Mostrando entradas con la etiqueta Síndrome del vinagre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Síndrome del vinagre. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de agosto de 2024

Cómo identificar el "síndrome del vinagre". NOTAS DE UN ARCHIVISTA CINEMATOGRÁFICO.

Las películas con soporte de poliéster pueden durar inalterables, sin precauciones especiales, durante cientos, sino miles de años. No ocurre esto, sin embargo, con las de triecetato de celulosa, cuyo mayor problema es el denominado "síndrome del vinagre". 

La manera más sencilla de detectar el síndrome es a través del olfato: si el rollo huele a acetato, el mal ya se ha iniciado. Si el olor a ácido acético (como a vinagre) es perceptible, ello indica que el deterioro químico ya ha avanzado considerablemente. 

La vida útil de la película se ve comprometida cuando la contracción provoca una separación significativa entre la emulsión de gelatina y la base de plástico, lo que resulta en arrugas y deformaciones en la superficie de la película.

Además, los cristales de aditivos retardantes de fuego pueden exudarse del plástico, formando una "escarcha" que desfigura la superficie. Esta fragilidad extrema se suma a los problemas mencionados. 

En los archivos de cine y en las colecciones de negativos fotográficas (o diapositivas), la degradación del acetato es particularmente evidente en materiales con cuatro, cinco o mas décadas. Hasta el momento, solo un pequeño porcentaje de las películas de acetato muestra signos de deterioro avanzado.

Es importante señalar que el acetato se degrada de manera menos ostentosa que el nitrato, pero con la misma determinación. Todos estamos familiarizados con el olor característico que se percibe al ingresar en el archivo fílmico de Sellier, Cinemateca de Galicia.

Por ello, cada día, tengo la rutina de revisar un contenedores para ir identificando aquellos que presentan problemas.
 
Película atacada por el síndrome del vinagre. Tras su tratamiento, es proyectable otra vez durante unos cuantos años.



lunes, 22 de noviembre de 2021

SÍNDROME DEL VINAGRE. Notas de un archivista cinematográfico (entrega número 5)

 (Continuación de la parte 4)

EL SÍNDROME DEL VINAGRE, ¿AFECTA SÓLO A PELÍCULAS DE CINE?

Desgraciadamente, la posible degradación del soporte puede afectar a cualquier medio audiovisual que emplee el soporte de triacetato de celulosa, como, además de las películas cinematográficas, los negativos fotográficos, los microfilms, las filminas (incluyendo las de tipo View Master) y las diapositivas. El caso de las diapositivas es particularmente sensible pues hay incluso archivos profesionales que las custodian en las cajas herméticas con las que las devuelve el laboratorio, lo cual, como hemos visto en entregas anteriores, es letal: el soporte de triacetato necesita respirar.

Conviene evitar las cajas herméticas para el archivo de diapos

De forma tímida, la película fotográfica se está introduciendo con el eterno e inalterable soporte de poliéster. Es el caso, por ejemplo, de la nueva Kodak Portra 800 (a partir de 2021). Esperemos que este camino iniciado por Kodak se extienda al resto de su portafolio, y la compañía norteamericana sea imitada por los demás fabricantes. 

Fotografía con negativo Kodak Portra 800 con soporte de poliéster, en el laboratorio de restuaración de IB Cinema, con el microscopio Zeiss

CONSERVACIÓN DEL TRIACETATO A LARGO PLAZO.

Por ahora, el mejor consejo para conservar películas en soporte de triacetato de celulosa es mantener un entorno de almacenamiento adecuado con una climatización controlada (en temperatura, humedad y renovación del aire). 

La temperatura juega un papel clave en la ralentización de las reacciones químicas dentro de la película. Si el almacenamiento en frío es inviable por razones económicas, una temperatura constante de 21 grados Celsius es mejor que una mas fría que fluctúe diez grados o mas diariamente.


Un ejemplo de lo que no se debe hacer: fotografía de hace 4 años en la Filmoteca de Galicia-CGAI: latas herméticas, apiladas desde el suelo, con papeles y otro materiales, sin una ventilación adecuada.

Por esta razón, se deben excluir las naves industriales sin aislamiento, los áticos e instalaciones similares,  cuando se trata de preservar una valiosa colección de películas de triacetato. Aunque un entorno de oficina de 21 grados Celsius no es ideal para el almacenamiento de color, hace menos daño que uno que fluctúa continuamente. Los cambios de temperatura bruscos, además de ser perjudiciales para el soporte del triacetato, pueden agrietar la emulsión. 

El lugar elegido debe, además, tener una renovación de aire constante, fundamental para el triacetato de celulosa.

