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martes, 31 de octubre de 2017

FELIZ SAMAÍN (HALLOWEEN) EN SÚPER-8

Antes de la crisis, cuando a uno le proporcionaban alguna emulsión de Súper-8 caducada, aprovechaba para filmar con ella intrascendentes (para los de fuera, valiosas para mí) escenas familiares  Con mis dos hijos ya en la Universidad, y viviendo una crisis superior a la bíblica, en su X Año Triunfal, el material sensible pasado de fecha que uno va consiguiendo, lo usa para rodar algo de interés general y, al mismo tiempo, para probar alguna cámara, dispositivo o técnica.
Fotografía del gran Víctor Echave, de La Opinión
KODAK PLUS X CON LA BAUER C900
Es el caso de este brevísimo corto, "Postureo en el cementerio", de unos tres minutos, que recuerdo con motivo del Samaín y que filmé el pasado Día de Todos los Santos. 

Dediqué un cartucho de la desaparecida, hace muchos años, Kodak Plus X (a quien le interese, puede leer mas sobre esta emulsión inversible de grano fino aquí: http://mimundoensuper-8.blogspot.com.es/2016/09/kodat-plus-x-reversal-film-7276.html ), que me facilitó mi amigo el productor de televisión británico Jamie Frazer (escandinavo de adopción), no sólo para probar esta llorada delicia de Kodak, sino también la cámara Bauer C900 en su modificación por André Egido, con ajuste manual de sensibilidad.
Igualmente, de este modelo, quería verificar por mi mismo el rendimiento de su objetivo, el Neovaron 1.2 6-51 mm, injustamente menospreciado en su día -por su procedencia oriental-, hasta que Bosch desveló que lo había diseñado en Suiza: nos encontramos con una de las ópticas rápidas mas nítidas para súper-8,  con un macroenfoque tremendamente versátil que no se ciñe a los extremos focales.
POSTUREO EN EL CEMENTERIO.
Decidí dedicar el cartucho en Súper-8 de Plux X a modo de homenaje personal a los literatos y editores gallegos enterrados en el cementerio coruñés de San Amaro: Martínez Salazar, Fernández Latorre, Fernández Flórez, Curros Enríquez y Eduardo Pondal, en su centenario. Mi sorpresa fue toparme con la triste realidad de que las tumbas de muchos de ellos, como la del mismísimo Manuel Murguía, se encuentran sucias y abandonadas. Y todo ello,  pese a que el gobierno municipal organizaba ese día un homenaje (al que invitó a la oposición del PP, BNG y PSOE) en honor a las Irmandades da Fala, entidad ya desaparecida, defensora del idioma gallego.

Si de verdad sintiesen, esta gente, un verdadero amor por Galicia, la tumba de, por ejemplo, Pondal, no estaría en semejante abandono. Por lo que ví, el acto con el que, casualmente, coincidí no fue mas que mero teatro: el típico "postureo" al que nos tienen acostumbrados,  organizados meramente para aparecer en los medios de comunicación y parecer que trabajan por la ciudad, cuando la realidad es que, como la tumba de Pondal, Marineda se encuentra decrépita y abandonada.
EXPERIMENTOS ADICIONALES.
Al ser una película de grano fino, la desaparecida Plux X, me permitió verificar el rendimiento del Neovaron 6-51 mm. Por otra parte, su ingenioso sistema de macro, permite obtener tomas con un bonito efecto bokeh en situaciones donde, con el enfoque normal, habiendo luz suficiente, serían imposibles, como el fotograma inferior (en el cual, dicho sea de paso, se puede apreciar el celo Fujilm del empalme: "Postureo en el cementerio", como todos mis opus,  fue montado por el sistema tradicional, "cortando la película y pegando", si bien, la versión de Vimeo se encuentra ligeramente resumida y con una cierta postpoproducción digital del amigo Víctor Galdón, con digitalización de la película de José Luís Speed).

En la tumba de Wenceslao Fernández Florez, que se encontraba en mejor estado, ensayé un sistema ultra portátil de travelling con un dispositivo casero ideado y construido por mi hijo Daniel: ¡funcionó de maravilla! (pese a que la C900 no es la cámara idónea para este tipo de travellings por su obturador de 225 grados).
El rollo de película fue revelado durante la segunda edición de SUPER8 FILM FESTIVAL DE LA CORUÑA, por Marc Martí, como parte del taller de revelado impartido gratuitamente por el realizador valenciano.
Los tres minutos de "Postureo en el cementerio" pueden ser visionados en el siguiente enlace:


