jueves, 18 de noviembre de 2021

SÍNDROME DEL VINAGRE. Notas de un archivista cinematográfico (entrega número 3)

(sigue de la parte 2)

El problema del síndrome de vinagre en las películas de triacetato de celulosa fue estudiado en la década los ochenta por los científicos de investigación de Kodak Dr. A. Tulsi Ram y N.S. Alien. En el curso al que asistí, en Rochester, a mediados de los años noventa del pasado siglo, el Dr. Tulsi demostró que la reacción es catalizada por el ácido acético, lo que significa que una vez que, en una película de triacetato, se inicia la degradación, el síndrome se alimenta de sí mismo a velocidades cada vez mayores. 

Esto es la causa de la popular comparación, entre archivistas y coleccionistas,  de que el síndrome de vinagre es como el S.I.D.A. que se propaga de una película infecta a otras sanas de triacetato (no de poliéster, que, reiteramos, es inmune)

Mirándola de canto a través de la luz es muy fácil saber si una película es de poliéster o de triacetato de celulosa (izquierda)

Cuando el ácido acético (vinagre) se exhala fuera de la base de la base plástica de la película, se evapora en el aire y, también,  puede ser absorbido por ciertos contenedores de almacenamiento (como los de cartón, por ejemplo). Los efectos de este proceso se pueden ver en los bordes oxidados de las latas metálicas que contienen películas con síndrome de vinagre, o en el cartón quebradizo que las rodea en las cajas de custodia. Los vapores ácidos son muy volátiles y se pueden medir usando tiras AD (detección de ácido) dentro de las cajas. El ácido acético, aunque puede ser absorbido por el cartón, no lo es por el aluminio, por lo que las cajas fabricadas en Barcelona por Julio Castells son totalmente seguras (aunque hay que taladrarles un par de agujeros para ventilación).

Hace ya muchos años que la producción propia de IB Cinema, incluso si es de origen digital, como "Linko", se archiva en película de poliester, inmune al síndrome del vinagre.

Si la película degradada está contenida en una caja hermética  durante un largo período de tiempo, el ácido acético no puede salir y queda atrapado. Al ser autocatalítico, acelera enormemente el proceso de degradación.

En algunos casos, los científicos de Kodak han encontrado que la película fresca en buen estado absorbe la acidez de los filmes deteriorados que se mantienen muy cerca. Esto, a su vez, acelera la tasa de degradación en la película nueva. 

Si bien sigue habiendo algunos argumentos en cuanto a la medida en que la absorción de vapor ácido motiva la degradación de la película nueva, la mayoría de los archivistas presentes en aquel curso de Kodak creíamos que la segregación de la película enferma es la política más segura para proteger una colección de películas.

(Continuará en la parte 4)

En esta imagen del futuro  :-), del año 2.260, el señor Spock demuestra como la película de poliéster es un material inmune al paso del tiempo 


miércoles, 17 de noviembre de 2021

SÍNDROME DEL VINAGRE. Notas de un archivista cinematográfico (entrega número 2)

(Sigue de la parte 1)

Toda película de triacetato recién fabricada lleva consigo cierto nivel de acidez por la propia naturaleza de su composición. La hidrólisis es la reacción por la cual la humedad en la película (agua) hace que se descomponga a medida que se desprenden los grupos acetilo de las moléculas de celulosa. Tanto la temperatura como la humedad juegan un papel importante con respecto a esta liberación de ácido acético. La humedad de la habitación influye en la cantidad de agua que absorberá la película, y la temperatura no solo afecta la estabilidad del tinte de color, pero también la velocidad con la que tiene lugar la reacción química del síndrome del vinagre.

El calor excesivo provoca la contracción y expansión de la base en la que está adherida la emulsión, provocando que esta última se agriete o despegue. Una alta humedad no solo invita al síndrome del vinagre, sino que también promueve el crecimiento de moho en la gelatina que compone la emulsión. 

A medida que la base se encoge, la emulsión cede y la película se deforma hasta el punto en que no puede pasarse a través del proyector. La película muy “abarquillada” no solo libera un fuerte olor a vinagre, sino que exuda plastificantes de la base. Estos se asemejan a astillas o cristales brillantes que han salido de la base al carrete o la superficie de la película.

Otra indicación física fácilmente reconocible que alerta a uno de una película con síndrome de vinagre es cuando la película se niega a enrollarse en una bobina receptora. El efecto cuando se ve desde un lado en un carrete de envío es como un patrón de radios hexagonal en el que la película no queda con las espiras "planas" y concéntricas. Cuando esto sucede, la película está a punto de no volver a poder proyectarse jamás.


