jueves, 7 de septiembre de 2017

LA FELICIDAD VIENE DEL JAPÓN: ¡FUJIFILM PROVIA Y VELVIA EN SINGLE-8!

Entre mis propósitos, para finales de septiembre o principios de octubre, se encuentra hacer el Camino de Santiago desde esa ventana abierta con el Más Allá que es la Cruz de Hierro, en el Reino de León, hasta esa capital de la Cristiandad que es Santiago. Todo dependerá del tiempo (si viene un otoño lluvioso, habrá que posponerlo) y de la salud de mi madre
UNAS EMULSIONES DIVINAS. 
Aprovecharé la caminata (a ver como la resiste uno, persona sedentaria), para filmar el trayecto simulando ser un templario resucitado en busca de una reliquia esotérica de inmenso valor para nuestra civilización.
En la Cruz de Hierro, dispararé con la AGFA Scala de blanco y negro, que me fue proporcionada por Marc Martí, y quien la revelará en su laboratorio Filmina. La parte final, en el interior de la Catedral de Santiago, la filmaré con la AGFA Aviphot de color, que será procesada por el laboratorio comercial RetroLab, de Málaga. 
FUJIFILM PROVIA Y VELVIA.
El grueso del metraje, sin embargo,  se encontrará filmado con las dos emulsiones que son el culmen de la tecnología inversible en color: la Fujifilm Provia y la Fujifilm Velvia, ambas en sus versiones de 100 ASA.
La nueva Fujifilm Provia en Single-8 tiene que ser revelada en exclusiva por Retro Enterprises, en su laboratorio de Tokyo, pero se encuentra disponible en Súper-8 también sin el revelado incluido, presentación que tuve ocasión de probar el año pasado, antes de la producción en serie, como se puede leer en el siguiente enlace: 
http://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2016/09/mis-primeras-impresiones-con-la-nueva.html
Estas preciadas películas (84 metros de Provia y 36 de Velvia), me han sido suministradas por mi amigo el intrépido aventurero Tak Kohyama, con cuya amistad me honro desde hace unos veinte años, en el transcurso de los cuales vino a visitarme varias veces a Galicia; a su vez, le correspondí con mi visita a Tokyo cuando fuí al Japón invitado por el festival de Hiroshima, una ocasión que aproveché no sólo para conocer las instalaciones de su empresa, Retro Enterprises, sino a su bonita familia ¡que vive en un barrio como el de Doraemon! 
Pocos saben que Tak conoció a su esposa en Sevilla, cuando ella era azafata internacional de JAL, la compañía aérea de bandera del Japón. Sus hijas, que son políglotas como el padre (¡Tak habla alemán, francés, chino mandarín, inglés y español!), han heredado la belleza de la madre, y la mayor, Reina, que estudió economía en una prestigiosa universidad Católica de los Estados Unidos, ¡¡¡es nada menos que la actual Miss Japón!!!
TAK Y FUJIFILM
La única productora en el mundo al que la todopoderosa Fujifilm suministra película inversible en color para su uso en cine es Retro Enterprises, la firma de Tak. 
El gobierno japonés también apostó fuerte en prol de los pasos estrechos y colaboró con mas un millón de euros en una máquina de alta precisión para cortar y reperforar la película inversible Fujifilm de 35 mm a S8 y 16 mm. ¡Adiós a los bordes con filos irregulares!, frecuente causa de atascos, en las reperforaciones hechas en la antigua Alemania oriental, con máquinas tan endiablas que debieron ser diseñadas por el propio Hitler con el fin de fastidiarnos la vida a los cineístas. 
El cortado y reperforación de la máquina de Tak es absolutamente perfecto, como lo era el de Fujifilm, cuando ella misma comercializaba la película para su uso en cine, o lo es el de Kodak: calidad profesional. 
FUJIFILM PROVIA 100
Actualmente, Tak comercializa la emulsión Fujifilm Provia 100 tanto en Súper-8 (para cualquier cliente) como en Single-8 (sólo a personas en las que confía); créanme, amigos, la Provia 100 es la mejor inversible de color, para uso general (proyección directa o telecine), que jamás ha estado disponible en pasos estrechos: colores brillantes pero sin sobresaturación, tonos de piel naturales, algo menos contrastada que la Velvia; además, admite forzados de 1 y 2 diafragmas sin desvirtuar su colorimetría.
De vez en cuando, para cineístas muy sibaritas, como uno, Tak hace tirajes muy limitados de otras emulsiones: junto a 7 cartuchos en Single-8 de Provia 100, Tak me proporcionó 3 de esa maravilla que es la Fujifilm Velvia 100. 
Una cosa buena es que ahora Retro Enterprises envía la mercancía por DHL, como Kodak, la única transportista que sabe que el material sensible no se puede pasar por Rayos X: en 2 o 3 días el paquete está entregado en cualquier lugar del mundo.
Naturalmente, para que estas películas inversibles luzcan con todo su esplendor se precisa que el sol brille: a ver si tengo suerte en mi periplo. 
¿QUÉ CÁMARAS LLEVAR?
Una persona sedentaria no está para cargar mucho peso: por ello, descarto la Fujica ZC1000. Mi duda estriba si rodar con la diminuta Fujica PX300 acoplada a un anamórfico Iscorama 36, para, de este modo, obtener el formato tan de moda de 2:1, o bien filmar en el académico 1.37 llevando tanto la Fujica ZX500 como la diminuta P2 con el conversor granangular Voigtlander. 
Mientras lo decido, soy feliz aspirando el fresco olor de todo este material sensible, que ya se encuentra en la nevera de la Cinemateca de Galicia/IB Cinema. 
EXCELENCIAS DE LA FUJIFILM VELVIA PARA USO CINE.
En su presentación de 50 ASA, mas saturada, tuve ocasión de usarla profusamente mientras estuvo disponible, tanto en opus profesionales como particulares, como en este caso, "En el corazón del Gran Glaciar": 