POSTUREO EN EL CEMENTERIO from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

viernes, 3 de marzo de 2017

¡ANTES QUE KODAK! VIDEOASISTENCIA TERMINADA PARA LA FUJICA ZC1000

Uno de los hándicaps de las cámaras de Súper-8 es que el operador debe filmar con el ocular pegado a su ojo. Esto, para algunas tomas, conlleva ciertas limitaciones: por ejemplo, cuando se filma a ras de suelo o con la cámara sobre elevada, amén de impedir rodar con un dispositivo de steadycam. Esta restricción, la hemos resuelto desde IB Cinema.
CADA PROBLEMA TIENE UNA SOLUCIÓN.
Por cuatro pavos, trabajando con mi amigo Javier Suárez, y ayudado por Marcos Fernández Eimil y André Egido (así como el vecino de la nave de al lado), hemos, por fin, solucionado el capital inconveniente superochístico, culminando con éxito un dispositivo de videoasistencia compatible con las dos mejores cámaras de cine en paso estrecho: la Fujica ZC1000, de Fujifilm, y el modelo que le sirvió de inspiración, la Leicina Special de Leitz. ¡¡¡Lo hemos conseguido antes que Kodak!!!, pues la multinacional no comercializará su cámara de Súper-8 con video asistencia hasta dentro de unos meses.
CUATRO PAVOS.
Literalmente, es lo que costó el desarrollo (sin incluir el tiempo, claro está); cuatro pavos.  El monitor LCD en color, originalmente concebido para coches, lo suministró Amazon ¡por 20 euros!, incluyendo el porte; la caja para la batería (para proveer a la camarita del vídeo del visor y al monitor) se trataba de un excedente informático ya sin uso mientras que su pulsador ¡con luz LED! fue reciclado de un portátil antediluviano; la correa, de cuero genuino con hebilla ajustable, la fabricó y remachó mi zapatero por 7 euritos. De la tornillería salí avergonzado por el gran tiempo que dedicaron y lo poco que cobraron: ¡30 céntimos!
MONITOR SOBRE CÁMARA O EN BRAZO MÁGICO.
El conjunto de videoasistencia para Súper-8 ya está terminado y probado: funciona a la perfección. Y eso que nos topamos con varias dificultades, entre las que destacaría:
a) en la ZC1000, a diferencia de las demás cámaras con excepción de las Beaulieu, la abertura del diafragma altera el brillo del visor;
b) como tiene, la ZC1000, obturador de espejo oscilante, el centelleo resulta visible en el monitor, especialmente a 18 y 12 fotogramas por segundo.
Para filmaciones a distinta altura que el operador (¡que siempre, en fotoquímico, es uno!), el monitor se coloca en un denominado, en el sector, brazo mágico, que se sujeta en la rosca superior de la cámara.
Para rodajes con steady, es el propio monitor el que puede ir sujeto a esa rosca; naturalmente, su soporte permite inclinarlo o ladearlo ¡y hasta voltearlo 160 grados! para casos en los que el propio operador sea el  objeto de la filmación.
MUY PRONTO: LA COMERCIALIZACIÓN.
A la vista del éxito, ya estoy buscando con Javier Suárez componentes nuevos de alta calidad (con un monitor mejor que incluya su batería en la parte posterior) y un cargador ultra rápido. El conjunto se entregará a los cineístas en un paquete listo para su uso con montaje y desmontaje en menos de cinco minutos, en versiones para la Fujica ZC1000, la Leicina Special, prácticamente toda la gama Braun Nizo y Bauer, las Canon 1014 XLS y 814 XLS, así como las dos Nikon.
SÚPER-8 EN LA ERA DIGITAL
Una auténtica gozada, este logro, que nos ha permitido el disfrute de poder mezclar  la tecnología del siglo XXI con la del siglo XIX, ¡y ver como todo funciona según ha sido diseñado!

domingo, 26 de febrero de 2017

CARNAVAL Y SÚPER-8

En España, una de las regiones donde la fiesta del carnaval tiene gran tradición es Galicia. De hecho, en mi ciudad, el martes de carnaval es festivo. Se trata de una celebración muy antigua, milenaria. Cuando uno era niño, a principios de los setenta, en mi colegio, la Academia Galicia, la tarde de martes de carnaval nunca fue lectiva ¡y por la mañana D. Carlos nos permitían ir disfrazados!
NUEVO PROYECTO CORUÑÉS EN SÚPER-8
Ayer sábado, con el comienzo del carnaval,  inicié la filmación de un nuevo proyecto en Súper-8 que, a lo largo del año, recogerá, con unas pocas tomas cada vez, hechos emblemáticos en la vida cotidiana de mi maravillosa ciudad. Este trabajo en concreto, lo filmaré con película negativa: en principio Kodak Vision 200, si bien es posible que, en verano, emplee algún cartucho de la Vision 50.


