miércoles, 7 de julio de 2021

POLAVISION: UN FALLO INSTANTÁNEO, EL ESPERADO CORTOMETRAJE DE ÁLEX LÓPEZ

El Polavision, el Súper-8 de revelado instantáneo,  fue uno de los logros tecnológicos mas importantes del siglo XX. En el documental de 22 minutos "Polavision: un fallo instantáneo", escrito y rodado por Álex López, no sólo se describe la historia de este sorprendente procedimiento cinematográfico, con entrevistas a responsables de su desarrollo en Estados Unidos, Austria e Inglaterra, sino que, inauditamente, ciertas secuencias están filmadas con el propio sistema de cine de Polaroid ¡por primera vez en el siglo XXI!  ¿Y desde dónde se ha conseguido este logro? ¿Tal vez, en Cambridge, Massachussetts, sede de la Polaroid? ¿Tal vez en Viena, sede de Eumig? ¡¡¡No!!!: Álex realizó su documental en este final del Imperio Romano en que se encuentra IB Cinema, en La Coruña, un santuario de imaginación entre una refinería, una fábrica de gas y un basurero.

Uno de los puntales del documental es su locución, del gran Santiago Fernández, "la voz": nada sería igual sin su admirado timbre.



ATENCIÓN INTERNACIONAL ANTES DE SU ESTRENO: ¡¡¡PORTADA EN SILVERGRAIN CLASSICS!!!

El documental "Polavision: un fallo instantáneo" no ha pasado desapercibido en medios internacionales ya antes de su estreno. La revista Silvergrain Classics, que se imprime en Alemania en ese esperanto moderno que es el idioma inglés, se ha convertido en la Biblia internacional de la tecnología fotoquímica, aplicada a la fotografía, el cine y las artes argénticas. Kodak siempre se reserva la contraportada para un anuncio que, en cada número, llama la atención. La impresión de Silvergrain Classics es de altísima calidad, en papel de lujuriosa textura. Cada número se encuentra encuadernado como un tomo, debidamente cosido y pegado. Como los artículos son de interés permanente, y la revista está concebida para coleccionar, los lectores de Silvergrain Classics la disfrutarán en los años que vendrán.

¡El documental en portada de SilverGrain Classics!

El artículo "Polavision, an Instant Faliure", dedicado al cortometraje de Álex López, ¡¡¡ocupa nada menos que cuatro páginas!!! Su interés es tal que el editor en jefe, Marwan Mozayen, lo eligió para ser uno de los cuatro que sirven de reclamo en portada, tras decir en la presentación a medios alemanes: "Nuestro colega Ignacio Benedeti escribió un artículo muy interesante sobre el documental del cineasta Alex López del encuentro de Polaroid con el Súper-8. El artículo completo es muy emocionante, creativo y curioso también. Informativo y entretenido, no solo para cineastas".

¡Cuatro páginas en el principal medio internacional del fotoquímico!

Igualmente, en otra presentación, la directora de desarrollo editorial, Charys Schuler, comentó:  "Para los directores de fotografía, este número publica un artículo muy divertido e interesante de Ignacio Benedeti. ¿Cómo encajan en un sólo artículo Polaroid, el Súper-8, un mercado negro en España y un manicomio?  ¡Tienes que leer el artículo de Ignacio Benedeti para creerlo!".

 

"POLAVISION: UN FALLO INSTANTÁNEO": FILMADO ÍNTEGRAMENTE EN SÚPER-8

Álex López filmó su documental totalmente con película Super-8 utilizando Kodak Vision 500, Kodak Tri X y, lo más sorprendente, película Polacolor genuina (Phototape 618) del último lote, fabricado en 1989. 

Para la redacción del guión, Álex pudo consultar, en la hemeroteca de IB Cinema,  viejas revistas españolas como "Cinema 2002", "Arte fotógrafico", "Eikonos", "Popular Mechanics" (edición española), así como las británicas "Movie Maker" y "Film making". 

Asimismo, le resultó muy importante la ayuda de Uschi Seemann, del Museo Eumig de Austria, y muy especialmente la amable colaboración de Dieter Luetze, uno de los científicos implicados en el desarrollo del sistema. 

Álex en la sala HAL 9000 de IB Cinema (diapositiva Ektachrome)

CUANDO EL POLAVISION LLEGÓ AL MERCADO.

El Polavision, cuyo desarrollo costó 600 millones de dólares de la época, fue un fracaso comercial, ya que el vídeo se encontraba a la vuelta de la esquina, y marcó el inicio del fin de la mítica marca austriaca Eumig, que es la que fabricaba las cámaras y retroproyectores para Polaroid.