EN EL CORAZÓN DEL GRAN GLACIAR (In the heart of the Great Glacier) from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

ARTESANÍA CINEMATOGRÁFICA: ¡COMO GRATIFICAN LOS 50.000 ESPECTADORES DE "NO HAY FUTURO (OPUS II)"

El lunes estuve mirando las estadísticas de los opus en Súper-8 que publiqué durante este año. Estoy muy contento con el número de espectadores que los ha disfrutado en su integridad (los contadores son públicos, aunque uno, como administrador, tiene acceso a datos como el número de países, ¡que superan los cien!):

  • NO HAY FUTURO (OPUS II), agosto 2017: 50.417 espectadores (en un mes, ¡toda una marca par un opus que dura quince minutos!)
  • DR. JEKYLL EN LA CIUDAD DE LAS PLAYAS. 41.332 espectadores
  • NO HAY FUTURO (OPUS I) 38.531 espectadores
  • PASTORIZA: LA VIRGEN QUE SOBREVIVIÓ A ALMANZOR, noviembre 2016: 31.841 espectadores.
  • ECCE HOMO EQUINOCCIAL: abril, 2016: 5.291 espectadores.
  • FELIZ NAVIDAD: diciembre, 2016: 1.403 espectadores
  • POSTUREO EN EL CEMENTERIO: abril, 2016: 1.099

