viernes, 7 de abril de 2017

DOBLE SÚPER-8 PARA UN ENCARGO PROFESIONAL.

La crisis nos obliga a aceptar trabajos que antes no haríamos, como ser copartícipes en una sesión de moda para una marca textil, con destino al vídeo para tiendas de su colección de otoño. Su diseñador de campaña, con el que firmamos un documento de confidencialidad, quería unas pocas tomas en blanco y negro en Súper-8 inversible.
Prueba de la cámara, la víspera del rodaje.
Como la calidad de imagen es vital, así como la rapidez en el plazo de entrega, elegimos el formato Doble Súper-8, que viene en ancho de película de 16 mm pero con perforación tipo S.
REVELADO EN LA PROCESADORA CONTINUA DE RETRO LAB CINEMA.
Al ser el DS8, de hecho, 16 mm, ello permite ser revelado en la procesadora continua de 16 mm de Retro Lab Cinema, en Málaga, la misma que durante años se estuvo empleando en Gibraltar para ciertos reportajes de la BBC. 
Recién llegada de fábrica.
PRIMERA INCURSIÓN EN MODA.
No me dieron muchos detalles (es increíble el secretismo que impera en el mundo de la moda) pero, parece ser, que emplearán solo unas pocas tomas: sin embargo, rodé ¡¡¡120 metros de metraje!!!  Me encanta esta prodigalidad, uno que está acostumbrado a aprovechar hasta el último fotograma.
Además, se trata de un trabajo bien pagado y rápido: nada de esperar meses para cobrar; hoy ya tenemos el ingreso en IB Cinema. ¡Alucinante!
Ventajas, tal vez,  de ser el único, en Galicia, que domina los arcanos secretos de la tecnología mecano química. Dios quisiera que salieran este tipo de trabajos más a menudo. Aunque no a uno no le gusta trabajar "por encargo" (sino que prefiere ser el que controla el producto desde el principio hasta el final) , con dos niños en la universidad, no queda otra que buscarse los garbanzos donde sea (y, en este caso, el cliente final goza de mi admiración máxima).
Cada rollo, en su envase de acero.
Hoy mismo, por la mañana, ha salido el material filmado vía SEUR a Retro Lab Cinema: dos rollos de 30 metros (x 2, o sea, 120 metros en total) cada uno, de película Foma recién llegada de Chequia, con fecha de caducidad para junio de 2019.
La compleja labor de enhebrado no es apta para gente del mundo "digimerde"
La cámara, la Canon DS8, la versión en DS8 de la conocida Scoopic de 16 mm, que puse a punto días atrás: este modelo proporciona una estabilidad de imagen muy alta debido no sólo a su presor sino a su espectacular sistema de doble rodillo dentado de alimentación.
DS8: 16 mm con perforaciones tipo S en ambos bordes.



jueves, 6 de abril de 2017

UN OPUS DE IB CINEMA EN "THE WASHINGTON POST"