La película en color Polavision, a diferencia de cualquier sistema de cine en color moderno, que es sustractivo, era un sistema aditivo y, pudiéramos decir también "adictivo", como demostró Andy Warhol: quien lo usaba una vez, ¡no podía dejar de filmar en Polacolor!

Fotograma en Kodak Tri X

La tecnología de color aditiva había sido utilizada por última vez en la década de 1940 por Dufay, y su Dufaycolor, con cuyo sistema se rodó el primer largometraje de dibujos animados del cine español "Garbancito de la Mancha", en lo que fue un esfuerzo épico: a mediados de la II Guerra Mundial, ¡se tuvieron que enviar 35 mm expuestos desde España a Inglaterra! para procesar (¡nada como el cine para unir países cada uno en un lado diferente de la trinchera!).

En la película Súper-8 de Polaroid si se analiza la emulsión de color al microscopio, se puede observar un mosaico de filtros rojos, verdes y azules. Atravesar la luz a través de estos tres filtros es un problema que el Dr. Land resolvió haciendo que su película fuese visionada con un sistema de retroproyección.

El Dr. Edwin Land, con su invención, en un fotograma del documental

Para el documental "Polavision, un fallo instantáneo", Alex filmó algunas tomas de sonido directo con película Kodak Tri X, con bandas magnéticas aplicadas en la oscuridad por Angel Caro, y cargadas en cartuchos Single-8, para poder utilizar la Fujica Z850 Sound. 

Algunos espectadores se sorprenderán cuando, en el documental,  Alex explica los entresijos del Polavision ataviado con gabardina en una especie de construcción industrial postapocalíptica. ¡Se trata de un homenaje al Dr. Land!, que sólo podrán apreciar un puñado de profesionales: ¡esta era la forma con la que el Dr. Land acostumbraba a presentar sus geniales invenciones!

Álex emulando al Dr. Land 

UN EQUIPO COMPLETO POLAVISIÓN QUE FUE ADQUIRIDO DE CONTRABANDO EN UN TUGURIO PORTUARIO Y PELÍCULA DE UN HOSPITAL PSIQUIÁTRICO.

El interés de Alex por el sistema Polavision tiene su origen en un equipo completo (cámara, luces halógenas, proyector de pantalla incorporado), que su abuelo compró en 1979, cuando todavía era un joven ingeniero, tras leer el artículo técnico que, como un estudiante de periodismo, Ignacio Benedeti escribió para la revista profesional "Cinema 2002".

Como el equipo de Polavision, en aquella España de 1979, era muy caro en las tiendas de fotografía, el abuelo de Álex, con escasos ingresos en aquel entonces, lo compró en el mercado negro, en cierto tugurio portuario de Ferrol,  con una trastienda discreta especializada en artículos de contrabando, en unos tiempos en que los contrabandistas no traficaban con drogas, sino con artículos fotográficos, radios y otros dispositivos electrónicos.

Así presentó el Dr. Land el Polavision

Debido al elevado coste de la película Polavision y, sobre todo, al hecho de que el vídeo se apoderó rápidamente del mercado español, este equipo completo de Polavision acabó, tras usarse para filmar solo diez cartuchos, en el trastero familiar,  de donde Álex lo recuperó en 2013.

Hace tres o cuatro años, el abuelo de Álex fue contratado para supervisar el desmantelamiento de ciertas instalaciones de un sanatorio psiquiátrico antes de su demolición: allí se topó con dispositivos para tratamientos por "electroshocks", varios tipos de máquinas de Rayos Röntgen (alguna de ellas fabricadas durante la década de 1950) y una siniestra "cámara frigorífica", del tamaño de un salón de actos pequeño, en la que, entre cerebros y otros desechos orgánicos conservados en formaldehído, encontró cientos, sino miles, de todo tipo de material de rayos X sin utilizar de la marca Negra (un fabricante de películas español, en su día distribuidor Polaroid), así como varios paquetes con cartuchos Phototape para película de color Polavision (tipo 618), con fecha de caducidad de 1990, y para blanco y negro (tipo 617), con fecha de caducidad de 1989.

Álex explicado el sistema aditivo

¿Para qué querrían la película Polaroid en un hospital psiquiátrico? Aunque el sistema Polavision desapareció del mercado de uso doméstico en 1980 en España, se siguió utilizando durante años en el ámbito industrial y profesional. Una enfermera jubilada le desveló al abuelo de Álex que uno de los psiquiatras, fallecido en circunstancias extrañas (se corrió un tupido velo sobre su muerte pero, según los rumores, ¡su cadáver apareció desmembrado, sin cabeza!), usó regularmente película de Polavision con los internos a su cargo en el sanatorio, hasta que se cerró la unidad psiquiátrica en 1995.