169.000 ESPECTADORES EN UN AÑO: NO ES MOCO DE PAVO: LA MAGIA DEL SÚPER-8
Sumados, los 169.000 espectadores alcanzados con trabajos artesanales en Súper-8 durante el último año son una cantidad nada desdeñable, a la que habría que añadir los que siguen viendo obras mas antiguas, muy especialmente "La noche de San Juan", gracias a la difusión que le ha hecho Kodak en los Estados Unidos (este clip musical en Súper-8 hace tiempo que superó la barrera psicológica de los 100.000 espectadores, en su mayor parte estadounidenses).
En su momento, esos incunables que son las películas inversibles de Súper-8 sólo llegaban a unos centenares de espectadores, en festivales especializados. Gracias a la digitalización, y a plataformas como Vimeo o YouTube, los festivales han perdido su razón de ser: estos opus cinematográficos se encuentran al alcance de cualquier espectador del universo mundo en toda su redondez (con la sola excepción de los residentes en algunos países comunistas o islámicos). 
Pese a que muchos televisores modernos ya traen incorporado YouTube, filmando en argéntico, prefiero Vimeo, pues su compresión es menor, de forma que prostituye menos la calidad de la imagen, permitiendo adivinar, a la retina cultivada, su origen fotoquímico.
En esta tarea de preparación digital de las obras para su difusión en Internet es menester agradecer la labor de mi amigo Víctor Galdón (que también me ayuda en la sonorización y la edición), al que, pese a ser un hombre digital, le mola la tecnología fotoquímico. ¡Qué pena que cada vez viva mas lejos de mi ciudad, y sólo nos podamos ver algún domingo por la mañana cada ciertos meses!, pues tengo muchos otros opus, ya filmados,  esperando.
Entre los millones de trabajos audivisuales que se suben cada mes a Internet, muchos de ellos golosamente subvencionados y con todo un equipo detrás, ¿cómo los espectadores llegan a los míos? La etiqueta "súper-8" es el rasgo distintivo: aunque mi país se encuentra "vendido" al inframundo digital, a lo filosofía de los más fácil, de lo mas barato, "al tanto da, lo solucionamos en postpo"; globalmente considerados son muchos los que valoran la maestría de un rodaje en soporte argéntico. ¡Esa es la magia del súper-8! y su textura inconfundible.
GRATIFICANTE ARTESANÍA CINEMATOGRÁFICA.
Filmar con película, tal y como la hace uno, es una tarea artesanal de principio a fin. Como empleo cartuchos de Single-8, primero hay que introducir en cuarto obscuro la película en esos cartuchos (previamente, hay que extraerla de los de Súper-8, o bien, cortarla de un rollo grande, a granel, o dividirla en dos de 16 mm con perforaciones tipo S). Cada cartucho sólo tiene para unos dos minutos de filmación continua, a veces se atascan y uno no tiene la seguridad de que realmente ha filmado, y que ha salido bien,  hasta después del revelado. 
Como, a diferencia del digital, la película es una material muy caro (amén del trabajo ya explicado), es preciso planificar hasta al más mínimo detalle pues no se repiten tomas: todo tiene que salir bien a la primera, si acaso desperdiciando unos pocos fotogramas al principio y final de cada plano. Esto llegó al grado máximo con el Opus I de la serie sobre la crisis española "No hay futuro" en que la toma del suicidio subjetivo del protagonista, Onésimo, fue inmortalizada con una cámara ¡que tiré filmando desde un sexto piso! Algo así, es naturalmente irrepetible. 