¡¡¡KODAK YA NO RECUERDA SUS PROPIAS NORMAS!!!
Otras veces, como en los opus "Vigilia Pascual en La Coruña" (unos 13.000 visionados), "El milagro de la Vera Cruz" (unos 40.000 espectadores) o "La noche de San Juan" (difundida por Kodak en los Estados Unidos, con la friolera de más de 110.000 espectadores) --todos se encuentran en mi canal de Vimeo--, ya filmé con película negativa Kodak Vision, de 200 y 500 ASA, pero siempre en cargadores Fujifilm de Single-8 tras ser recargados en cuarto obscuro con el material virgen extraído de los cartuchos Kodak.
Para este nuevo proyecto, sin embargo, por falta de tiempo, decido filmar directamente con los cartuchos de Kodak de Súper-8, empleando una Bauer C900, con su extraordinario objetivo Neovaron f 1.2 de 6-51 mm, especialmente modificada para ajustar la sensibilidad de la película de forma manual: en concreto, en el caso de la Vision 200, prefiero exponerla a 125, por razones que ya explicaré en su momento.
Mi sorpresa fue comprobar que el cartucho Kodak ¡no respeta la normalización de la propia Kodak para ver el tipo de emulsión a través del ventanuco de la cámara! Todo un inconveniente en casos, como este, en que un proyecto se va a rodar a lo largo del año: tendré que hacer una anotación para recordar el tipo de película.
El envase del cartucho es una gozada para coleccionar, ¡¡¡con el sello conmemorativo del L aniversario del Súper-8!
LA COMPARSA CON LA QUE COLABORO.
Por supuesto, de entre todas las comparsas, filmo unas cuantas tomas de la comparsa en la que colaboro, con sus miembros, entre ellos el amigo Marcos, disfrazados de religiosos. ¡Son muy graciosos!
Personalmente, no me parecen mal este tipo de disfraces, en carnaval, siempre que no sean obscenos y que sean iniciativas de comparsas particulares no  subvencionadas. Otra cosa, muy distinta,  es la cartelería oficial,  en las que las instituciones tienen el deber de ser muy cuidadosas, para no ofender a nadie.


VINILOS Y SUPER-8
Tras unas pocas tomas, me acerco a la FNAC a tomar un café con mi amigo Javier y, de paso, aprovechar para filmar en Súper-8 el vinilo de "Tubular Bells": uno ¡todavía conserva el vinilo original comprado a finales de los setenta!
Me hace gracia que, en este nuevo prensaje, añadan la leyenda "en glorioso sonido estereofónico, compatible con mono". Es, desde luego, todo un puntazo que una multinacional como Universal se apunte a las ediciones en vinilo.

viernes, 20 de enero de 2017

BOSCH SIRVE UNA PIEZA MÁS DE TREINTA AÑOS DESPUÉS DE FABRICADA LA CÁMARA

El mundo de la fotografía y la cinematografía mecano química no tiene nada que ver con la obsolescencia programada del inframundo digital. Conocido es el caso, en el sector fotoquímico, de que cuando Disney quiso editar la primera edición de Toy Story en DVD, descubrió que el treinta por ciento de los archivos digitales originales estaban corruptos e irreproducibles, así que escanearon el negativo de 35 mm. Desde entonces, Disney archiva en 35 mm todas sus producciones, incluso aquellas grabadas en digital, que kinescopia (esto es, las pasa de digital a negativo fotoquímico).
En general, cualquier producto digital viene con una fecha de caducidad programada. Y los que no, tienen un talón de Aquiles: la inmensa mayoría de las marcas no conservan piezas de recambios más allá de los tres a cinco años que les exigen las legislaciones de los distintos países.


BOSCH NO CREE EN LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA.
El gigante alemán Bosch fue fundado a finales del siglo XIX por un personaje muy curioso, Robert Bosch, que tras trabajar para Edison en Estados Unidos, retornó a Alemania para fundar su propia empresa, todavía puntera hoy en día,  primera, además,  en introducir en su país la jornada laboral de ocho horas.
A principios de los años treinta, Robert Bosch compró
Bauer, una fábrica de cámaras y proyectores de cine, que con el devenir de los años fabricaría aparatos para todos los formatos: 8, súper-8, 9.5 mm, 16 mm, 35 mm y 70 mm. 
Al comenzar la década de los ochenta, Robert Bosch era el principal fabricante europeo de Súper-8 pues, aparte de su buque insignia Bauer, adquirió la mítica marca Nizo a Braun, así como la firma transalpina Silma (muchos proyectores Bauer, de la última hornada, están fabricados en realidad en Turín).


