martes, 19 de julio de 2016

FUJIFILM AL AUXILIO DE LEITZ

FUJIFILM AL AUXILIO DE LEITZ.

Medio mundo superochístico sabe, gracias a mis artículos técnicos en Schmalfilm, Ciné 816 o International Movie Making,  que mi cámara de cine favorita es la Fujica ZC1000: ¡me acompaña desde hace casi cuarenta años!

Su diseñador, Shigheo Mizukawa -a quien conocí personalmente cuando estuve "Lost in translation" en Tokio-, me confesó que cuando comenzó a diseñar la CZ (así se denominaba al principio), se inspiró en ciertos aspectos de la Leicina Special, de forma que, por este mérito,  el modelo cumbre de la mítica marca teutona tiene un lugar reservado en mi corazón.

Si bien, tengo que aclarar que no es mi cámara favorita para película en cargador de Kodak: antes prefiero la última evolución del modelo con el que filmaba el general Franco, de Bauer, eso sí, convenientemente "customizado" para aceptar varias sensibilidades. Pero esto es una historia para otro día (también, cuando tenga tiempo, escribiré -desafortunadamente con un veredicto negativo- sobre las Beaulieu o las Canon XLS).

La Leitz, pese a su renombre, y a que en su día, cuando uno era un niño, costaba más que un buen coche, adolece de varias carencias incomprensibles, que detallaré otro día (no obstante, adelanto que una de ellas es el obturador variable, fundamental para mi).

Otro fallo es su empuñadura, sumamente incómoda para los que solemos filmar cámara en mano, con un agarre, casi doloroso,  que sólo podía haber surgido de la mente perversa de un diseñador alemán tal vez procedente de I.G.Farben.

¿Cómo solucioné este problema de la Leitz? Shigeo Mizukawa vino en mi ayuda, de la mano de Fujifilm, con la empuñadura superior desmontable en la Fujica ZC1000. Este accesorio opcional, en la ZC1000, tiene varios usos: soporte del micrófono, palito tipo selfie, empuñadura inferior en lugar de la estándar y, entre otros, unípode telescópico. Pues bien, manteniendo replegada la empuñadura de la Leitz, la accesoria de Fujifilm, gracias a su diseño ergonómico, permite un agarre muy cómodo de la cámara (conservando su uso como unípode, como se ve en una de las fotos). Eso sí, con esta solución,  la Leitz hay que dispararla con el botón superior.

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