(Continuará en la parte 6) 

Cineteca de Milán: Aireación, humedad y temperatura controladas. Las cajas para triacetato son especiales y aireadas.






jueves, 18 de noviembre de 2021

SÍNDROME DEL VINAGRE. Notas de un archivista cinematográfico (entrega número 3)

(sigue de la parte 2)

El problema del síndrome de vinagre en las películas de triacetato de celulosa fue estudiado en la década los ochenta por los científicos de investigación de Kodak Dr. A. Tulsi Ram y N.S. Alien. En el curso al que asistí, en Rochester, a mediados de los años noventa del pasado siglo, el Dr. Tulsi demostró que la reacción es catalizada por el ácido acético, lo que significa que una vez que, en una película de triacetato, se inicia la degradación, el síndrome se alimenta de sí mismo a velocidades cada vez mayores. 

Esto es la causa de la popular comparación, entre archivistas y coleccionistas,  de que el síndrome de vinagre es como el S.I.D.A. que se propaga de una película infecta a otras sanas de triacetato (no de poliéster, que, reiteramos, es inmune)

Mirándola de canto a través de la luz es muy fácil saber si una película es de poliéster o de triacetato de celulosa (izquierda)

Cuando el ácido acético (vinagre) se exhala fuera de la base de la base plástica de la película, se evapora en el aire y, también,  puede ser absorbido por ciertos contenedores de almacenamiento (como los de cartón, por ejemplo). Los efectos de este proceso se pueden ver en los bordes oxidados de las latas metálicas que contienen películas con síndrome de vinagre, o en el cartón quebradizo que las rodea en las cajas de custodia. Los vapores ácidos son muy volátiles y se pueden medir usando tiras AD (detección de ácido) dentro de las cajas. El ácido acético, aunque puede ser absorbido por el cartón, no lo es por el aluminio, por lo que las cajas fabricadas en Barcelona por Julio Castells son totalmente seguras (aunque hay que taladrarles un par de agujeros para ventilación).

Hace ya muchos años que la producción propia de IB Cinema, incluso si es de origen digital, como "Linko", se archiva en película de poliester, inmune al síndrome del vinagre.

Si la película degradada está contenida en una caja hermética  durante un largo período de tiempo, el ácido acético no puede salir y queda atrapado. Al ser autocatalítico, acelera enormemente el proceso de degradación.

En algunos casos, los científicos de Kodak han encontrado que la película fresca en buen estado absorbe la acidez de los filmes deteriorados que se mantienen muy cerca. Esto, a su vez, acelera la tasa de degradación en la película nueva. 

Si bien sigue habiendo algunos argumentos en cuanto a la medida en que la absorción de vapor ácido motiva la degradación de la película nueva, la mayoría de los archivistas presentes en aquel curso de Kodak creíamos que la segregación de la película enferma es la política más segura para proteger una colección de películas.

(Continuará en la parte 4)

En esta imagen del futuro  :-), del año 2.260, el señor Spock demuestra como la película de poliéster es un material inmune al paso del tiempo 


martes, 16 de noviembre de 2021

SÍNDROME DEL VINAGRE. Notas de un archivista cinematográfico (entrega número 1)

Buena parte de mi colección cinematográfica en 35 mm y Súper-8 se encuentra en película con soporte de poliéster, totalmente inalterable,  sin precauciones especiales, a través de los milenios. No ocurre lo mismo con los títulos en 16 mm, mi paso favorito, que en su mayor parte conservo en película de triacetato, soporte sujeto a un mal terrible: el llamado “síndrome del vinagre”, que no sólo destruye la película afectada, ¡sino que se contagia a las adyacentes! salvo que se descubra a tiempo y se aisle. El síndrome del vinagre, en lo que se refiere a la colección de IB Cinema, parece ser selectivo, ¡y muestra especial predilección en atacar a mis películas favoritas! La semana pasada, he descubierto el síndrome en  “Gilda” en 16 mm (un positivo original de Columbia), pero antes fue “El diario de Ana Frank” (en Scope), “Navidades blancas”, en IB Technicolor, o cartoons emblemáticos que veía de vez en cuando, en tanto que otros ignotos se encuentran en perfecto estado. ¿Por qué, el “síndrome”, es diabólicamente selectivo? Tengo una hipótesis...

My positivo de "Gilda" en triacetato, en fase 2 del síndrome

  • Orígenes del uso del triacetato de celulosa.