"MINOTAUROMAQUIA: PABLO EN EL LABERINTO", la aclamada producción de IB Cinema,  sigue proporcionando alegrías para España, nuevamente en Estados Unidos: esta vez nada menos que en el "Washington Post", un fotograma de nuestra famosa película de stop motion es elegido para ilustrar un artículo sobre el ciclo de animación española que recorre el universo mundo. Nos hemos enterado hoy. Esta obra maestra fue escrita y dirigida por ese genio que es Juan Pablo Etcheverry.
El enlace al periódico es el siguiente:
https://www.washingtonpost.com/express/wp/2017/03/30/where-to-check-out-from-doodles-to-pixels-the-dc-web-fest-and-more-film-events-this-week/?utm_term=.2c7f12c18361
Me encanta el lema del famoso rotativo: "la democracia muere con la oscuridad".
Paralelamente, la película nos ha sido solicitada esta semana por el Dr. Henry Keazor, de la Universidad teutona de Heidelberg,  y por el festival Cinematek de Bruselas.
"Minotauromaquia: Pablo en el laberinto" formó parte de una apuesta por la stop motion de altísima calidad, hecha desde Galicia, en los estudios IB Cinema: todavía nuestros platós están adaptados para esta modalidad de animación, con una motion control Harryhausen descomunal.
Desgraciadamente, si bien IB Cinema,  con sus producciones en stop motion, ha consechado premios por todo el globo terráqueo en su redondez, ni en Galicia, ni en España, se ha conseguido respaldo por parte ni de la TVG, el principal consumidor audiovisual de la región donde tenemos la sede,  ni de TVE.
La stop motion es una técnica de animación compleja y cara, pero que no se ve desfasada al poco tiempo, como ocurre con los dibujos hechos por ordenador, de forma que buenos productos rodados bajo esta modalidad ofrecen una excelente oportunidad de negocio para las televisiones (lo saben bien los británicos). 
Desgraciadamente, en este país chiripitifláutico, la calidad no se valora y reputados artistas especialistas en stop motion tienen que buscarse los garbanzos fuera de España.
La mejor forma de disfrutar "Minotauromaquia" es en 35 mm pero, quien lo desee, puede hacerse una idea viéndola en el siguiente enlace:




MINOTAUROMAQUIA: PABLO EN EL LABERINTO from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

miércoles, 5 de abril de 2017

MÍTICA BELL & HOWELL FILMO 70 DE 16 MM

La Bell & Howell Filmo 70 es la única cámara de cine de 16 mm que se mantuvo en fabricación ininterrumpida durante la friolera de 56 años, desde el mismísimo nacimiento del formato en 1923.
Es el modelo con el que Robert Capa filmó la contienda civil española, la empleada por los norteamericanos para la mayor parte de las filmaciones durante la II Guerra Mundial, Vietnam y otros conflictos, así como la "protagonista" de la película de culto "El fotógrafo del pánico".
Mi ejemplar, con mas de medio siglo, tuve la fortuna de conseguirlo totalmente nuevo, sin usar, ¡hasta con la garantía sin cubrir!, hace unos 16 años.
Poco a poco, lo voy a ir poniendo a punto "para estrenarlo" con el fin de filmar un proyecto muy especial, largamente postergado,  con unas latas de película inversible de 16 mm que han acabado en mis manos, de la extraordinaria emulsión Fujichrome Velvia, que han pasado por las neveras de varios cineístas europeos, en lo que ya, de por sí, es una historia en sí misma.
Lo bueno de la Bell & Howell es que no necesita energía eléctrica: su motor funciona a cuerda, y el resto de las funciones, que en el mundo del digimerde se encuentran automatizadas, como el foco o el diafragma, aquí son íntegramente manuales.



martes, 4 de abril de 2017

WITTNER: ¿COMERCIANTES HANSEATICOS O MERCADERES OTOMANOS?

