En
la edad de oro del Súper-8 fueron muchas las marcas especializadas que
fabricaron proyectores de tipo medio. Esos aparatos no revisten, en pleno siglo
XXI, interés alguno desde el punto de vista de uso superochístico cotidiano, más allá de su
papel como elemento de colección. Sin
embargo, no nos debemos olvidar de unos cuantos proyectores, en su momento de altísima gama, cuyo rendimiento sorprende todavía en la actualidad; de hecho, se pagan más caros que cuando se vendían
nuevos.
De todos ellos nos ocuparemos en su momento. Hoy sólo narrar que, en la cúspide de la pirámide, se encontraban las locuras italianas de Fumeo (con descomunales proyectores de xenón) o la delicia francesa de Beaulieu y sus HTI Studio Stereo. De Japón, maravillas como el Fujicascope SD25 Quartz Stereo (y su clon, el Yelco 3600), así como el Elmo GS1200, en todas sus versiones (halógeno, Xenón, Marc 300, HTI y PCom).
Respecto a Alemania, para muchos cineístas de prestigio, como Anselm Vidal, la joya de la corona, fue el Bauer T610 Studio (parcialmente hecho en Italia). Sin embargo, en mi opinión, que comparto con Marc Martí, la obra cumbre de los teutones fue el Visacustic 2000 Digital, con la marca de su fábrica, Braun, orgullosamente estampada en su cuerpo, en lo que lo convierte en un caso único a nivel mundial, de una firma no especializada en el sector foto-cinematográfico amparando con su nombre un producto de uso tan específico (los Bauer, aunque producidos por otro gigante de la electrónica, Bosch, sólo lo indican en el libro de instrucciones).De todos ellos nos ocuparemos en su momento. Hoy sólo narrar que, en la cúspide de la pirámide, se encontraban las locuras italianas de Fumeo (con descomunales proyectores de xenón) o la delicia francesa de Beaulieu y sus HTI Studio Stereo. De Japón, maravillas como el Fujicascope SD25 Quartz Stereo (y su clon, el Yelco 3600), así como el Elmo GS1200, en todas sus versiones (halógeno, Xenón, Marc 300, HTI y PCom).
La gama Visacustic, de Braun, primero apareció con la versión 1000, en 1977 (en dos versiones: doble pista y estereofónica), que fue superada en 1980 por el 2000 Digital, con ciertos detalles mejorados, como un contador de fotogramas con tecnología LED y el famoso objetivo Schneider Xenovaron f 1.1 11-30 mm individualmente probado en cada unidad producidad, en sustitución del Will Travenon 1.1 de 14.5-26 mm.
Tiempo habrá de hablar del Visacustic con mayor extensión. Casi 40 años después de su comercialización, el Braun Visacustic todavía llama la atención por su diseño exterior (que sedujo al mismísimo Steve Jobs. quien encargó en Lee´s Cameras dos unidades del 2000 Digital, en 1983, que le fueron entregadas personalmente en su casa de Belgravia por el propio Martin Lee).
1) presor del lado de la lámpara, como en el Beaulieu (lo que permite proyectar películas con soportes de diferente grosor en una misma bobina sin necesidad de andar corrigiendo en enfoque); 2) velocidades de 16 2/3 y 25 f.p.s., además de las normales, así como ajuste fino de cadencia; 3) fácil desenhebrado a mitad de proyección; 4) movimiento de arrastre rápido (para una mayor luminosidad); 5) marco de proyección de borde redondeado; y 6) portaobjetivos totalmente abatible.
Las fotografías de esta entrada corresponden al Visacustic 2000 Digital, mientras que el siguiente bonito comercial en Súper-8 es de la versión 1000:
Las fotografías de esta entrada corresponden al Visacustic 2000 Digital, mientras que el siguiente bonito comercial en Súper-8 es de la versión 1000:


