Como curiosidad, reseñar que Robert Bosch, aunque patriota declarado, fue un enemigo del régimen del III Reich, apoyando los movimientos de resistencia contra Adolfo Hitler. Ello, sin embargo, no le importaba mucho a Franco, entusiasta usuario de la marca Bauer.


Una de mis cámaras favoritas de Bauer, un modelo que compré a su representante francés, André Egido (y de la cual ya hablé en otras entradas), tuvo un problema treinta años después de salir de la fábrica: se le rompió una pieza intermedia que comunica el botón del regulador del intervalómetro con la placa de control electrónico.


Escribí al representante, André Egido, y no sólo me respondió, sino que me mandó la pieza gratis. Aprovechando la fría noche del viernes, desmonté la cámara (siempre me llama la atención, en este modelo,  su placa electrónica, soldada a mano) y, con paciencia y una lupa, conseguí colocar la minúscula pieza en su lugar. ¡El intervalómetro vuelve a funcionar! ¡Qué maravilla, Bauer: servicio de piezas más de treinta años después de fabricada la cámara, gracias a Monsieur André Egido!
Pese a lo artesanal de su electrónica, este modelo es puntero con 22 transistores y un circuito integrado con control de la cadencia con tacogenerador o un exposímetro que no sólo TTL sino TTA (mide la luz tras las hojas del diafragma), entre otras golosinas técnicas: todo ello, en alrededor de sólo un kilo de peso. Y no olvidemos su principal virtud: la extraordinaria calidad de su óptica (diseñada en Suiza) , con acceso a macro desde cualquier focal
En una de las fotografías se puede ver un envase plástico de carrete de 35 mm: nunca los tiro, pues son muy útiles, a la hora de desmontar cámaras o proyectores,  para guardar clasificados los distintos tipos de tornillos.



martes, 8 de noviembre de 2016

BAUER C900XLM: DECADENCIA TEUTONA

Una de las marcas míticas dentro del mundo de cine es la alemana Bauer, fundada en 1907. Los cines de media Centroeuropa estuvieron equipados con sus proyectores estacionarios de 35 mm y, en cuanto al 16 mm, Bauer puede estar orgullosa de presumir que absolutamente todas las universidades alemanas poseen varias unidades de su modelo P8. En 1965, el gigante de la electrónica Robert Bosch compró la marca (posteriormente adquiriría también Nizo, que compró a Braun, y Silma, en Italia).
En la época gloriosa del súper-8, durante los años 70, Bauer fue la responsable de la acreditada serie Royal, cuyo modelo cumbre, el C10 Makro (en la fotografía inferior),  fue el elegido nada menos que por el Generalísimo Francisco Franco Bahamonde, Caudillo de España por la Gracia de Dios, para sus filmaciones superochísticas.

Bauer inventó muchas soluciones para el Súper-8, mas tarde vendidas a otros fabricantes, como Nikon o Canon: por ejemplo, el fundido encadenado automático con el obturador variable o la posibilidad de macro en cualquier longitud focal (con un sistema distinto al desarrollado por Bolex o Fujifilm).

Salvo ahora Kodak, Bauer fue el último fabricante europeo manteniendo  producción en serie de "tomavistas" Súper-8  (pues las Beaulieu de los noventa se montaban de una en una), con diseños del famosísimo Hans Erich Slany, la cima de cuyo trabajo es la espectacular Bauer A 512, una de mis cámaras favoritas.
La C900XLM  (en la fotografía superior) es el último trabajo salido del tablero de diseño de Slany. A mí nunca me gustó. Es horrible: una especie de monstruo con una cuerpo verdoso (que me recuerda al plástico de aquellos soldaditos con los que jugábamos de pequeños),  pero que contiene un objetivo sorprendentemente maravilloso.
Como la semana pasada, tuve una avería con el intervalómetro de la C900, ayer por la noche, tras la cena, la abrí: ¡qué desastre, Dios mío!

La tapa lateral,  que da acceso al circuito impreso principal, no está sellada de ninguna forma, con la gravedad de que ni siquiera encaja a la perfección: por la holgura entre la tapa y el chásis puede entrar polvo y humedad. Además, por increíble que parezca, en un producto de Robert Bosch, ¡¡¡la placa está soldada a mano!!! Las soldaduras, irregulares, se encuentran algunas tan próximas unas a otras que, en un clima como el gallego, si entran alguna gota por la tapa, un cortocircuito hará "petar" el conjunto.

Por otra parte, en posición de reposo, ¡¡¡la cámara consume 20 miliamperios!!!, con lo cual, si se olvida la cámara encendida por la noche, al día siguiente las pilas estarán sin carga.
Un desastre, pues. La salva su óptica y la modificación de André Egido, que le permite aceptar todo tipo de sensibilidades (de origen, ¡¡¡sólo admite dos!!!).