"Sisar" es un término que, en español, cayó en desuso: designa a la acción de hurtar pequeñas cantidades, de forma que "no se note".  La "sisa" fue bastante frecuente en los tiempos de penuria de la postguerra española por parte de comerciantes sin escrúpulos con balanzas trucadas a su favor, y, posteriormente, por vendedores ambulantes que, como muchos eran gitanos, en España, actualmente, cuando alguien, no necesariamente de esa etnia, tiene en la sisa su práctica comercial habitual, los clientes se refieren a él como "vaya tío más gitano" (¡aunque hay gitanos totalmente honestos!).
Pues bien, la gente de Wittner, mas que alemanes (siempre tan serios en sus tratos comerciales), parecen gitanos, sisando en el material, como veremos.
SISAR EN PELÍCULA
Todos recordamos los elevadísimos precios que hace años tenían, los de Wittner,  para determinadas piezas de Elmo, Braun y Beaulieu, hasta que la competencia de César Ballesteros, mientras tuvo abierto su taller CBD, les obligó a bajar a cantidades menos abusivas. Sin embargo, nada que objetar: es la ley del mercado. Pero sí recae sobre Wittner la pena moral:   márgenes de beneficio abusivos, a costa de creadores y artistas.
Cuando hace unos cuatro años, los de Wittner, comenzaron a vender la AGFA Aviphot, "olvidaron" mencionar que se trataba de un viejo material caducado ¡que llevaba fabricado, en aquel entonces, dos lustros atrás!  Ocultar algo tan fundamental como la fecha de fabricación de un material sensible no es una práctica comercial muy ortodoxa, aunque se podría tolerar.
 (Nota importante: fuentes cercanas a Gevaert nos aseguran que la última colada de la Aviphot fue en septiembre de 2014; sin embargo, el responsable de un bien conocido laboratorio dice que, desde hace mas de diez años sólo se está cortando y reperforando Aviphot procedente de rollos maestros fabricados dos décadas das atrás).  
Lo que sí es una auténtica "gitanería", en el sentido tradicional del término, es "sisar" metros de película en las bobinas y cartuchos de AGFA Aviphot.
Aunque las bobinas de 72,50 metros advierten que puede haber un error de longitud de aproximadamente el diez por ciento para arriba o para abajo, en las cuatro bobinas que hace cuatro años he comprado, el error fue siempre a su favor: ni una sola trajo un fotograma de mas; todas vinieron con bastantes metros de meno, ¡incluso una tenía unos 55 metros!, cuando, con un margen de error del diez por ciento, tendría que haber contenido entre 65.25 metros y 80 metros.
Naturalmente, nunca más volví a comprar bobinas de AGFA Aviphot.
Recientemente, mi amigo André Egido me regaló un cartucho súper-8 de AGFA Aviphot envasado por Wittner, que empleé para probar una cámara Bauer modificada por el propio Egido.
En el envase, la consabida advertencia del margen de error de + o - el 10 por ciento.
Tengo que aclarar que, de la película Aviphot, al ser un poco mas fina que lo normal (es de poliéster), tranquilamente se podrían introducir unos 18 metros en cada cartucho de Súper-8. Pero uno, dada mi experiencia anterior con Wittner, contaba no con 18, ni siquiera con los 15 anunciados, sino con solo 14 metros (desde 1965, los cartuchos de Súper-8, de cualquier fabricante, siempre han venido con 15,25 metros, que son 50 pies exactos).
Pobre de mí: ¡la cámara dejó de filmar con el contador en 12 metros! ¡Ni un gitano "sisaría" tanta película! Lo peor de esta sisa: el último plano quedó sin filmar: ¡grrrrr!
El cartucho llevaba en poder de Andrés Egido bastante años: es posible que, en todo este tiempo,  en Wittner hayan mejorado su sistema de medición del metraje de la película, aunque resulta sospechoso que, siempre, los errores hayan sido a su favor.
Ahora me encuentro un poco preocupado pues, entre cuatro filmmakers españoles, vamos a encargar en Wittner cuatro latas de 330 metros de la película en blanco y negro Agfa Scala, una emulsión cuyo blanco y negro fue todo un descubrimiento cuando lo usé para filmar "No hay futuro (Opus 1)". Además, como su soporte es tan fino ¡entran casi 15 metros en cada cartucho Fujifilm! Y no se atasca al filmar marcha atrás, como otras películas de soportes mas gruesos. Espero que los de Wittner se comporten honestamente, como los antiguos comerciantes alemanes de la Liga Hanseática, y vendan los metros que anuncian.
El blanco y negro del la Scala, que me satisfizo plenamente, puede ser visto en este cortometraje: 


NO HAY FUTURO (OPUS 1) from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

lunes, 3 de abril de 2017

¿KODAK OLVIDÓ COMO FABRICAR SUS CARTUCHOS?