En esta fase avanzada de síndrome del vinagre no hay manera de revertir el proceso y devolver una película muy degradada a un nivel recuperable para que se pueda proyectar. Sin embargo, es posible salvar una película que se encuentra en una etapa temprana del síndrome del vinagre y evitar que empeore. Una película con sólo un ligero olor, adecuadamente tratada según los procedimientos que se describirán en estas notas, todavía puede ofrecer años de uso y entretenimiento.

(Continuará en la parte 3)



martes, 16 de noviembre de 2021

SÍNDROME DEL VINAGRE. Notas de un archivista cinematográfico (entrega número 1)

Buena parte de mi colección cinematográfica en 35 mm y Súper-8 se encuentra en película con soporte de poliéster, totalmente inalterable,  sin precauciones especiales, a través de los milenios. No ocurre lo mismo con los títulos en 16 mm, mi paso favorito, que en su mayor parte conservo en película de triacetato, soporte sujeto a un mal terrible: el llamado “síndrome del vinagre”, que no sólo destruye la película afectada, ¡sino que se contagia a las adyacentes! salvo que se descubra a tiempo y se aisle. El síndrome del vinagre, en lo que se refiere a la colección de IB Cinema, parece ser selectivo, ¡y muestra especial predilección en atacar a mis películas favoritas! La semana pasada, he descubierto el síndrome en  “Gilda” en 16 mm (un positivo original de Columbia), pero antes fue “El diario de Ana Frank” (en Scope), “Navidades blancas”, en IB Technicolor, o cartoons emblemáticos que veía de vez en cuando, en tanto que otros ignotos se encuentran en perfecto estado. ¿Por qué, el “síndrome”, es diabólicamente selectivo? Tengo una hipótesis...

My positivo de "Gilda" en triacetato, en fase 2 del síndrome

  • Orígenes del uso del triacetato de celulosa.

Cuando se introdujo la película de seguridad a base de triacetato de celulosa en 1948 para reemplazar al nitrato altamente inflamable, todos pensaron que duraría más. Los coleccionistas de películas en IB (imbibición) Technicolor,  creían  que habían invertido en algo que los sobreviviría en términos de excelencia de imagen y color sin desvanecimiento. Desafortunadamente, este no es el caso, ya que el triacetato tiende a degradarse (se hicieron muy pocos positivos en IB de poliester). Algunas películas de nitrato incluso han durado más que otras en triacetato. Desde luego, nada de esto afecta a las películas con soporte de poliéster, que pueden durar centurias, sino milenios, sin precauciones especiales. Pero el superior poliéster no se empezó a usar, en distribución, hasta los años noventa, ¡y el triacetato sigue siendo aun hoy el soporte mayoritario para las cámaras!

Pese a todo, ¡el Fumeo VI consigue proyectarla!

  • Descubrimiento del síndrome

Los primeros informes de degradación del triacetato fueron descubiertos por Eastman Kodak Company en los años cincuenta pero no en Rochester o en Los Ángeles, ¡sino en la India! Como el soporte de triacetato de películas gubernamentales de la India, almacenadas en un ambiente cálido y húmedo, se degradó en muy pocos años, Kodak investigó el problema con experimentos de laboratorio hornos de incubación de alta temperatura y se confirmó que un almacenamiento inadecuado de las películas de triacetato de celulosa produce la degradación de la base. 

Anthony Slide,  en su biblia sobre la materia, que tenemos en la biblioteca de IB Cinema,  escribe: "Durante varios años, los archiveros han notado el orden picante del ácido acético que emana de algunas películas de seguridad, evidencia del deterioro de la película. Debido al olor, el fenómeno se conoce como 'el síndrome del vinagre'. "…En 1991, [Kodak] reveló que el deterioro de la película de seguridad" se deriva del mismo mecanismo químico (hidrólisis) y los mismos factores desencadenantes en el medio ambiente (calor y humedad) que la descomposición de nitratos". Sin el alboroto y la publicidad que rodea a la descomposición de la película de nitrato, resulta que la película de seguridad también se ha estado descomponiendo".

Kodak reveló a los estudiosos que "el síndrome del vinagre es un término común utilizado para describir la reacción química que se produce durante el deterioro natural de la base de la película de triacetato en un recipiente sellado". Según Kodak, cuando el triacetato de celulosa comienza a degradarse, los iones acetato reaccionan con la humedad para formar ácido acético, que produce el olor característico. En términos sencillos, un rollo de 300 metros (10 minutos) de película cinematográfica de 35 mm puede generar el equivalente a 250 cucharaditas de vinagre doméstico. El ácido ataca la base de la película y acelera el desvanecimiento del tinte del color de la imagen.

(Continuará)





lunes, 15 de noviembre de 2021

CANON CINE-STAR 65-105 MM ZOOM FOR LONG DISTANCE PROJECTIONS IN 16 MM

On motion film 16 mm projectors, the normal lens has a 50mm focal length. However, personally, I prefer to use the Swiss-made Kern 32-65mm variable focal lens, because is suitable for most situations; and it´s tack sharp!