Lo alucinante es que la cámara sobrevivió y la volví a emplear, en el Opus II, para filmar la escena en que una furgoneta pasa por encima de ella. ¡Y la cámara sigue viva! Y, cuando digo viva, es en el más amplio sentido del término pues, siendo este modelo, una Fujica ZXM300, un obsequio que había estado décadas guardada en un trastero de un sótano, cuando llegó a mis manos era, pudiéramos decir, una especie de biotopo, con hongos y minúsculos bichitos: ¡tuve que desmontar todas y cada una de las lentes del objetivo para limpiarlas, amén de los hojas del diafragma!, antes de poder filmar (si bien dejé los hongos y bichitos en el interior del resto del cuerpo: ¡los bichitos desaparecieron con la caida!, no así los hongos que siguen sobreviviendo).
En este tipo de cámaras no hay moderneces como, por ejemplo, el enfoque automático: todo se hace de forma manual. Después, hay que revelar la película, que casi siempre se hace de forma artesanal (raramente en un laboratorio industrial)
El montaje, con tijera y empalmadora, a la usanza clásica,  con visionado en moviola. Posteriormente, hay que limpiar la película con un químico, para borrar suciedades y huellas digitales. 
Tras esto, añadirle las pistas de sonido en las que grabar (sistema no sólo artesanal, sino de precisión milimétrica: cualquier error, hace que la pista se despegue o se vea en pantalla); 
Despues, se procede con la sonorización, por este orden: los sonidos directos, el doblaje si lo hay, los ruidos, la música y la locución; cada una de estas fases se hace en superposición, de forma que un error, por ejemplo, en la locución (un carraspeo, una velocidad de lectura que no coincide con la imagen, etc.), implica repetir todos los procesos de grabación sonora anteriores (no se trabaja con pistas independientes, como en digital, sino, reiteramos, en superposición).
Finalmente, la película queda lista para proyectar: como es un material inversible, esto es, un positivo tras su revelado, se trata de algo único e irrepetible, una especie de incunable fotoquímico. cuando se proyecta, se está proyectando la película que físicamente estuvo en el rodaje.
Es por ello que siempre me gusta decir que el cine en Súper-8 (en single-8 en mi caso), permite que el cineísta (termino afrancesado que prefiero a cineasta pues implica amor y conocimiento por el cine y sus técnicas, del cual carecen muchos erróneamente denominados cineastas y que no han tocado una película en su vida) pueda demostrar su conocimiento del medio en casi todos los oficios cinematográficos implicados: camarógrafo, técnico de laboratorio, montador, técnico de sonido, guionista, director y ¡hasta locutor! 
Suelo emplear como ejemplo el símil de la construcción: es como si un arquitecto, en una obra, ejerciese no sólo su labor, sino también de albañil, carpintero, fontanero, etc. A fin de cuenta, una película es también una "obra", por eso uno siempre suele denominar a sus obras "opus". 
RETOS SUPEROCHÍSTICOS.
Cada uno de los opus de la serie "No hay futuro" procura conseguir al menos alguna hazaña nunca antes realizada. En el Opus I, por ejemplo, se trata de la secuencia filmada con la cámara cayendo desde un sexto piso; en el Opus II, la filmación con una cámara ¡de 1 euro! modificada y película de diapositiva reperforada Fujichrome Velvia, sobre expuesta un diafragma o diafragma y medio.
Mas detalles, en el siguiente enlace: http://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2017/08/super-8-fujichrome-velvia-no-hay-futuro.html
NO HAY FUTURO (OPUS II), en esta pantalla: 

