lunes, 18 de julio de 2016

EN EL CORAZÓN DEL GRAN GLACIAR: SÚPER-8 EN GLORIOSO ISCORAMA

EN EL CORAZÓN DEL GRAN GLACIAR: SÚPER-8 EN GLORIOSO ISCORAMA.
Este cortometraje es otro de los cuatro documentales que componen la tetralogía ártica. Aunque las filmaciones las hice en el 2011, la sonorización, por unas causas y otras, no la llevé a cabo hasta el año pasado. Antes de su visionado, en estos tiempos de digimerde, tal vez sea menester aclarar ciertos puntos de su realización.
El súper-8 presenta de origen un formato académico (de ratio 1:1.37, el "cuadrado" de los viejos televisores). ¿Por qué esta película se encuentra, sin embargo, en 16.9, si es en súper-8? La explicación es que la filmé con un anamórfico ante el objetivo primario (que comprime la imagen durante la filmación y la descomprime durante la proyección, a fin de conseguir pantalla panorámica). El formato que se consigue es glorioso: nadie diría que es súper-8, pero me supuso un esfuerzo extra pues a los dos kilos de la cámara y su lente primaria (Fujinon EBC) tenía que añadirle los dos kilos del anamórfico. La cámara empleada es mi vieja y fiel Fujica ZC1000 (que me ha acompañado durante casi 40 años de mi vida), con el objetivo Fujinon EBC de 10 aumentos y anamórfico Iscorama 54.
¿Qué emulsión utilicé? Una de mis favoritas: la espectacular película Fujichrome Velvia, en su versión de 50 ASA. Aunque este stock no es el mejor  para reproducir tonos de la piel, el resto de los colores, sobresaturados, son más bonitos que en la realidad, con una ausencia de grano absolutamente increíble. De hecho, en el sector, a esta película se la conoce como "Disneycolor".
La Velvia 50, la película cuya comercialización supuso el principio del fin de la ahora difunta Kodachrome, aunque para diapositiva tiene una sensibilidad de 50 ASA, para su uso cine es mejor exponerla a 25 ASA y, además, no equivocarse con el diafragma: su latitud es de sólo ¡1/3 de diafragma! Un mínimo error es letal. Por eso, la odian los directores de fotografía acostumbrados a la facilidad del digital.
El paso de "En el corazón del gran glaciar" es Súper-8 pero, debo aclarar, que se encuentra filmado en cartuchos single-8 de Fujifilm. Los cartuchos de single-8 fueron pensados por Fujifilm para emplear con película de poliéster extrafino pero, como ahora, en inversible de color,  tenemos que recurrir a material sensible originalmente fabricado para diapositivas en triacetato de celulosa, mas grueso, como ocurre con la Velvia 50, en lugar de 15.25 metros (para tres minutos y veinte segundos), en cada cartucho sólo entran, en el caso de Velvia 50, 10.50 metros de película.
Tras su revelado, al tratarse de un material inversible, la Velvia proporciona un positivo listo para su proyección directa o digitalización -para su distribución en Internet-.
Mucha gente cree que en el Súper-8 no es posible el sonido directo labialmente sincronizado. Como está película demuestra, no sólo es factible, sino que, además, lo es nada menos que con sonido estereofónico con Dolby. Para ello, la cámara va sincronizada a un walkman Sony profesional WMD6C, especialmente modificado por mí; en este walkman empleo cintas de cassette Fujifilm de óxido de beridio (que permite grabar en posición cromo);  el óxido de beridio presenta una ventaja sobre otros revestimientos magnéticos: no se desmagnetiza con el tiempo.
 El montaje lo hice a mano, con moviola, cortando y pegando película físicamente. Posteriormente, le añadí las pistas magnéticas, en los bordes de la película. La sonorización fue llevada íntegramente con el proyector Fujicascope SD25 con velocidad contralada a cuarzo.
¿Cómo se sonoriza con película de súper-8?  Primero, sincronizamos los sonidos directos. En las siguientes fases, en sobreimpresión y por este orden: sincronización de la música, sincronización de efectos sonoros y, por último, locución. Cualquier error en una de estas últimas partes del trabajo significa empezar la sonorización desde el principio de la secuencia pues, en sonido magnético estereofónico de súper-8, el sonido va sobreimpuesto con borrado parcial de lo precedente.
Estamos, pues, ante pura artesanía italiana con precisión nipona, persistencia británica y entusiasmo español.
¿Por qué me complico la vida filmando con cartuchos de single-8 en lugar de súper-8? Es una historia para otro día, que los del inframundo digital no alcanzarán a comprender.
El cortometraje, aquí:
https://vimeo.com/172158390

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