viernes, 10 de mayo de 2019

LEICINA SUPER RT1: ¡NO PARA SEÑORITAS!

Gracias al amigo Jüergen Lossau tengo la oportunidad de ser el feliz propietario de una superlativa Leicina Super RT1, la única cámara de Súper-8 de Leitz que faltaba en la colección de IB Cinema. No irá, sin embargo, para la vitrina del museo, sino para la de la de cámaras en uso, pues le encomendaré ciertas misiones. 
Su objetivo, dicen, es de calidad extraordinaria. 
Aunque lleva la marca Leitz, está diseñado y construido por Angenieux. La cámara, con disparador electromagnético, ofrece al creador prestaciones que, en 1971, eran de ciencia-ficción, algunas de ellas con el controlador que comparte con mi cámara favorita de Leitz, la Special. 
En esta primera toma de contacto compruebo con agrado que todas las funciones operan perfectamente ¡tras casi medio siglo de salir de fábrica! Ya llegará el momento de escribir un análisis completo de la cámara. 
La Leicina Super RT1 filma a 1, 9, 18 , ¡¡¡25!!! y 54 fotogramas por segundo, dispone de bloqueo de fotómetro, hace fundidos encadenados y con el citado controlador electrónico, entre otras funciones, puede filmar intervalométricamente y realizar exposiciones lentas o grabar sonido sincronizado. 
Su detector de ASA de seis agujas ajusta automáticamente la sensibilidad para cualquier tipo de película pasada y futura. 
La calidad de acabado, totalmente metálico, con una ausencia prácticamente total de plásticos, vuelve a esta Leitz un deleite para el sibarita cinematográfico. Eso sí, su peso, ¡no es apto para señoritas!
Mi primera valoración es positiva excepto para: 1) el ajuste de dioptrías del visor (sólo llega a 2 dioptrías frente a las 4 de la ZC1000 o las 5 de la Bauer A512 --mi miopía es de 4 dioptrías--); 2) el motor del servo motor para el diafragma que, en posición de máxima abertura, se queda siempre conectado, como queriendo ir mas allá de f 1.9, consumiendo energía y percibiendo el operador el sonido de su funcionamiento; 3) iris de cuatro láminas (preferiría uno circular); y 4) obturador fijo.
Jüergen Lossau, que durante años fue editor de Schmall Film (en sus dos ediciones, en inglés y alemán), autor de varios libros sobre cine, es el copropietario del emporio berlinés Click & Surr, "la meca" teutona del mundo fotoquímico. 
Al disponer de servicio técnico propio, todo lo que suministra, además de ser con factura legal, se encuentra convenientemente revisado. 
La dirección y catálogo del muy recomendable Click & Surr se encuentra en este enlace: http://clickundsurr.de/

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