NO HAY FUTURO (OPUS II) from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

martes, 5 de septiembre de 2017

PELÍCULAS "FAMILIARES" NAZIS PARA COREA DEL SUR

IG Farben, el conglomerado industrial de la época nacional-socialista famoso no sólo por producir el gas Zyclon B, con el que eran gaseados judíos, sino también por usar esclavos de campo de concentración como mano de obra, hizo aportaciones muy importantes al mundo del cine, de la mano de su marca AGFA. De hecho, con la desaparición del Kodachrome y del Technicolor de tres matrices, todas las películas en color de la actualidad se encuentran basadas en la tecnología del Agfachrome nazi de 1936 (con los acopladores de color ya incluidos en la emulsión, y no inyectados durante el revelado), en una tecnología que fue robada por los aliados como botín de guerra tras la desaparición del III Reich.

PELÍCULA OZAPHAN  
Otro sistema de cine nazi, poco conocido fuera de Alemania, Austria y Francia, es el Ozaphan, puesta a la venta en 1923, primero en 16 mm y, a partir de 1932, para el mercado hogareño de 8 mm. Si las películas, en aquel entonces, estaban fabricadas en nitrato de celulosa (35 mm) triacetato o diacetato (para pasos estrechos), las películas de Ozaphan se manufacturaban en una especie de celofán muy fino, con una emulsión muy simple y barata (que se revelaba con amoníaco) y que permitía tirajes muy económicos, con una sorprendente ausencia de grano en la imagen. Como la película era muy frágil, los proyectores, en cambio, resultaban caros, pues su construcción tenía que ser minuciosamente precisa.  
Aunque los franceses se autoproclaman como inventores del sistema, en realidad para su uso cine es obra del ingeniero suizo, de etnia alemana, Edwin Branderberger.  El Ozaphan sobrevió durante unos años nacional socialismo y hasta llegó a ser usado como película para microfilms, en los inicios de este sistema de almacenaje de datos. 
Hace un par de años, la Filmoteca de Taipéi, en Formosa, o sea la República China o Taiwán (no confundir con la dictadura comunista República Popular China), una cliente habitual de la Cinemateca de Galicia/IB Cinema, que, en estos años, nos ha pedido ciclos EN PELÍCULA de animadores norteamericanos, amén de la filmografía de Leni Riefensthal, exhibió nuestra colección de material Ozaphan.  Gracias a su recomendación, ¡ahora nos repiten el encargo en la filmoteca de Corea del Sur!: nos acaban de reservar no sólo una Kinora Lumiére de 1899 sino, también, un proyector Ozaphan y varias películas de este sistema con sus cajas originales de los años treinta. 
Las cajas son todo un testimonio de su época: en varias, aparecen familias típicamente arias disfrutando de una proyección; en otra, salen unos niños, de esos que a Hitler le gustaban -rubios, mirada celeste, mentón teutón, aspecto sano-, viendo como el operador de una cámara es un ser a caballo entre un mono y un negro.
Alguno de los aparatos de los inicios del cine que enviaremos han sido mostrados en La Coruña, hace unos años, con motivo de la exposición de José Sellier (el pionero coruñés del cine en España --y de la fotografía estereoscópica--), en época del alcalde Carlos Negreira, exposición en la que todas las vitrinas, a excepción de una (de Filmoteca Nacional española), estaban formadas por material atesorado en la Cinemateca de Galicia/IB Cinema. En aquella exposición fue un honor hacer de cicerone para el excelentísimo señor José Manuel Romay Beccaria, presidente del Consejo de Estado, y contar con la presencia del entonces portavoz de cultura en el Congreso Juan de Dios Ruano