With Senator Miguel Lorenzo

But when I have to project in a school classroom, then I use the wide angle zoom from 25 to 45m. In special situations, in Museums, such as close-range rear projection, I use the 10mm Isco.

Long distance projection

For long-distance projections, I always put in the projector the Isco 75mm. But there are situations when the screen is really far away and, as it happened at the Paris Theater, of La Corunna,  a couple of weeks ago, its size is small. In such circumstances there is no choice but to use the rare Canon Cine Star zoom, with a focal range of 65 to 105 millimeters!!!

Glorious Canon 65-105 mm: very rare in Europe and the only one in Spain

This lens, owned by IB Cinema,  is unique in Spain. I bought it at the Fumeo factory in Milan during the late eighties. It was designed by Canon for Hokushin, a Japanese firm represented in Italy by Fumeo (for those who made, with special specifications, the channel-loading Fumeo models).

Nazareth Cendán, councilior of La Coruña, with the Fumeo with the Canon

A report about this projection, in Spanish, can be readed in next link:  CLICK HERE



viernes, 12 de noviembre de 2021

EBC vs T: FUJIFILM VENCE A ZEISS

En el mundo de la óptica cinematográfica, tradicionalmente, se considera a los objetivos Zeiss como los mejores, por su cristal Schott y, sobre todo, por su revestimiento T (de Tarnug). Puede ser que  ciertos objetivos Zeiss T tengan un poder de resolución muy alta, tal vez imposible de superar. Pero a la hora de lidiar con reflejos entre lentes internas de objetivos, en situaciones de luz difíciles, no hay nada como el  sistema E.B.C., acrónimo de Electronic Beam Coating. 

Deficiente contraste en contraluz con el Zeiss T (diapositiva Kodak Ektachrome(

Es algo que sé desde niño, cuando me dejó maravillado el rendimiento en contraluces, de la Fujica Z800, de S8, la primera cámara producida en serie con el revestimiento EBC, en noviembre de 1971.

El EBC fue posteriormente incorporado a la Fujica Z700, de 1972, y ese mismo año, al objetivo para fotografía de 35 mm Fujinon 55 mm F3.5 Macro, que se mantuvo en producción casi un cuarto de siglo, ¡y que todavía uso hoy!    

Frente al Zeiss T, el EBC es muy superior (diapositiva Kodak Ektachrome)

No son pocos los directores de fotografía de Hollywood que se han rendido al rendimiento superior del EBC, y hoy los objetivos Fujinon EBC se encuentran presentes en buena parte de las superproducciones norteamericanas. 

Un día, dedicaré una entrada de este bitácora íntegramente al sistema E.B.C.  Hoy publico simplemente dos diapositivas Kodak Ektachrome disparados con un Zeiss Vario Sonnar con revestimiento T: ¡muy mal!, el resultado, comparado con el Fujinon EBC.

Incluso en cámaras de fotografía compacta, el revestimiento EBC marca la diferencia. 

¡¡¡Sin parasol!!!, con el sol incidiendo en la lente frontal, asombroso rendimiento del EBC en ese objetivo Fujinon de 19 mm (diapositiva Fujichrome Velvia)




sábado, 6 de noviembre de 2021

POLAVISION, DE ÁLEX LÓPEZ, SELECCIÓN OFICIAL EN EL NEW JERSEY FILM FESTIVAL

"Esto en España no va a interesar, pero sí en Massachussetts", le vaticiné a Álex, cuando nos llegó del laboratorio el positivo en 16 mm de su documental "Polavision: un fallo instantáneo". Pues bien, ¡¡¡sólo me equivoqué de estado!!! Aunque mi augurio fue dicho con ironía galaica, apunté en la dirección correcta y la selección oficial ha venido de América, aunque de otro estado: del NEW JERSEY FILM FESTIVAL, un acreditadísimo festival cinematográfico (¡es capaz de proyectar con película además de en digital!), que celebra con esta edición nada menos que ¡¡¡cuarenta años!!! ininterrumpidos de historia. Conviene aclarar que esta película ya llamó la atención internacional cuando SilverGrain Classics (pulsar para ver) le dedicó la portada y varias páginas, hace unos meses, de su edición internacional en inglés.

Si el New Jersey Film Festival tiene el prestigio de cuatro décadas de historia, su otro aval ¡¡¡son los mas de 250 años!!! que acredita la institución que lo organiza: la Universidad Rutgers, que es la Universidad Estatal de New Jersey ¡¡¡fundada una década antes que los Estados Unidos!!!, y cuyo rectorado se encuentra en Newark, una ciudad, a 8 kilómetros de Manhattan y a 4 de Staten Island, que, paradojas del destino,  ¡¡¡se encuentra hermanada con La Coruña!!!