Aunque filmo casi todo en Single-8, preferentemente con la Fujica ZC1000 y, ocasionalmente, con la pequeña Fujica P2 (con el obturador reducido a 150 grados), últimamente hago uso, también, de la gama Bauer de Súper-8, gracias a André Egido, que solucionó el único problema de estas cámaras: su ajuste automático sólo para 40 y 160 ASA.
André Egido las modifica, añadiéndoles un mando giratorio, de forma que el usuario ¡¡¡puede elegir de forma manual!!! cualquier sensibilidad de la película. André Egido, un buen amigo, fue el antiguo técnico de Braun y Bauer en Francia. En su taller, miles de piezas de repuestos para cámaras de ambas marcas. Por supuesto, los proyectores Visacustic tampoco tienen secretos para él. Y su tienda, ¡ay, su tienda!, es una especie de cueva de Aladino para el filmmaker, con todo tipo de accesorios, incluyendo la rara lámpara de la moviola Siemens.
Naturalmente, André Egido vende todo con factura oficial y garantía. Su web es: www.cine-super8.net
WITTNER AVIPHOT VS KODAK VISION 50.
¡Lo mejor y lo peor del súper-8!, según algunos:  la Kodak Vision 50, una maravilla de la tecnología fotoquímica, y la AGFA Aviphot, dicen que la peor película en color jamás fabricada, en una opinión que no comparto: personalmente, uno considera que no hay emulsión mala, sino solo rendimientos diferentes.
El cineísta debe dar gracias a Dios por tener una amplia gama en que poder elegir pues las distintas propiedades permiten escoger la mas adecuada para cada relato. Por ejemplo, para una obra sobre la crisis,  uno no filmaría con la Visión 50,  como tampoco seleccionaría la Aviphot para un trabajo de promoción turística.
BAUER A512
Gracias a la modificación de André Egido, puedo dar uso a mis dos Bauer A512, que llevaban paradas desde el 2005, en lo que era una pena, pues su objetivo, el Schneider Neovaron 6-70 mm es uno de los mas nítidos jamás fabricado. Otro día hablaré sobre este modelo.
Ayer domingo, al cargar mis dos 512, una con Aviphot de Wittner, y la otra con Kodak Visión 50, veo que la Aviphot indica el tipo de película en el lugar normalizado por Kodak en 1965 ¡¡¡pero, sorprendentemente, la Kodak Vision no lo hace!!! ¿Olvidó Kodak sus propios estándares para la fabricación de cartuchos Súper-8?  Cuanto ante, los amigos de Kodak deben solucionar este problema de etiquetado.
NUEVA CÁMARA DE KODAK.
Me comenta Tommy Madsen, el diseñador de la nueva cámara súper-8 de Kodak, pronto a la venta, que ésta vendrá con el ventanuco adaptado para las etiquetas que no respetan la estandarización. El que la nueva cámara no cumpla con las propias reglas publicadas por Kodak para el formato Súper-8, en 1964, si es deliberado (cosa que dudo),  se trata de un grave error de mercodotecnia.
¿Cuántas cámaras conseguirá vender Kodak este primer año: 2.000, 3.000? A cambio, en el mundo, existen millones de cámaras, funcionando y en uso, manufacturadas en su día por prestigiosos fabricantes y construidas para durar, en una época anterior a la obsolescencia programada.
Puestos, en Kodak, a modificar una especificación, podrían haberlo hecho de algo fundamental: la base de la película, sustituyendo el triacetato por el poliéster. Un poliéster extrafino puede acomodar hasta casi 30 metros de película en un cartucho de Súper-8. Como ninguna cámara fabricada hasta el presente (con la sola excepción de la especial para MFA), puede contar ese metraje, ¡este sí que sería un buen argumento de ventas!, y no un simple cambio de etiqueta. Por otra parte, como archivista, puedo asegurar que el poliéster es muy superior al triacetato de celulosa.