Este verano, Dani de la Torre y la productora Emma Lustres, nos pidieron tanto una cámara como un proyector de principios del siglo XX, de la colección de la Cinemateca de Galicia/IB Cinema, para la obra que están grabando "La ley del plomo"

lunes, 4 de septiembre de 2017

AQUELLAS MARAVILLOSAS GRAMOLAS CINEMATOGRÁFICAS

Quienes fuimos niños a finales de los sesenta y principios de los setenta tuvimos la suerte de conocer, en bares, las "gramolas" (jukebox), unas máquinas, con altavoz incorporado, en las que tras introducir el importe se escuchaba de forma automática el disco deseado, de entre una selección cuyos títulos brillaban retroiluminados
Si la gramola ya estaba reproduciendo un disco, memorizaba la siguiente elección de otro cliente, que se reproducía a continuación: con 9 o 10 años me fascinaba ver como el luminoso se iba cambiando de título en título hasta encontrar la nueva melodía.
En Francia, primero, y después en los Estados Unidos,  existió una versión mejorada, denominada Scopitone, que en lugar de discos, reproducía ¡¡¡películas musicales de 16 mm en color!!!, mediante retroproyección en incorporada, en una época tan temprana como la década de los cuarenta.
La mayor popularidad de las máquinas Scopitone fue durante los años cincuenta y sesenta, cuando a las películas musicales (antecesores de los videoclips y con mucho colorido) se les mejoró su calidad de reproducción sonora gracias a las pistas magnéticas en lugar de ópticas. 
En 1959, una firma italiana (que actualmente fabrica helicópteros) introdujo un sistema similar, denominado Cinebox (en los Estados Unidos, Colorama), que, además de en cafeterías y lugares de ocio, se llegaron a instalar en trasatlánticos, pues no sólo podían reproducir cortometrajes musicales, sino también mediometrajes documentales.
En la Cinemateca de Galicia/IB Cinema tenemos la suerte de atesorar varias películas musicales de los distintos sistemas para estas máquinas. Las que están tiradas en sistema Technicolor de imbibición conservan sus colores intactos, no así las Ferrania o Eastman que han virado a rojo. 
Seguidamente, una pequeña muestra, encabezada por la princesa Liliani y Alex Mc Angus, con el exótico "Smouldering drums"
SCOPITONE CINEBOX 16 MM FILM from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

domingo, 3 de septiembre de 2017

RETROLAB: DE IMAGEN LATENTE A REVELADA EN UNA HORA.

Varias veces he escrito, en esta bitácora, del excelente trabajo de Retrolab Cinema,  laboratorio cinematográfico español (con sede en Málaga y delegación de la colonia británica de Gibraltar). 
Detrás de Retrolab se encuentra un grupo de entusiastas del fotoquímico que no son unos advenedizos, sino profesionales del medio con una trayectoria de más de un cuarto de siglo, como corresponsales de la admirada BBC (filmando y revelando en 16 mm) y otros medios.
RETROLAB: DE 35 MM Y 16 MM A S8 MM
Viendo la creciente demanda del Súper-8, que se detecta a escala mundial desde 2015, Retrolab decidió abrirse del 16 mm, el formato que ellos dominan, o el 35 mm, a todas las presentaciones de 8 mm (tipo S y N), tanto en emulsiones inversibles como en negativas.
PROCESADORA CONTINUA, YA EN MARCHA: DE IMAGEN LATENTE A NEGATIVO SECO, EN UNA HORA.
Retrolab tiene ya operativa la procesadora continua para negativo de blanco y negro, originalmente para 35 mm y 16 mm, pero adaptada para 9.5 y presentaciones de 8.
La procesadora continua (similar a la que emplea Tak Kohyama, en Tokio), ofrece una serie de ventajas que son muy importantes para el cineísta:
1) Admite cargas de 122 metros: ello garantiza una uniformidad del revelado durante todo el metraje.
2) Tras el revelado, la película, antes de salir de la máquina, se limpia químicamente, de forma que queda lista para su digitalización con altísima calidad, sin necesidad de detestables sistemas informáticos para la eliminación de manchas.
3) La película sale seca: todo el proceso, de imagen cinematográfica latente a negativo de blanco y negro totalmente seco ¡en sólo 60 minutos!
VENTAJAS PARA EL CINEÍSTA ESPAÑOL Y BRITÁNICO.
Los rayos Roentgen, acumulativos, son uno de los mas graves problemas que tenemos los usuarios fotoquímicos. Los cineístas españoles podemos enviar nuestras películas con imágenes latente a revelar a Retrolab, por una mensajería corriente, con la tranquilidad de que no pasará por Rayos X. Lo mismo le sucede a los británicos, si la envían a la dirección de Gibraltar, territorio. que Royal Mail considera un envío nacional británico. 
OTROS SERVICIOS.
La procesadora continua para película negativa es la prestación estrella de Retrolab. Gracias a ella, voy a poder rodar, por primera vez en Súper-8, un plano secuencia ¡de 25 minutos!, con una Fujica ZC1000 especialmente preparada por mi amigo Ángel Caro (se puede ver esta ZC1000, única en el mundo, encabezando el texto de esta entrada). 
Pero la firma malagueña también revela inversible E6 normal (en Retrolab he confiado para la mayor parte de "Dr. Jekyll en la ciudad de las playas" y "Pastoriza: la virgen que sobrevivió a Almanzor", filmadas con Ektachrome) 
Otros procesos de revelado que admiten son: ECN-2-E6-D97 - FOMA RM12 - D94 - VPN , tanto en material fresco como en caducado, con la tranquilidad de estar tratando con técnicos de laboratorio que llevan décadas en el complejo mundo del revelado y conocen arcanas fórmulas, casi alquímicas, que no se encuentran publicadas en lugar alguno. 
Para este tipo de procesos, el material cinematográfico, en lugar de devolverse al día siguiente, suele tardar una semana, pero, a petición del cineísta, le pueden enviar una digitalización en HD, vía cibernética, para que verifique la calidad de lo filmado, por si fuera necesario repetir algo, o vaya adelantando con el montaje.
Igualmente, para el formato Súper-8, Retrolab puede aplicar pista magnética en la banda principal. 
Retrolab, como distribuidor oficial Foma, vende esta peculiar emulsión al mismo precio que en la fábrica, en todos los formatos.
DIRECCIÓN. 
Las máquinas y fórmulas que emplea Retrolab Cinema son secreto profesional: por ello, no se admiten visitas. Para contactar, se hace preferentemente a través página de Internet o de Facebook (www.retrolab.eu), o bien, en inglés o español, en la siguiente dirección de correo electrónico: info@retrolab.eu
MUESTRA DE REVELADO.
Como no hay mejor carta de presentación que una muestra, seguidamente puede verse una secuencia revelada con la procesadora continua de latente a seco en una hora: 