Cuando se introdujo la película de seguridad a base de triacetato de celulosa en 1948 para reemplazar al nitrato altamente inflamable, todos pensaron que duraría más. Los coleccionistas de películas en IB (imbibición) Technicolor,  creían  que habían invertido en algo que los sobreviviría en términos de excelencia de imagen y color sin desvanecimiento. Desafortunadamente, este no es el caso, ya que el triacetato tiende a degradarse (se hicieron muy pocos positivos en IB de poliester). Algunas películas de nitrato incluso han durado más que otras en triacetato. Desde luego, nada de esto afecta a las películas con soporte de poliéster, que pueden durar centurias, sino milenios, sin precauciones especiales. Pero el superior poliéster no se empezó a usar, en distribución, hasta los años noventa, ¡y el triacetato sigue siendo aun hoy el soporte mayoritario para las cámaras!

Pese a todo, ¡el Fumeo VI consigue proyectarla!

  • Descubrimiento del síndrome

Los primeros informes de degradación del triacetato fueron descubiertos por Eastman Kodak Company en los años cincuenta pero no en Rochester o en Los Ángeles, ¡sino en la India! Como el soporte de triacetato de películas gubernamentales de la India, almacenadas en un ambiente cálido y húmedo, se degradó en muy pocos años, Kodak investigó el problema con experimentos de laboratorio hornos de incubación de alta temperatura y se confirmó que un almacenamiento inadecuado de las películas de triacetato de celulosa produce la degradación de la base. 

Anthony Slide,  en su biblia sobre la materia, que tenemos en la biblioteca de IB Cinema,  escribe: "Durante varios años, los archiveros han notado el orden picante del ácido acético que emana de algunas películas de seguridad, evidencia del deterioro de la película. Debido al olor, el fenómeno se conoce como 'el síndrome del vinagre'. "…En 1991, [Kodak] reveló que el deterioro de la película de seguridad" se deriva del mismo mecanismo químico (hidrólisis) y los mismos factores desencadenantes en el medio ambiente (calor y humedad) que la descomposición de nitratos". Sin el alboroto y la publicidad que rodea a la descomposición de la película de nitrato, resulta que la película de seguridad también se ha estado descomponiendo".

Kodak reveló a los estudiosos que "el síndrome del vinagre es un término común utilizado para describir la reacción química que se produce durante el deterioro natural de la base de la película de triacetato en un recipiente sellado". Según Kodak, cuando el triacetato de celulosa comienza a degradarse, los iones acetato reaccionan con la humedad para formar ácido acético, que produce el olor característico. En términos sencillos, un rollo de 300 metros (10 minutos) de película cinematográfica de 35 mm puede generar el equivalente a 250 cucharaditas de vinagre doméstico. El ácido ataca la base de la película y acelera el desvanecimiento del tinte del color de la imagen.

(Continuará)





miércoles, 12 de junio de 2019

LA LIBIDINOSA HIJA DEL DOCTOR FRANKENSTEIN

La hija del doctor Frankenstein, tras heredar el laboratorio de su padre, cuando éste muere asesinado por el monstruo, transplanta el cerebro del científico, ya mayor, que ayudaba a su progenitor, en el atlético cuerpo de un joven de la aldea, al que asesinan mientras es seducido (¡lo que no le impide alcanzar su orgasmo con el cadáver!). 
Muerte y sexo vuelve a estar presente al final de "Lady Frankenstein" (en italiano, "La figlia di Frankenstein"), con el castillo ya en llamas, en una auténtica ida de olla, hoy considerada de culto, protagonizada por el mismísimo Joseph Coten y Rosalba Neri (bajo el nombre artístico, para el mercado norteamericano, de Sara Bay).

Esta versión italiana, de 1971, fue rodada con bastantes problemas de financiación, y se logró culminar gracias a la contribución de New World Pictures de Roger Corman. 
Este pasado domingo 9 de mayo, Día Mundial de los Archivos Fílmicos, tocó revisión del positivo en 16 mm que atesoro de este título. Su estado es inmaculado, tanto físico como de color (es LPP, o sea, con garantía de permanencia del color).  
Desgraciadamente se encuentra en las primera fases del síndrome del vinagre que puede afectar a las películas con soporte de triacetato de celulosa (las de poliéster son inmunes), especialmente en ciertos casos. 
Tras analizar un fragmento de la cola pude determinar que, en este positivo, el desencadenante del mismo es un exceso de hiposulfito residual fruto de un mal lavado tras el procesado, algo típico de ciertos laboratorios (en este caso, el antiguo MGM, de Culver City). 
Revisé "Lady Frankenstein" con un pequeño portátil, la maravilla del Fumeo 9271 en su última y elegante versión. Toca ahora someter la película a un complejo tratamiento, en el laboratorio de IB Cinema,  que, desgraciadamente, sólo retrasará lo inevitable, y poner el positivo en cuarentena pues¡el VS se contagia de una película enferma a otra sana! (de triacetato).
El trabajo que llevará el tratamiento este proceso, lento y laborioso,  merece la pena dado que es una versión que contiene los desnudos originales, cortados en buena parte de las distribuciones cinematográficas de muchos países. 


