filmar marcha atrás los 15.25 metros de película de cada cartucho (unos 3.600 fotogramas), con la Nikon R10 la filmación invertida se limita a 100 fotogramas.
Excepcional objetivo: 1.4 de diez aumentos.


MACRO EN DISTINTAS LONGITUDES FOCALES.
El objetivo Fujinon original de la ZC1000, al igual que algún Neovaron y Optivaron, permite activar la macrofilmación con cualquier longitud focal, en contra de lo que es habitual en otras ópticas para Súper-8, en las que el macro se encuentra en los dos extremos de las focales (o en uno de ellos, normalmente el granangular). La Nikon R10 ofrece un sistema muy parecido, sino idéntico,  al Neovaron 1.2 6-51 mm, que pese a que no permite usar el macro en absolutamente todas las longitudes focales, es muy versátil y lo posibilita en un buen número de posiciones intermedias. El objetivo de focal variable de la Nikon R10, un f 1.4 de 7-70 mm y diafragma de iris, se encuentra entre los diez mejores jamás fabricados.
Conexión para sincronización sonora FTS


OBTURADOR VARIABLE Y FUNDIDO ENCADENADO AUTOMÁTICO.
Una de las características fundamentales exigibles a cualquier cámara de cine por parte de cualquier creador serio (que conozca los rudimentos de la técnica cinematográfica) es el obturador variable bloqueable en cualquier grado de obturación: la Nikon R10, al igual que buena parte de las cámaras de Fujifilm, lo permite.
En la Nikon R10 se encuentra una golosina técnica muy valorable: el fundido encadenado --hecho de manera fetén, esto es, merced al obturador variable (¡no con el diafragma!, como en otras camaruchas niponas)-- es totalmente automático, pues Nikon pagó una licencia a Robert Bosch con el fin de emplear el mismo sistema que los teutones desarrollaron para los modelos Bauer altos de gama.
La Nikon R10 filma a 18, 24 y 54 fotogramas por segundo, amén de fotograma a fotograma. Si que echo en menos una velocidad más lenta, de 9 o 12 fotogramas por segundo, para filmar objetos estáticos poco iluminados, por ejemplo, en el interior de una iglesia. En cambio, valoro que disponga de un sistema de sincronización de sonido muy similar a uno de los dos de la ZC1000, el FTS (sincronización cinta/película) y que su consumo de pilas sea, como en las Fuji,  muy bajo (nada que ver con las insaciables Bauer).
SU TALÓN DE AQUILES.
Presenta, la Nikon R10, un pequeño problema: su fotómetro es propenso a desarrollar fallos y resulta muy difícil de reparar. Por fortuna, en España, tenemos a un técnico, el amigo Mateu, de Microdelta Balears, reconocido por Nikon como el primer experto mundial que logró, con su ingenio, desentrañar los secretos del fotómetro de esta cámara.
Tampoco me gusta, de la Nikon R10, la excesiva rumorosidad de su marcha. Ello tal vez no fuera un problema en 1974, pero sí en la actualidad, especialmente rodando con sonido sincronizado.
UNA NIKON PARA EL LUMPEN.
La Nikon R10 se puede encontrar en una versión mucho más barata, la Nikon R8, con menos prestaciones (su objetivo es un 1.8 y de ocho aumentos, aunque de altísima calidad óptica); como esta cámara requiere la alimentación por separado para el exposímetro con pilas de mercurio, que hoy no se fabrican, se no resulta imposible encontrar unidades a muy buen precio (y existen sistemas para hacer funcionar su fotómetro sin esas nocivas baterías).

Nikon para el hombre pobre: la R8

martes, 16 de agosto de 2016

BAUER A512: LA EVOLUCIÓN DE LA CÁMARA DEL CAUDILLO.

En Inglaterra, debido a mis publicaciones en Movie Maker, me conocen como "the Single-8 professor": todo el mundo sabe allí que soy un defensor del cartucho de Fujifilm dado que valoro que esté concebido no sólo para que el presor se encuentre en la cámara sino que su diseño permite el rebobinado integral de la película, con otra virtud nada desdeñable en estos tiempos de resistencia argéntica: son cartuchos fáciles de recargar por uno mismo (de hecho, fueron concebidos por Fujifilm para ser reutilizables, como así se hacía por el gigante nipón durante el primer lustro de vida del formato). Además, mi cámara favorita filma con cartucho Single-8: se trata de la Fujica ZC1000, la cual, como fue la mejor cámara de cine jamás fabricada, en un futuro de digimerde, retendrá este honor para siempre. Pero esto es una historia para otro día.