Este material sensible abandonado, un regalo para su abuelo por parte de los nuevos propietarios de las instalaciones, le permitió a Alex realizar varias pruebas de rodaje y procesado, sin éxito, hasta que decidió contactar con Riccardo Pascucci, de Italia, fotógrafo romano (especializado en bodas) con una gran reputación en la  obtención de resultados con emulsiones muy caducadas, no solo porque conoce fórmulas arcanas, ahora casi olvidadas, que le fueron transmitidas por el jefe del laboratorio Technicolor en Roma antes de su muerte, sino, se dice, porque usa como ingrediente de sus preparados químicos no cualquier agua, sino una de una fuente en el Jardín Secreto del Vaticano, no accesible al público, que, no es que sea agua bendita, sino que es rica en una sustancia vital para ciertos procesos.

Cámara y cartucho Polavision, con el color corporativo
SUPER-8 POLAROID: ASÍ FUNCIONA EL SISTEMA.

Las películas instantáneas en color habían sido durante mucho tiempo uno de los sueños del Dr. Edwin Land, el inventor de la fotografía Polaroid. Ya en 1970, el Dr. Land mostró a una audiencia de más de 2.000 accionistas la película cinematográfica en color que podía auto-revelarse y estar lista para su proyección justo después de la filmación.

La película Polacolor tipo 618 a base de poliéster para Polavision es básicamente un sistema de color aditivo: la película lleva un mosaico de color muy fino que está recubierto con una capa de emulsión de transferencia de plata en blanco y negro. La esencia de todo el sistema quedará clara si consideramos el sistema como una versión instantánea del viejo Dufaycolor. Al igual que Dufay, la película Polacolor se expone a través de la base y, por lo tanto, a través de la “mosaico” de color.

Una de las características de este "mosaico" es que es increíblemente fino: 3.000 líneas de color por pulgada lineal, una roja, verde y azul en una milésima de pulgada. Se recubren cuatro capas:

1) Una capa de protección de álcali, directamente encima de la pantalla

2) La capa receptora de imágenes positivas

3) La capa de emulsión  pancromática.

4) Una capa antihalo teñida. La capa anti-halo es la más externa, ya que la película se expone a través de la parte posterior de la base de poliéster muy clara y delgada.

 

La película Polavision Super-8 (40 ASA) viene en un cartucho especial de 130 x 70 x 10 mm, con aproximadamente 11 metros para 2 minutos y 40 segundos de rodaje, y la película dentro del cassette va de un “carrete” a otro, a través de la ventanilla de exposición (y luego de proyección),  gracias a un prisma que transmite el haz de luz a 90 grados al proyectar. 

Después de la exposición, el cartucho se inserta en el retroproyector para su revelado: la película pasa lenta y suavemente por el aplicador, contra el cual se sostiene el lado recubierto de la película mientras pasa. El químico está en una cápsula dentro del cartucho. Solo se aplica una pequeña capa de reactivo de revelado a la película, en un proceso que dura un minuto. 

La formación de la imagen es un proceso en blanco y negro. El color proviene íntegramente del "mosaico” de colores aditivos. Los diminutos puntos de rojo, verde y azul actúan como filtro de separación de colores al tomar y como filtros de proyección aditivos al proyectar.

Muy orgulloso de la ópera prima de Álex, Ignacio sostiene amorosamente el positivo hinchado a 16 mm: nada como el cine, que permite tocar, y hasta abrazar, un opus terminado (diapo Ektachome)

LA PARADOJA.

Salvo las secuencias en Polacolor, Álex rodó el documental sobre el Súper-8 Polaroid con película Kodak; de Kodak son también los positivos de exhibición en 16 mm.   Toda una paradoja ver el logotipo de Kodak al final de una película consagrada a Polaroid, pues la millonaria indemnización que tuvo que pagar Kodak a Polaroid por infringir ciertas patentes, hace unos pocos años, ¡pusieron a la compañía de Rochester contra las cuerdas!

ESTRENO MUNDIAL

El cortometraje de Álex López “Polavisión, un fallo instantáneo” se estrenará, ¡proyectado en 16 mm!, en el Festival Internacional de Cine de Ourense (OUFF26), el gran festival de cine de Galicia, que inicia su segundo cuarto de siglo con una nueva y necesaria ventana, para los cortometrajes gallegos.  

 


 

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