domingo, 2 de abril de 2017

CANON DS8: UNA CÁMARA MUY ESPECIAL

Odio los planos-secuencias que, en general, en cine, salvo raras excepciones, no los encuentro justificados. En Súper-8, a su velocidad normal de 18 fotogramas por segundo, como cada cartucho contiene sólo tres mil seiscientos fotogramas, los planos secuencia de mayor duración que se pueden filmar son de tres minutos con veinte segundos. 
Para ocasiones en que, siendo necesario el Súper-8,  sea menester exceder este metraje, en un uso profesional, el cineísta sólo puede circunscribirse a tres cámaras, que admitan bobinas de Doble Súper-8 de 32 metros.
DOBLE SÚPER-8
El Doble Super-8 se suministra en película de 16 mm de anchura pero con perforaciones tipo S a cada lado. En la cámara, primero se expone una mitad, y después la otra. Tras el revelado, el material filmado se corta longitudinalmente en dos tiras, de forma que se cuenta con 64 metros de filmación.
Como se pueden rodar 32 metros sin interrupción, ello permite planos secuencia de algo más de siete minutos a 18 fotogramas por segundo. Para estas bobinas de treinta metros de DS8 se fabricaron tres cámaras, dos de ellas en serie: la Canon DS8, la Elmo C300; y la Pathe DS8 de producción bajo pedido adaptada de 16 mm;

Mi Pathe DS8
Aparte está la Bolex H8, que es una conversión de estándar ocho a DS8. No consideramos las cámaras soviéticas, pues todas ellas son para bobinas pequeñas, de hasta 10 metros únicamente.  En la entrada de hoy, nos ocuparemos de la Canon DS8.
CASI CUATRO KILOS DE CÁMARA.
La Canon DS8 es la versión en Doble Súper-8 de la famosísima Canon Scoopic de 16 mm, durante años utilizada para filmar noticiarios, documentales y en televisión. Comparten ambas el mismo cuerpo pero con, incluso, mas refinamientos técnicos en la versión DS8, pues a diferencia de la de 16 mm,  dispone de obturador variable y rebobinado eléctrico.
En su día, antes de 2005, la empleé bastante pues era la única forma de filmar Kodachrome sin filtro: para Kodachrome, el Súper-8 siempre se vendió en versión de tunsgteno, de tal manera que para rodar con luz de día, a 5.500 grados Kelvin, resultaba menester hacer uso de un filtro, circunstancia que siempre me disgustó: ¡cuantos menos elementos ópticos existan entre la película y la escena,  mejor! 
Este problema no ocurría, sin embargo,  en Single-8, pues la película Fujichrome 25 se vendió siempre para filmar con temperatura de color para luz de día.
Gracias a la Canon DS8 y el Kodachrome 25, para 5.500 grados, ¡pude obtener unas imágenes sin filtro que aun hoy sorprenden por su colorido y nitidez en Kodachrome!
Aparentemente, la Canon DS8 comporte el objetivo de la Canon 814, pero es sólo en apariencia: cada uno de sus cristales cuenta con mas tratamientos del sistema Spectral Coating, algunos son de tierras raras,  y, además, dispone de auténtico diafragma de iris circular.
Si ahora la he desempolvado, mi Canon DS8,  es por que la voy a poner a punto, tras más de una década en la vitrina, pues necesito usarla para un requerimiento especial de un cliente de IB Cinema en el que emplearé dos rollos de treinta metros de Fomapan, una película en blanco y negro muy rica en plata que se hace en Chequia.
Otra de las ventajas de esta cámara es la estabilidad de las imágenes: no sólo incorpora, la DS8, un presor, sino que, además, la película, al salir de la bobina suministradora y, también, antes de entrar en la receptora, pasa por sendos rodillos dentados. Con semejante golosina técnica, y estando equipada con motor para el rebobinado eléctrico, nunca entendí como la marcha atrás sólo podía funcionar con el obturador cerrado, de forma que imposibilitaba filmar ciertos trucajes.
Tampoco me gusta, de la Canon DS8, su sistema de medición de luz a través de un objetivo separado (sorprendentemente, con su propio iris, en una complicación digna de admiración) -aunque  apunta a un ancho de sólo veinte grados, lo cual es de ayuda, ciertamente-.
Carece, la DS8 (¡estamos hablando de una cámara de 1970!), de disparador electromagnético; tampoco tiene motor para el objetivo de focal variable; ya está escrito que es muy pesada y, además, escandalosa: al propio ruido de la cámara, nada discreto, hay que añadir el de las bobinas girando.
A cambio, la Canon DS8 ofrece una asombrosa calidad de imagen, una robustez incuestionable (íntegramente metálica) y es muy parca en el consumo de energía.
¡Me encanta su libro de instrucciones!, agradeciendo su compra y asegurando que proporcionará años de servicio; cuando lo redactaron, ¿se imaginarían que medio siglo después, en un remoto lugar de Europa, alguien la estaría usando todavía?



