lunes, 20 de mayo de 2019

FUMEO 9271: ELEGANCIA ITALIANA

Mi proyector portátil de 16 mm favorito no es japonés ni ni norteamericano: es italiano. Estoy hablando del Fumeo 9271 VIP, en su última y elegante versión (frente a la precedente, en gris y negro).
Elegancia de los colores de la última versión.
Algo que valoro del Fumeo 9271 es su extremo cuidado con el trato de las obras a proyectar, en parte debido a su sistema de enhebrado manual (fácilmente extraible), con la película siempre a la vista: no produce ni el mas leve arañazo incluso en "green film", o sea, material recién revelado, con la emulsión todavía blanda
El 9271, aparte de proporcionar una imagen excepcionalmente estable, emplea la económica, y disponible incluso en ciudades pequeñas, lámpara de 24 V 250, con la que sin problemas se cubre pantallas hasta de seis metros de ancho. 
La versión precedente, mas industrial.
El Fumeo 9271, capaz de reproducir sonido óptico y magnético, tiene un amplificador potente (30 W RMS, 45 W max) con, además de graves y agudos, un filtro de presencia (para los tonos medios), capaz de conseguir milagros con la palabra hablada en salas de poca acústica. 
Anamórfico y objetivo primario grabados como Fumeo




En la configuración de este Fumeo 9271, tanto el objetivo principal (originalmente construido por Kern, el famoso 1.3 de 32 a 65 mm, acabado en negro), como también el anamórfico (de origen, un Kowa 16D), están grabados como Fumeo, para aportar un toque de distinción exclusivo.
Ingenio: la luz de la excitadora ilumina también el panel de control del amplifcador
FACILIDAD DE MANTENIMIENTO.
El Fumeo 9271 VIP, como todos los aparatos de la marca, está construido íntegramente en metal, a excepción de unos pocos botones e (incomprensiblemente) rodillos, con elementos sobredimensionados, concebidos para durar toda una vida... ¡y acompañar a su propietario al Mas Allá! 
El corazón del aparato es su cabeza mecánica, donde se encuentra el conjunto de obturador y garfio de arrastre: se extrae en menos de cinco minutos. 
Con otra cabeza mecánica de repuesto, esto asegura que ninguna exhibición tendrá que suspenderse por motivos técnicos. 
El garfio de tres dientes, en lugar de tener un movimiento circular, está diseñado para hacerlo rectilínio, lo que asegura una estabilidad de imagen insuperable, equiparable a una Cruz de Malta pero con mejor aprovechamiento de la luz.
Las cabezas mecánicas de 16 mm y Súper-16 son intercambiables en un santiamén, con un simple destornillador. 
A diferencia de lo que ocurre con los Elmo o los Eiki, el encuadre se hace por el mas conveniente método de mover el garfio, de forma que el eje de proyección con respecto a la pantalla permanece invariable.  
Un punto muy importante del Fumeo 9171 es que, estando limpio, puede pasar miles de veces una película sin producir el menor arañazo, no como, por ejemplo, muchos Elmo, que la dañan al primer pase. 
Eso sí,  el Fumeo 9271 no es una máquina de coser disfrazada, como los "plasticosos" Bauer, que fueron pensados para usar por profesoras de instituto; cualquier Fumeo, incluso uno portátil,  como este Fumeo 9271,  fue concebido para profesionales de la proyección (aunque ello signifique que el resto de posibles usuarios se podrá hacer un lío con su sistema de enhebrado manual). 

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