lunes, 5 de junio de 2017

VITAFILM: UN CÁNCER

Las primeras películas de cine, y hasta principios de los cincuenta, en 35 mm, se solían suministrar en inestable soporte de nitrato de celulosa, muy peligroso, pues es inflamable y hasta explosivo. Sin embargo, tiene sus ventajas, de las que otro día hablaré. En Estados Unidos, la Eastman House, celebra cada año una muestra cinematográfica exclusivamente de películas en nitrato. 
SOPORTES DE SEGURIDAD.
Primero se hicieron en diacetato de celulosa y, en seguida, de triacetato de celulosa. Bien revelado y conservado, el triacetato es un soporte que puede durar entre 300 y 500 años. El problema es que, cuando los positivos se guardan herméticos, en condiciones de calor y humedad, o han sido mal lavados tras el revelado (de forma que se daña el plastificante de la base), desarrollan lo que algunos denominan el SIDA de las películas (pues se contagia a películas sanas y es irreversible): el temible síndrome del vinagre.
Las películas Fujifilm de Single-8, desde 1965 en adelante, y las del resto de la industria y formatos, casi en su totalidad, a partir de principios de los noventa, suelen venir, en positivos de exhibición, en soporte de poliéster, inmune al Síndrome del Vinagre y con capacidad para pervivir mil años o más. 

POSITIVO DE UN SÚPER-CLÁSICO DE LA HAMMER CON SÍNDROME DE VINAGRE.
Se trata de "The Gorgon", de Terence Fisher, con Christopher Lee, Peter Cushing, Bárbara Shelley, Richard Pasco, que, aunque de 1964, no se llegó a estrenar en España hasta finales de los ochenta y en versión subtitulada. 
El positivo que llegó a la Cinemateca de Galicia-IB Cinema, es el único que se conserva en el mundo con un raro doblaje mexicano de altísima calidad interpretativa y literaria: los doctores, por ejemplo, dicen "plenilunio", mientras que el ayudante se refiere a "luna llena".
El color, extraordinariamente conservado, como recién salido de laboratorio, pero, desafortunadamente,  con el soporte aquejado de las primera fases del síndrome de vinagre y con hongos infectando parte de la emulsión. 
COLOCÓN DE VITAFILM
Tras años probando toda clase de composiciones para curar el Síndrome, desde finales de los años ochenta uso uno que promete curar el Síndrome del Vinagre, empleándolo incluso de forma preventiva.
Producido por una empresa de Hollywood (desde hace casi un siglo), existe un problema: como es explosivo a partir de los 20 grados Celsius, hoy en día, por culpa de las medidas de seguridad que tenemos que padecer los occidentales por culpa de los terroristas musulmanes, no se puede enviar fuera del territorio continental de los Estados Unidos (ni siquiera a Hawái). Como tengo un amigo capitán de mercante, el laboratorio lo entrega por Fedex en su domicilio en Newark y, cuando arriba a La Coruña, cojo las latas en mano. Según el fabricante, ¡¡¡soy su único cliente en Europa!!!
El Vitafilm tiene otros peligros. Respirarlo en un local cerrado (es muy volátil), desvanece a las personas en cuestión de minutos. Además, es cancerígero y ataca el hígado pues, cualquier contacto, se absorbe a través de la piel. Hay que usarlo con marcarilla, en un laboratorio con ventilación forzada ¡y los guantes no pueden ser de latex!, pues se volatilizan en tus manos como la piel en una película de terror. 
Su ingrediente principal es tetracloruro de carbono (cuya fabricación se encuentra prohibida en Europa), aderezado con cera de carnauba y parafina, entre otros ingredientes, en proporciones que ningún competidor ha conseguido descifrar a fin de conseguir una efectividad similar. 
INMERSIÓN DE "LA GORGONA"
Tras permanecer los 1.400 metros de "The gorgon" sumergidos en Vitafilm durante una noche, a la tarde siguiente los proyecté en el Fumeo 9135 Xenón 500: no solo había desaparecido el olor a vinagre, sino también el moho y las manchas.  
Estoy tratando, de forma preventiva, mis películas con Vitafilm: con los años se verá si es un líquido tan eficaz para el Síndrome del Vinagre como para limpiar y lubrificar. De momento, eso sí, el olor ha desaparecido. ¿Reacción química o disfraz del olor sustituido por otro? Seguiremos esperando unos años mas.