RETROLAB PROCESSING TEST from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

sábado, 2 de septiembre de 2017

SECRETOS DE LA FUJICA ZC1000: AJUSTE DE LA CÉLULA DEL EXPOSÍMETRO.

La Fujica ZC1000 es la mejor cámara de cine jamás diseñada (filmación marcha atrás sin variación de la linea de encuadre, obturador variable, óptica intercambiable, fácil acople de motores exteriores, contador digital de fotogramas, macroenfoque en cualquier focal con el Fujinon EBC de serie, ...). 
Ya llegará el día en que escribiremos una entrada sobre este modelo que, como nunca ha sido mejorado, "ya no se superará jamás", como bien sentenciara a final de los ochenta mi amigo uncle Ivan Watson en su columna de Making Better Movies.
Además, es una cámara concebida para durar no años, sino décadas de uso continuo, como he demostrado con la mía, que en estos casi cuarenta años me ha acompañado desde las infernales arenas del desierto egipcio a celestiales confines del Ártico, a menudo acoplada a un Iscorama 54 con ¡dos kilos de peso adicional!
¿CÓMO CONSEGUIR UNA FUJICA ZC1000?
Mi primera ZC1000 la compré, de adolescente, en 1978, por 133.000 pesetas, pagándola a 10.000 mensuales (5.000 que ganaba en UCD y otros 5000 que me daba mi querida madre), en el desaparecido establecimiento Foto Miguel de La Coruña. Sobre esta ZC1000, escribí un exhaustivo banco de pruebas, publicado por Cinema 2002 y Nueva Lente,  que causó tal sensación que hizo vender, en España, muchas Fujica ZC1000 (buena parte, en Cataluña).
En 1979 el señor Mampel, uno de los dueños de Mampel Asens, en aquel entonces representantes para España de Fujifilm, me localizó a través de la redacción en mi colegio mayor, el Sant Jordi de Barcelona. Como agradecimiento por las ingentes ventas realizadas, gracias a mis artículos, me regaló una Fujica ZC1000 del nuevo tipo, N (con ligeras mejoras); fue la primera unidad que llegó a España, y que se había usado para mostrar sus virtudes tanto en Sonimag como en la sede de Mampel Asens (ahora Fujifilm), en Aragón, 180. Es una historia también para otro día, pero esta unidad fue ajustada de forma individual para mí, de forma que proporciona las cadencias absolutamente precisa (muy importante para el sonido directo sincronizado). Posteriormente, al estar muy contento con mi Fujica ZC1000N, vendí la normal al camarógrafo coruñés Luís Longueira, heredada por su hijo.
Todo cineísta serio debería poseer una ZC1000, junto a su Beaulieu, a su Canon XLS o DS8, a su Nikon R10 o a su Bauer A512.   
Retro Enterprises, de Tokyo, además de suminitrar, para la Fujica ZC1000 (que emplea cartuchos Fujifilm de Single-8), las mejores emulsiones de color inversibles jamás fabricadas, como la Fujifilm Provia y la Fujifilm Velvia), también vende de forma regular Fujica ZC1000 (y sus accesorios), totalmente revisadas y con garantía de un año, por alrededor de dos mil euros (es menester considerar que está cámara, si se tuviese que producir hoy, con su compleja óptica, y su singular mecánica, no se podría vender por menos de 6.000 u 8.000 euros).
Con un poco de suerte, se pueden conseguir mucho mas baratas a través del grupo de Facebook del cual soy administrador Super 8mm (dirección: https://www.facebook.com/groups/27648968851/ ), actualmente con 3.500 miembros, alguno de ellos de renombre internacional, como J.J. Abrams o Phil Vigeant, por no hablar de Chris Richter, vicepresidente de Kodak), o bien, mediante el portal de compra-venta Ebay.
El material cinematográfico que se compra a través del grupo Super 8mm suele estar casi siempre en estado de uso inmediato pues procede no de desvanes o herencias, sino de cineístas que lo usaban y lo mantenían a punto. En Ebay, la historia es muy distinta. La ventaja de Ebay es que muchas veces, si no se tiene prisa, y hay algo de suerte, se consiguen auténticas gangas. La desventaja es que, en el caso que nos ocupa, las cámaras de cine, suelen venderse unidades que llevan paradas desde los años ochenta, que es preciso engrasar y ajustar. 
En el caso concreto de la ZC1000, si lleva décadas guardada, lo mas probable es que la célula del fotómetro se encuentre desajustada y que la cámara (que, recordemos, carece de fotómetro automático, aunque sí lo lleva incorporado), sobre exponga o sub exponga.
En esta entrada explicaremos como ajustar el fotómetro incorporado, al alcance de cualquiera. 
REGULACIÓN DEL FOTÓMETRO.
El caso mas raro que he visto jamás es el de una Fujica ZC1000 nueva, pero sin uso, a la que le había crecido un hongo en la fotocélula. Solucionarlo, exigió cirugía mayor. Lo mas común es que, simplemente, con los años transcurridos sin uso, la fotocélula registre una lectura equivocada, para arriba o para abajo, en máximo un diafragma. 
Este margen de error no significa nada para película negativa, cuya latitud es enorme, pero es muy grave para inversible, en la que hay que el cineísta debe afinar al máximo pues, con determinadas emulsiones, como la Velvia, un error de sólo un tercio de diafragma de subexposición se traduce en colores de piel nada naturales. 
MATERIAL NECESARIO.
Para el ajuste de la célula de la Fujica ZC1000, aparte de un fotómetro de mano que nos proporcione una lectura correcta -para así determinar el tipo de corrección (sub exposición o sobre exposición) y su grado (hasta un diafragma, en este ajuste)-, sólo necesitaremos: una mesa limpia e iluminada, un destornillador de precisión del tipo estrella con cabeza intercambiable y una envase vacío de carrete fotográfico de 35 mm. para guardar los minúsculos tornillos y que no acaben perdidos en el suelo. 
1) DESMONTAR LA TAPA DEL COMPARTIMENTO DE  PELÍCULA, es el primer paso. Se logra fácilmente quitando tres tornillos y luego, cambiando la cabeza de destornillador por una de tipo punzón, levantándola desde el lado opuesto a la ventanilla de presión de la película (como se ve en las siguientes fotografías).

El destornillador conviene que sea de buena calidad pues, en caso contrario, se pueden mellar las cabezas de los tornillos. 
Una vez levantada la tapa, con ayuda del punzón, en la parte superior, a la izquierda, podemos ver un pequeño potenciómetro. 
2) SEGUNDO PASO: AJUSTE DEL POTENCIÓMETRO.
Si, con la cabeza del punzón, movemos el potenciómetro con cuidado hacia arriba, abriremos el diafragma, mientras que hacia abajo lo cerraremos. Mientras lo desplazamos suavemente, en avances de 10 grados, en cada paso hay que ir mirando por el visor y comprobando en el aro de diafragmas del objetivo, hasta alcanzar el valor correcto coincidente con el fotómetro de mano.