El New Jersey Film Festival cuenta, entre otros, con el patrocinio del condado de Middlesex, con premios de Pro8mm de Hollywood. Su director es el profesor Albert Gabriel Nigrin, quien, además de su dedicación académica, es un premiado cineísta.  En el jurado de admisión se encuentran desde nombres míticos del cine independiente, como Bob Brodsky y Toni Treadway, hasta prestigiosos eruditos y docentes como la doctora Susan Martin-Marquez, el Dr. Daniel Nigrin, el Dr. Meheli Sen, el Dr. Alan Willians o, entre otros, el abogado Steven C. Schechter.

Bien es cierto que "Polavision: un fallo instantáneo" en España interesó al Ourense Film Festival, que lo estrenó ¡¡¡proyectado en 16 mm!!! en su reciente XXVI edición, pero es que este festival de Galicia es un tanto atípico pues a su frente se encuentra nada menos que el escritor Miguel Anxo Fernández, un cinéfilo e intelectual con los conocimientos suficientes para valorar el trabajo de artesanía cinematográfica que hay tras un opus como "Polavision, un fallo instantáneo", de Álex López. 

Esta película de IB CINEMA sí que es CINE GALLEGO INDEPENDIENTE, sin presumir de ello, no como otras que sí se vanaglorian falsariamente de estos atributos, cuando ni son cine, pues están grabadas electrónicamente, ni son independientes, a la vista de la retahila de logos de organismos oficiales en sus carteles: en "Polavision: un fallo instantáneo" sólo el logotipo de IB Cinema y el nombre del autor de la obra Álex López (amén, claro está, del narrador, el gran Santiago Fernández, "la voz" de Galicia); presumen otras de gallegas cuando, pese a haber recibido escandalosamente golosas subvenciones del chiringuito (así calificado en sede parlamentaria por López-Chaves) AGADIC, pudiendo estrenar en un festival gallego, para "hacer patria", eligen hacerlo fuera de la región; es mas, en varios casos, l@s director@s "mucho Galicia" de bla, bla, bla... pero, a la hora de la verdad, no apoyan a la Academia Galega Audiovisual con su membresía.

POLAVISION, UN FALLO INSTANTÁNEO (TRAILER) - POLAVISION, AN INSTANT FAILURE from IB CINEMA Motion Picture Films on Vimeo.

miércoles, 3 de noviembre de 2021

EUMIG 940: ¿CÓMO CAMBIAR EL OBJETIVO?

Me gusta usar de vez en cuando el Eumig 940 Multiprocessor pues le tengo gran cariño: fue el primer proyector "fetén" que tuve, estando en la Universidad, comprado en Arpí de Barcelona, a plazos mensuales de 10.000 pesetas ¡sin intervención de ningún banco!, sólo con la garantía de mi palabra, "el estudiante" como me llamaban: así, con confianza y seriedad, es como funcionaban las  cosas antes en España.

Lo mejor de Austria

El 940 viene, de origen, con un gran objetivo hecho en Austria, el Suprogon f 1.2 de 12.5-25 mm, a menudo minusvalorado. He tenido ocasión de probarlo en pantalla gigante, en un Fumeo, y no puedo hablar mas que bien. 

¡Atención a ese bulón, que traen en el centro de su barrilete, los objetivos para esta serie!

Ocasionalmente, cambio este objetivo por otro de Eumig, el ingenioso Optical Leveling System, que permite variar la altura de la pantalla sin mover los pies del proyector, y lo que es mas importante, sin la menor deformación trapezoidal del recuadro proyectado (efecto keystone).

Una curiosidad técnica: el Optical Leveling System

En estos Eumig, al cambiar el objetivo, algunos usuarios, acostumbrados a los aparatos japoneses, tiran de la perilla de enfoque para afuera. ¡¡¡No se debe hacer esto nunca en un Eumig de esta serie!!! (940, 938, 926), so pena de dañar la propia perilla (que es plástica).

El girar el mando de enfoque a tope a la izquierda, el mecanismo de enfoque ya deja un espacio libre para que se pueda extraer el objetivo sin que permanezca retenido por el bulón.

Simplemente, hay que girarla totalmente a  la izquierda (en el sentido contrario a las manecillas de un reloj), y tirar del objetivo, con suavidad hacia fuera. Para introducir el otro objetivo, al tener la perilla de enfoque girada totalmente hacia la izquierda, esto permite que el bulón del objetivo entre sin traba en el mecanismo de enfoque,  en el orificio previsto al respecto. Se presiona el objetivo suavemente hacia dentro, hasta que sintamos un "clic"  y ¡presto!, ya podremos accionar el mando de enfoque. 

Conviene tener a mano esta explicación puesto que, aunque no se vaya a cambiar el objetivo, de vez en cuando conviene extraerlo para la limpieza de su parte posterior.


Objetivo ya enganchado, listo para enfocar