Normalmente, lo que hago para filmar con cartuchos de single-8 (si no empleo película Fujifilm) es:
1) extraerla de los cartuchos de súper-8;
o 2) cortar a la mitad película de 16 mm con perforaciones tipo S (la conocida como doble súper-8, que fuera tan popular en las naciones del llamado "socialismo real", tras el telón de acero).
El presor en cámara es, en mi opinión, fundamental, y más ahora que las nuevas emulsiones negativas Kodak Vision 3, en sus varias sensibilidades, se pueden digitar a 2K o, incluso, 4K (y lo que pueda venir: la resolución y matices de la película argéntica es asombrosamente inaudita, por no hablar de sus cualidades como archivo; aparte de un disco duro ¡¡¡uno se sigue quedando con un negativo!!!).
En súper-8, valoro sólo aquellas cámaras de buena calidad óptica y fiables, y que dispongan (como la Fujica ZC1000), de diafragma circular y obturador variable. Dado que, además, exijo fiabilidad, esto me hace excluir a las Beaulieu.
Algunos valoran mucho la Canon 1014, en su versión XLS, pero no me convence su óptica;  prefiero la Canon 814 XLS; sin embargo, la descarto pues su obturador sólo se puede enclavar en dos posiciones.
Me gusta mucho la Nikon R10, que tiene macro en casi cualquier longitud focal pero, desafortunadamente,  es muy ruidosa para los tiempos que corren.
Las Braun Nizo son gigantes con pies de barro: ¡¡¡carecen de diafragma iris!!! 
Si que soy defensor de la Leicina Special con sus dos fabulosos objetivos Leitz: sin embargo, la escasez de unidades fabricadas, y el prestigio de la marca,  hace que, por ejemplo, uno sufra no sólo si se moja, sino simplemente en pensar usar la cámara en medio de una neblina salobre (tan frecuente en mi ciudad, La Coruña).
Una cámara, en súper-8, que siempre me gustó fue la Bauer A512. Fabricada en Alemania en 1977, la A512 es la evolución de la Bauer C Royal 10 de 1972, modelo, este último, empleado por ese cineísta contumaz que fue Francisco Franco Bahamonde, y mejorada con una de las mejores ópticas nunca diseñadas para Súper-8: el ultra nítido zoom Schneider Macro Variogon f 1.8 de 6 a 70 mm.

¿De qué pega o hándicap adolecía esta cámara? ¡¡¡Sólo admitía película de dos sensibilidades: o 40 ASA o 160!!! Tal vez ello fuera suficiente en los tiempos en que el Súper-8 era un formato "amateur", cuando los aficionados sólo disponían de esas dos sensibilidades, pero no actualmente, debido a que, dentro del portafolio de emulsiones profesional, podemos elegir, en Súper-8, de una amplísima gama de películas.  
Este gran defecto (intencionado: obsolescencia programada) de la Bauer A512 ha sido, por fin, resuelto por un francés de origen español, el amigo André Egido, en su día responsable técnico de Bauer y Braun-Nizo en Francia, y que ahora dirige un taller independiente especializado en estas emblemáticas marcas teutonas.
André Egido puede incorporar a la Bauer A512 un selector manual de ASA, que permite programar la cámara con los siguientes valores ASA: 40, 50, 64, 80, 100, 125, 160 y 200.
Al poderse graduar la sensibilidad de forma manual, como en la Leicina o la Beaulieu, ello nos permite "jugar" con la película a la hora, por ejemplo, de sobre exponer la negativa.
Lo mejor de todo, además, es que André Egido es serio y rápido, virtud esta última nada extendida en el mundo de los técnicos de aparatos de precisión.

Además, sus honorarios son muy razonables: por 100 €, incluyendo el IVA, no sólo instaló el selector manual de ASA sino que, además, hizo una revisión completa de la cámara, cambiando el botón de fundido encadenado, reglaje del fotómetro, sustitución de la rosca de trípode, nueva tapa de la pilas, reparación de la bisagra del exposímetro de exposición lenta y, ¡por si fuera poco!, me obsequió con el cable de sincronización sonora original de la marca, accesorio hoy muy difícil de encontrar.

Otro día hablaré de las excelencias de la Bauer A512, con su obturador variable, su diafragma iris, su fotómetro especial para exposición lenta, su fundido encadenado automático y, sobre todo, la excepcional resolución de su objetivo Schneider: las virtudes de este modo se merecen un estudio completo, en varias partes, por primera vez en lengua española. 
Todo aquel cineísta que, por problemas con la sensibilidad, haya descartado la Bauer A512, tiene ahora la posibilidad no sólo de modificar la cámara, sino de revisarla por el mayor experto mundial en este modelo, a un coste razonable.  
El mail de André Egido es: contact@cine-super8.net