AVISO IMPORTANTE: la célula incorporada se encuentra concebida para determinar una lectura correcta en objetivos a partir de 5.5 mm. Con granangulares mas extremos, como con el Century de 3.5 mm, la cámara sobre expondrá casi un diafragma. Ello se soluciona o bien desde este ajuste, o bien, mucho más fácilmente (pues será un uso ocasional), con la aguja del corchete del visor, o cerrando el obturador a 80 grados. 
¿Y SI SE NECESITA UN AJUSTE MAS IMPORTANTE?
Cuando la célula de la ZC1000 necesita una corrección mayor de un diafragma, entonces, hay que ir a otro potenciómetro (señalado por mi dedo, en la fotografía inferior), que se encuentra junto al ajusto fino de velocidad de filmación. Este potenciómetro, sin embargo, es menos accesible pues hay que extraer medio cuerpo de la cámara, de forma que recomendamos que su uso sea encomendado a un profesional.

viernes, 1 de septiembre de 2017

VERANO CORUÑÉS EN FUJICHROME

Finaliza el verano en mi ciudad, que inmortalizo con algunas diapositivas tomadas empleando distintas emulsiones añejas de mi congelador, sobre todo Fujichrome Velvia 50 y la rara (que guardo como plata en paño, y nunca mejor empleado el término) Fujichrome Fortia 50, la película en color mas sorprendente y extraña jamás fabricada y que sólo se vendió en Japón
Es increíble, pero ayer por la mañana salí de casa con 18 grados y hoy, uno de septiempre, ¡¡¡con 13 grados!!! El otoño se encuentra a la vuelta de la esquina. 
EL APOCALIPSIS QUE NUNCA LLEGÓ.
Hace unos añitos, cuando Kodak interrumpió la fabricación de su línea de película inversible para diapositivas (transparencias) en color, uno se asustó y, como pensaba que el final estaba próximo, acaparé cargamento de mis emulsiones inversibles favoritas, preparado para un futuro apocalíptico sin película de diapositivas en color: guardados los carretes a mas de veinte grados bajo cero, tendría material para seguir disparando diapositivas unos años mas.
Fujifilm estaba, también, a punto de tirar la toalla cuando, de repente, en 2015 la venta de material fotoquímico comenzó no solo a remontar (en el caso del negativo e inversible), sino a dispararse, (en la fotografía instantánea fotoquímica, hasta el punto que Fujifilm ha comercializado un nuevo formato cuadrado).
Fujifilm no sólo siguió fabricando la Velvia (en 50 y 100 ASA), la Provia (en 100 y 400 ASA), amén de todas las líneas destinadas al mercado del consumidor poco exigente (no hay experiencia mejor que admirar, con un buen proyector y luz de xenón, la proyección de una diapositiva), sino que, además, en negativo, mejoró hasta niveles inauditos su Fujicolor de 1600 ASA, que ahora se denomina Natura (espero probarla durante este otoño e invierno).
Kodak, por su parte, ha decidido mantener sus líneas negativas e, incluso, ha prometido reanudar, desde Rochester, la fabricación de la inversible Ektachrome 100.
VACIANDO LA NEVERA.
Ahora tendré que ir dando salida a todo el material acumulado en mi congelador, que intercalaré con carretes frescos, fabricados recientemente, de forma que mis cámaras fotográficas Fujifilm (todas ellas compradas a mediados ochenta), puedan funcionar a pleno rendimiento (incluso la HDM, sumergible de forma directa, sin carcasa).
Mientras mis cámaras mecánico-químicas duran décadas de uso continuo, en condiciones adversas, la gente que a principios de los noventa se paso al digimerde, ¿cuántas veces ha tenido que cambiar de cámara, por obsolescencia o avería irreparable? ¿Conservan buenas parte de sus fotografías o se han perdido en discos duros que dejaron de funcionar? 
Las mías, sin embargo, son eternas, con un negativo o la diapositiva capaz de durar siglos y que siempre se podrá escanear en cualquier sistema futuro.  
UNA CÁMARA TRADICIONAL ES TAMBIÉN UNA CÁMARA DIGITAL. 
Y es que una cámara fotográfica tradicional es, a la vez, la mejor cámara digital. Un negativo o diapositiva de calidad, como los que fabrican Kodak o Fujifilm,  ofrece una resolución y una textura inalcanzable actualmente por la tecnología digimerde
Con el escaneo del original, automáticamente se tiene una versión digital, que son las que se reproducen con esta entrada. Pero se siguen conservando las diapositivas o negativos, amén de copias en papel químico, para su archivo para la posteridad.