sábado, 1 de abril de 2017

III EDICÍÓN LC GLOBAL SÚPER-8 DAY, CON EL APOYO DE AGHADIC

Ya tenemos fecha mundial (pues el acto se celebra simultáneamente en Tokyo, Los Ángeles, Londres, Berlín y La Coruña) para la III Edición de GLOBAL SÚPER-8 DAY: será el sábado 9 de diciembre de 2017.
En La Coruña, a la vista del éxito mediático y de público de las ediciones precedentes, repetiremos el mismo esquema:
1) Animatoon, en su tercera edición, un festival de clásicos de la animación en Súper-8 que este año contará con un cortometraje del estudio puntero en técnica stop motion, Aardman.
2) Memoria del S. XX: Cinema recuperado. Si en la I Edición, LC Súper-8 Global Day se honró en contar con la presencia de José Luís Moar, parte de cuya obra cinematográfica fue proyectada, en la II Edición tuvimos la fortuna de homenajear a Antonio Docampo, poco antes de su fallecimiento, en lo que fue, en palabras de su hija, "la última alegría antes de su muerte"; también, proyectamos el primer cortometraje de animación tradicional en color filmado en Galicia.
Para este 2017, tenemos ya afianzado algo muy especial: proyectaremos en Súper-8 las elaboradísimas filmaciones surrealistas filmadas en Galicia durante principios de los sesenta por el que fuera un afamado artista de relieve internacional, y que nos llegan de la mano de un coleccionista italiano. Esto, amigos, va a ser un bombazo.


3)Avant Garde: Súper-8 en la era digital.   Esta sección proyecta, en Súper-8 naturalmente, las creaciones recientes mas relevantes del panorama internacional. Tenemos confirmado para este 2017 la proyección de un premiadísimo cortometraje en Súper-8 del cineísta norteamericano John Cannizaro.
Entre otras actividades previstas, un taller de revelado inversible.
 APOYO DE AGHADIC.
Debemos agradecer el apoyo de AGHADIC, esto es,  el Archivo Gallego Histórico Analítico De Imágenes Cinematográficas, archivo privado, sin ánimo de lucro, dependiente de la Cinemateca de Galicia-IB Cinema, no sólo a la hora de localizar estas raras piezas, sino también a la hora de facilitar para el evento dos proyectores en Súper-8 con luz de xenón, sonido Dolby Stereo y objetivos 1.0. 

No confundir, por favor, AGHADIC con el chiringuito AGADIC (López Chaves dixit en sede parlamentaria), chiringuito que, si en la primera y segunda edición, con diversas disculpas, nos negó la sala del CGAI en favor de actos que congregaron ¡¡¡a 5 espectadores!!!, esta vez, su máximo pretor ni siquiera se ha dignado a responder a nuestra petición, para vergüenza de esa Consejería Kultureta de la Xunta de Galicia que, entre otras lindezas, se permite la ignomia de dinamitar en su cimentación festivales como el de Cans, el festival por excelencia de Galicia.