Vídeo grabado con el móvil de "The Gorgon" tras su tratamiento con Vitafilm (pero todavía con los créditos sin reparar):

viernes, 31 de marzo de 2017

SÍNDROME DEL VINAGRE: EL SIDA DE LAS PELÍCULAS. Notas de un archivista.

Los positivos cinematográficos que salieron en los laboratorios desde principios de los años noventa hasta nuestros días están, en su mayor parte, tirados en soporte de poliéster, el cual es prácticamente eterno y, además,  inmune a los hongos. En cine de paso estrecho Fujifilm fue una pionera en el uso del poliéster pues, desde abril de 1965, todas sus películas Fujichrome y Fujipan lo han empleado como base en el formato Single-8.
Walt Disney, en vida, también instó a Kodak para que las películas que se pasasen en sus parques temáticos, como parte de sus atracciones, fueran hechas en soporte de poliéster: ¡algún coleccionista dispone de material Disney en poliéster e IB Technicolor, el sumun de la calidad y longevidad!
Nitrato: el cine como material explosivo, en "Malditos bastardos"
NITRATO
Desde el siglo XIX, y hasta principios de los cincuenta del pasado siglo, la mayor parte de los tirajes en 35 mm se hacían en nitrato, un soporte inestable, muy inflamable y peligroso. Tarantino, gran coleccionista cinematográfico, y propietario de un cine en en Los Angeles donde se proyecta exclusivamente en 35 mm y 16 mm, rinde un homenaje a este tipo de soporte en "Malditos bastardos", en la escena en que la gerente del cine parisino y su proyeccionista negro prenden fuego a su colección de películas para acabar con la plana mayor nazi.
El nitrato, si se conserva a muy baja temperatura, puede durar muchísimo, y aun hoy la Eastman House, la fundación de Kodak en Rochester, organiza anualmente un festival de películas en blanco y negro en nitrato. ¡No hay experiencia mejor que ver un nitrato en blanco y negro proyectado no con luz de xenón, sino con electrodos de carbono! Una exquisitez imposible de apreciar por las retinas prostituidas por el digimerde.

Síndrome de vinagre: foto de hace año y medio, antes de recibir mi tratamiento


TRIACETATO.
Como la manipulación del nitrato es tan peligrosa, a principios de la década de los cincuenta la industria lo sustituyó por el triacetato de celulosa, un soporte considerado seguro por las compañías de seguros dado que, en caso de incendio, se auto-extingue. El triacetato, o incluso el diacetato, se llevaba usando desde 1923 en 16 mm y 9.5 mm, y desde 1932 en 8 mm.
Los nazis tenían su propia película de seguridad, de la que tengo varias bobinas,  pero eso es una historia para otro día.
El triacetato tiene, sin embargo,  un estigma: si tras su revelado no se lava correctamente, o se trata con sustancias que atacan el plastificante de la base,  o se conserva en situaciones de calor y humedad, inicia una forma de decadencia (irreversible en fases avanzadas) conocida como "síndrome del vinagre", que degrada la base de película de acetato (también pasa esto con el nitrato.
Los síntomas del síndrome del vinagre son un olor acre de vinagre (de ahí el nombre), seguido eventualmente por el encogimiento y la fragilización de la gelatina de la emulsión. Una vez que comienza en serio, la vida restante de la película es corta porque el proceso se acelera a medida que avanza; por ello, es muy importante el diagnóstico precoz.

Síndrome de vinagre: fotografía tomada hoy, con el tratamiento ya completado, y en espera de la siguiente fase. La mejora del soporte se aprecia a simple vista.
¿UNA SOLUCIÓN PARA EL PROBLEMA?
En la vasta colección de miles de bobinas de 35 mm y 16 mm de la Cinemateca de Galicia-IB Cinema, pese a que el material se conserva en un ambiente seco y fresco, de vez en cuando me topo con el "síndrome del vinagre". Si se encuentra en sus fases iniciales, lo primero es apartar el título infectado a una sala especial (¡pues es contagioso a otras películas de triacetato o nitrato!, de ahí que se le llame el SIDA del cine). Después, someto la película  a una serie de tratamientos químicos, durante año y pico, con los que, a veces, logro ralentizar el síndrome.
Gracias a estos trabajos he conseguido salvar y seguir disfrutando de  material importantísimo. PRONTO MAS INFORMACION.